Las cloacas del Estado

Un exgerente de la petrolera venezolana situó al jefe de la Policía de Rajoy en otra reunión contra Podemos

El ex director adjunto de la Policía Eugenio Pino.

El empresario Rafael Reiter Muñoz, quien fuera gerente de Prevención y Control de Pérdidas de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), situó al máximo responsable operativo del Cuerpo Nacional de Policía durante el Gobierno de Mariano Rajoy en el epicentro de la guerra sucia contra Podemos. En febrero de 2022, el exdirectivo de la petrolera declaró como testigo ante agentes de la Unidad de Asuntos Internos. Y allí, en el Complejo Policial de La Verneda, relató una reunión a la que asistió el ex director adjunto operativo (DAO) Eugenio Pino y en la que se le ofreció la nacionalidad española a cambio de información sobre la financiación de Podemos. El acta de su declaración, a la que ha tenido acceso infoLibre, acaba de ser remitida al juez Santiago Pedraz, que investiga desde hace meses las maniobras contra el partido morado.

El Juzgado Central de Instrucción nº5 de la Audiencia Nacional indaga desde hace más de dos años en las supuestas investigaciones prospectivas de personas que formaban parte de Podemos. En el marco de esta causa, la Unidad de Asuntos Internos trasladó el resultado de una auditoría que evidenciaba cientos de consultas en bases de datos policiales sobre decenas de diputados en los años 2015 y 2016. En algunos casos, se produjeron en el marco de operaciones como Venus –centrada en el montaje del informe Pisa–, Bolívar –que guarda relación con el montaje de la cuenta en Granadinas– o Cardenal –que versa sobre el montaje de la cocaína contra el exeurodiputado Miguel Urbán–. En otros muchos eran, simplemente, consultas automáticas y rutinarias por el alojamiento en hoteles, renovaciones de DNI o viajes.

En el marco de estas pesquisas, Pedraz solicitó en febrero determinada información al Juzgado de Instrucción número 29 de Madrid, donde se investiga una supuesta trama de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, abogados y hasta un espía israelí que, presuntamente, extorsionaba a exdirigentes venezolanos vinculados con el blanqueo de capitales. Una causa, Caranjuez, que ha terminado desvelando más detalles de las maniobras del Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy. Una cúpula policial y política que en estos momentos está siendo juzgada por Kitchen, la supuesta operación parapolicial para boicotear la investigación de Gürtel.

El instructor solicitaba, entre otras cosas, un informe de diciembre de la Unidad de Asuntos Internos en el que se recogían una serie de mensajes entre el ex militar israelí Alberto Galán, alias Avi –a quien sitúan al frente de la delegación española de la organización– y el inspector jefe Bonifacio Díez Sevillano, entonces destinado en la Dirección Adjunta Operativa de la Policía. "Por cierto, hablando de dinero: los 300.000 euros que pediste tú? [sic]", escribía el primero. Apoyándose en una carta que habría redactado Martín Rodil –abogado, colaborador de la DEA y jefe de Galán –, Asuntos Internos llega a la conclusión de que el dinero pedido podía estar destinado al pago como fuente del venezolano Carlos Alberto Arias, que fue quien facilitó a la Policía la falsa cuenta bancaria de quien fuera líder de Podemos, Pablo Iglesias, en Granadinas.

Pedraz, por otro lado, también pedía que se le facilitara la declaración que hizo como testigo ante agentes de Asuntos Internos el venezolano Rafael Reiter Muñoz, quien fuera hasta 2014 jefe de seguridad en Pdvsa. En su comparecencia, aseguró que en "marzo o abril" de 2016, coincidiendo con la irrupción de Podemos como tercera fuerza parlamentaria, se presentó en su domicilio el abogado José Aliste diciendo que venía de parte de Nervis Villalobos, exviceministro de Energía chavista, y que tenía "un encargo de la policía española". Se citaron para esa misma tarde en su despacho. Y a aquel encuentro acudieron "varios funcionarios" policiales, entre los que cita a "Gago" y a "Catalán". "En dicha reunión se le solicitó colaboración relativa a la financiación del partido político del grupo Podemos", recoge el acta de declaración.

Nacionalidad por “carta de naturaleza”

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Tras este primer encuentro, se organizó un segundo en Madrid, en un restaurante del exclusivo barrio de Salamanca en el que, además de los anteriormente citados –Gago, Catalán y Aliste– acudieron "Boni", "Peláez", "El Gordo" –así se conocía en el cuerpo al comisario jubilado Enrique García Castaño, jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Comisaría General de Información– y el entonces director adjunto operativo Eugenio Pino. "Es en ese encuentro en el que se le ofrece a cambio de su colaboración la posibilidad de obtener la nacionalidad española por medio de carta de naturaleza –es decir, por decisión discrecional del Gobierno–", continúa el acta. A partir de ahí, Pino ordenó que los interlocutores con el exgerente de Pdvsa fueran "Boni" y "Catalán".

En la causa de la guerra sucia contra Podemos están siendo investigados, entre otros, el ex director adjunto operativo, el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez o los inspectores jefe Bonifacio Díaz Sevillano y José Ángel Fuentes Gago. Una lista a la que se acaba de sumar el comisario jubilado José Manuel García Catalán, quien como jefe de la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) viajó en abril de 2016 a Nueva York para entrevistarse con el exministro venezolano Rafael Isea, a quien se ofreció una "nueva vida" a cambio de información sobre Podemos. Durante su declaración como investigado, Pino negó haber participado en ninguna operación contra Podemos. Y lo mismo hicieron el resto de imputados.

El exgerente de la petrolera estatal no es el único que ha puesto el foco sobre Pino. El exviceministro venezolano de Desarrollo Energético Javier Alvarado Ochoa, por ejemplo, contó al juez que en aquellos primeros meses de 2016 se reunió en dos ocasiones con Pino en su despacho y le entregó abundante documentación sobre las relaciones de Hugo Chávez con empresas españolas y movimientos de dinero. Sin embargo, el ex director adjunto operativo solo parecía interesado en información sobre la formación morada, por lo que el exviceministro chavista se comprometió a hablar con las agencias de inteligencia.

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