Escándalo de las tarjetas

La comisión de investigación interna de IU arranca sus trabajos sin citar a Ángel Pérez

Cayo Lara y Eddy Sánchez, líder de IU-CM, atienden a los medios en Leganés (Madrid), el pasado 19 de enero de 2014.

La comisión de investigación interna de Izquierda Unida-Comunidad de Madrid comenzó este martes sus trabajos tirando de un hilo. El del recurso judicial que la federación presentó contra el Gobierno de Esperanza Aguirre en 2009, en plena lucha por el poder de Caja Madrid, y que pagó el equipo de Miguel Blesa. Y eso le ha llevado a citar para hoy a un dirigente y a un técnico de la época. Ninguno es Ángel Pérez, el actual portavoz municipal y coordinador en el pasado de IU-CM (entre 1993 y 2000), y a quien muchos militantes señalan como uno de los responsables políticos del escándalo de las tarjetas por haber "defendido reiteradamente" al exvicepresidente de la entidad durante muchos años, José Antonio Moral Santín. No se descarta que se le llame, porque ningún cuadro "tiene bula", como dicen en el órgano fiscalizador, pero no está, por descontado, entre los primeros nombres que se han puesto sobre la mesa, como él mismo confirmó a este diario. 

El cabo de la madeja por el que la comisión de investigación de IU-CM ha empezado a indagar lo descubrió infoLibre hace dos días. El lunes 6 de octubre, destapaba cómo el ex secretario general de Caja Madrid, Enrique de la Torre, considerado hombre de la confianza de Blesa en su etapa como presidente de la entidad, abonó con su tarjeta B la fianza por una impugnación judicial que presentó un miembro de la Comisión de Control de la entidad elegido a propuesta de IU, Juan Gómez Castañeda. El recurso se dirigía contra la decisión del Gobierno de Aguirre de suspender de sus funciones a Gómez Castañeda y a Fernando Serrano –aupado por el PP de Alberto Ruiz-Gallardón–, para así asegurarse la mayoría en la Comisión de Control. La entonces presidenta quería desplazar a Blesa de la cúpula de la caja para situar a su delfín, Ignacio González. 

Aquel recurso pagado con la tarjeta B de De la Torre fue elaborado por Juanma Vela, uno de los dos hombres citados por la comisión de investigación. Vela, abogado, fue coordinador del grupo parlamentario de IU en la Asamblea de Madrid la pasada legislatura y era de la confianza de Gregorio Gordo, coordinador regional desde marzo de 2009 y portavoz en la Cámara –en sustitución de Inés Sabanés– a finales de ese año. También presidió la Comisión Federal de Garantías de IU antes de la última asamblea federal, la de 2012. Pero ahora, como dejaron claro desde su entorno directo a este periódico, no está en ningún órgano de la formación, ni regional ni federal, ni tiene relación contractual ni laboral alguna con ella. Es, simplemente, militante de base. Cayo Lara, preguntado el pasado lunes, sostuvo que era "incomprensible" que la formación hubiera "entrado de lleno" en la lucha por el control de la entidad, cuando era un asunto que desgarraba al PP. 

Una "primera visión" antes de la ejecutiva de esta tarde

La segunda persona que ha sido llamada en audiencia, como ha podido confirmar este diario, es Antero Ruiz. Vicepresidente tercero de la Asamblea de Madrid desde 2007, era en los primeros meses de 2009 miembro de la coordinación colegiada de IU-CM tras la dimisión por enfermedad de su líder, Fernando Marín, un año antes. En aquella portavocía compartida, asumió la cartera de Política Institucional, y como tal negoció todo el proceso de negociación del relevo en la cúpula de la entidad. Tras la elección de Gordo como coordinador, en marzo de 2009, se convirtió en coordinador de la Presidencia de IU-CM, el número dos del escalafón, y siguió llevando la carpeta de la caja bajo el brazo. En diciembre de 2012, una nueva asamblea regional aupó por la mínima a Eddy Sánchez como nuevo líder madrileño. Este integró a Ruiz en su equipo, también dentro del área Institucional, como coordinador de los grupos parlamentarios. En abril de 2014, con la última reestructuración de la ejecutiva –producto de la paz interna de los dos sectores enfrentados desde el cónclave de 2012, el 51% de Sánchez y las minorías que sumaban el 49% de la organización–, el nombre de Ruiz saltó. Hoy no tiene más cargo que el de la Asamblea autonómica. 

A Vela y Ruiz hay que sumar la conversación que los miembros de la comisión de investigación mantuvieron ayer por la tarde con Lidia Fernández, responsable de Comunicación desde los tiempos de Marín y Gordo y ahora también titular del área con Eddy Sánchez. 

Con la versión de los tres, él órgano creado ex profeso para investigar el escándalo de las tarjetas espera tener "una primera visión" de lo ocurrido que pueda ofrecer a la ejecutiva regional, que se reúne esta misma tarde, a partir de las 19 horas. Será el segundo encuentro en apenas 48 horas. Hace dos días, Sánchez citó a su equipo de urgencia para aprobar la constitución de la comisión y nombrar a sus cinco integrantes: Eva Gómez, Mateo González (los dos del 51%), José Luis Martínez Cestao, Carmen Pérez-Carballo (ambos del 49%) y Lali Vaquero (procedente del 51% pero ahora en el sector crítico de la dirección). 

Eddy Sánchez y la 'comisión de transparencia' federal

Ese mismo día, 6 de octubre, por la tarde, Eddy Sánchez acudió a la reunión de la ejecutiva federal que estaba convocada en la madrileña calle de Olimpo, y presidida por Cayo Lara. Allí, según distintos asistentes consultados por este diario, el coordinador regional garantizó que se actuaría con contundencia, dada la preocupación y el nerviosismo que se ha instalado en la organización. Nadie esconde que este asunto quema en las manos. La irrupción de esta nueva derivada del caso Bankia vuelve a poner el foco en la participación de IU en el desastre de la caja. Moral Santín fue su vicepresidente, y mano derecha de Blesa. Gastó 456.500 euros entre 2003 y 2012, uno de los que aparecen arriba de la tabla. Con él salen Rubén Cruz (233.700 euros) y Juan Gómez Castañeda (128.100). Los dos primeros no militan ya en IU y el tercero nunca tuvo carné, aunque se le propusiera para el consejo de administración de la caja. 

En la cita en Olimpo, Sánchez y Lara acordaron que la dirección federal ayudaría en sus trabajos, si así lo acordaba la ejecutiva regional en su reunión de esta tarde, a la comisión de investigación interna de IU-CM. Se creaba así lo que se denominó como comisión de transparencia, de la que forman parte Lola Sánchez, Antonio Cortés, Manuel Fuentes y Ramón Luque, responsables de Finanzas, Administración, Política Municipal y Acción Electoral de la cúpula de Lara. Esta comisión colaborará con el órgano creado en Madrid porque se entiende que el caso Bankia trasciende las fronteras de la Comunidad, para prestar su apoyo logístico y también para garantizar que, como dijo Lara y subrayan con denuedo distintos cuadros federales, se asumen "responsabilidades políticas". 

Uno de los más señalados dentro de IU-CM es, precisamente, Ángel Pérez, portavoz en el Ayuntamiento de Madrid desde 2007 y uno de los factótum de la federación. Durante su etapa como líder autonómico, Moral Santín fue aupado al consejo de la caja, en 1995. Su último cargo orgánico acabó en 2000, cuando dejó la coordinación regional, pero nunca ha dejado de tener un peso y una influencia indiscutibles dentro de la organización. Pérez, además, ha defendido con vehemencia a Moral Santín incluso después de que fuera imputado por el caso Bankia. Incluso después de que IU federal, una vez vencidas las resistencias de parte de la federación madrileña, presentase una querella contra todo el consejo de administración de BFA-Bankia. En aquel momento, de hecho, acusó al equipo de Lara de "hacer de Torquemada". 

Nombres de Reneses, Gordo, Pérez o Del Val

El pasado fin de semana, cuando ya había entrado en escena el escándalo de las tarjetas, que la militancia recibió con estupor, la asamblea de Madrid ciudad discutió dos resoluciones. Una de ellas, la que perdió pero que recibió 45 votos, pedía la dimisión de Pérez y la entrega de su acta como concejal. La segunda, la que ganó, con 90 apoyos, pedía la creación de una comisión de investigación, propuesta finalmente tramitada. Un día después, domingo, Pérez aseguró a este medio y a la agencia Europa Press que cuando en julio defendió a Moral Santín en una entrevista "desconocía" los pagos con la visa black, cuya utilización no aprobaba. Y añadió que "nadie en IU" debía asumir responsabilidades políticas por "actitudes personales" de quienes se desviaron de la directriz oficial. 

Las fuentes consultadas de la comisión de investigación no descartan que Pérez vaya a ser llamado. "Nadie tiene bula y, después de todo, no hay tantos cargos de peso que estuvieran implicados en este asunto de la caja", concede un integrante del órgano. Pero eso se verá en las siguientes sesiones. En la reunión de ayer martes, la primera, no se puso el nombre de Pérez sobre la mesa, pero sí se discutió –aunque no se cerró– la posibilidad de convocar a Gregorio Gordo o Miguel Reneses, secretario de Organización de IU federal desde 2008, diputado en la Asamblea desde 2003 y coordinador regional durante un breve periodo, de 2000 a 2002. Otro dirigente en las quinielas es Gerardo del Val, histórico hombre del grupo de Pérez, aunque ahora distanciado de él. La premisa con la que trabaja la comisión es citar a dirigentes de distintas familias, sin "prejuzgar nada". "Queremos actuar deprisa, pero tampoco con la mentalidad de que haya una cabeza de turco ni de que caiga el primero que pasaba por allí. No vamos a pillar al tonto útil, desde luego. Nuestra voluntad es no cerrar en falso la investigación", comentan fuentes del órgano. 

Inquietud interna y posibles decisiones antes de este viernes

En IU-CM, no obstante, sí se tiene la sensación de que no satisfaría a la militancia la defenestración de un cargo de última fila, porque el escándalo afecta a la credibilidad de IU, más aún con las elecciones a la vuelta de la esquina y con Podemos en el cogote. Como se tiene la convicción, compartida desde Olimpo, de que la toma de decisiones será rápida. En cuestión de horas o muy pocos días. Si esta tarde en la ejecutiva no ruedan cabezas, es muy probable que sí haya alguna víctima de cara al Consejo Político Regional, el máximo órgano de dirección, programado para el viernes. Este estaba convocado para abordar la hoja de ruta de cara a municipales y autonómicas, pero inevitablemente se verá contaminado por este asunto. Lo mismo le pasará a la Presidencia Ejecutiva Federal, que se celebrará el sábado. IU es ahora mismo una olla a presión. 

De ahí que muchos dirigentes den por seguro de que antes de este 10 de octubre haya noticias. O bien destituciones o bien dimisiones (y la de Pérez suena como posibilidad). De lo contrario, la situación podría ser más incontrolable, pues la militancia, como aprecian distintos cuadros consultados, está "inquieta y nerviosa". El propio Lara no se anduvo con paños calientes el pasado lunes: "Nos va a afectar, no me cabe ninguna duda".

El equipo de Blesa pagó con la 'tarjeta B' la fianza de un recurso judicial de IU contra el Gobierno de Aguirre

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