M-30

Ecologistas sobre la M-30: "Es una obra ilegal que costó más que la del Canal de Panamá"

Trazado de la M-30

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El coordinador de Ecologistas en Acción, Francisco Segura, ha declarado que la obra de soterramiento de la M-30 emprendida por el gobierno de Alberto Ruiz Gallardón fue "ilegal", como acredita el tribunal contencioso-administrativo 22 de Madrid. Lo fueron por la falta de declaración de impacto ambiental en unas obras que costaron más que la ampliación del Canal de Panamá, "pero no ha tenido reproche político", ha lamentado.

Segura ha sido el primer compareciente en la comisión de investigación sobre la situación económico-financiera de la empresa Madrid Calle 30. Allí, con la presencia de todos los grupos políticos, incluido el PP –no estuvo presente en la comisión de investigación sobre la venta de viviendas de la EMVS a 'fondos buitre'– ha detallado que Ecologistas en Acción presentó recursos nada más conocerse el proyecto de gobierno, en 2005.

Los recursos llegaron al tribunal contencioso número 22, que elevó una consulta prejudicial al Tribunal Europeo de Justicia "para curarse en salud", que señaló en julio de 2008 que había que someterse a un declaración de impacto ambiental. Con esta información, el juzgado número 22 falló en octubre de 2008 admitiendo todos los términos de la denuncia de Ecologistas. El Ayuntamiento recurrió y fue el Tribunal Superior de Justicia de Madrid el que ratificó en 2011 la sentencia del juzgado 22.

"Las obras vulneraban la legislación de declaración de impacto ambiental, la ley de patrimonio artístico e histórico... Planteamos recursos que llegaron a buen término y se demostró que esa obra había sido ilegal", ha remachado. Se llevó a cabo por el Ejecutivo del PP "burlando" la ley mediante la "estrategia del salchichón", por la que se troceó administrativamente la vía de circunvalación en una veintena de tramos, como si fueran "lonchas", ha añadido.

La ley en vigor entonces, tanto la europea como la estatal y la autonómica, requería que estos trabajos fueran acompañados por una declaración de impacto ambiental, con la que no contó. Así, la norma europea y estatal establecía que esta declaración se tenía que presentar en actuaciones en tramos de carreteras de más de 10 kilómetros. La de la Comunidad era más restrictiva y bajaba ese nivel a 5 kilómetros.

"Curiosos" problemas en las estaciones de medición

Francisco Segura ha puesto el acento, por otro lado, en que las obras generaron un "repunte de la contaminación", alcanzando niveles récord. "Curiosamente algunas estaciones de medición de calidad del aire de la zona se estropearon", ha ironizado el representante de Ecologistas. Y es que las obras pretendían, y lo hicieron, aumentar en un 25 por ciento la capacidad de la vía de circunvalación cuando "la mejor estrategia para reducir la contaminación es sacar los coches del centro". "El mensaje era que se acudiera en coche, que se podía circular mejor", ha criticado.

Otra de sus críticas se ha centrado en las molestias generadas a los vecinos durante dos años, quienes vivieron una auténtica "tortura". "Hay gente que, por sus limitaciones, no pudieron salir de sus casas durante seis meses porque no había ni aceras. Era un escenario de guerra tras un bombardeo. La gente no pudo abrir las ventanas en verano por el ruido y el polvo y tuvo que irse de sus casas durante meses", ha declarado.

"Acelerones" en las obras

Todo ello sin olvidar los "acelerones" en las obras para "inaugurar antes de las elecciones", la misma razón que ha dado para que el entonces Gobierno municipal se saltara la declaración de impacto ambiental. "Nos costaron caros esos acelerones", con tres turnos de trabajo para que las máquinas funcionaran las 24 horas en unos trabajos durante los cuales "fallecieron cinco o seis personas, fruto de la presión que se dio".

"Esto fue una obra ilegal. No se puede diseñar una obra sin tener en cuenta a la ciudadanía. Se hizo atendiendo intereses partidistas y electoralistas", ha manifestado Segura, que ha criticado los costes, ambientales, vecinales y económicos, que tuvieron las obras.

Segura ha declarado que Madrid necesita zonas verdes pero es "tremendo y carísimo" que se consigan "enterrando carriles". Los cálculos de Ecologistas en Acción cifran en 24.000 euros el metro cuadrado de zona verde fruto de estas obras. "Un poco caro para un parque", ha ironizado.

La velocidad e improvisación causaron 9 muertos

El que fuera técnico de urbanismo del Grupo Municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Madrid, José Luis Córdoba, hoy jubilado, ha denunciado públicamente que las obras "iban por delante del proyecto" y que la "velocidad" y la "improvisación" causaron nueve muertes.

"Hubo nueve muertos por la obra", ha lanzado a preguntas de los grupos municipales. "La obra se plantea con unos presupuestos que no se pudieron llevar a efecto por un cambio legislativo, es decir, lo que se pensó financiar de una manera no se podía hacer así, lo que obligó a parar los planteamientos y hubo que ver la forma de crear esta sociedad de economía mixta", ha expuesto.

Se enfrentaba entonces el equipo de Gobierno a la cercanía de unas elecciones, que las veían como "un límite". "Hubo que ir a una velocidad tremenda. Se decía que en Europa no había máquinas pilotadoras porque estaban todas en la M-30. Incluso hubo conductores de la EMT que dejaron el trabajo para ir a conducir un camión de la M-30 porque los sueldos que se pagaban eran tremendos, relacionados con el esfuerzo que se les exigía", ha manifestado.

"Improvisación, hubo que improvisar mucho", ha resumido el que fuera técnico de IU. Eso se tradujo en que "hubo muchos accidentes laborales". "Hubo nueve muertos por la obra", ha aseverado.

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