La derecha y la extrema derecha francesas convierten Ceuta en su campo de batalla migratorio
Comunicados, vídeos publicados en redes sociales o incluso copias de cartas enviadas al Gobierno: durante todo el fin de semana del 1 y 2 de agosto, así como el lunes 3 de agosto, la derecha y la extrema derecha francesas se han volcado en alimentar el fantasma de una avalancha migratoria. No han dejado de desplegar su discurso xenófobo sobre un fondo de imágenes difundidas ad nauseam de jóvenes “inundando” las playas, de fuerzas del orden “desbordadas” y de habitantes de Ceuta “indignados” por la presencia de jóvenes marroquíes.
Días antes, el jueves 30 de julio, varias decenas de miles de personas habían logrado entrar en el enclave español. Apenas 48 horas después, España expulsó a la mayoría de estos exiliados y anunció una “vuelta a la normalidad”. ¿El culpable de lo ocurrido? La “laxitud” del Gobierno socialista español, que en abril puso en marcha un plan de regularización de los indocumentados en la península, según sostienen la derecha y la extrema derecha francesas.
Como era de esperar, fue Jordan Bardella, líder de Agrupación Nacional (RN), quien publicó el mayor número de tuits en X —media docena solo el viernes— para denunciar los acuerdos de Schengen y exigir una “reunión de urgencia del Parlamento Europeo en sesión plenaria extraordinaria”.
“Al regularizar a cientos de miles de inmigrantes ilegales, […] Pedro Sánchez ha abierto las puertas de Europa a todo tipo de peligros. El resultado está a la vista: desde hace varios días, miles de migrantes acuden en masa al enclave de Ceuta. Mañana estarán en nuestras calles, en contra de la voluntad del pueblo francés”, fantaseó el eurodiputado ya el jueves. Jean-Luc Mélenchon le contestó inmediatamente.
“El señor Bardella debería abstenerse de comentar temas que no comprende. Repetir los argumentos de Trump es ridículo. La afluencia tiene lugar a mil kilómetros de nuestra frontera. Ceuta está en África. Las personas que se encuentran en el enclave de Ceuta no pueden cruzar a nado el estrecho de Gibraltar y no tienen ninguna otra posibilidad”, respondió el líder de La Francia Insumisa.
Los ministros de Macron, en la misma línea
Con dos tuits, Marine Le Pen, presidenta del grupo RN en la Asamblea Nacional, pidió por su parte que Francia refuerce “sin demora” sus controles fronterizos. “En 2027 pondremos fin a esta locura reservando la libre circulación de Schengen a los ciudadanos de la UE “, prometió, sin explicar cómo lo llevaría a cabo, en sintonía con su aliado Éric Ciotti, alcalde de Niza, quien también aseguró que “las imágenes de Ceuta serán mañana las de Francia si no se hace nada”.
Como si las imágenes le hubieran despertado, Éric Zemmour volvió a mostrarse especialmente agitado estos últimos días. Sin escatimar superlativos, el ensayista se declaró alarmado ante una “marea de migrantes que se abalanza sobre Ceuta” para “asaltar” la frontera española. “Lo que nuestras élites denominan cobardemente ‘flujos migratorios’, los pueblos europeos pueden verlo como lo que es: una invasión. Es hora de restablecer nuestras fronteras y poner en marcha la remigración; de lo contrario, nuestros pueblos serán arrasados por ese tsunami”, declaró el experiodista de Le Figaro, condenado en múltiples ocasiones por incitación al odio y por racismo.
Siempre dispuesto a ir un paso más allá que la extrema derecha, el exministro del Interior de Emmanuel Macron —y actual candidato a las presidenciales—, Bruno Retailleau, también se apresuró a sumarse al coro xenófobo del fin de semana. “Hoy España, mañana Europa […]. Las normas de Schengen con España ya no son sostenibles. Hay que enviar una señal clara y aplicar sin demora el reglamento de retorno para dejar de sufrir por fin”, declaró el líder del partido Los Republicanos (LR), sin ocultar su orgullo por haber propuesto “excluir a España” de la Unión Europea ya en primavera.
Quiero acabar con una forma de impotencia migratoria
Una idea retomada en los últimos días por la neofascista italiana Giorgia Meloni, respaldad por Dinamarca y Finlandia, pero imposible de aplicar y rechazada de plano en Bruselas, según la Agencia France-Presse.
En LR, sin embargo, predominaba la exigencia de aplicar “sin demora” la directiva de retorno, aprobada en junio por el Parlamento Europeo. Una medida que contempla, entre otras cuestiones, crear centros para migrantes en los países fronterizos de la UE, como han reclamado el ex primer ministro Michel Barnier y Éric Ciotti, quien ha escrito en este sentido al primer ministro, Sébastien Lecornu, para pedirle que haga frente a la “avalancha migratoria”.
Otro ex primer ministro de Emmanuel Macron que reclama la creación de estos hubs —considerados inhumanos por la izquierda y cuestionados por el propio presidente de la República en nombre de los “valores de la UE”— es Édouard Philippe, quien también intervino el viernes en el debate migratorio.
Medios conservadores alarmados
En una extensa publicación, el candidato a la presidencia, inmerso en una pugna soterrada con Bruno Retailleau por hacerse con el electorado de LR, sostuvo que “los países de origen y de tránsito deben asumir sus responsabilidades” y que “no es aceptable que un país pueda decidir por sí solo sobre regularizaciones masivas que crean un efecto llamada para todo el continente”. “Quiero acabar con una forma de impotencia migratoria”, insistió el líder del partido Horizontes, al que algunos siguen viendo como la “derecha limpia” e incluso como una alternativa “aceptable” en 2027 para una parte de la izquierda.
Su texto provocó inmediatamente la reacción de Marine Le Pen: “Recordatorio: este mensaje de gran firmeza lo publica un primer ministro que ha concedido cada año un 30% más de permisos de residencia y un 60% más de estatutos de refugiado que el socialista François Hollande. Se acabó la broma”, ironizó. Sintiéndose aludido, el alcalde de Le Havre respondió que, como primer ministro, había demostrado “firmeza” con las órdenes de abandono del territorio francés (OQTF), había reducido la concesión de solicitudes de asilo “a pesar del aumento vertiginoso de las peticiones” y había impulsado la aprobación de la ley de asilo e inmigración de 2018. A cada cual sus victorias.
En cuanto a los medios conservadores franceses, no han lamentado las más de 70 muertes contabilizadas hasta el momento por las autoridades españolas. Más bien se han alarmado ante una supuesta amenaza de “invasión” a las puertas de Francia.
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En la mañana del 3 de agosto, el debate continuó en el plató de CNews, donde pudo escucharse al presentador de L’heure des pros comparar al presidente del Gobierno español con un “bombero pirómano”, pedir un referéndum para derogar los acuerdos de Schengen o mencionar a los “2.000 menores” que siguen en Ceuta, entre los que —sugirió— podría haber incluso “terroristas infiltrados”.
La cadena de Vincent Bolloré tampoco dejó pasar la oportunidad de hacerse eco de las declaraciones conspirativas del presidente argentino de extrema derecha, Javier Milei: “Pedro Sánchez utiliza a estos migrantes para naturalizarlos y hacer que voten por él con el fin, digamos, de perpetuar su tiranía”. “Tiene toda la razón, la inmigración es una fuente de votos para algunos partidos de la izquierda del espectro político”, aplaudió Sabrina Medjebeur, presentada como “ensayista y socióloga”, cuando en realidad es una propagandista de extrema derecha.
Traducción de Miguel López