QUIEBRA BAJO SOSPECHA

El fondo dubaití AC Modus se quedó con la cadena textil Blanco sin pagar un solo euro

Los trabajadores de Blanco protestaron el pasado jueves ante el juzgado de Toledo encargado de liquidar la empresa.

El grupo saudí Alhokair vendió la cadena de ropa Blanco en agosto de 2016 a un fondo dubaití AC Modus. Según hizo público entonces, por importe de 83 millones de euros. Cuatro meses después, Global Leiva, la empresa dueña de la marca, solicitaba el concurso de acreedoresconcurso de acreedores primero y la liquidación poco después. La plantilla, unos 800 trabajadores, ha demandado a los gestores de Global Leiva, Alhokair y AC Modus por estafa, alzamiento de bienes e insolvencia punible. Alegan ante el juez que la operación, firmada ante notario el 31 de agosto del año pasado, fue una “venta simulada” y que los saudíes siguen siendo los administradores de facto de la empresa.

De hecho, en la escritura de la compraventa, el precio de la operación se fija en sólo 1.197.963,46 euros, el equivalente de cinco millones de riales saudíes. Esa cantidad, además, debería pagarse en cinco plazos, a razón de un millón de riales –239.592,692 euros– al año. El primero de ellos, el 29 de junio de este año, dentro de tres meses. Es decir, aún no se ha abonado: AC Modus se quedó gratis con Global Leiva, una cadena de más de un centenar de tiendas. Uno de los consejeros de ese fondo es el propio presidente del grupo saudí, Fawaz Abdulaziz Alhokair.

Global Leiva se creó en septiembre de 2013 con un capital mínimo, 3.600 euros. Según la demanda presentada por los trabajadores, la empresa no es más que una sociedad instrumental “carente de contenido patrimonial y económico”. Y fue la herramienta utilizada por el grupo para quedarse con la marca, “el único bien intangible con algo de valor”, después de descapitalizar la cadena. En realidad, la marca Blanco es propiedad ahora de Far East Fashion, una de las empresas del grupo. Como recuerda la plantilla, el grupo saudí exigió en 2013 a Maemoda, la entonces propietaria de Blanco, que antes de venderle la cadena de tiendas vendiese a Far East Fashion las marcas de Blanco. La operación se firmó en noviembre de ese año y salvó a la cadena textil de su primer concurso de acreedores.

Otro dato que apunta en la misma dirección –Alhokair simuló la venta a AC Modus, pero siguió controlando Blanco– es que los administradores de Global Leiva, los británicos Gerard Michael Louis Waters y Simon Marshall, así como el saudí Mohamed Hussein Mohamed Masud son miembros de la alta dirección de Alhokair, y era Alhokair la empresa que pagaba sus sueldos, destaca la demanda.

En causa de disolución cuando fue vendida

En representación de AC Modus actuó una abogada del despacho Dentons, que es quien también firma las declaraciones de inversión extranjera en sociedades no cotizadas y de liquidación de esa inversión ante el Ministerio de Economía. En ellas, figura que Global Leiva tiene un capital de 3.600 euros y unos fondos propios negativos de -7,95 millones de euros: estaba en causa de disolución cuando se vendió o se simuló su venta.

Además, según hace constar el notario en la escritura, a la que ha tenido acceso infoLibre, el representante de AC Modus no pudo aportar en el momento de la firma su Número de Identificación Fiscal español, que proporcionó siete días más tarde.

El mismo estado de disolución de Global Leiva fue acreditado por los informes del auditor, Ernst & Young, de 2014 y 2015. En el correspondiente al ejercicio de 2014, deja claro que la empresa se encuentra en causa de disolución porque sus pérdidas alcanzan los 7,4 millones de euros y han reducido el patrimonio neto por debajo de la mitad de su capital social.

En el informe del ejercicio siguiente, la situación se repite. Global Leiva declaraba contar con 9,8 millones de euros de créditos fiscales por pérdidas de años anteriores, unos números rojos que pretendía convertir en negros gracias a un plan de negocio a cinco años que nunca vieron los auditores. “El único plan de negocios que tenía Global Leiva era presentar el concurso de acreedores”, acusan los trabajadores en su querella.

Blanco solicitó la liquidación tras perder en su último año 72,5 millones de euros, el triple que en 201572,5 millones de euros. No tiene locales de su propiedad, todas sus tiendas estaban en régimen de alquiler. Y su principal acreedor es Alhokair. En vista del desplome de las ventas, Global Leiva tuvo que recurrir a su propietario saudí para obtener financiación. Éste, a través de la sociedad Far East Fashion Trading Limited le otorgó dos préstamos participativos, el primero por 12 millones de euros y el segundo por 33 millones. Además, otra mercantil del grupo, Fawaz Alhokair, le suministró mercancía.

Un informe legal acusa a los gestores de Blanco de “no haber tomado ninguna medida” contra el deterioro financiero de la cadena

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