Verdadero o falso

Aznar, sobre el 11-M: "Fuimos los últimos en salir a decir" que había sido ETA

El expresidente del Gobierno José María Aznar, en el programa 'Mi casa es la tuya'.

El expresidente del Gobierno José María Aznar ha sido el último de una larga lista de políticos que han pasado por Mi casa es la tuya, el programa que presenta en Telecinco Bertín Osborne. En una entrevista de más de dos horas, que registró el peor dato de audiencia de toda la historia del espacio televisivo, el exlíder del Ejecutivo repasó toda su trayectoria en la Moncloa, desde su victoria en las generales de 1996 hasta los atentados del 11 de marzo. "Fuimos los últimos en salir [a decir que había sido ETA]", señaló tajantemente.

Según aseguró el expresidente, había dado una orden clara esa mañana: "Aquí no se sale a decir nada hasta que los servicios de inteligencia, la Guardia Civil y la Policía Nacional no nos diga qué opinan". Sin embargo, es falso que el Ejecutivo fuese el último en señalar a ETA como posible autora de la masacre. Antes de que Aznar compareciese ese día pasadas las 14.30 horas, otro miembro de su Gobierno ya había atribuido públicamente el atentado a la banda terrorista vasca. Fue el entonces ministro de Trabajo y portavoz del Ejecutivo, Eduardo Zaplana.

Lo hizo durante una fugaz intervención telefónica a primera hora de la mañana en el programa radiofónico Hoy por hoy. Tras llamar a la "calma" y afirmar que lo más importante en ese momento era "atender a todos los heridos de la forma más eficaz posible", dejó caer la hipótesis a la que el PP se aferraría hasta sus últimas consecuencias: "Después va a haber tiempo durante la jornada, y tendremos desgraciadamente mucho tiempo, para poder valorar este asesinato colectivo [...] de esta banda criminal y asesina de ETA", señaló durante su intervención en la Cadena Ser. En este sentido, después de pedir "prudencia", afirmó que la lucha contra la banda terrorista tenía que ser "implacable" para conseguir "acabar con ellos lo antes posible".

Ibarretxe y Zapatero

En esta línea, el expresidente del Gobierno también afirmó durante la entrevista que el primero que había mencionado el nombre de ETA había sido el entonces lehendakari, Juan José Ibarretxe, y el secretario general del PSOE y candidato a las elecciones generales, José Luis Rodríguez Zapatero. Sin embargo, la secuencia de intervenciones no se produjo tal y como apuntó Aznar. En realidad, fue el líder de los socialistas, también en el programa Hoy por hoy, el primero que se pronunció en público: "ETA ha intentado intervenir en la campaña", dijo el que tres días después vencería en las urnas.

Unos minutos después, tal y como se ha mencionado, pasó por el mismo espacio radiofónico Zaplana. Y, tras esto, sería el líder del Ejecutivo vasco el que hablaría en una comparecencia ante los medios de comunicación. El entonces lehendakari, que definió los atentados en Madrid como una "monstruosidad", aseveró que "cada vez que ETA atenta se rompe en mil pedazos el corazón de los vascos, porque es un pueblo civilizado". En este sentido, Ibarretxe, que definió a los autores de la masacre como "alimañas y asesinos", afirmó que la banda terrorista estaba pretendiendo "dinamitar la democracia". Y añadió: "Están escribiendo su final".

¿Todos pensaron en ETA?

Y, tras estas primeras declaraciones aquel 11 de marzo, el exlíder del Ejecutivo continuó diciendo que "todos los demás partidos de España, hasta las 14 horas de la tarde" salieron también atribuyendo la masacre al grupo terrorista vasco. En este sentido, es cierto que la inmensa mayoría de formaciones apuntaron en esta línea. El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, denunció "la barbarie nazi" cometida por ETA. El candidato de CiU al Congreso, Josep Antoni Durán i Lleida, aseguró que la "gran masacre" formaba parte del "guión diseñado" por el grupo terrorista "para distorsionar la campaña". Y ERC, en palabras de su secretario general, Josep Lluís Carod-Rovira, lamentó que ETA siga matando "cuarenta y pico" años después de que se fundase.

Sin embargo, el único político que descartó esta vía y apuntó hacia la hipótesis de lo que denominó como "resistencia árabe" fue Arnaldo Otegi, en aquel momento líder de la ilegalizada Batasuna. Tras mostrar su "condena" y "absoluto rechazo" al atentado, el actual portavoz de EH Bildu dijo que "ni por el modus operandi" ni por "los objetivos" se podía relacionar la "masacre" con ETA. "A lo largo de su historia, siempre ha avisado de la colocación de explosivos", apuntó. Y, tras esto, añadió que lo primero que se le pasó por la cabeza al enterarse de lo sucedido en Madrid fue que "el Estado español" mantenía "fuerzas de ocupación en Irak".

Los servicios de inteligencia

Y, tras esto, José María Aznar se metió de lleno a intentar explicar los motivos que llevaron al Gobierno a insistir en la hipótesis de la banda terrorista vasca. El exlíder del Ejecutivo afirma que los servicios de inteligencia aseguraron que había sido ETA. "Cuando llamé al director del CNI, me dijo: 'Nuestros amigos americanos dicen que no saben nada'. Entonces, le pregunté: ¿Cuál es la conclusión de los servicios de inteligencia? 'Ha sido ETA', dijo", afirmó el actual presidente de Faes. "Nosotros confirmamos lo que nos decían los servicios de información", añadió.

No es la primera vez que Aznar pone el balón sobre el tejado de los servicios de inteligencia en relación con el 11-M. De hecho, en el segundo volumen de sus memorias –El compromiso del poder– el expresidente sostiene que encargó al entonces director del Centro Nacional de Inteligencia, Jorge Dezcallar, un análisis sobre los atentados y la autoría. El 13 de marzo, según Aznar, recibió el documento. "No estamos en condiciones de respaldar o rechazar ninguna de las dos grandes alternativas en presencia", sostenía el supuesto escrito que recoge el exlíder del Ejecutivo en el libro.

Dezcallar, que no recuerda tal informe, explicó en su autobiografía Valió la pena que había presentado su dimisión como director del CNI tras sentirse "engañado y manipulado al servicio de torpes maniobras partidistas" después de que el Ejecutivo le pidiera salir a desmentir las primeras noticias que apuntaban hacia la vía yihadista y que estaba difundiendo la Cadena Ser. Según se reveló durante la posterior comisión de investigación del Congreso de los Diputados, el jefe de los espías españoles ya había avisado a Aznar del peligro que suponía Allekema Lamari, que había pertenecido al grupo terrorista argelino GIA y que, según informes del CNI, estaba organizando células preparadas para cometer atentados. 

En la comisión de investigación también se citaron informes de la inteligencia española, israelí –Mossad– y la CIA que alertaban de posibles atentados contra vías ferroviarias y lugares donde hubiese grandes aglomeraciones. Además, el 21 de marzo de 2003, el CNI también avisó al Gobierno de que el apoyo de España a la guerra de Irak aumentaba las posibilidades de convertirnos en un blanco para el yihadismo. Unas alertas de inminente atentado terrorista que, según afirmó el exministro de Defensa José Bono, la inteligencia española traslado al Ejecutivo de Aznar incluso tres días antes de la masacre.

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