GUERRA EN IRÁN
El bloqueo de EEUU sobre Irán es el más agresivo de su historia reciente y se sitúa en un área gris del derecho naval
Estados Unidos inició este lunes el que probablemente es el bloqueo naval más agresivo de su historia reciente, y eso que es un país que ha recurrido a esta arma comercial a menudo. La decisión la ha tomado en solitario, sin pasar por el Consejo de Seguridad de la ONU y pone en riesgo el comercio y la economía global, tres condiciones que hasta ahora no se habían dado unidas, ni siquiera en los bloqueos pasados de Cuba o Irak. Sobre la legalidad de esta actuación, se enmarca en un terreno ambiguo, según los expertos, mientras que el bloqueo opuesto, impuesto por Irán desde el 28 de febrero, viola claramente las leyes del mar.
La normativa marítima está abierta a la interpretación, especialmente en periodo de guerra, lo que dificulta calificar de "ilegal" un bloqueo marítimo. En esencia, el estrecho de Ormuz, como otros estrechos como el de Gibraltar, deben permanecer abiertos siempre al paso de navíos, incluso en caso de conflicto armado en la región, según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Ni Irán ni Estados Unidos han ratificado ese tratado, aunque en general se adhieren a él y lo respetan. Esa convención tampoco permite en ningún caso a navíos militares asaltar barcos civiles, salvo casos de piratería, trata de esclavos o barcos con falsa bandera.
Sin embargo, en caso de guerra, las normas de Naciones Unidas pierden peso y entran en juego manuales como el de San Remo (1994) y el de Newport (2023), dos guías no vinculantes sobre derecho marítimo en situaciones de conflicto. Este último contempla la posibilidad de bloqueos comerciales sobre un enemigo, pero garantizando siempre la navegación de barcos neutrales de países que no formen parte del enfrentamiento.
Como Irán ha mantenido un veto permanente a barcos de todas las banderas, excepto a sus aliados, quedaría fuera de toda legalidad. Si bien es cierto, desde este viernes, Teherán ha abierto de nuevo –al menos en teoría– el tránsito en Ormuz mientras se mantenga el alto el fuego en Líbano por parte de Israel. Estados Unidos, por su parte, rechazó poco después abrir el tráfico marítimo a barcos iraníes.
En una entrevista con infoLibre, Markus W. Gehring, profesor de derecho internacional en la Universidad de Cambridge, califica la operación de la Casa Blanca como "una zona gris jurídica". Esta ambigüedad radica en que teóricamente Estados Unidos solo bloquea los buques con origen o destino en Irán que porten armas, hierro, acero y aluminio, bajo la amenaza de abordaje, pero sí permite el tránsito de buques de otros países del Golfo. En principio, la Armada también permite la navegación a embarcaciones con ayuda humanitaria a Irán, como obliga San Remo, siendo antes inspeccionados.
Sin embargo, el experto matiza que la declaración original del presidente Donald Trump es que iba a prohibir cualquier paso por Ormuz, bajo lo que parecía ser un sistema de hundir sin preguntar, igual que aplicó sobre las supuestas narcolanchas de centroamérica. Este choque de mensajes ha expulsado de la región a navieras de todo el mundo que no quieren arriesgarse a sufrir ataques de uno u otro bando, lo que ha derivado de facto en un bloqueo también a otros países de la región. Si antes de la guerra pasaban de media unos 135 barcos por Ormuz, esta semana han pasado unos seis cada día.
"El bloqueo de la Administración Trump, tal y como está configurado actualmente, se encuentra en una zona gris jurídica. El planteamiento inicial del presidente Trump habría cerrado el estrecho por completo, lo que habría sido claramente ilegal", responde Gehring.
A esto se suma un segundo problema, la legalidad fundamental del conflicto. Según explica el investigador, si el origen de la guerra es ilegal –como se ha debatido abiertamente debido a una ausencia de justificación acreditada y sin aval del Consejo de Seguridad de la ONU–, EEUU no tiene en esencia ningún derecho a establecer un bloqueo marítimo sobre Irán. De hecho, esta semana, un centenar de juristas estadounidenses declararon que los ataques violan la Carta de Naciones Unidas porque no se basan en la legítima defensa.
"Incluso con el planteamiento más restrictivo del Comando Central de Estados Unidos [un bloqueo que permita el paso de ayuda humanitaria], persiste el problema subyacente del jus ad bellum [las razones legítimas para iniciar una guerra]: (...) por lo tanto, el análisis de los criterios formales (declaración, eficacia, imparcialidad, ausencia de propósito de inanición sobre la población) no puede justificar la acción si la guerra es en sí misma ilegal", añade el profesor.
Félix Arteaga, investigador principal del Real Instituto Elcano especializado en Defensa, también considera que la legalidad de un bloqueo radica en que sea proporcionado y exclusivamente sobre un enemigo, no sobre todos los barcos que transitan el estrecho. "Si los ataques son indiscriminados sobre cualquier barco, los dos países estarían fuera de la legalidad. En cualquier caso, lo que hace Irán es mucho peor porque pone en riesgo toda la navegación y encima quiere cobrar un peaje. Sobre EEUU, mientras no amenace la navegación neutral, podría interpretarse que está actuando bajo la normativa de la guerra", señala.
Sin precedentes
Markus W. Gehring opina que hay una importante diferencia entre el bloqueo actual de Estados Unidos y los que realizó en el pasado: el daño sobre la economía global. Sin embargo, no es el primero que está fuera de la ley, según su opinión. "La actual Administración ha ordenado ya tres en un solo año contra Venezuela, Cuba e Irán. Todos ellos son ilegales, ya que no están amparados por la legítima defensa ni por una resolución del Consejo de Seguridad", valora.
La diferencia es que, en este caso, el bloqueo estadounidense pone en riesgo el tránsito internacional de gas natural, productos químicos y petróleo. "Las operaciones en Venezuela y Cuba del año pasado son ilegales según el derecho internacional, pero no comprometían un punto clave del comercio global ni amenazaban el comercio neutral", añade.
El estatus incierto del Estrecho de Ormuz mantiene a los buques atrapados en el Golfo
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El experto también recuerda que el último presidente de Estados Unidos en realizar un bloqueo naval antes de Trump fue George H.W. Bush en 1990 y 1991 en Irak, pero ese sí fue amparado por Naciones Unidas. Otro ejemplo que destaca fue el de Cuba en 1962 bajo la presidencia de John F. Kennedy, quien evitó usar la palabra "bloqueo" –empleó "cuarentena"– "para eludir la calificación jurídica de acto de guerra", como no ha tenido problema en hacer Trump.
El bloqueo no es en Ormuz: allí circulan barcos iraníes
El bloqueo iraní que lleva más de un mes vigente se implantó sobre el estrecho de Ormuz, donde la República Islámica tiene una gran facilidad para controlar el paso de buques por su forma de embudo (en su lugar más estrecho no llega a 40 kilómetros). Sin embargo, el bloqueo de la Armada estadounidense se ubica mucho más al este, en la costa de Omán y rozando las aguas abiertas del Mar Arábigo, donde el estrecho mide unos 200 kilómetros de ancho.
La compañía de monitorización de buques Kpler dijo este viernes que tres petroleros iraníes (el Deep Sea, el Diona y el Sonia I) habían cruzado Ormuz este miércoles, cuando Estados Unidos ya tenía en marcha un "bloqueo completo" del tránsito en la región, pero matizan que los tres barcos amarraron poco después en Chabahar, en el sur de Irán, sin llegar a pasar la línea donde oficialmente se ubica la marina de EEUU.