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Desde la casa roja

Adiós a nuestra generación silenciosa

Publicada el 08/04/2020 a las 05:24 Actualizada el 08/04/2020 a las 11:49

La «generación silenciosa» nació entre finales de los años veinte y 1945. La Gran Depresión y el fin de la Segunda Guerra Mundial enmarcan los primeros años de hombres y mujeres que crecieron poniendo en valor la austeridad y el sacrificio. Los nombra así, por primera vez, la revista Time en un artículo de 1951, pero también podríamos llamar de esta forma en España a aquellos que nacieron en la década de los treinta, partida por tres años de guerra. Niños que tuvieron que estar callados en sus casas, que saben cómo suena una bomba cuando estalla, cuyas emociones pasaron a un plano muy secundario a favor de la supervivencia, que crecieron muy rápido, que no levantaron la voz en las escuelas, ni en las familias, ni en los trabajos. Son los que conocieron la hambruna y que fueron jóvenes cuando la dictadura también era joven. Los que se empeñaron en que nuestras manos no se endurecieran como las suyas. Generosos, duros, insondables, leales. Ellos, nuestros abuelos, vuestros padres, los que llegaron en tiempos difíciles y en días difíciles se marchan, son los que se nos están apagando.

El 95% de los muertos por covid-19 tiene más de sesenta años; el 42,9%, entre 80 y 89. Es obligatorio señalar que, al menos, 3.600 personas, según datos aproximados de la suma que dan algunas comunidades –ni siquiera las cifras hablan de ellos con la luz que estas pérdidas exigen– han muerto en estos días en residencias y geriátricos del país. Muchos enfermos y sus familias han tenido que prescindir del acompañamiento que reclama ese último tramo de la vida y de los cuidados paliativos necesarios para no morir, no solamente en la soledad de sus habitaciones, sino con ahogo o dolor por síntomas descontrolados. Nadie esperaba este presente aniquilador, pero hay que reaccionar: el covid-19 nos ha desvelado que el modelo de cuidados de nuestros mayores era precario en muchos sentidos.

Las residencias para la tercera edad, en muchos casos, no están medicalizadas, carecen de medios para asistir a los enfermos o para aislar a los contagiados. En una residencia próxima a esta casa han expirado más de cincuenta. ¿Cuántos más había allí? ¿Qué cuidados les hemos dado a nuestros mayores al final de su vida?

Me cuenta una médica que está trabajando en uno de esos hospitales de Madrid que el viernes, a última hora, cuando se acababa su turno, un largo tren de sillas de ruedas con ancianos cruzaba la puerta de urgencias. El desconocimiento de la medicina nos plantea preguntas rápidas sin tener las premisas adecuadas. ¿Conseguirían esos cuidados intensivos que los mayores de ochenta superen el estado crítico en que llegan al hospital? Cuando, tal vez, hay otras cuestiones que debieron resolverse antes: ¿por qué están muriéndose nuestros abuelos con sufrimiento y agonía cuando deberían ser ayudados a marchar lo más tranquilamente posible? ¿Por qué están contangiándose y conviviendo enfermos con personas sanas o los muertos y los vivos? ¿Qué es una residencia de ancianos y con qué personal y medios debe contar para ponerse en marcha y asegurar los cuidados? ¿Por qué ha tenido que entrar el ejército dentro de algunas para controlar la situación? ¿En qué momento un centro de mayores dejó de ser un centro de atención a la tercera edad, vigilado y gestionado desde lo público, para convertirse en un negocio privado más?

En estos días, hablamos de la vejez como si la vejez fuera una mancha que terminará emborronándonos. Como si ser mayor difuminara nuestros contornos. A veces, parece que convirtiéndolos a todos en una sola estadística, en una parte del porcentaje, pudiésemos acolchar el dolor que produce que cada uno de ellos es una persona que tiene vida, pasada y presente, con una manera de querer a sus hijos y a sus nietos y una forma de ser que requiere diferentes despedidas. Morir acompañado y sin padecimiento debería ser una prioridad en este momento crítico. Los familiares tienen que saber, urgentemente, al menos, dónde están los cuerpos de sus padres y madres en estos días. A la profundidad del duelo que de por sí es perder a alguien, no debe sumarse esta incertidumbre. Es una brecha enorme.

Como en la serie The Leftovers, en la que, de forma global e instantánea, desaparece un 2%, cuando al fin despertemos de la pesadilla de la pandemia, no encontraremos a una buena parte de nosotros. Cuando nos demos cuenta de que después del shock nos quedamos anestesiados frente a las cifras y no alcanzamos a comprender en qué se diferencian una, cien o mil muertes o qué significa no tener aliento para decir adiós a tus hijos después de una vida, cuando hagamos el recuento verdadero de las pérdidas, seremos conscientes de que se nos fue la raíz primera y con ellos su memoria, la que no hemos salvaguardado, la que no tenemos grabada, la que no hemos reparado, la que hemos utilizado como un arma política sin permiso, de la que debemos aprender que la justicia no es algo que se deja para después. No hay memoria que soporte dos silencios.

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7 Comentarios
  • frida56 frida56 11/04/20 23:50

    Si algo bueno ha tenido este virus, que nada bueno tiene, es que ha puesto a los ancianos en la mente de todos, han cobrado un triste protagonismo que pagan con sus vidas. El asombro que hoy produce el tema de qué ocurre, qué ha ocurrido en nuestras residencias pone a las claras lo lejos que estaban los ancianos de nuestro interés como sociedad. Pero no hay nada nuevo, no es cierto, solo la estadística ha aumentado y tenemos a un invisible al que culpar, lo cual será un alivio para las conciencias. Las residencias ya eran lugares tristes donde con mucha soledad se aparcaba a los ancianos. La vida estresante, la frivolidad, la precariedad (a veces) hacía que resultara difícil hacerles un hueco, incluso irlos a ver. El trato que recibían allí ( no nos engañemos) era el que recibe un objeto atravesado en medio del salón, y como en todo, claro que habrá excepciones. Que ese trato tiene su justificación en el trabajo mal pagado, estresante (una persona haciendo el trabajo de tres), la falta de recursos de los centros por recortes políticos (públicas) o intereses económicos ( privadas) es muy cierto; tan cierto como la deshumanización que campaba a sus anchas en esos lugares. Insisto, en todo hay excepciones. Recordemos la frecuencia de noticias escalofriantes en los telediarios desde hace años.Públicas y privadas, sin distinción. Cualquier lugar en el que un ser humano tenga la condición de vulnerable, y que no se controle con rigor, ese ser humano sufrirá. Nunca entenderé por qué un anciano no goza de la misma protección que un niño; un niño es el futuro, un anciano es nuestro hogar. Somos porque ellos fueron

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  • Alfonso J. Vázquez Alfonso J. Vázquez 09/04/20 10:06

    Su premio ha sido su homicidio. Muchos defendieron la libertad y la democracia, la quinta del biberón, en la guerra ganada por los golpistas con el apoyo de los nazis alemanes y los fascistas italianos al fracasar el golpe de Estado. No pudo con ellos la guerra. Tampoco la postguerra; ni su hambre, su tuberculosis y su desatención médica; la estreptomicina había que traerla de contrabando de Portugal ¡si podás pagar el precio de ese "negocio" tolerado a los "adeptos al régimen"! Ellos, con esperanza y denuedo, HEROICAMENTE, reconstruyeron la España de sus cenizas; sobrevivieron a los 40 años de represión de las libertades bajo el régien dictatorial que juró el heredero que Franco se sacó del bolsillo arrogándose el "derecho", sin duda el menos curento de todos los que ejerció ilegítima e ilegalmente, de nombrar rey a JCI ¿No se paseaba bajo palio como Dios? Sobrevivieron también a estos 40 años borbónico-franquistas. Pero sucumbieron al "liberalismo económico del PP" desmontando la sanidad publica que ellos habían construido con su trabajo. Les mataron los chiringuitos hospitalarios "pagados con los PGE pero con beneficios para sus gestores privados" de los que son sangrientas punta del iceberg las residencias-mortuorios privadas o "concertadas", palabra que significa ¡pagada con los PGE para producir beneficios privados". Vuestros hijos y nietos, los que pudieron estudiar y se han dedicado a a política, han publicado "protocolos" por los que si no reaccionais en 15 minutos os desconectan del oxígeno. Ni 1 mínuto de esfuerzo os han dado por cada año de vuestra vida; ni 1 minuto por los más de 40 millones de minutos que habíais logrado vivir os han dado. "Sólo 15 asquerosos, miserables y puñeteros minutos". Los recomendadores de estas "práctica nazis con los inútiles para el Estado" y a los que sigjuieron su doctrina y a los que "no intervinieron si la parada cardio respiratoria en el domicilio había ocurrido antes llegar ellos" aún tendrán a su dispoicion a psicólogos, ¿pagados con los PGE? para que les reconforten si tienen remordimiento por sus homicidios. ¡Que les absuelva su obispo! No cobra entrada por confesar ¡ni siquiera en la Mezquita de Córdoba.

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  • Alfonso J. Vázquez Alfonso J. Vázquez 09/04/20 09:12

    Tenia 10 años; estaba en primero de bachillerato y el cura nos explicaba el quinto mandamiento: NO MATARAS. Cuando dijo que en caso de disyuntiva en un parto entre salvar a la madre o al nasciturus había que elegir al nasciturus porque la madre "ya había tenido su oportunidad de vivir" todos protestamos. "¿Y los demás hijos y su marido?", preguntamos. "Su padre tiene que atenderlos", dijo el cura. Nueva protesta: "los padres no saben atender a los hijos". "Pues tendrá que aprender",dijo. Eso pusimos en el examen.Lo aprobamos mintiendo como bellacos. Esos que se oponen a la eutanasia, odian a libertad; prefieren los asesinatos selectivos; más aún el reparto de dividendos derivados del ahorro que generan las "muertes por casusas naturales". ¿Qué hay más "natural" que moriri si no recibes la adecuada atención médica? ¡Tranquilo se quedará el médico haciendo esos certificados! En las residencias con ánimo de lucro - se reparten beneficios - no hay preocupación por no perder cllientes ¡hay una demanda tan elevada que los puede uno maltratar!. Se vayan por su pie,o con los dos por delante, ¡es lo mismo! El negocio no sufre: ;hay cinco más en la puerta esperando para ser maltratados como clientes. ¿Y la inspección sanitaria? "Ni está, ni se le espera". ¿Y el Ministerio Fiscal? "Ni está, ni se le espera". De mmento ya ha dicho que en esas "residencias.mortuorios" no se hará autopsia a los muertos por "causas naturales" a ninguno de los cuales se les hizo el test. ¿ÉTica forense o ética fiscal? ¿Es para disminuir la gravedad de la acusación por los más que presuntos homicidioss? ¿O fueron asesinatos de bandas criminales? ¿Se pretende con ello que, directamente, el juez sobresea el caso diciendo que las noticias de los fallecientos "son periodísticas" y no vale la pena ni hacer una investigación? Todo es posible ..... pero no sólo en Granada. Lo es en toda España.

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  • irreligionproletaria irreligionproletaria 08/04/20 20:30

    "No hay memoria que soporte dos silencios."

    El denominado 'domingo de ramos' lo dediqué a informarme, a través de la C.A. de Madrid, que es la competente, respecto de las residencias de la 3ª edad existentes en la C.A. de Madrid, (Madrid Capital, no figura)

    El 75,9% son residencias PRIVADAS (la mayoría católicas, apostólicas y romanas, de órdenes religiosas (aprox.170 centros de las 3 categorías: hasta 25 plazas, de 25-49 plazas y de 50-99, propiedad de mensajeros de la paz -Ángel García- Director... pidió ayuda en la tvs, porque les superaba 'su propia realidad')... también la ONCE tiene, ahora el acrónimo contiene multitud de empresas de toda índole, la residencia que conozco está en Parla (Madrid) y la empresa se llama ILUNION, etc. etc.
    Las públicas, representan el 23,8%

    Pero, además de abonar ingentes cantidades 4000/mes,cada uno, aparte gastos, que representaron en su momento el ingreso de 3 familiares muy queridos, aunque políticos, por incapacidades superiores al 75%, y, en cuya leyenda -todas- figuran las residencias privadas con asistencia médica-terapeútica y habitaciones de enfermería para situaciones previas al traslado hospitalario, salgan diciendo que NO TIENEN MEDIOS... ¡claro que no los tienen! Han considerado el precio por residente, beneficio y no contratan personal y cuando lo hacen es en precario, por dias, fines de semana y horas. Nada mejor que escuchar a los trabajadores...

    Pero, ni siquiera es este el tema de mi comentario, sino el siguiente:

    ¿Por qué -esta chusma- se opone a la Ley de Eutanasia?

    Soy mayor -73 años- desde 2007, socia de DMD (Derecho a morir dignamente) QUIERO MORIR CUANDO YO DECIDA, en condiciones de despedirme de los mios, sin que resulte una tragedia, con dignidad. Ningún galeno o grupo de ellos, asistidos en el comité de ética por el pertinente cura, anteponga su religión a mi voluntad/dignidad.

    Pero... la historia que estamos viviendo, supera todo lo imaginable. Esperemos las pruebas y que la FG proceda en defensa de los ciudadanos, conforme a derecho.

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  • Larry2 Larry2 08/04/20 10:24

    Esta pandemia ha dejado claro y ha puesto en evidencia las carencias de nuestras residencias y nuestro sistema sanitario. Las residencias, negocio importante, poco personal, y solo asistencial. En la sanidad, aunque estemos avanzados en comparación con otros paises, y tengamos gente que esta dando el callo, los recortes, y la privatización se han dejado sentir. No debiera volver a pasar esto. La tercera edad es muy importante, y la sanidad pues otra pata más del estado del bienestar, que algunos se han encargado de hacer negocio en estos años, y que no deberemos olvidar. agur

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  • passarola passarola 08/04/20 09:51

    Hay que tomarse en serio el negocio sin escrupulos de las residencias de ancianos, esta terrible situacion a venido a quitar la venda de los ojos, a los que aun la tenian puesta. Yo la he conocido directamente y es realmente tremendo el abandono en el que pasan dias y horas, continuamente ninguneados, como si solo molestaran, y todo porque las residencias son un negocio y como tal los ancianos mercancia que genera jugosas mensualidades.
    Ha tenido que venir una pandemia para ver lo que los usuarios y familiares hemos venido denunciando durante mucho tiempo. Que triste que la administracion haya mirado siempre para el lado del explotador economico y haya archivado las reclamaciones de trabajadores, usuarios y familiares. Este es el resultado, no los volvamos a olvidar nunca

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  • aguililla aguililla 07/04/20 23:59

    Eso es, cuando hagan el recuento oficial.....será espectacular las cifras y a los que todavía estamos  en pie nos darán la puntilla.....al tiempo, hay mucho dinero en juego.Salud 

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