Los pactos políticos

Ciudadanos apoyó en más diputaciones y ayuntamientos al PP que al PSOE

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

En sus intervenciones públicas el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, sigue negándose a aclarar con quién prefiere pactar tras las elecciones generales del 20-D. Y eso a pesar de que las últimas encuestas auguran una posición relevante para su partido de cara a la gobernabilidad del país después de los próximos comicios. Por el momento, el líder de la formación sostiene que él no quiere ser "bisagra de nadie" y pone objeciones a pactar tanto con el PP como con el PSOE. Sin embargo, su formación sí ha tenido que decantarse en algunas ocasiones por apoyar a conservadores o socialistas en el ámbito local.

El análisis de las recientes votaciones de investidura de los principales 78 municipios –todos los que tienen más de 100.000 habitantes más las capitales de provincia aunque no lleguen a esta cifra de población–, de 49 diputaciones y consejos o cabildos insulares y de 14 comunidades autónomas evidencia que Ciudadanos optó en más ocasiones por dar su apoyo al PP que al PSOE. No obstante, en la mayoría de los casos, el partido naranja no fue una fuerza clave para la gobernabilidad en el nuevo mapa autonómico y local y se inclinó en las sesiones de investidura por la abstención o por votar a su propio candidato. 

infoLibre analiza a continuación el sentido del voto de los representantes electos de Ciudadanos en ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas para determinar a qué formación dieron su apoyo: 

01. ayuntamientos

Ciudadanos obtuvo representación en los consistorios de 66 de las 78 principales ciudades españolas, si bien su capacidad de decidir gobiernos municipales fue muy escasa. Es cierto que, matemáticamente, Ciudadanos podría haber formado mayorías alternativas en un total de 19 grandes ciudades para desbancar a la lista más votada. Entre ellas destacan Murcia, Granada, Almería, Burgos, Santander o Albacete. Se da la circunstancia de que en todos estos municipios fue el PP el partido que ganó las elecciones. 

Sin embargo, cuando se analiza la composición de esas corporaciones, se extrae una conclusión: esas mayorías alternativas exigirían a Ciudadanos llegar a acuerdos tripartitos o cuatripartitos, que en la mayoría de los casos tendrían que incluir además a Izquierda Unida, a las plataformas municipales apoyadas por Podemos o a fuerzas nacionalistas. En declaraciones a infoLibre, el coordinador del Comité de Acuerdos Poselectorales, José María Espejo-Saavedra, admitió que para su partido los tripartitos "no parecen muy interesantes para garantizar la estabilidad".

Además, en otras 42 ciudades el reparto de fuerzas surgido del escrutinio electoral dejaba a Ciudadanos sin capacidad real de decantar el gobierno. Entre estas 42 están las cuatro en las que hubo mayoría absoluta. Esta realidad se explica por diversas razones: o bien otros partidos habían pactado ya una mayoría absoluta para elegir alcalde, o bien el reparto de concejales llevaba a que gobernase la lista más votada. Hay que tener en cuenta que mientras en los parlamentos autonómicos y en las diputaciones basta con una mayoría simple para investir al presidente, en las corporaciones municipales si ningún candidato obtiene una mayoría absoluta pasa a ser alcalde el número uno de la lista más votada.

De los 62 ayuntamientos en los que no hubo mayoría absoluta y C's obtuvo representación, el partido naranja optó mayoritariamente por abstenerse (lo hizo en 24 ayuntamientos) o votar a sus propios candidatos (una estrategia que siguió en 33), evitando así respaldar a otras formaciones. 

El análisis del sentido del voto de los concejales electos de Ciudadanos evidencia, sin embargo, que en cinco de las 78 principales ciudades Ciudadanos abandonó esa estrategia y se significó con el voto a favor a otras formaciones. Así ocurrió en la sexta ciudad de España por volumen de población, Málaga, donde C's votó a favor del PP a pesar de que los conservadores no necesitaban su apoyo, pues la suma de las izquierdas no alcanzaba la mayoría absoluta. Una situación similar se repitió en León y Palencia, donde apoyó al PP, aunque con la abstención de C's habría sido suficiente para que gobernase dicho partido al ser la lista más votada. 

Ese grupo de cinco ciudades se completa con Alicante y Torrevieja, donde Ciudadanos se alió en contra de la lista más votada. La consigna general del partido tras las elecciones del 24-M fue la de evitar ser un obstáculo para "aquellos partidos que asuman que es necesario un cambio de políticas", aunque sí reconocer a la primera fuerza la legitimidad para iniciar las conversaciones. Pues bien, en Alicante el PSOE recuperó la alcaldía tras veinte años de gobiernos conservadores al recibir el apoyo de Guanyar Alacant, Compromís y Ciudadanos. Si el partido naranja se hubiera votado a sí mismo o abstenido, el PP habría mantenido el ayuntamiento por haber sido la lista más votada. 

El caso es similar en Torrevieja, también en la provincia de Alicante, donde Los Verdes y el PSOE –dos años cada uno– se hicieron con la Alcaldía tras contar con el apoyo de todos los miembros del pleno salvo los del PP. En este municipio había gobernado de forma ininterrumpida el PP desde hace 27 años y si el partido naranja no hubiera secundado este pacto lo habría seguido haciendo, al menos, durante cuatro más. 

02. diputaciones 

Albert Rivera aseguró el pasado domingo en un acto en Madrid que el plan de reforma de las instituciones que presentará el próximo 7 de noviembre en Cádiz incluirá la eliminación de las diputaciones y de los "cementerios de elefantes". Según explicó, el objetivo del programa será "modernizar las instituciones" y "suprimir aquellas que ya no son útiles para los ciudadanos". "Ya está bien de tener cementerios de elefantes. Ya está bien de tener diputaciones para colocar a gente. Ya está bien de cargos de confianza", aseveró.

Sin embargo, la realidad es que por el momento su formación tiene representantes en 25 diputaciones, así como en los cabildos de Tenerife y Lanzarote y el consejo insular de Mallorca. En las diputaciones, si no hay mayoría absoluta, es suficiente con la simple para ser investido presidente. Es decir, no ocurre como en los ayuntamientos, donde la ley establece que si ningún candidato obtiene una mayoría absoluta pasa a ser presidente el número uno de la lista más votada.

Tampoco en las diputaciones el voto de los representantes de Ciudadanos fue muy determinante a la hora de forjar mayorías. Sí fue decisivo en Alicante, donde su apoyo al PP evitó que la suma de PSOE, Compromís y Guanyar-EU sacara a los conservadores de la presidencia de esa institución. También votó a favor del PP en Málaga, aunque en esta provincia la alternativa al PP implicaba un cuatripartito que incluía a PSOE, Podemos, IU y C's. Es decir, algo difícilmente planteable en la práctica. 

También declinó entrar en este tipo de pactos con la izquierda en Valladolid y Guadalajara, lo que facilitó que ambas diputaciones quedaran en manos de los conservadores. En las dos instituciones C's se abstuvo.

En Toledo, en cambio, el voto de Ciudadanos decantó la institución hacia un liderazgo del PSOE y evitó que gobernase el PP. En Soria también permitió que gobernasen los socialistas, que tenían mayoría simple, al evitar un pacto con el PP que facilitaba una mayoría alternativa. En este caso, se abstuvo en la votación de investidura. Ciudadanos también apoyó al PSOE en Granada, aunque su voto no era decisivo porque a los socialistas, que fueron primera fuerza, les bastaba con el respaldo de IU para obtener la presidencia. 

03. comunidades autónomas

En el plano autonómico, la formación, que aspiraba a entrar en los trece parlamentos que se renovaron el 24-M, se quedó finalmente fuera de los de Canarias, Castilla-La Mancha y Navarra. Sin embargo, el voto de sus diputados electos sí fue clave a la hora de facilitar la investidura en cuatro de los diez en los que sí obtuvo representación. Antes lo había sido en Andalucía, donde su abstención hizo presidenta a Susana Díaz. 

La casuística en las autonomías en las que hubo elecciones el 24-M varía en los diferentes territorios. En Madrid, Cristina Cifuentes necesitó el voto a favor de Ciudadanos para ser investida presidenta toda vez que PSOE y Podemos mantuvieron desde el inicio que no la apoyarían. Si la formación de Rivera se hubiera abstenido (o, lógicamente, hubiera votado en contra), el PP se habría quedado sin la Comunidad de Madrid. No habría habido bloqueo institucional porque –al contrario de lo que ocurrió en Andalucía– sí podría forjarse otra mayoría alternativa con los 37 escaños del PSOE y los 27 de Podemos.

El caso de Castilla y León, La Rioja y Murcia es similar al andaluz. Como no había una mayoría alternativa al PP, que fue la lista más votada en los tres casos, los conservadores sólo necesitaron la abstención de Ciudadanos en la sesión de investidura aunque no requirieron su voto a favor. Si Ciudadanos hubiera decidido votar en contra del PP en estas autonomías los parlamentos tendrían que haber sido disueltos y se habrían convocado unos nuevos comicios.

En definitiva, se puede concluir que C's facilitó cuatro gobiernos autonómicos al PP (todos los que conservó tras el 24-M) y uno al PSOE.

Ciudadanos, viaje al centro del oportunismo, en tintaLibre de noviembre

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