X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Desde la casa roja

"La patria es un invento"

Publicada el 20/05/2020 a las 06:00 Actualizada el 20/05/2020 a las 16:18

Veo a un chaval de unos once o doce años sobre un hoverboard (esos patinetes eléctricos donde los pies van paralelos) salir de un aparcamiento ondeando una enorme bandera de España. Avanza entregado, casi alado, sobre fondo del himno nacional, jaleado a gritos de «valiente, valiente, bravo, viva España, cómo te llamas», por unas decenas de personas eufóricas ante la imagen del espontáneo abanderado. Es otra imagen más de algún rincón de un país que sufre una pandemia. Una señora se emociona. Está viviendo su primera rebelión. Dan golpes a las cacerolas en contra del Gobierno y de la gestión de la crisis sanitaria. O estás con ellos o estás contra España. ¿No es eso lo que nos dicen sus capas?

Son alentados por unas formas de hacer oposición y las insinuaciones de una presidenta regional parapetada en un hotel de lujo que exige constante datos técnicos, incluso teniéndolos delante, para pasar de fase y reabrirlo todo. Gritan «dimisión» bocina en mano desde el asiento de atrás de un Mercedes descapotable manejado por un chófer. ¿Es real?, me pregunto. «Nos manifestaremos en coche», ya lo advirtieron. Sí, lo es y está aquí, en Madrid y en mi pueblo: es la consecuencia de las instigaciones constantes de la derecha extrema en los altavoces, la aceptación de su discurso y sus modos por parte de otros partidos políticos como normalidad, es la amplia cabida que hemos brindado y brindamos en los medios de comunicación escribiendo líneas en todas las conversaciones. Y ahora llegan con el peligro y a menospreciar las duras jornadas que los equipos sanitarios y otros trabajadores que no han podido protegerse para que todo funcione han vivido y que, a este ritmo, volverán a vivir. ¿Qué tendrá que ver una bandera con señalar los errores de una gestión?

Es un abismo histórico cuya vigencia quise creer terminada porque, si lo pensaba bien, no podíamos tener un país encallado en esa anomalía, parecía antiguo y desfasado anteponer esa extraña arrogancia del que impone una idea al progreso. Eso ya no éramos nosotros. No podíamos ser los que, por encima de la seguridad y la salud, tragaríamos con los intereses de los partidos. Pero ahora esto se ha vuelto evidente en el epicentro de nuestros peores días.

Ese país que no aplaude ni metafóricamente y a cambio da golpes a las baterías de cocina también me contiene, lo veo pasar por delante de mi ventana cada anochecer. Y mi país, donde lo único que siento cierto hoy es que los médicos siguen esperando a que se vacíen sus unidades de cuidados intensivos antes de precipitarnos a regresar a la vida que teníamos, los contiene a ellos. Su país y el mío son el mismo, sí. Pero nuestras patrias son distintas. Muy distintas.

La patria no es el Estado y sus mecanismos, no es el Gobierno o sus erradas decisiones, no es solo un territorio y mucho menos un hospital sobrepasado de muerte. Es una serie de valores y afectos que tienen que ver con el orgullo de pertenencia a algo previo a nosotros mismos. ¿Cuándo fue la última vez que nos pusimos de acuerdo en algo tan preciso como el pasado? Su idea hoy se sigue construyendo por exclusión y, según quienes blanden su nombre diariamente, pide rituales que lo demuestren. No puedo evitar el recuerdo de Federico Luppi en Martín (Hache) al decirle a Juan Diego Botto: «el que se siente patriota, que cree que pertenece a un país, es un tarado mental, la patria es un invento… Una estadística, un número sin cara». A lo que Martín concederá: «Que la patria es un verso estoy de acuerdo». También es una novela.

Un antipatriota no es solamente aquel que no cree en el concepto, también lo es aquel que disiente de la idea que se impone de ella. Y como el término ha sido tergiversado, aquí me tienen, antipatriótica sin ser apátrida, deseando que de una vez se pongan a hablar de asuntos menos abstractos y eufóricos –cifras, ciencia, protección, curados– que los que se desprenden del hecho de haber nacido en unas coordenadas: propongan una oposición decente y no algo que sea dar pasos hacia lo tribal.

Llegamos a la pandemia servidos de territorios, de banderas en los balcones y enfrentamiento económico-sentimental. Y ya quisiera decir que la patria es la gente, la cultura, es la sanidad pública, es la educación y una memoria colectiva, pero todo eso no es nada más y es justamente algo grande como la gente, la cultura, la sanidad pública, la educación y la memoria colectiva.

Como escribió Hannah Arendt, «dichoso aquel que no tiene patria; todavía la ve en sueños».

Por cierto, he dejado de mirar tan compulsivamente esa curva fatídica varias veces al día. Sin el esfuerzo común, no habríamos llegado hasta hoy. Creo que eso sí es algo de lo que estar orgulloso. Tal vez, en el futuro, sintamos que eso fue una patria. No lo sé.

Más contenidos sobre este tema




25 Comentarios
  • GRINGO GRINGO 22/05/20 13:39

    España es esperpéntica y mucha gente no quiere cambiar, les supondría replantearse muchas cosas en las que no han pensado en su vida.
    En la Alemania Nazi, el que no estaba demasiado convencido, exhibía la bandera más grande, para evitar suspicacias.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • 74camilo 74camilo 21/05/20 13:14

    Yo parafraseando las películas de los 60-70 complementaria el título diciendo "la patria es un GRAN invento"!. Hay que ver la de trabajo que genera y como entretiene.....

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • 74camilo 74camilo 21/05/20 13:11

    Porqué a la EXTREMA DERECHA le encanta tanto los TRAPOS? Da igual el país!. Sea España, Francia, Inglaterra, estados Unidos.... Les encanta!!!. Será que con ella se tapan sus vergüenzas??. Los que más tienen son los que más carecen. Carecen de corazón, solidaridad, empatía....y hasta alegría!!. Están siempre amargados y mirando al de al lado...pero para ver que no tenga más que ellos!!. Curioso.....

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    3

  • frida56 frida56 20/05/20 23:05

    Precioso su artículo! Ha definido patria como Padura, escritor que me encanta y con el que comparto el concepto de patria como ahora lo comparto con ud. Esa entelequia que utilizan los políticos, según intereses partidistas, para crear la confrontación, esa sí que no es mi patria

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    5

  • HEREJE HEREJE 20/05/20 21:28

    Ser patriota es pagar impuestos con la alegría de saber que estás colaborando en construir algo común.

    La palabra patria es un comodín que sirve a los bandidos como vehículo para justificar sus robos, su violencia y su abuso de poder.

    Si en esas mamarrachadas repletas de banderas y arengas inconexas preguntáramos quién paga impuestos, no quedaba ni el 2% de los españolazos y españolazas de pro.

    Responder

    Denunciar comentario

    2

    6

  • Javier Dominguez Javier Dominguez 20/05/20 20:40

    Recuerdo aquella canción de hace años:
    DICEN QUE LA PATRIA ES
    UN FUSIL Y UNA BANDERA
    LA PATRIA SON MIS HERMANOS
    QUE ESTÁN LABRANDO LA TIERRA.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    4

  • luzin luzin 20/05/20 19:36

    Os hacéis unos líos más tontos ... claro que 40 años de partitocracia donde la mentira y manipulación de las palabras es el fundamento hace que la confusión reine ... Que uno sea español es un concepto oblicuo, eterno, como el nacimiento de un diente ... o de una criatura ...se ve que nace desde fuera. Uno es español porque así se reconoce desde fuera ... uno es extremeño porque así se reconoce desde fuera ... y así viene siendo desde hace siglos, tras evolucionar el concepto de patria que hace referencia a donde yacen nuestros padres . Ese hecho poco tiene que ver con hospitales, escuelas o equipos de fútbol ... Claro que ese término se lo intentan apropiar los poderosos, menudo festín ... Los revolucionarios del XVIII crearon la "opinión pública" liberando la conciencia nacional liberándola de quién, por derecho divino, la tenía poseída y secuestrada en su propia persona. Apropiación que fue repetida 150 años más tarde por el franquismo.

    Sin embargo, la oportunidad que se planteó durante la Transición quedó malograda, al implantarse de una manera vertical un nuevo régimen estatalista, heredero de los del siglo XIX, un régimen partitocrático sobre el conjunto de los ciudadanos en lugar de abrir un periodo constituyente abierto a la sociedad civil.

    Evidentemente, para este nuevo-viejo régimen, la palabra España quedaba vergonzante, más cuando sus principales valedores, Juan Carlos, Fraga, Suárez, ... la habían utilizado al servicio de la represión de la Dictadura. Así cambiaron España por la expresión "este país", pura neo-lengua.

    Y ahora, tras 40 años, seguimos en lo mismo, ... peor ... ahora para nombrar a España se viene utilizando el término Estado, donde algunos quieren ver a España en los hospitales, escuelas ... otros ven a un imperio que les oprime a sus auténticas naciones ... .
    otros ven al Caudillo que volverá a salvarles de la orda comunista ... otros la ven encarnada en su partido que la articula ... pero lo cierto es que España estaba ahí mucho antes de que ellos llegaran, tanto los unos como los otros.

    Lo que les une a todos ellos es su vocación de crear España desde sus voluntades o simplemente negarla ... auténticos pollos sin cabeza ...

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    3

    3

    • luzin luzin 20/05/20 21:06

      Donde dice eterno quise poner externo. Concepto oblicuo: externo, desde fuera, desde una plataforma generalmente no explicitada.

      Responder

      Denunciar comentario

      1

      3

  • wamba wamba 20/05/20 15:56

    He vivido en varios países y en cada uno de ellos he pagado mis impuestos , he sido una persona cívica , he trabajado , ayudado a mi familia y no ha sido preciso sentirme patriota , sino cumplir , no delinquir : he intentado ser una persona ejemplar en mi comportamiento , solidario con mis congéneres , y no he tenido necesidad de sentirme patriota . Hoy en España hago lo mismo y no tengo necesidad de sentirme patriota ; solamente lo soy con mi comportamiento .

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    12

  • wamba wamba 20/05/20 15:56

    He vivido en varios países y en cada uno de ellos he pagado mis impuestos , he sido una persona cívica , he trabajado , ayudado a mi familia y no ha sido preciso sentirme patriota , sino cumplir , no delinquir : he intentado ser una persona ejemplar en mi comportamiento , solidario con mis congéneres , y no he tenido necesidad de sentirme patriota . Hoy en España hago lo mismo y no tengo necesidad de sentirme patriota ; solamente lo soy con mi comportamiento .

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • K2K2 K2K2 20/05/20 15:15

    Odio ser impertinente, pero, por favor, 'encayado' no, 'encallado'. Un medio como este no se merece esos errores/horrores. Corríjanlo ya.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    0

    • Mari Jo Mari Jo 21/05/20 11:40

      HE VUELTO A LEER EL ARTÍCULO POR SI INADVERTIDAMENTE SE ME HABÍA COLADO "encayado"POR ENCALLADO.PUES NO, NO SE ME HABÍA PASADO,ESTÁ BIEN ESCRITA . lA PERIODISTA ESCRIBE "ENCALLADO".

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0



Lo más...
 
Opinión