El futuro de la radiotelevisión pública

Malestar de los trabajadores de RTVE y desconcierto político a dos días de elegir la nueva dirección

Concentración de los periodistas de RTVE en Prado del Rey (Madrid).

"Hay tiempo hasta el lunes", ha dicho el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al referirse al laberinto en que se encuentra inmersa la renovación de RTVE. Lo cierto es que existe una evidente discrepancia entre los grupos políticos que hasta ahora apoyaban la votación de consejeros que tendrá lugar ese día. Mientras, no cede la repulsa de los trabajadores ante la propuesta de nombramiento de una persona fruto de la negociación entre PSOE y Podemos, el periodista de eldiario.es Andrés Gil, en lugar del consenso reclamado para devolver la independencia profesional a estos medios públicos. El margen temporal que alega Pedro Sánchez podría traducirse en que "el lunes finaliza el plazo" para un acuerdo que, a falta de dos días, parece harto difícil.

Este lunes 2 de julio, a las doce horas, acaba el plazo para la presentación de los seis candidatos al Consejo de RTVE, que habrán de ser votados en el plenario del Congreso que dará comienzo a las 16.00 horas. PSOE y Podemos, apoyados por grupos nacionalistas, disponen de la mayoría para sacar adelante los nombres previamente pactados, y proceder así, por la vía de urgencia, a la renovación de la dirección que, durante seis años largos, ha puesto los medios públicos al servicio de la propaganda del PP en el Gobierno.

En la noche de este jueves, las comisiones de las dos principales formaciones acordaron el nombre de Andrés Gil, redactor jefe responsable de la información política en el eldiario.es, como nuevo presidente. Atrás quedaban las opciones de los periodistas Arsenio Escolar, fundador y exdirector del periódico 20 Minutos, y Ana Pardo de Vera, directora del digital Público, propuesto el primero por los socialistas y la segunda por Podemos, pero con vetos cruzados.

Pero llega el viernes y El Confidencial a primera hora, y después Pablo Iglesias en Antena 3, competencia directa de TVE, avanzan el nombre de quien será el nuevo presidente de RTVE: Andrés Gil. A esa primera hora de la mañana se acaban de incorporar a su turno los trabajadores de Televisión Española y Radio Nacional, que están convocados a una nueva jornada de #ViernesNegro, la décima, que ya se manifiesta en el luto riguroso de los primeros informadores que aparecen en pantalla. La sorpresa por el anuncio del líder de Podemos no dura más que un instante. Inmediatamente surgen expresiones de indignación, repulsa y cabreo generalizado. En redes sociales, es el colectivo #MujeresRTVE, muy activo durante las movilizaciones, el que primero muestra su frustración, pero son los trabajadores en su conjunto los que denuncian la decisión.

 

Unos ponen el acento en que se trata de alguien que no sabe de televisión, de radio, ni de gestión; otros se lamentan al preguntarse si no hay entre los 6.400 miembros de la plantilla personas que pudieran ocupar ese cargo. Pero donde coinciden todas las descalificaciones es en el hecho de que se trata de un acuerdo partidario entre dos formaciones dispuestas a repartirse la empresa, justo lo contrario a lo que vienen reclamando sindicatos, Consejos de Informativos y la inmensa mayoría de los que acuden a las movilizaciones. Se ha conseguido, sí, que pierda el mando el anterior presidente, José Antonio Sánchez, pero los directivos nombrados por él siguen al frente de todos los departamentos, y la solución que se les presenta no es la del consenso político que garantice un futuro de independencia profesional por el que luchan. Se multiplican las frases que reivindican una RTVE "deTodosydeNadie", se despotrica contra los políticos que "NoseEnteran", y se concluye con que "No llevamos seis años de lucha para esto".

Tras las concentraciones de la doce de la mañana, el colectivo #MujeresRTVE difundía un comunicado en el que advertía de que "RTVE atraviesa un momento crucial y de extrema gravedad debido a la manipulación y a la mala gestión que llevamos padeciendo durante años y que hacen que la credibilidad y la calidad de esta empresa pública estén por los suelos". Señalan que "las candidaturas que se están barajando en las últimas horas, aunque aún no sean oficiales, no van a dar respuesta a esta situación insostenible". "Son profesionales con experiencia y con derecho a postularse –agregan–, pero queremos una candidatura independiente, que conozca el mundo de la Televisión, Radio y Web y que tenga experiencia en gestionar una empresa pública. Por eso nos negamos a que RTVE siga siendo objeto de un intercambio de cromos y un juguete político". 

También UGT en la empresa se duele de que se margine a la plantilla y recuerda que "esta es una propuesta para un nombramiento exclusivamente durante un periodo de transición, en el que se debe producir un proceso de concurso público para la elección definitiva de Presidente y Consejo de Administración. Que se vuelva a buscar al candidato con los vicios de siempre nos lleva a preguntarnos si esta elección responde sólo a ese objetivo o, dicho de otro modo, si la nueva y provisional presidencia se va a limitar a gestionar RTVE o tiene intenciones que van más allá, como cambiar organigramas o condicionar para el futuro aspectos claves de nuestra empresa y de su servicio público, cosas que debería abordar una Presidencia y Consejo emanados del concurso público".

Reacciones políticas

Las protestas tienen también eco entre los grupos políticos del Congreso. ERC, renuente a cualquier pacto con el PSOE tras la negativa del Gobierno a las condiciones que exigían para el diálogo con el Govern catalán, pero que estaba siendo atraído al acuerdo por Podemos, redobla sus dudas, pero es el PNV, imprescindible para que la votación sea favorable, quien ha mostrado su rechazo y malestar "por la forma y el fondo del acuerdo entre Sánchez e Iglesias, sin contar con el resto de las formaciones políticas".

El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha visto obligado, en la rueda de prensa ofrecida en Bruselas al término del Consejo Europeo, a referirse a la situación creada. Ha pedido "responsabilidad y generosidad para poder llegar a un acuerdo", y concluye que "hasta el lunes, hay tiempo", una frase que trasluce la paradoja de que "el lunes se acaba el tiempo". Quizás por todo ello, la tarde de este viernes ha sido frenética políticamente. Se han sucedido los contactos, ya sí con la participación de ERC y PNV. En las conversaciones se parte de cero, esto es, se busca consensuar una persona con categoría profesional contrastada y que sea admitida por todos los interlocutores sin excepción, objetivos, ambos, que se antojan de muy difícil acomodo tras la situación, cercana al esperpento, vivida en las últimas horas. Si complicado parece el acuerdo entre los grupos políticos, no lo es menos encontrar una persona de prestigio que quiera someterse a quedar en evidencia, tal y como ha denunciado en su cuenta personal en Twitter Ana Pardo de Vera.

En fuentes internas de RTVE, infoLibre ha podido saber que, junto a la decepción por lo ocurrido hasta ahora, se sugiere que una posible salida podría residir en designar un presidente de carácter tan provisional que se comprometa a no participar en el concurso, que cambie tan solo las direcciones de Informativos para garantizar el pluralismo en los telediarios, pero que mantenga el resto del esquema de funcionamiento hasta la resolución consensuada del concurso y la llegada de una nueva dirección para los siguientes seis años.

En cualquier caso, de momento, la falta de acuerdo no solo compromete estos nombramientos del lunes, sino que, de mantenerse, pondrían en peligro la ratificación parlamentaria del propio decreto ley. Las consecuencias que tal fracaso tendría para el Gobierno en minoría del PSOE son fáciles de adivinar y ahondarían el deterioro del complicado equilibrio con el que se mueve hasta este momento.

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