Transparencia

Al menos 27 altos cargos de la Administración y el Gobierno son millonarios

La secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, presenta el informe PISA.

Al menos 27 altos cargos de la Administración, el Gobierno y la diplomacia activos ahora mismo son millonarios. Así lo acredita el compendio de declaraciones patrimoniales que ha publicado este miércoles el Boletín Oficial del Estado (BOE), que se suma a las que hizo públicas en 2012 y 2013 y que muestran cómo puestos tan variopintos como la Presidencia del Gobierno y la Secretaría de Estado de Educación están ocupados por personas con un patrimonio superior al millón de euros.

Desde el año 2006, la ley obliga a ministros y secretarios de Estado, al igual que al presidente del Gobierno, a publicar su patrimonio cuando son nombrados y en el momento de su cese. Además, desde la aprobación de la Ley de Transparencia el año pasado, la obligación de presentar sus datos patrimoniales al entrar y al salir del puesto se extendió a todos los altos cargos de la Administración. Por ello, es posible conocer, por ejemplo, que los bienes del ex secretario general de la Casa del Rey y actual jefe de la Secretaría del rey Juan Carlos, Alfonso Sanz, ascienden a casi 19 millones y medio de euros.

Dos secretarios de Estado, los más ricos del Gobierno

La de Sanz es, sin duda, la cifra más abultada, pero dentro del Gobierno hay altos cargos que se aproximan a su patrimonio. El más rico, sin duda alguna, es el secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, cuyos bienes tienen un valor total de algo más de 18.100.000 euros. Le sigue relativamente de cerca la secretaria de Estado de Educación, Monserrat Gomendio: la mano derecha de José Ignacio Wert suma algo más de 14 millones y medio de euros entre sus inmuebles (que tienen un valor de 732.513 euros) y otros bienes.

El resto de ministros y altos cargos de la Administración se encuentran a años luz de estos tres, si bien sus patrimonios no son pequeños. Dentro del Consejo de Ministros, el más acaudalado era, hasta su marcha, el exministro de Agricultura Miguel Arias Cañete, cuyo patrimonio ascendía a más de 1.600.000 euros. El testigo lo ha recogido precisamente su sucesora, Isabel García Tejerina, ya que sus bienes suman un valor de prácticamente 2.800.000 euros. Y entre los ministros hay otros cuatro millonarios: el ministro de Industria, José Manuel Soria; el de Economía, Luis de Guindos; el de Defensa, Pedro Morenés; y la de Empleo, Fátima Báñez, además del propio presidente, Mariano Rajoy. Su patrimonio, sumando bienes inmuebles y los de otro tipo, basculaba en 2011 –año de su nombramiento– entre el poco más de 1.260.000 del máximo mandatario y el millón raspado de la responsable de Empleo.

Por su parte, los otros dos secretarios de Estado millonarios –además de Gomendio y Argüelles– son Íñigo Méndez de Vigo, número 2 de Exteriores y secretario de Estado para la Unión Europea, y Fernando Jiménez, secretario de Estado de Economía. Los bienes del primero tenían en el año 2011 un valor total de 1.206.000 euros, mientras que el segundo gozaba de un patrimonio total de 1.075.000. En ninguno de los dos casos se especifica que esta cifra incluya "bienes y derechos provenientes de herencia familiar", un matiz que sí está presente en las declaraciones de Gomendio, Soria, Guindos, Báñez y Rajoy.

Varios diplomáticos superan el millón

Fuera del Ejecutivo, los ejemplos de altos cargos con un patrimonio por encima del millón de euros son variados. Además de Sanz, que tiene la cifra más alta, en la Casa del Rey trabaja otro millonario: Jaime Alfonsín, jefe de la institución, cuyos bienes suman un valor total de 1.671.000 euros. Algo similar a su antecesor en el cargo, Rafael Spottorno, que dirigía el organismo cuando la jefatura del Estado estaba aún en manos de Juan Carlos I: el antiguo responsable disfrutaba a su cese en junio de 2014 de un patrimonio de casi 1.900.000 euros, una cifra que "incluye bienes y derechos provenientes de herencia familiar".

Pero no sólo en la institución monárquica hay personas cuyos bienes tienen un valor superior al millón de euros. Por ejemplo, el presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, José María Marín, tiene un patrimonio ligeramente superior a los tres millones, un caso similar al de Ramón de Miguel, embajador en Francia, con prácticamente dos millones y medio de euros en bienes inmuebles y de otros tipos. La CNMC tiene otro representante en esta lista: Fernando Torremocha, consejero del organismo, cuyo patrimonio asciende a 1.710.000 euros.

Entre los diplomáticos nombrados entre julio de 2013 y junio de 2014 –intervalo a partir del cual se empiezan a dar datos de altos cargos que no son ministros o secretarios de Estado– hay otros 11 millonarios: los más acaudalados son los destinados a Colombia (Ramón Gandarias, con algo más de 2.100.000 euros), Dinamarca (Enrique Pastor, cuyo patrimonio asciende a 1.846.942 euros) y Níger (José Luis Pardo, con algo más de millón y medio). Sin embargo, quien bate todos los récords entre los máximos responsables de las legaciones exteriores es el exembajador de España en Egipto, Fidel Sendagorta, que declaró a su cese en 2014 un patrimonio de más de 14 millones y medio de euros, incluyendo "bienes y derechos provenientes de herencia familiar". Su homólogo en Libia, José Riera, que dejó el puesto también hace unos meses, posee por su parte de unos bienes cuyo valor asciende a más de siete millones.

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