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Muros sin Fronteras

¿Debe ser obligatoria la vacuna del covid-19?

Publicada el 17/12/2020 a las 06:00 Actualizada el 17/12/2020 a las 12:38

La respuesta a la pregunta que plantea el titular es compleja, y más en una democracia. Somos dados a debatir desde grupos cerrados, sin matices ni grises, sin escucharse. Antes deberíamos saber quiénes se oponen y por qué, conocer sus argumentos. Uno de los principales es la falta de información sobre los efectos secundarios de las vacunas y las presiones de los gobiernos en obtener su aprobación por parte de los organismos científicos.

En EEUU, ha sido evidente. Donald Trump necesitaba este triunfo para tapar su gestión de la pandemia, que esta semana superó los 300.000 muertos. Es la razón por la que ha perdido las elecciones, algo que ya es evidente para sus dos grandes aliados, el ruso Vladimir Putin y el jefe de la mayoría republicana del Senado Mitch McConnell.

Tampoco ayudan las prisas de Boris Johnson en el Reino Unido. Ni las presiones sobre la UE para que apruebe la próxima semana la vacuna de Pfizer-BioNTech. Diríamos que hay un sector razonablemente preocupado por la velocidad de las aprobaciones y la ausencia de información sobre los efectos, sobre todo a medio o largo plazo. Estamos en un territorio científico ignoto y revolucionario. En estos casos es más inteligente escuchar a los sabios, no a los charlatanes. Al menos hasta que alcancemos la inmunidad de rebaño contra la ignorancia.

También están los que compran toda suerte de bulos, no importa la materia, como que el ARN puede alterar el ADN de las personas. Es el mismo magma que alimenta las extremas derechas populistas y da alas a sectas como QAnon. Para ellos, la vacunación contra el covid-19 es su nuevo frente de batalla. No hay que minusvalorarlos porque tienen experiencia: llevan siglos negando cualquier avance médico, científico o social. Su negocio está en el miedo. Forma parte de la guerra entre la Razón y la Sinrazón.

Existe un rechazo fóbico a las curas, sea cual sea la enfermedad, sarampión o cualquier otra erradicada o en peligro de reaparecer. El primer movimiento antivacunas se forma tras el descubrimiento de las bacterias y los virus.

No dejen de leer este texto de Javier Sampedro: “Lo que te vas a pinchar”.

Les recomiendo también este artículo publicado en la revista médica The Lancet: The online anti-vaccine movement in the age of COVID-19.

Estamos ante dos grupos que no deberíamos confundir, aunque a veces parezcan el mismo. Una parte de los que están en el primero son rescatables con información, tiempo, paciencia y pedagogía. El problema principal de la sociedad líquida en la que vivimos es su rechazo visceral a los hechos probados. Son tiempos en los que la verdad dejó de ser transcendental y útil para una mayoría de ciudadanos, también para muchos de los que se consideran cultivados. Es más importante el apoyo del grupo social o de la comunidad digital en la que nos movemos. Es un mal que no tiene ideología política si se practica desde el sectarismo y las verdades absolutas indiscutibles, algo que también afecta a la izquierda dogmática.

¿Está la salud pública, el colectivo nacional, por encima de las cuestiones personales o de un grupo? Si usted que se siente libérrimo en sus convicciones acientíficas, en los bulos que se mueven por internet, desea viajar a África u otros países deberá llevar una cartilla de salud oficial de la OMS, con sus certificados y sellos de vacunación al día. El de la fiebre amarilla es obligatorio. Si no lo tiene, su libérrima persona volverá a su casa por donde ha venido. Usted tiene el derecho a no vacunarse contra la fiebre amarilla, tal vez porque le han dicho que se vuelve chino, comunista o vaya usted a saber, pero no podrá viajar a determinados países.

Sucede lo mismo con la difteria, la meningitis, el tifus o la polio. Son enfermedades que han matado a millones de personas y que en muchos países están erradicadas o controladas. No van a permitir que un cretino vestido de Coronel Tapioca ponga en riesgo a toda la comunidad.

Con las vacunas del covid podría suceder lo mismo. La UE, EEUU o cualquier país del mundo estaría en su derecho de exigir la vacunación para cruzar la frontera. También se podría exigir en las empresas para garantizar la seguridad del colectivo y proteger la productividad (eso lo van a entender los defensores del libre mercado). O en los centros de atención de mayores, hospitales y colegios. ¿Podría exigirse el sello de vacunación a los que desean asistir a un acontecimiento de masas, como un partido de fútbol o un macro concierto? ¿Se debe exigir en un restaurante o en un cine? Este texto de Manuel Saco es una joya: “La libertad empieza con una prohibición”.

Ese pasaporte de vacunación de covid podría estar en nuestros móviles. Es una tecnología que emplean en Corea del Sur y en China para seguir los contactos de los contagiados y saber si se están cumpliendo las cuarentenas. Es posible que nos dirijamos a democracias autoritarias, y este sea un campo en que el Estado puede ejercer su poder. ¿La seguridad de todos está por encima de las creencias individuales? Es un debate necesario que bordea el 1984 de Orwell. Lo sorprendente es que en asuntos tan complejos triunfen las recetas más simples derivadas de las historias del hombre del espacio.

 

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8 Comentarios
  • Maritornes Maritornes 17/12/20 15:54


    Yo no consigo resolver el dilema (llamémosle) ético "libertad vs. seguridad" en el caso de ESTA vacuna.
    Por un lado, recelo de unas vacunas tan rápidas y tan político-económicamente convenientes, pero al mismo tiempo veo que para personas sobreexpuestas pueden ser la única opción segura.
    Creo que tengo que quedarme con esa antipática solución que ofrece diferente resultado según para quién: mi experiencia me ha dejado claro que unas buenas medidas preventivas (higiene, distancia, etc.) desde luego protegen... pero, claro, yo dispongo de los medios para aplicar esas medidas : ¿la vacuna es la única solución si vives con cuatro personas en una casa de 50 m., trabajas en servicio doméstico y tienes que desplazarte en metro?
    ¿Esa persona es menos libre que yo para decidir?

    Lo único que saco en limpio es que nuestra sociedad es desigual PARA TODO.
    Y que es una pobre sociedad aquella donde se puede comprar con dinero (sí, al final es dinero) tanto la seguridad como la libertad.

    Cada día encuentro un nuevo guindo del que caerme.

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  • MASEGOSO MASEGOSO 17/12/20 13:58

    Es posible que la vacuna, en personas mayores y con un bajo índice de defensas, corran el peligro de no tener suficiente fuerza para repeler, incluso el contenido de la vacuna.
    Sería conveniente en personas mayores, con problemas diabéticos, renales, hepáticos o cardíacos  se sometiesen a un estudio por parte de los médicos que les atienden en esas dolencias.
    Lamentablemente somos un país de viejos y eso, en estas tesituras es imprescindible tenerlo en cuenta.
    Gracias Ramón por ese artículo que nos pone en tesitura de conocer bien y a fondo nuestro organismo.

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  • Ibaetatik Ibaetatik 17/12/20 12:17

    Hay un principio que está claro: que nadie atente a mis derechos y libertades cuando su ejercicio sólo me incumben a mí y nada más que a mí. Sin embargo, cuando eso no es así, tiene que haber una autoridad reconocida que regule el límite de esos derechos y libertades individuales. Así, que nadie me obligue a asumir un tratamiento oncológico o a comer menos carne o a no fumar (cumpliendo las normas), etc., pero el estado tiene derecho a obligarme a parar ante un semáforo en rojo o a pagar mis impuestos porque si decido no hacerlo, estoy atentando contra derechos de los demás. Pues bien, en mi opinión la obligación de vacunarse ha de prevalecer sobre el derecho a no hacerlo, ya que el efecto de una vacuna no es exclusivamente individual, sino que lo es también en la medida en que participa de la formación de la "inmunidad de rebaño", en la medida en que deja de ser un potencial contagiador e incluso porque frente al derecho a la sanidad pública y universal está la obligación de poner todos los medios para evitar la enfermedad, máxime cuando el sistema sanitario puede no ser capaz de atender a todos los que lo necesiten por el colapso producido por una enfermedad evitable mediante vacuna.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 17/12/20 14:04

      Tampoco si se muere usted de cáncer le afecta a usted solo: si trabaja todavía, afectará a su empresa; afectará con seguridad a su familia; a las empresas de seguros que pueda tener contratados; a la caja de la seguridad social, que dejará de cobrar sus aportaciones y de pagarle su pensión de jubilación, pero tendrá que pagar, quizá, pensión de viudedad.

      Por todas esas razones no me convence su razonamiento. Si las vacunas son tan eficaces y tan inocuas, la realidad se acabará imponiendo por sí misma y serán contados los que no quieran vacunarse, como lo son quienes se niegan a ponerse o a poner a sus hijos las vacunas ya conocidas desde hace años. Pero estas son nuevas, de tecnología nueva y solo se dispone de los datos que han proporcionado los interesados en venderlas. No se sabe siquiera si impiden contagiarse y contagiar. Es temerario vacunar a todo el mundo sin tener más experiencia y más en una enfermedad que, salvo en muy ancianos o en ciertos enfermos, no es precisamente el ébola. Creo que es recomendable (nunca obligatorio) vacunar a personas muy mayores y a sanitarios porque en ellos los beneficios deben superar a los posibles riesgos y, cumplido ese objetivo, esperar a ver qué pasa, como dije antes.

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  • hayundi hayundi 17/12/20 11:09

    Me parece bien que se vacune voluntariamente, pero que sea obligatorio no, solo el planteamiento me parece capcioso. Ya somos mayores para que nos digan lo que tenemos que hacer al respecto. Por una lado la vacuna no está lo suficientemente experimentada, por otro hay demasiados intereses políticos y farmaceuticos, mucho dinero en juego. Nos cuentan los muertos a diario pero no nos dicen ni su edad ni sus circunstancias de vida y salud, eso es manipulación. El noventa por ciento de los infectados se cura sin mas. Los grupos de riesgo son los mayores, sobre todo en residencias y los sanitarios. Los que hemos pasado la enfermedad tenemos anticuerpos, que no se sabe a ciencia cierta cuanto duran pero hay estudios que avalan hasta diecisiete años de inmunidad. Mascarilla y distancia, no meterse en aglomeraciones. Los que vivimos en pequeñas ciudades o zonas rurales no necesitamos tana parafernalia.

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    • Epi Epi 18/12/20 09:06

      Hayundi, ¿ estás seguro de que somos mayores? Reléete y te darás cuenta de que no.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 17/12/20 10:05

    Yo desconfío porque está de un lado el interés para empezar a vacunar de las farmacéuticas que han llegado primero, ahora que todavía no tienen competencia y pueden forrarse aún más de lo que ya se van a forrar; y del otro, las prisas de la mayoría de los gobiernos occidentales en solucionar un problema en el que, en parte, nos han metido ellos mismos. Que gobiernos y farmacéuticas tengan el mismo interés es muy peligroso. Además, hay precedentes para desconfiar:

    https://www.bbc.com/future/article/20200918-the-fiasco-of-the-us-swine-flu-affair-of-1976
    https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/12/1/05-1007_article

    Me opongo frontalmente al plan de vacunar a cientos de millones de personas en todo el mundo con vacunas de tecnología muy reciente, de las que he llegado a leer (reconozco que no he podido verificarlo) que no se han aplicado nunca en humanos. Se sabe, y es muy reciente, que una vacuna del dengue hace que en un porcentaje de los vacunados la enfermedad se agrave si se infectan por segunda vez https://elpais.com/ciencia/2020-12-10/no-minemos-la-confianza-en-la-vacunacion-por-precipitarnos.html, pero parece que se hace caso omiso de ese inquietante precedente.

    Al mismo tiempo, admito que no se puede seguir así. Pero un vistazo a la página del MoMo y unas cuentas sencillas llevan a la conclusión, suponiendo que todo el exceso de mortalidad se debe a Covid, de que el 80% de las muertes se producen en gente de más de 75 años. Teniéndolo en cuenta, ¿no sería más razonable empezar vacunándolos a ellos y a los sanitarios, que son grupo de riesgo y contagiadores, esperar al menos unas semanas y evaluar? No hay cifras fiables para hacer un análisis coste-beneficio cuantitativo, pero creo que el riesgo de morir por la enfermedad es suficientemente alto en las personas más mayores como para confiar en que en ellos el beneficio de la vacuna superaría los posibles daños. Por supuesto, si hay voluntarios que quieran hacer de cobayas, se lo permitiría.

    Las prisas no son buenas más que para evitar que te arrollen cuando estás en medio de una estampida, pero sería mejor que las vacas enloquecidas se pararan a pensar si no están corriendo sin sentido

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  • Epi Epi 17/12/20 08:44

    ¿Estaríamos seguros en este planeta si un meteorito mal intencionado impactase sobre él? ¿Qué vacuna pondríamos al supuesto meteorito para que se alejase de nosotros sin ponernos en riesgo? ¿No nos multan si vamos en un vehículo a velocidad excesiva y ponemos en riesgo a los demás?¿No nos pueden sancionar por tirar la basura fuera de las horas permitidas? Entretanto y por si las moscas pican, yo, grupo de riesgo, me apunto a las vacunas. Gracias, Ramón, por abrir el debate.

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