Domar a la bestia

Ha dicho Santiago Abascal que lo del documento marco para definir la negociación entre PP y Vox es una falta de respeto. Feijóo no va a conseguir domar a estos salvajes. Imposible domesticar a la bestia, porque en este preludio del futuro terror, lo que se lleva es la bestia sin domesticar. Alberto Núñez Feijóo ya debería saber que la derecha perdió hace tiempo el antifaz. La hipocresía política es un viejo juego de antifaces, o sea, la Transición y por ahí todo seguido hasta hoy, como el documento marco que pretende marcar el paquete del presidente popular pero no marca nada, porque nadie es capaz de domar a Vox

La orgía de la mentira y la ordalía de la verdad no admiten transiciones en este siglo acelerado, efímero, fatuo, donde todo se hace y se escribe a golpe de tuit. En los caucus de la derecha, Vox continúa el reemplazo del PP. Toda la negociación de los gobiernos en Extremadura, Aragón y la que venga después en Castilla y León es una constante sangría del PP. La bestia, o sea, el poder de la derecha, se inclina a favor de Abascal antes que de Feijóo. Vox puede apoyar los gobiernos del PP desde dentro o desde fuera. Acariciar o morder desde fuera o desde dentro. Kiko Méndez Monasterio los va a desangrar, con documento marco o sin él.  El nuevo instrumento de Feijóo sólo es el cumplimiento de una exigencia de Vox convertida caprichosamente en una ofensa. 

La hipocresía política es un viejo juego de antifaces, o sea, la Transición y por ahí todo seguido hasta hoy, como el documento marco que pretende marcar el paquete del presidente popular pero no marca nada, porque nadie es capaz de domar a Vox

El Madrid D.F. es otra bestia que ha domado las periferias, más mudas que nunca, desde la calle Génova. Hoy, cuando nadie trata de engañar a nadie, salvo que uno se deje engañar, lo moderno consiste precisamente en ser como se es, en renunciar a los valores de la cortesía por los contravalores personales, subjetivos, el fetichismo de la motosierra, la pornocracia de Epstein,  y en este juego (porque también la verdad es un juego) nadie tiene narices para sujetar un antifaz o un documento marco. Es el poder de la bestia.

Con la última táctica de Feijóo, Génova envía un aviso a sus baronías y se subordina a lo que se dicte en Bambú. En los caucus de la derecha, Vox continúa su estrategia: o sea, el reemplazo. Habrá sangre. Será una matanza política. Porque el documento marco es, sobre todo, una puñalada letal para Guardiola, Azcón, Mañueco y para cualquier otro presidente de una periferia. Los caucus de la derecha han despertado a la bestia de Vox que son, un suponer, muchas bestias. Porque el último paso que ha dado el PP sitúa a Feijóo en una posición de mucha debilidad ante Isabel Díaz Ayuso, otra bestia, la peor, que ya tiene una razón política muy poderosa para pedir una convención nacional y anunciar su candidatura en cuanto pasen las elecciones en Castilla y León. A Isabel Díaz Ayuso nadie la puede domar.

Adenda

La denuncia contra Julio Iglesias ha despertado otra bestia. No descarten que Yolanda Díaz tenga que organizar una cuestación para pagar una indemnización por posibles injurias y calumnias. El maestro armero José Antonio Choclán, nuestro Tom Hagen nacional, puede triturarla desde Miami. Se ha encendido la trituradora de Miguel Ángel Rodríguez. Los jueces aprovecharán la oportunidad: han visto volar bajo a la perdiz. Quién sabe si el astuto Escolar puede salir malparado de esta historia. El visir de Sol sabía que sólo tenía que sentarse en el porche de Génova a esperar que se colocaran en la cruceta. Recuerden las palabras del Papa: silencio y ayuno digital. Sólo el silencio es capaz de domar a las bestias.

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