Crisis del coronavirus

España pierde en enero los 19 millones de empleos y se acerca a los cuatro millones de parados

La hostelería y el turismo concentran el 70% de la destrucción de empleo en 2020.

La economía española destruyó en enero 218.953 empleos, por lo que ha vuelto a perder la cota de los 19 millones de afiliados a la Seguridad Social a la que con tanta dificultad intentó agarrarse durante toda la pandemia. Enero es siempre un mes de cifras negativas en lo que al mercado de trabajo se refiere, cuando las empresas hacen estallar la burbuja laboral de la campaña navideña, y el comienzo de 2021 no ha sido una excepción. Aunque la caída en el número de cotizantes ha sido menor que la de enero de 2020 –entonces se perdieron 244.044 puestos de trabajo–, también ha superado la de enero de 2019 –204.865–, por lo que España se queda en 18,83 millones de afiliados a la Seguridad, la cifra que tenía en septiembre.

Como es habitual al abrir enero, las empresas rescinden los contratos de las navidades. Este año, el día 4, primer día hábil del mes, la Seguridad Social tuvo que registrar nada menos que 511.013 bajas, por encima del dato de la fecha equivalente de 2020, cuando se quedaron sin trabajo 501.558 personas.

Otro tanto ocurre con las cifras del paro registrado en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). El número de desempleados creció el pasado enero en 76.216 personas, un dato por debajo de los descensos constatados en 2020 –90.248– y 2019 –83.464–, pero casi en el nivel de 2015 –77.980–. Lo que no impide que España vuelva a acercarse peligrosamente a los cuatro millones de parados, los que tenía en 2010 y en 2016. Este último mes alcanzaron los 3,96 millones para ser exactos.

Si el descalabro del cierre navideño ha sido menor que cuando no existía el covid-19, se debe a que la campaña comercial y de ocio de diciembre también ha sido menos entusiasta que otros años. Así, en diciembre de 2020 se firmaron 1,35 millones de contratos, un 22% menos que el año anterior. Si la cuenta se hace desde septiembre, el descenso ha sido mayor, un 23,5%: en esos cuatro meses se registraron 1,83 millones de contratos menos que en el mismo periodo de 2019. Y la cuesta de enero también se va a resentir del pinchazo de las rebajas causado por las restricciones de la pandemia. En el último mes los contratos han caído un 26,2% respecto a enero de 2020.

Cierran 100.000 empresas 

Además, la grisura de los datos de enero no evita el tono mucho más negro de la foto anual. La Seguridad Social ha perdido 335.014 cotizantes en un año y el paro ha crecido en 710.500 personas, un alza del 21,8%. Si la cuenta se hace desde marzo de 2020, la pandemia ha destruido 517.627 empleos en nueve meses. También está resultando letal en el número de empresas la prolongación de la crisis. A cierre de diciembre quedaban vivas 1,38 millones, 20.418 menos que en octubre. En todo el año han desaparecido 101.086, un 6,8% de las que había antes del coronavirus. Para hacerse una idea de la envergadura de la herida infligida en el tejido productivo basta con recordar que en 2019 sólo murieron 618 empresas, lo que supone un aumento de apenas el 0,04% sobre el año precedente.

Tampoco fue positiva en enero la evolución del número de trabajadores en ERTE, que ha crecido en 35.625 personas respecto a diciembre. Por tanto, la cifra total de asalariados protegidos por este mecanismo prorrogado hasta el 31 de mayo asciende a 739.969. Además, 383.848 autónomos han recibido la prestación extraordinaria.

Más de la mitad de los trabajadores en ERTE, en hostelería y turismo

Al término de 2020, queda clara la fotografía del daño de la pandemia. El 33% de los asalariados –243.833– en ERTE trabaja en bares y restaurantes. Si se les suman los 112.980 que están empleados en hoteles, equivalen al 48,2% de los afectados por los expedientes de regulación temporal. Y si les añaden los 30.671 de las actividades recreativas y de ocio, y los 21.213 de las agencias de viajes, el 55,2% de los trabajadores en ERTE pertenecen a los sectores de la hostelería y el turismo. En el comercio los empleados acogidos a estas medidas de protección ascienden a 97.258. Esa concentración sectorial se traduce inmediatamente en un problema territorial. Canarias y Baleares, por su dependencia del turismo, se están llevando la mayor parte del daño. En el archipiélago canario un 13,7% de sus cotizantes a la Seguridad Social –84.403 trabajadores– están en ERTE, mientras que en las islas Baleares son el 11,4% de su fuerza laboral –35.156–.

Aun así, ese colchón no impide que la hostelería y el comercio continúen siendo los más afectados por el paro. Bares, restaurantes y hoteles han perdido 236.976 cotizantes en 2020, un 19,48% de sus empleados. Esa pérdida representa el 70,36% de la destrucción de empleo sufrida por el Régimen General de la Seguridad Social. El sector de las actividades recreativas y de ocio ha suprimido el 16% de sus afiliados. En el comercio han desaparecido 75.655 puestos de trabajo, un 3,1% de las plantillas. La industria se queda sin el 2,2%, con una caída de 41.385 afiliados.

Los únicos sectores cuyo empleo ha aumentado con la pandemia han sido los de sanidad, educación y administración pública. Un total de 128.865 cotizantes más, de los cuales el 64% corresponde a sanitarios.

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