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Los desafíos de la democracia

El "problema" de la libertad de expresión oscurece el diagnóstico de más de 300 expertos sobre la democracia española

  • El informe de 2020 de la Fundación Alternativas arroja la mejor nota desde 2008 (6,3), pero advierte sobre una "cierta erosión de las libertades civiles"
  • La corrupción, los medios y las injerencias del poder económico en la política lastran la calificación, en la que destaca la limpieza de las elecciones
  • Dos alertas: 2020 ha traído "una cierta degradación de la cultura de los derechos fundamentales" y "nuestra tolerancia frente a la intromisión estatal probablemente haya dado un salto cualitativo notable"
  • Alberto Penadés, codirector del informe, cree que su resultado "atempera tanto el catastrofismo como el triunfalismo" 
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Publicada el 29/06/2021 a las 17:00 Actualizada el 30/06/2021 a las 09:54
Manifestación contra la 'ley mordaza' en la Puerta del Sol, en Madrid.

Manifestación contra la 'ley mordaza' en la Puerta del Sol, en Madrid.

EP

Una democracia plena, sin motivos para acomplejarse, pero que se equivocaría si cierra los ojos ante sus problemas. Especialmente ante uno, que toca un nervio crucial del sistema: la libertad de expresión.

Así se puede resumir el diagnóstico que 319 expertos han realizado sobre la democracia española en el informe de 2020, año de pandemia, realizado por el Laboratorio de la Fundación Alternativas, un referente en la evaluación de la calidad de nuestro sistema de derechos y libertades. La desprotección de la libertad de expresión y la corrupción ensombrecen un diagnóstico globalmente positivo.

"La lección más importante" del informe es que en calidad democrática "seguimos siendo un país normal, con más de un problema –como los límites a la libertad de expresión– y algún que otro acierto –como una cultura política igualitaria–", anota Alberto Penadés, profesor de la Universidad de Salamanca, que dirige el estudio junto Amutiz Garmendia, de la Carlos III. Con "normal", Penadés se refiere a a integrado en el selecto club de las consideradas "democracias avanzadas". Para evaluar la calidad de la democracia española, los autores del informe, que da continuidad a una serie iniciada en 2008, han planteado 57 cuestiones a 319 expertos en ciencias políticas, sociología y, en menor medida, economía, derecho, historia y periodismo. La valoración global ha sido la más alta en los 13 años de la serie, con un resultado de 6,3 puntos sobre 10. La valoración de los expertos sobre la democracia es superior a la que dan los ciudadanos [ver aquí el informe completo].

2020 arroja la quinta mejora consecutiva de la nota, con el mérito añadido de producirse pese a la pandemia. Los resultados son congruentes con los de organismos como el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA), con sede central en Suecia; Freedom House, con sede en Washington, valedor del ideal estadounidense de democracia liberal; y V-Dem, un proyecto de la Universidad de Gotemburgo. Pero todo ello no oculta las sombras, que también las hay.

Libertad de expresión

La libertad de expresión lleva cinco años empeorando su calificación. "Es, con diferencia, el ámbito en el que más ha empeorado la valoración de nuestra democracia, seguido de la estabilidad en el Gobierno, en estos 13 años. Sin duda, esto es algo que debería convertirse en una prioridad para una agenda reformista democrática", anota Penadés, que constata una "convergencia" de las respuestas en torno a "cierta erosión de las libertades civiles que debe llamarnos la atención".

La valoración de la libertad de expresión ha sido "sin duda afectada por las condenas tanto de los raperos antimonárquicos como de las expresiones políticas en torno a la independencia de Cataluña", apuntan Modesto Escobar, catedrático de Sociología de la Universidad de Salamanca, y Pablo Cabrera, investigador en el Institute for Social and Economic Research de la Universidad de Essex (Reino Unido), autores del capítulo del informe Índice de calidad de la democracia, que se detiene en la evaluación del sistema democrático español por parte de los expertos. Ambos autores señalan que el empeoramiento es en parte atribuible a la Ley de Seguridad Ciudadana, también conocida por el entorno de izquierdas como 'ley mordaza', y a la respuesta penal al procés, "que puede ser considerada como un límite a los derechos cívico-políticos de los ciudadanos y de sus representantes democráticamente elegidos".

Puntos débiles

La evaluación se realiza a partir de trece áreas. La libertad de expresión, pese a estar en retroceso, se encuentra dentro del apartado mejor valorado, "derechos civiles".

Las áreas peor valoradas son "ausencia de corrupción", "participación política", "medios de comunicación", "partidos políticos" y "acción del Gobierno". La corrupción provoca el único suspenso de las 13 áreas. A lo largo de toda la serie, nunca ha alcanzado el 5, aunque este año saca la mejor nota de la serie. "Aún queda un largo trayecto por recorrer para ponernos a la altura de los países que mejor controlan la corrupción", señalan Escobar y Cabrera.

Las respuestas permiten identificar diez debilidades. La mayor es la corrupción, pero hay otras. Los expertos no consideran que el poder político se encuentre protegido de las presiones del poder económico ni de las injerencias internacionales. Otro elemento con baja valoración es el referido a la independencia financiera de los partidos. Los medios reciben una valoración poco favorable.

"Hay una alta desconfianza en los líderes políticos y en sus mediadores, a lo que la situación de competencia política entre Gobierno central y las comunidades autónomas en torno al estado de emergencia y otras medidas de prevención de la expansión del virus no ha ayudado a mitigar", resumen Escobar y Cabrera.

Puntos fuertes

Si las áreas peor puntuadas son "ausencia de corrupción", "participación política" y "medios", las mejor valoradas son "derechos civiles" –a pesar de la libertad de expresión–, "elecciones" y "derechos sociales". La mejora más significativa desde 2008 se refiere a la participación de la mujer. Hay un dato llamativo. Tomando como referencia las respuestas de los 319 expertos, el área que más ha mejorado desde 2018 es la "independencia de los jueces". ¿Contraintuitivo? Lo explica Penadés: "Es difícil sustraerse de los desacuerdos concretos que cada cual entiende como más importantes sobre esta cuestión. La ventaja de recurrir a un panel de expertos amplio y diverso, como el que utilizamos, es que facilita superar algunas dificultades de perspectiva"

¿Cuáles son las fortalezas? A tenor de las respuestas recabadas, las mayores son las elecciones limpias y el voto libre. Escobar y Cabrera: "No cabe duda de que los rápidos e incontestables procesos de recuento de votos se han convertido en una de las fortalezas más importantes de nuestra democracia". También se encuentran en la lista la libertad religiosa y el derecho a vivir –en contra de lo que denuncian las organizaciones del lobby ultracatólico–, la libertad sindical, el derecho a usar la propia lengua o el ajuste de los funcionarios a la legalidad.

Serias advertencias

Entre los expertos encuestados que han permitido que se publique su nombre están Eloísa del Pino, Braulio Gómez Fortes, Sebastián Lavezzolo, Ángel Luis López Villaverde, Cristina Monge, Manuel Pérez Yruela, Argelia Queralt, José Ignacio Torreblanca e Imanol Zubero. Un 45% de los consultados se declaran "satisfechos" o "muy satisfechos" con el funcionamiento de la democracia, frente a un 30% que están "algo satisfechos" y un 26% que están "poco" o "nada satisfechos".

La muestra es amplia para minimizar el impacto los sesgos. Sesgos que existen, claro. Tampoco los expertos están libres de ellos. Los de izquierdas son más críticos, y más aún los nacionalistas. Los votantes de PP, PSOE y Cs puntúan a la democracia con un 6,8, por encima de la media global (6,3). Al contrario, la nota que otorgan los que apoyaron a Unidas Podemos u otros partidos, principalmente nacionalistas, es sensiblemente menor (5,5). Los expertos nacidos antes de 1950 y a partir de 1980 tienen una mejor imagen de la democracia que los nacidos en los 60 y 70. Los residentes en Cataluña y el País Vasco hacen una peor valoración que los de Andalucía.

Un 31% de los encuestados creen que algunas de las medidas tomadas durante la pandemia han supuesto una merma de la calidad de la democracia, una idea que reaparece en varias ocasiones a lo largo de un informe de 246 páginas que, a pesar de ser insistente en la idea de que España forma parte de pleno derecho del club de las democracias avanzadas, deja al mismo tiempo algunas serias advertencias.

En 2020 "se ha asistido a una cierta degradación de la cultura de los derechos fundamentales, hasta el punto de que ha sido habitual asistir a una carrera en la defensa de técnicas restrictivas de derechos, cuando lo pertinente hubiera sido tratar de hacer compatible el máximo disfrute de esos derechos con la lucha contra la pandemia", señala Luis Pomed, profesor titular de Derecho Administrativo en la Universidad de Zaragoza y letrado del Tribunal Constitucional, en el capítulo Derechos fundamentales en pandemia. Pomed destaca que que el Congreso ha sido el gran "ausente" de la crisis. "Un parlamento orillado es la peor alternativa posible para una democracia deliberativa de calidad", señala. La doctora en Ciencia Política Máriam Martínez-Bascuñán, en su capítulo Ensayo del primer gobierno de coalición, lamenta también que las Cortes se han mostrado "incapaces de discutir asuntos de gran calado como el problema del rey emérito 'autodesterrado' o la ley de reforma de la Corona".

A juicio de Pomed, el primer estado de alarma reveló las "insuficiencias de nuestro derecho constitucional de excepción, cuyo diseño se cerró antes de que se abriera el proceso de asentamiento del Estado de las autonomías". "La recentralización de competencias ejecutivas no dio los resultados taumatúrgicos que algunos ansiaban, lo que debiera servir de enseñanza para futuros arbitrismos recentralizadores", añade Pomed, también crítico con el “gobierno con los jueces” instaurado de facto, haciendo a los tribunales "copartícipes en el ejercicio de la potestad reglamentaria". Pomed también llama la atención sobre el hecho de que un Gobierno "progresista" haya actuado como "celosa guardiana del orden público sanitario en demérito del ejercicio del derecho de manifestación incluso para la conmemoración de hitos clave en la historia del movimiento sindical (1 de mayo) y feminista (8 de marzo)".

Ricard Meneu, especialista en economía de la salud, señala en el capítulo La calidad de nuestra democracia en la dimensión sanitaria de la pandemia: "Una sociedad verdaderamente democrática requiere de instituciones que rindan cuentas de manera sistemática y útil a una ciudadanía informada, para que esta pueda evaluar las actuaciones públicas y sancionar –en todas sus acepciones– la ejecutoria de sus gobernantes. La gestión de la pandemia [...] ha puesto de manifiesto muchas de las deficiencias de nuestra democracia en esos ámbitos". Y pone ejemplos, vinculados al "manejo disfuncional" de la información, el "juego de deslealtad" entre administraciones y las medidas con "efectos intrusivos sobre derechos y libertades", que "no han estado siempre alineadas con una lógica de salud pública y a menudo han carecido de suficiente aval científico. "La pandemia ha venido a acelerar y a legitimar, con argumentos de salud pública, algunas intromisiones en la esfera individual que en otras circunstancias resultarían impensables. Nuestra tolerancia frente a la intromisión estatal probablemente haya dado un salto cualitativo notable", añade.

Una frase de Alberto Penadés podría constituir la mejor síntesis del informe. Su resultado, expone, "atempera tanto el catastrofismo como el triunfalismo".

* Debido a un error en el informe ya corregido, en una versión anterior el artículo recogía que el número de expertos era de 230, no de 319.

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11 Comentarios
  • Dver Dver 01/07/21 00:36

    En cuanto al funcionamiento de la justicia, que nos expliquen bien lo de la falsificación de la señora Monasterio, porque yo, que soy sparejador, me he quedado de piedra. Hace años, a un estudiante de Barcelona le cayeron tres años decarcel por falsedad documental. Cada día falsificaba a mano el billete de metro que necesitaba para ir a la universidad. En cuanto un revisor (no había máquinas controladoras aún) le pidió el billete lopilló, como no podía ser de otra manera. Al revisor no le dio un ataque de risa, sino que cumplió su obligación y el chaval al trullo.
    Para ver si la justicia funciona debemos tener estadísticas objetivable de los pequeños casos, de miles de casos, para saber el tiempo de resolución, cuantas se recurren ( cuesta pasta y tiempo, mucho tiempo) si realmente la resorción del daño se ha producido, que opinan los demandantes y demandados, cuantos no denuncian por miedo a represalias o a quedarse sin trabajo. En fin, este tipo de estadísticas minuciosas y perseverantes que dan una tendencia de lo que realmente pasa. Los hechos de grandes titulares debían considerarse en el apartado de la corrupción. Y tener la estadística de cual es la vida y fortuna de los que han solucionado sus latrocinios con unos pocos años de cárcel que a veces ni han pisado. Estadísticas de lo robado, estafado o prefabricado, de las sentencias de cada caso, de si han pisado el trullo, de si luego continúan con sus millones estafados. Estas estadísticas, sin nombres, por supuesto, pues es el trabajo de campo, también nos marcaría la tendencia de la imparcialidad de los jueces con los poderosos.

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  • Dver Dver 01/07/21 00:17

    El asunto de las estadísticas es complejo y equivoco. Parodiando a jumar, si a mi y a mi amigo nos dan un pollo para que nos lo comamos y me lo como yo, estadísticamente nos hemos comido medio pollo cada uno pero mi amigo se ha quedado sin pollo. Las estadísticas sirven para marcar tendencias sobre hechos objetivos, pero no sobre los subjetivos. Pikkety saca sus conclusiones sobre estadísticas de hechos objetivos, pero sus conclusiones son sus opiniones sobre lo objetivo £personalmente, admiro sus conclusiones). Los expertos pueden sacar conclusiones de las estadísticas de hechos objetivos,(caen las ventas, hay que hacer algo. Este año ha llovido menos, hay que plantearse el problema, etc.) Eso son los verdaderos expertos, los que trabajan con datos medibles y plantean posibles soluciones. Sin embargo, cuando oigo hablar de expertos en ciencias sociales, me hecho a temblar. Puede que la deformación profesional que todos tenemos les lleve a redactar tesis que se ajusten a las conclusiones que ya tienen en su cabeza.
    La calidad democrática, si existe, se demuestra con una equidad social y económica. El libre albedrío absoluto no existe, y dudo de que aquel que ha sido contagiado con el Covid por el joven irresponsable de la puerta de enfrente tenga la misma apreciaciacion sobre derechos fundamentales reprimidos que el magistrado del TC que opina en el artículo. El magistrado, como es obvio, valora los pros y los contras de las restricciones, pero el contagiado solo sabe que un capullo al que se la trae floja lo que les pase a los demás le ha llevado al hospital.
    Y no hablo por hablar. Estuve hospitalizado en planta por Covid, y durante mi estancia pasaron unos cuantos por la habitación compartida. Lo primero que hacen los doctores es preguntar para rastrear el posible contagio. De las respuestas que oí, dos hombres habían sido contagiados en casa por sus hijas veinteañeras que"hacian vida social". A la hora, se los llevaron a la UCI. Las madres también estaban ingresadas.¿Qué opinión le merece al magistrado la restricción de libertades?Porque la de los padres me la imagino, aunque por amor a sus hijas se la callaban? Combinar cataclismos con libertad es cmplicl

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  • Evaus Evaus 30/06/21 22:36

    Soy periodista y la libertad de expresión va como un tira hacia su anulación.Los periodistas tenemos doble miedo: que un político pida al periódico nuestra cabeza y te quedes sin pan. O que un juez te embarrile porque le da la gana y no tengas dinero para abogados. Ese es el problema. Y así nos va.
    “Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias mas que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá, afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.”

    ESTAMOS CONDENADOS. Pena no poder marchar de ESPAÑA. Eso es lo que siento. ¡¡¡QUE PENA!!!

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  • enough enough 30/06/21 19:59

    Tenemos una democracia atrasada, del siglo pasado, con la dictadura la porra la llevaban los grises, ahora la llevan los de negro debajo la toga, simplemente hemos cambiado de ejecutor.

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  • Fernandos Fernandos 30/06/21 11:24

    Si fallamos en libertad de expresión, ¿en qué se apoya la democracia?

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  • diego lopez diego lopez 30/06/21 10:34

    No veo por ningún lado, a lo mejor leyendo directamente el informe sí aparece, la cuestión de la transparencia. Muy importante en una democracia efectiva.
    Estoy de acuerdo con el resto de comentarios sobre la Ley Mordaza. Lo de participación política no sé porqué puntúa tan alto, prácticamente se limita a ir a votar, porque en ayuntamientos por ejemplo apenas se toman decisiones avaladas por una consulta ciudadana, en general el alcalde y su mayoría gobiernan como les da la gana.
    Y está la cuestión del rey. Y lo de la confesionalidad de facto del estado, con lo que supone de impuestos que van a parar a la santa madre iglesia. Y el control de la política por los poderes económicos. Y el control político (y religioso) de la administración de justicia.
    Con un cinco "pelao" va que chuta y apruebo esta democracia porque mejor que el franquismo casi cualquier cosa, pero deja mucho que desear y seguiremos así porque a los que ya sabemos les va muy bien.
    Salud y República

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  • jumar jumar 30/06/21 07:18

    Lo primero que observo es que la brecha social, no es sólo económica, sino que una parte de la sociedad acapara TODOS los privilegios.

    Atender a medias y baremos establecidos por las clases dominantes es algo muy peligroso porque las leyes de IGUALDAD están haciendo media con LA LEY MORDAZA (por ejemplo) o cualquier otro logro social lo que hace es enmascarar grandes retrocesos en libertades.

    Por poner un ejemplo, media españa en la CÁRCEL, ¿supondría un 5 en la nota porque la otra media estaría LIBRE?.

    Que el sistema judicial persiga y acose, al DR. Pablo Iglesias (ex vicepresidente de gobierno) y demuestre una laxitud sin límites con la corrupción y fechorías (de tantos y tantos) de la derechona ¿hace media también?.

    Podíamos seguir con cada apartado (valorar la democracia por el recuento de votos sin considerar el hecho de ir DOPADO a las elecciones), en fin otra forma más de BLANQUEO DE CONDUCTAS que pretende perpetuar la más que BRECHA, ABISMO SOCIAL en esto que pretenden imponer como DEMOCRACIA PLENA.

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    • Pez Pez 30/06/21 07:53

      Faltan filósofos en el panel.

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  • Domingo Sanz Domingo Sanz 29/06/21 22:55

    Dan vergüenza fundaciones como Alternativas, capaces de afirmar que el Reino de España es una democracia plena cuando ejercen jueces del Tribunal Constitucional capaces de admitir a trámite un conflicto político planteado y gestionado con todas las de la ley, como lo fue el del nuevo Estatuto de Catalunya en 2006, en lugar de mandar a la mierda a los políticos, del PP en ese caso, que se atrevieron a presentar ese recurso.
    Y lo que dice esta Fundación es para romperse de risa cuando, en virtud de una Ley Mordaza que aún no ha sido derogada a pesar de las promesas electorales, hoy mismo, 29 de junio, se ha sabido que un jubilado ha sido denunciado por la policía local de un pueblo de Valencia por haberse reído, junto con otros amigos, de la tontería de que a la bicicleta de uno de los policías se le había caído la letra L y el letrero decía "POLICIA LOCA". Pueden ponerle hasta 600 € de multa.
    Saben una cosa, señores de Fundación Alternativas, lo del Reino de España es una dictadura disfrazada de democracia porque, tras la muerte del dictador asesino, no quedaba más remedio, y donde las libertades individuales, desde la del matrimonio entre homosexuales hasta la de tomarse una caña en Madrid, pueden darse perfectamente en cualquier dictadura.

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  • Coronel Dax Coronel Dax 29/06/21 22:29

    Me gusta siempre indagar, cuando mne hablan de una fundación, ONG o instituto, de qué se trata. Bien, escribo este nombnre (Fundación Alternativas) en el buscador y me sale la página de la wikipedia donde se afirma:

    La Fundación Alternativas es un laboratorio de ideas español de carácter progresista e independiente, aunque fuertemente vinculado al PSOE, nacido en 19971​ con la voluntad de ser un cauce de incidencia y reflexión política, social, económica y cultural en España y Europa, en el marco de una mundialización creciente.

    "Y, curiosamente," este artículo coincide con la opinbión del PSOE sobre la calidad democrática de España. InfoLibre debería cuidar más su independencia. Un saludo.

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  • Tonimar Tonimar 29/06/21 22:17

    Con esta justicia que tenemos, con las fuerzas de seguridad que tenemos y con los políticos que tenemos, que me digan estos expertos donde esta la democracia

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