Enma López: “Soy la candidata pro-Madrid y de la militancia”

“La última vez que gobernamos, Madonna sacaba Like a prayer (1989)”. Este es uno de los lemas de la campaña de Enma López para las primarias del PSOE que decidirán la candidatura a la Alcaldía de Madrid. Y, como una señal del destino, la reina del pop ha sacado precisamente ahora un nuevo disco de música dance bajo el título de Confessions II.

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López (Vigo, 1986) ha dado el gran salto político de su vida. Tras ocho años de concejala, quiere encabezar la candidatura del PSOE. Pasa estos días de agrupación en agrupación buscando los avales necesarios. Su rival es Reyes Maroto, la exministra bendecida por Ferraz y por el aparato regional. Pero la concejala cree que tiene en su mano la posibilidad de revolucionar al socialismo madrileño con una candidatura que generar ilusión entre los militantes y los ciudadanos. La gran batalla acaba de arrancar.

¿Por qué quiere ser alcaldesa de Madrid?

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Ya toca. Esta ciudad necesita a alguien que la quiera, lleva demasiado tiempo siendo la voluntad de otros y no de los madrileños. Se está convirtiendo en un infierno. Estamos en medio, por ejemplo, de una ola de calor, que es casi ya permanente, y no tiene ni zonas de sombra ni árboles suficientes. Un lugar donde es casi imposible vivir y donde el autobús pasa ya cada 20 minutos. Hace falta que alguien se tome en serio esos problemas. 

¿Por qué da este paso político en este momento?

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Porque era el momento. He estado ocho años pateándome Madrid, estudiando cada coma del presupuesto y escuchando a mucha gente que me ha pedido que diera el paso. La respuesta está siendo increíble. Uno entra en X, que es un lugar generalmente de odio, y ve ilusión y gente contenta, con ganas de votar. Estoy recibiendo mensajes de muchos compañeros que me mandan su aval después de años sin pisar una agrupación. Hay una ola de gente que quiere formar parte del cambio. No hay nada más bonito que liderar ese movimiento.

Hay una ola de gente que quiere formar parte del cambio

¿Cómo va el “avalmaratón”? 

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Lo empezamos el lunes y va muy bien. Hemos arrancado en el sur, en Vallecas. Nos estamos encontrando con muchos militantes, desde los más jóvenes hasta los más mayores. Esta ciudad debería mirar más, por cierto, a las personas mayores en el tema de los cuidados cercanos y que no les arranquen de sus barrios. Hay que hablar mucho de igualdad y del papel de las mujeres, ya que cada vez hay más brecha redistributiva. Pero, sobre todo, estamos hablando de ilusión con personas que estaban alicaídas. La gente está a tope. 

Se enfrenta en estas primarias a la exministra Reyes Maroto, ¿qué le diría a un militante para que la apoye a usted?

Me gustaría que se hiciera unas preguntas honestas y difíciles: quién es mejor candidata para Madrid, quién va a llevar mejor las propuestas socialistas a Cibeles y quién tiene más oportunidades de ganar. Porque yo estoy hablando de ganar la Alcaldía después de 37 años sin gobernar. Ahora estamos en el paso de los avales, que se pueden firmar de manera online y en las agrupaciones de manera confidencial. Ese pequeño paso es fundamental para ganar Madrid. 

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No hay nada más leal que presentarse a unas primarias con ganas e ilusión

¿Qué contesta a los que le acusan de desleal y de presentarse fuera del calendario oficial?

No hay nada más leal que querer al PSOE y a los madrileños y presentarse a unas primarias abiertas y limpias con ganas e ilusión. Presento una alternativa a los madrileños cansados de esperarnos y con ganas de votar al PSOE. No hay nada más bonito que llevar las propuestas de Pedro Sánchez a las casas de los madrileños. 

¿Es la candidata antisistema?

Soy la candidata pro-Madrid y la candidata de la militancia. Así me lo están haciendo saber. Y no hay un apellido más bonito. 

¿Madrid es de derechas? ¿Tiene posibilidades reales la izquierda?

Madrid no es de derechas, es progresista. Y, si vemos los datos del CIS, está en uno de sus momentos más de izquierdas. Lo que tenemos que hacer es ser capaces de ilusionar a toda esa gente que nos quiere votar. Hay barrios en los que hay una diferencia de hasta 200.000 votos en las generales respecto a las municipales. Veo ganas de cambio real. Es lo que nos estamos jugando en estas primarias. Esto no es una decisión interna, sino muy externa. Están eligiendo a la próxima alcaldesa de Madrid y eso se consigue con un aval. Se acabaron los tiempos de hablar de superarnos unos a otros. Se acabó la melancolía y hay que decirle a esta ciudad que ya toca y que va a haber un Gobierno socialista.

Madrid no es de derechas

Durante muchos años se ha asentado la imagen en la calle de que el PSOE de Madrid no quiere ganar. ¿Tiene esa sensación?

Tengo la sensación de que nos están esperando. Es lo que me comentan en los barrios. Por ejemplo, Tomás, un camarero de un bar al que voy habitualmente, me ha dicho: “Enma, llevo 20 años sin votar. Pero, si tú te presentas, lo haré”. Tenemos un proyecto que va desde los más jóvenes a los mayores pasando por las mujeres y el colectivo LGTBIQ+, que necesita que la ciudad lo cuide. Tenemos ganas de mirar a todos y construir una candidatura abierta. Ya toca.

Ese “ya toca” pasa por una ecuación en la que también está la izquierda transformadora. ¿Estaría cómoda gobernando con Rita Maestre y Más Madrid?

Tengo una relación magnífica con todas las personas de los partidos de izquierdas. Pero, en todo caso, hago un símil deportivo: uno no gana el Tour mirando al lado, sino a la meta. Miro a Cibeles. Y, por supuesto, hace falta que lo hagamos juntos y el Gobierno progresista es un ejemplo. Cuando las izquierdas nos entendemos, España mejora. Pero aquí hablamos de un PSOE fuerte que no solo quiera gobernar, sino que gane las elecciones.

¿Qué balance hace de la legislatura de José Luis Martínez-Almeida?

Ha sido una legislatura perdida porque a Almeida no le gusta ser alcalde y prefiere confrontar con el Gobierno central. Él era feliz en la oposición. Pero un Ayuntamiento tiene que hablar de limpieza, de carriles bici, de sombras, de parques, de frecuencias de autobuses, de cuidados y de las cosas que mejoran la vida de los ciudadanos. ¿Cuál es la transformación de Almeida? Ha abierto solo la puerta a proyectos privados que van contra los madrileños. 

Lleva mucho tiempo citando como ejemplo a Zohran Mamdani, que ganó la Alcaldía de Nueva York hablando del coste de la vida. Viniendo en el metro, por ejemplo, había una pegatina denunciando que antes los desayunos valían dos euros y ahora los brunchs cuestan 15. ¿Cómo afronta el reto de Madrid sobre los precios y el problema de la vivienda?

Hay que hablar de las cosas del comer. El metro ahora está sin aire acondicionado, por ejemplo. La vivienda es el gran reto y hay que actuar de forma poliédrica. Tenemos que ser capaces de construir más y más rápido, y también hay que rehabilitar muchas viviendas. Asimismo, hay que apostar por el transporte público. No podemos resignarnos a tener frecuencias de autobús cada 20 minutos.

Menos cuando viene el papa, que el Ayuntamiento pone gratis los autobuses…

No me gustaría que el papa tuviera que censarse aquí para que tengamos una ciudad limpia, con médicos y transporte público. Y es muy importante ayudar a pagar la energía a través de comunidades para que la gente no tenga miedo a encender el aire acondicionado. Hay muchas cosas que tenemos que repensar. Por ejemplo, la Feria del Libro. A lo mejor tenemos que debatir si debería ser en otra fecha en la que no haya 40 grados. Hace demasiado tiempo que esta ciudad no habla ni dialoga. Y hay que hablar también de los bares.

¿Por qué?

Son identidad madrileña y la estamos perdiendo. Tendríamos que tener un plan de ordenación comercial y proteger a las pequeñas tiendas y bares. Están desapareciendo las cañas y solo hay dobles a precios desorbitados. La derecha se está cargando esa forma de vida madrileña de la que tanto hablan. 

Mi primera medida en el Ayuntamiento sería reunir al equipo de Vivienda para empezar a trabajar

La hemos visto también participar en muchos actos en el Orgullo. Hay muchas voces del colectivo que hablan de volver al activismo en una celebración que está cobrando muchos tintes capitalistas, algo a lo que empuja el Ayuntamiento de Madrid, que ha congelado su aportación de medio millón de euros. Por ejemplo, en Sevilla, gobernada por el PP, se ha invertido en este sentido un millón y medio de euros. ¿Qué concepto de Orgullo tiene?

Para empezar, un Orgullo que dure todo el año. No puede ser que estén creciendo los delitos de odio. No puede ser una fiesta privada, sino que debe ser una celebración de la ciudad y el Ayuntamiento se debe involucrar de forma activa. Creo en un Orgullo reivindicativo y festivo porque forma parte de la esencia de un colectivo con el que me siento muy identificada. Hay que reivindicar con dignidad y alegría.

¿Cuál sería la primera medida que tomaría si llega a Cibeles?

Siempre es difícil, pero reuniría al equipo de vivienda para que empezaran ya a trabajar. Y también tomaría medidas sobre los carriles bici y las sombras porque, además, llegaríamos en junio. No podemos permitir que esto sea un asadero.

Madrid es el gran amor de mi vida

¿Su gran referente para gobernar Madrid es Tierno Galván?

Tengo muchos. Él es uno. Y también me gusta mucho lo que hicieron Claudia Sheinbaum en Ciudad de México y Anne Hidalgo en París. También Mamdani. Y saldrán muchas cosas buenas de los madrileños y las madrileñas, a los que, por desgracia, nadie escucha. 

Es un rostro habitual en las tertulias de televisión y en la sala de prensa de Ferraz. Pero es la primera vez que encabeza un gran proyecto. ¿Cómo lo lleva personalmente ante una competición tan mediática? ¿Hay vértigo?

Estoy ilusionadísima. Madrid es el gran amor de mi vida. Me da fuerza cada persona que encuentro por la calle. Duermo y como menos, pero no me recordaba con tanta energía y con tanto brillo en los ojos. Es maravilloso hacer aquello en lo que crees. He tenido grandes honores como estar en la Ejecutiva de mi partido, pero no hay nada tan bonito como pelear por la ciudad que quieres. No voy a parar hasta entrar por la puerta de Cibeles y llevar de mi mano a todos los madrileños.

El Madrid de Enma López…

Un lugar para pasear: Me gusta mucho subir la calle de Bravo Murillo. Me encanta su vida, su comercio, su gente, sus mercados. Representa la acogida de Madrid.

Un lugar para hacer deporte: Madrid Río, aunque faltan sombras.

Un lugar para una noche de fiesta: Hace mucho que no salgo, pero siempre he sido de Malasaña.

Un lugar para perderse: Usera. Me encanta ir a comer a sus restaurantes chinos y perderme por las callejuelas. 

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Un lugar para tener una cita romántica: El barrio de las Letras. Me encantan los pequeños bares, cuyos dueños son familia, como Casa González, Los Gatos y La Venencia. Sé que me van a cuidar y que van a estar mirando detrás para ver si es la cita perfecta.

Un lugar para llevar a alguien que viene por primera vez a Madrid: El Templo de Debod, que es una joya. Y siempre, al atardecer. 

Un lugar especial para los socialistas: Casa Labra, con una caña y una pavía de bacalao. Y recordar por qué estamos aquí y lo difícil que lo tuvo Pablo Iglesias.

“La última vez que gobernamos, Madonna sacaba Like a prayer (1989)”. Este es uno de los lemas de la campaña de Enma López para las primarias del PSOE que decidirán la candidatura a la Alcaldía de Madrid. Y, como una señal del destino, la reina del pop ha sacado precisamente ahora un nuevo disco de música dance bajo el título de Confessions II.

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