Caos y más caos

Lo dijo Jospeh Kent, y ahora lo confirman varias fuentes más: Netanyahu y los lobbys sionistas de Estados Unidos arrastraron a Trump a esta guerra. Algunos dan nombres más concretos, su yerno, Jared Kushner, y su asesor para Oriente Medio, el magnate inmobiliario, sí, han leído bien, es un inversor inmobiliario con mucho dinero, Steve Witkoff.

Lo peor es que, según parece, Trump no tiene ni idea de cómo salir del embrollo en el que le han metido. Eso es evidente. Cada vez que le toca hablar de sus próximos pasos se contradice a sí mismo, es capaz de decir lo mismo y lo contrario en la misma frase, decir que la guerra está ganada y pedir ayuda a la OTAN para desbloquear la salida de petróleo por el estrecho de Ormuz.

La pregunta es ¿por qué ha aceptado Trump que le arrastren en esto?, ¿cómo le han convencido?, ¿qué hay detrás de todo ese aparato de presión israelí que ha logrado meter a Estados Unidos en una guerra y enfrentarle al mundo MAGA, el mismo que le ha aupado de nuevo a la presidencia? Pues quizás nunca lo sepamos, o sí. Pero está claro que hay mucho en juego.

Caos e incertidumbre. Dudar de todo y no confiar en nada. Es la receta que van a emplear en los próximos días quienes siguen ganando con todo esto

La situación es cada vez más inestable. El régimen de los ayatolás, lejos de debilitarse, parece que resiste. Con todo lo que eso supone internamente. Más represión, más mano dura, más miedo… para los civiles de ese país.

Y mientras, todo se va complicando hora a hora. Los ataques contra instalaciones energéticas de los países del Golfo nos meten de lleno en una crisis difícil de manejar, de precios disparados, de mayor inestabilidad, con países atacados por Irán planteándose utilizar las fuerzas militares para responder…Y con un Trump que, según ha confesado (a Trump cuesta creerle, pero en fin), no tenía ni idea de que Israel iba a atacar el corazón de la producción gasística de Irán. Si no lo sabía, mal. Si lo sabía y lo ha autorizado, peor. Ningún escenario es bueno pero, sin duda, el de un Trump siendo utilizado por Netanyahu, sin informarle ni siquiera de qué va a atacar ni cuándo, genera bastante inquietud.

Vivir en la incertidumbre constante. Es lo que nos toca. Es la nueva política, la que algunos quieren imponer. Si todo es caos, más fácil para tomar decisiones difíciles de explicar. Desde luego, algunos están dando una auténtica masterclass sobre cómo gestionar el miedo y la incertidumbre.

Apunten una de las recetas que nunca falla en este manual de manejarse en el caos: sembrar la duda con teorías conspirativas de lo más peregrinas. Llevamos días hablando de si Netanyahu está vivo o no, si sus vídeos son generados por IA. También hay teorías que apuntan a que la muerte de Charlie Kirk (sí, el ultra cercano a Trump asesinado de un tiro en una charla el año pasado) fue por su negativa a iniciar un ataque contra Irán y pedirle a Trump que se alejara de Netanyahu. Que su asesinato no fue por un loco...

Caos e incertidumbre. Dudar de todo y no confiar en nada. Es la receta que van a emplear en los próximos días quienes siguen ganando con todo esto.

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