Accidente de tren en Adamuz

La grabación del maquinista sugiere que fue un enganchón del Iryo lo que desencadenó la tragedia de Adamuz

Un guardia civil trabaja junto a uno de los trenes del accidente ferroviario de Adamuz.

El maquinista del tren de Iryo siniestrado advirtió en una llamada al centro de mando de Atocha de que había sufrido “un enganchón” a la altura de Adamuz (Córdoba), mientras que en una segunda comunicación avisó de que el tren había sufrido un descarrilamiento y que estaba invadiendo la vía contigua, por lo que pidió parar el tráfico en las vías “urgentemente”.

Un “enganchón” es un incidente por el cual el pantógrafo (el dispositivo situado en el techo de los trenes eléctricos que sirve para captar la energía y transmitirla al sistema de tracción del tren) se engancha, desgarra o arrastra la catenaria, total o parcialmente (la catenaria es el sistema de cables aéreos que suministra electricidad a los trenes para que puedan circular).

La comunicación del maquinista abre la puerta a la posibilidad de que el tren descarrilara como consecuencia de ese enganchón y no por un fallo en su rodadura o en la vía. Eso explicaría los daños observados en la catenaria. En esas circunstancias, el freno de emergencia del convoy podría haber sido el responsable último de que los tres últimos vagones del Iryo se saliesen de los carriles e invadiesen la vía por la que se acercaba el Alvia.

Según el audio, publicado por Cordópolis/eldiario.es, el maquinista explica en una primera llamada al centro de mando de Atocha que tenía el tren “bloqueado” y que no se podía mover, además de añadir que debía “reconocer” la situación del tren.

Cortar el tráfico

También se escucha cómo el trabajador de Atocha pide al maquinista que baje los pantógrafos, el mecanismo del tren que toma electricidad de la catenaria, y este le responde: “Más abajo no pueden estar”.

Se elevan a 42 los muertos en el accidente de trenes en Adamuz (Córdoba)

Se elevan a 42 los muertos en el accidente de trenes en Adamuz (Córdoba)

Es en un segundo contacto telefónico cuando el maquinista expone que necesita que se pare el tráfico en las vías de manera urgente, y su interlocutor en Atocha le dice que “no hay ningún tren llegando”.

El maquinista, que conversa con serenidad, detalla que tiene un incendio en uno de los coches, por lo que debe abandonar la cabina para verificarlo, y pide que le envíen a la zona servicios de urgencia, bomberos y ambulancias, pues asegura tener heridos en el tren.

En esa conversación, que no especifica si es anterior o posterior al choque con el tren Alvia, no hay ningún momento en el que el maquinista advierta de la presencia del Alvia.

Más sobre este tema
stats