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La ultraderecha en los tribunales

El exdiputado de Vox que tuvo que dimitir en noviembre, al banquillo por abusos sexuales

El exdiputado de Vox Carlos Hugo Fernández-Roca Suárez.

Carlos Hugo Fernández-Roca, el diputado de Vox que en noviembre se vio forzado a dejar al escaño tras una denuncia por delito sexual, se sentará en el banquillo. El 14 de abril, la sección 15 de la Audiencia Provincial de Madrid dictó auto de apertura de juicio contra Fernández Roca por un delito de abusos sexuales. El exdiputado se arriesga a hasta 10 años de cárcel. El auto ya es firme y el juicio se encuentra tan solo en espera de fecha. Ahora, el siguiente paso que falta por conocer es el relato pormenorizado de los hechos que sustentan la acusación y las penas exactas que reclaman tanto la Fiscalía como la denunciante. Pero las fuentes consultadas destacan que la pena que se solicite puede situarse en la banda más alta prevista en el Código Penal para el delito de abusos porque hubo una supuesta penetración vaginal no consentida.

Envuelta en el misterio fuera de las filas de Vox hasta que al mes de su dimisión infoLibre desveló que un juez le investigaba por supuesto delito sexual, la marcha de Fernández-Roca cosechó el inmediato apoyo público de varios dirigentes del partido. A quien había sido uno de los dos parlamentarios que la formación ultraderechista obtuvo por Almería en las últimas elecciones generales, su correligionario y portavoz en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, le dedicó un día después de su renuncia el siguiente tuit: "Reacción ejemplar. Mucho ánimo, Carlos".

Profesora en un colegio religioso según los consultados, la declaración judicial de la joven resultó decisiva. Algunas fuentes aseguran que afirmó que hasta la noche que originó su denuncia había sido virgen. Y que lo ocurrido entonces en casa de Fernández-Roca le había producido un sangrado. La determinación del juez instructor para que los interrogatorios y cualquier otra diligencia se realizasen bajo un absoluto sigilo no permite aventurar qué elementos le llevaron a poner ya el caso en manos de la Audiencia en lugar de darle cerrojazo. 

El ahora exdiputado de Vox se había limitado a anunciar en su cuenta de Twitter el 13 de noviembre que renunciaba al acta y por tanto a su condición de aforado ante el Tribunal Supremo. "Me defenderé en los juzgados ordinarios, donde espero poder aclarar este episodio cuanto antes". Seis meses más tarde, el episodio del que no ofrecía detalles lo mantiene ya en espera de fecha para un juicio que se celebrará en la Audiencia Provincial de Madrid. Lo asume la Audiencia madrileña porque se trata de un delito de los calificados como graves y para el que la condena posible oscila entre cuatro y 10 años de prisión.

Tuit del diputado de Vox Carlos Fernández Roca tras su dimisión

La denuncia contra Fernández-Roca, capitán del Ejército de Tierra y presidente de la sección de derecho militar del Colegio de Abogados de Madrid hasta su elección como diputado en 2019, partió de una veinteañera a la que fuentes relacionadas con el caso definen como afín a Vox al tiempo que aseguran que se había visto con Fernández-Roca varias veces y que acusa al diputado de haber mantenido relaciones con ella la noche del sábado 7 de noviembre: sin su consentimiento y aprovechando que ella misma había bebido en exceso. Por lo que ha podido conocer infoLibre, el acusado niega de forma tajante que actuase contra la voluntad de la joven. Y alega –así consta en uno de los autos del caso– que "de haberse perpetrado una violación o abuso sexual la víctima podía haber pedido auxilio" porque "una terraza que linda con vecinos por ambos lados" rodea el domicilio madrileño del ahora acusado.

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Desde el primer momento, la versión del acusado se resumía así: que ambos llegaron al domicilio del entonces diputado y mantuvieron relaciones sexuales sin que quepa alegar que Fernández-Roca se prevalió de que la denunciante había bebido y tenía sus facultades mermadas. La cuestionada diferencia que el Código Penal establece entre el delito de abuso y el de agresión radica precisamente en que el primero no entraña intimidación o violencia. Se consideran abusos sexuales los que "se ejecuten sobre personas que se hallen privadas de sentido o de cuyo trastorno mental se abusare, así como los que se cometan anulando la voluntad de la víctima mediante el uso de fármacos, drogas o cualquier otra sustancia natural o química idónea a tal efecto".

La joven interpuso denuncia ante la UFAM, la unidad policial especializada en familia y mujer. Lo hizo, aseguran fuentes conocedoras del caso, acompañada un amigo policía. Fue la UFAM, agregan los mismos informantes, la que comunicó a los juzgados de la madrileña Plaza de Castilla la interposición de la denuncia, que de inmediato originó la apertura de diligencias judiciales. 

La noche del 13 de noviembre, el recién dimitido diputado escribió esto en su cuenta de Twitter: "Tras haber conocido el miércoles la existencia de una denuncia contra mi persona, acudí inmediata y voluntariamente a dependencias policiales para ponerme a disposición. A pesar de ser inocente, el jueves por la mañana renuncié a mi acta de diputado". El mensaje se amplió con una segunda parte donde Fernández-Roca subrayaba que había renunciado por tanto a su condición de aforado: "Me defenderé en los juzgados ordinarios, donde espero poder aclarar este episodio cuanto antes".

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