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El sistema del 'fake'

Publicada el 08/06/2020 a las 06:00

En tiempos de postverdad la mentira ha inundado el espacio público recordándonos que las palabras nombran, y por tanto definen los hechos. Como ya no tenemos a Orwell para ayudarnos a investigar por qué ciertas expresiones son borradas de algunos argumentarios y otras emergen con fuerza creando una nueva realidad, quizá sea interesante analizar y describir cómo la mentira nos tiene rodeados.

Al final de su libro Fake. La invasión de lo falso (Espasa), Miguel Albero da a mi juicio con la clave que ayuda a entender el fenómeno, lo que él llama "el sistema del fake". De la misma manera –señala Albero–, que el sistema del arte es un conjunto de relaciones entre personajes fijos que va desde "el artista, seguido por el galerista, el marchante, el crítico, el museo y, finalmente, el público", en el que cada cual tiene un papel específico para que el conjunto funcione, en el mundo de lo falso y de la mentira también hay una serie de personajes arquetípicos cuyo concurso es imprescindible para que lo falso triunfe. Al igual que en el sistema del arte, en el de las fake hay beneficiarios, damnificados, víctimas, cómplices… "pero todos son necesarios para la falsificación, todos forman parte del sistema", recuerda Albero.

Movidos en unos casos por el dinero, como ocurre con los falsificadores de obras de arte, o en otros por el poder, quienes activan estos mecanismos son conscientes de la importancia de articular un sistema para que funcione, y en ello ponen todo su empeño. El falsificador de arte aceptará con gusto que el marchante se lleve una parte de las ganancias y el galerista media ración de beneficios y otra media de prestigio, pero sobre todo necesita de alguien que tenga la imperiosa necesidad de lucir un Picasso en su salón, aunque sea falso. A nadie, además, le interesará que la mentira estalle: Unos porque pueden acabar en la cárcel y dejar de embolsarse buenas ganancias y otros porque se descubrirá que no son tan millonarios como parecía y que, además, les han timado. Pues bien, de la misma manera quienes han ensuciado el debate público de mentiras, también reparten beneficios entre quienes las reproducen y amplían, rebosando claramente los límites del periodismo y creyendo que ganan prestigio, sobre todo a los ojos de quienes estarían encantados de que la realidad fuera así. Jamás aceptarán que su mensaje es pura invención y/o manipulación porque, como pasa con los falsificadores de arte, todos saldrían perdiendo, incluyendo, por supuesto, quien fue engañado.

Entender este sencillo y clarificador mecanismo ayuda a comprender mejor muchos de los debates de hoy. A nadie en su sano juicio podría cuadrarle que un Gobierno con la responsabilidad de gestionar un país hiciera a sabiendas nada para complicarse la vida con una pandemia arriesgando incluso sus propias vidas. Como Jesús Maraña en este artículo lo explica haciendo gala de una ironía tan inteligente como dolorosa, no me extenderé. La pregunta que sigue a ese análisis es por qué siendo tan evidente que el argumento, una fake de libro, no puede ser cierto, sigue avanzando y creciendo. Sencillamente porque ha activado un sistema que funciona: Una derecha dispuesta a derrocar al Ejecutivo desde el primer minuto de su constitución que ha encontrado en la pandemia una ocasión de oro; unos medios de comunicación afines que no tienen empacho en saltarse las más elementales reglas de primero de Periodismo (y no sólo por los falsos off the record), que encuentran allí un filón informativo con el que diferenciarse y, sobre todo, con el que contentar a un público que ve al Gobierno como una especie de Saturno devorando a sus hijos. Aunque no sea defendible desde la racionalidad, ni creíble desde ningún punto de vista –que el Gobierno autorizó la manifestación del 8M consciente de la pandemia que se estaba gestando–, el mero hecho de enunciarlo genera confusión, siembra dudas y provoca un reconfortante gusto de autoconfirmación a quienes ven en él la encarnación de todos los males.

El sistema funciona y deja contentos a todos sus personajes, así que, ¿a quién le importa la verdad? Al fin y al cabo, como recuerda Albero en su libro, la búsqueda sistemática de la verdad a través de la objetividad no se iniciará hasta el siglo XVIII. Antes de que la Ilustración iluminara el pensamiento, la ortodoxia religiosa, el apego al territorio o la lealtad al poder estaban por encima de la búsqueda de la verdad. Este abandono de la objetividad por los "hechos alternativos", acompañado del protagonismo de las pasiones que imposibilita ningún debate digno de tal nombre, no hace sino retrotraernos a los tiempos previos a la modernidad.

Pero seamos honestos y avancemos un poco más. Hace unos días, mientras clamaba al cielo contra la invasión de las fake y el uso que de ellas están haciendo algunos líderes políticos, una enorme sonrisa de satisfacción apareció en mi cara cuando vi que la revista Time llevaba en su portada la cara de Trump con una silueta del bigote de Hitler que le asemejaba al dictador. Al rato me enteré que también era fake, pero me hubiera encantado que fuera realidad, hasta el punto que lo retuiteé al minuto y luego me vi obligada a pedir disculpas y borrar el tweet. Con esto no estoy estableciendo ningún paralelismo ni adoptando una posición equidistante, pero sí confirmando algo que es esencial para entender lo que está pasando: Las fake funcionan porque hay alguien que está deseando que sean verdad. Y a partir de esta constatación podemos seguir preguntándonos los porqués.

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13 Comentarios
  • c.arques c.arques 18/06/20 19:25

    La mentira se está convirtiendo en un instrumento muy peligroso para la democracia, como lo evidencia el fenómeno del Brexit, Trump o Bolsonaro. En mi opinión, el Gobierno debería promulgar una ley que nos proteja no solo del deterioro político ,sino también del grave deterioro social que la normalización de la mentira está produciendo en las relaciones humanas y en la confianza mutua. La mentira no puede ampararse en la libertad de expresión u opinión.

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  • Emilion Emilion 09/06/20 21:50

    No es posible que nadie en su sano juicio provoque la muerte, otra cosa son las malas decisiones que en un momento determinado producen el fallecimiento de tantas personas.
    Fue una mala decisión los recortes en la sanidad, creo que sí, a lo largo de de todos estos años nadie pensaba que se produciría un fenómeno de esta magnitud. Mas bien se pensaba en el negocio que se generaba que en muertes, pero..... las consecuencias ahí están.
    A la vez no se comprende un ataque tan furibundo al Gobierno. Si se hubiera creído que la pandemia iba a tener esta virulencia, ¿Alguien hubiera dudado en confinarnos una semana antes, o dos?.
    El problema, a mi juicio, es no asumir los errores y huir hacia adelante, buscando la solución cobarde y fácil de culpar al oponente político.
    Por supuesto lo de señalar quien vive y quien muere, no tiene un pase, se debería llegar hasta las últimas consecuencias.
    Hay que pensar los pasos antes de darlos y no poner en marcha el ventilador, cuando sale el desastre que ha salido, soltando mierda, principalmente hacia la izquierda. Verdad Sr, Hernando
    Seamos honrados, a poder ser.

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  • antonion antonion 09/06/20 08:29

    El Fake, no es mas que una publicidad engañosa, te venden una "mierda" con apariencia muy bonita o incluso, que la necesita imperiosamente para poder escalar en tu estrato social o cualquier otro motivo, tan burdo como inútil, sin más. Gran titular, dos frases en mayúsculas y negritas, con lo bonito, y cientos de articulos con lo peor de lo peor en letra muy pero, que muy pequeña, que no lo puedas o te cueste mucho leer y analizar. Entonces vás y lo pides y al cuando lo recibes ves que no era eso, pero ya te lo han endosado, te lo tienes que tragar durante cuatro años o quizás mas, durante ese tiempo te acostumbras a vivir con esa bazofia que luego se te vuelve imprescindible y no quieres dejarla de lado porqu quizás el nuevo producto no sea tan bueno.

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  • antonion antonion 09/06/20 08:29

    El Fake, no es mas que una publicidad engañosa, te venden una "mierda" con apariencia muy bonita o incluso, que la necesita imperiosamente para poder escalar en tu estrato social o cualquier otro motivo, tan burdo como inútil, sin más. Gran titular, dos frases en mayúsculas y negritas, con lo bonito, y cientos de articulos con lo peor de lo peor en letra muy pero, que muy pequeña, que no lo puedas o te cueste mucho leer y analizar. Entonces vás y lo pides y al cuando lo recibes ves que no era eso, pero ya te lo han endosado, te lo tienes que tragar durante cuatro años o quizás mas, durante ese tiempo te acostumbras a vivir con esa bazofia que luego se te vuelve imprescindible y no quieres dejarla de lado porqu quizás el nuevo producto no sea tan bueno.

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  • Concha Monserrat Concha Monserrat 08/06/20 12:09

    Pues sí..buscamos lo que nos concierne y nos agrada, así de fácil, así de terrible, así funciona

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  • GRINGO GRINGO 08/06/20 11:52

    El concepto "fake" sonará a novedad, pero no deja de ser la estrategia de Goebbels, pero que tampoco la inventó él, es simplemente "repetir una mentira" hasta convertirla en la verdad.

    Eso no pasa porque sí, pasa porque detrás de la mentira está el poder económico que es el que actúa en su propio beneficio.

    De hecho el mismísimo Goebbels no se habría comido un colín, si hubiera sido judío, porque no tendría el altavoz necesario en la Alemania Nazi.

    NUNCA olvidemos que, "noticia fake y poder económico", están íntimamente unidos y en su
    exclusivo beneficio, aunque debidamente alimentados por "los medios de comunicación y la ignorancia".

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  • Larry2 Larry2 08/06/20 11:18

    Nos tenemos que dar cuenta que esto de las fake news tiene tanta importancia que tenemos un presidente en EEUU primera potencia mundial que ha llegado a la casa blanca, a base de mentiras y por supuesto con mucho poder económico. Pero ocurre igual en Reino Unido, en Italia con Berlusconi, la mentira es la palabra de esta sociedad, pero que da sus frutos. Debiera estar mas castigada como se ha dicho en algún comentario. El que miente debiera pagar con algo. agur

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  • M.mar M.mar 08/06/20 10:14

    Buenísimo. "Las fakes funcionan porque hay alguien que está deseando que sean verdad". Irreprochable artículo. Qué buenos son todos los artículos que estoy leyendo en infolibre... encantada de haberme hecho socia.

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    • Maritere Maritere 10/06/20 01:10

      Co plenamente de acuerdo, compañera.

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  • paco arbillaga paco arbillaga 08/06/20 08:15


    «…y, sobre todo, con el que contentar a un público que ve al Gobierno como una especie de Saturno devorando a sus hijos», un Gobierno al que la alianza derechosa presenta como un bloque comunista, venezolano e ilegítimo, para satisfacción de los acacerolados y abanderados rojigualdos que hemos visto por bastantes pandémicas calles españolas.

    Las noticias falsas siempre han existido, lo que ocurre es que ahora estamos superconectados y si hace unos años solo podía mentir el Gobierno (o quienes le apoyaban) a través de sus periódicos o radios, hoy cualquiera podemos soltar lo que se nos ocurra a través de las redes, como a veces se puede observar en algún comentario de este mismo digital.

    Esas falsedades, esas mentiras, elaboradas por profesionales de la comunicación, de la tergiversación, y propagadas por empresas que disponen de todo tipo de medios de difusión tanto en papel como digitales, llegan a cientos de miles de personas y aunque puede haber algún alma cándida que se las crea, lo que hacen es principalmente alimentar a las personas que están de acuerdo con esos mensajes, y que son millones.

    Dice Maraña que «se puede equivocar pero no miente», mientras que los propagadores de esas noticias falsas mienten y no se equivocan pues esa es su intención con las noticias que propagan.

    Una última observación: metido en la octava década de mi vida mi impresión es que eso de la posverdad también es una falsedad pues yo siempre he conocido al poder, tanto político, económico o religioso, y también a un sector de intelectuales, intentar colarnos las mentiras o falsedades que a ellos les interesan. Osasuna.

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    • cexar cexar 08/06/20 16:08

      Solo puedo desear llegar a esa edad con la templanza y lucidez con la que se expresa en todos sus comentarios.
      Salud,

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      • paco arbillaga paco arbillaga 08/06/20 16:39


        cexar: Muchas gracias, pero la procesión va por dentro. Osasuna2 salu2.


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  • Canija Canija 08/06/20 07:53

    La pregunta está en por qué en las democracias no se arbitran mecanismos para luchar con las noticias falsas. Creo que debe haber un código ético para periodistas , políticos , ciudadanos por el cual si se miente lleve alguna consecuencia. Las mentiras no pueden salir gratis y la Libertad de expresión es otra cosa bien distinta. Nadie puede tener derecho a mentir 

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