Caso Zaida

José Lóbez: “Se ha tenido que enterar toda España para que Morenés diga que apoya a Zaida”

José Lóbez: “Se ha tenido que enterar toda España para que Morenés diga que apoya a Zaida”

Desde que el pasado domingo el programa de laSexta Salvados, con Jordi Évole al frente, mostrara la historia de la comandante Zaida Cantera de Castro, acosada sexualmente por un superior –tal y como prueba una sentencia del Tribunal Supremo–, su nombre ha dejado de ser desconocido. Y no es de extrañar, puesto que reunió a más de 3,5 millones de espectadores, el 7,1% de la audiencia.

Hace seis años, la entonces capitán del Ejército de Tierra Zaida Cantera contaba con una carrera militar prometedora. Recibía constantes reconocimientos y medallas por su labor. Las cosas comenzaron a torcerse el día en que conoció al entonces teniente coronel Isidro José de Lezcano-Mújica –posteriormente sería ascendido a coronel–, conocido por su trato acosador hacia las mujeres, según relata el libro No, mi general, escrito entre la comandante y la diputada de UPyD Irene Lozano y publicado esta semana. La obra resume la vida de Cantera desde el año 2008, cuando conoce al nombrado teniente coronel, hasta mediados de año de 2014, con Cantera ya de baja médica debido a la situación de acoso y amenazas que ha tenido que soportar los últimos años.

Tras revelación del caso Zaida, la sesión de control al Gobierno de este miércoles no pudo ser más incómoda para el ministro de Defensa, Pedro Morenés. La diputada de UPyD llegó a pedir su dimisión por "negar" su ayuda a la comandante Cantera.

“El problema de Zaida no es sólo que haya sido acosada sexualmente, es que por ganar el juicio, además, le han acosado laboralmente. Y de eso el ministro no dijo nada”, critica con suma indignación su marido, José Lóbez, en declaraciones a infoLibre. En dicho juicio, Lezcano-Mújica llegó a decir que los hombres militares viven "aterrados" por culpa de las mujeres porque se creen con "derecho a todo". "Cuando vea a una mujer en el Ejército lo más cerca que estaré de ella serán 100 metros", declaró en un intento de adjudicarse el papel de víctima.

Durante la sesión de control, el ministro Morenés defendió a capa y espada que el Ejército español "mantiene una política de tolerancia cero" frente a situaciones de acoso sexual y acusó a la diputada Lozano de "bajeza moral" por pedir su dimisión y de haber montado un "circo mediático" en torno al caso de la comandante –de quien no mencionó el nombre– para “autopromocionar” el libro.

"Hay tolerancia cero le pido que deje de manchar el buen nombre de las Fuerzas Armadas", insistió el ministro, quien añadió además que la incidencia de los delitos de abuso sexual "es un 400% menor que en la sociedad en general y son perseguidos, juzgados y condenados, porque hay tolerancia cero".

Al recordar la afirmación del ministro, Lóbez no puede evitar recordar a su vez que en octubre del pasado año el PSOE, con el apoyo de UPy D e IU, presentó una proposición no de ley sobre la instauración de un protocolo para la prevención y protección de las víctimas que denunciasen acoso en las Fuerzas Armadas y que fue rechazada con el voto mayoritario del PP.

La diputada Lozano, por su parte, señala en declaraciones a infoLibre que no logra explicarse de dónde obtiene Defensa ese dato. "No sé de dónde lo habrán sacado, pero si ese dato fuera cierto, es la demostración de que tenemos razón. La incidencia es según ellos un 400% más baja porque las víctimas que no lo denuncian porque no tienen los cauces adecuados para hacerlo", señala. Un portavoz de defensa tampoco supo confirmar de dónde provenía la cifra.

"Zaida esperaba una respuesta un poco más empática. Pero que el ministro dijera que ya hay unos protocolos que funcionan y que con eso ya está solucionado, significa que no ha entendido nada", comenta Lóbez por su parte, con una decepción inherente.

Sin embargo, este viernes, Morenés cambió de discurso ante los medios y trasladó un mensaje de apoyo a la comandante llegando a afirmar que él es "el primero" en sentir "el dolor personal y moral" que ha sufrido. "Le doy mi ánimo y apoyo y lamento profundamente" lo sucedido, dijo.

Unas declaraciones que resultan chocantes para Lóbez. Y es que, cuando en 2013 acudieron a la diputada de UPyD tras repetidos intentos de transmitir a sus superiores el acoso laboral al que estaba siendo sometida Zaida, Lozano se puso en contacto con Morenés, quien declinó las llamadas. "Viendo que nadie le hacía caso, Irene acudió a la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, quien debió llamar al ministro pasa que pusiera orden", detalla Lóbez, quien a renglón seguido explica que fue entonces cuando el director del Gabinete de Morenés, Javier Pery Paredes, se puso en contacto con su mujer para reunirse con ella. Dicho encuentro se prolongó algo más de hora y media. Durante ese tiempo, la comandante detalló los acosos laborales que estaba sufriendo.

La respuesta le llegó días después, a través de un correo electrónico que contaba con un único párrafo de apenas seis líneas y firmado por Pery Paredes. El conciso párrafo viene a decir que desde el Ministerio de Defensa esperan que la comandante "encuentre un valor positivo que le permita continuar" en el Ejército. "Eso es lo que le dice el director del Gabinete de Morenés. Y va el ministro y dice que se ha preocupado mucho", critica Lóbez. Cabe señalar que Morenés aseguró este jueves que no se ha llegado a reunir en ningún momento con la comandante para no inferir en el proceso administrativo abierto, argumento que tanto Lóbez como Lozano tachan de "absurdo". 

"Tú eres mi secretaria"

El libro relata episodios que muestran el machismo que tuvo que soportar la teniente. Un machismo que provenía de un hombre que era conocido por sus "transaccione sexuales". Y es que, según el texto, Lezcano-Mújica llegó a ofrecer en una ocasión a otro superior intercambiar cuatro soldados varones a cambio de una "agraciada" cabo primero que quería para su batallón.

El primer incidente que protagonizó Cantera con el teniente coronel tuvo lugar en una conferencia en Valladolid. Días antes de asistir a la misma, la capitán se presentó en el despacho del teniente coronel para presentarse y preguntarle cuáles serían sus funciones, a lo que este replicó: "Pues está claro. Tú vienes como mi secretaria" y añadió: "Ya sabes, como una de esas secretarias de falda corta".

Tras las reiteradas negativas de la capitán a dejarse someter, la actitud del teniente coronel dio un giro de 180 grados, llegando a amenazarla y a decirle que se arrepentirápor no haber aceptado sus insinuaciones sexuales. El acoso no cesó hasta que el teniente coronel fue condenado en marzo de 2012 a dos años y 10 meses de cárcel por dos delitos de abuso de autoridad por trato degradante y maltrato de obra. Pero la historia no acabaría aquí. A partir de ahora comenzaría un acoso laboral inimaginable para la capitán.

¿Servirá cambiar los protocolos?

Tras el revuelo que se ha levantado a lo largo de la semana, el ministro de Defensa aseguró este jueves que se está ultimando un protocolo de actuación contra el acoso sexual en el Ejército. Según el ministro, el objetivo es establecer un "proceso de aceleración de las denuncias al objeto de poder atender cuanto antes" a las posibles víctimas de acoso sexual. "Queremos una práctica que sin ir a los tribunales militares, pueda tener una vía de solución", afirmó Morenés. Y es que para imponer una denuncia, la normativa obliga a dar parte en el régimen disciplinario a través de un superior.

La diputada Irene Lozano recuerda en declaraciones a este periódicoque esta es "una medida que UPyD lleva tiempo tratando de sacar adelante". "El problema con el acoso sexual en el Ejército no es que se tipifique –algo que ya está en curso para que se incluya en el código penal militar–, porque en el caso de Zaida no lo estaba y se pudo condenar", sino en que "las víctimas no denuncian porque tienen miedo", señala Lozano.

"Lo que hay que hacer es establecer un protocolo de denuncia que permita a las víctimas denunciar en condiciones de seguridad, tal y como ocurre en otros Ejércitos", apostilla la diputada. "Nos han llegado noticias de que ya hay bases en las que los oficiales están comentando que se sienten avergonzados por todo lo que ha ocurrido", señala Lozano, quien se muestra convencida de que tras el caso de Zaida, "las cosas  van a cambiar, ya están cambiando".

Sin embargo, Lóbez remarca que "aunque sea el mejor protocolo del mundo, si no se cumple, no sirve para nada". "Ya había normas que existían y no se han cumplido en el caso de Zaida. Lo que hay que hacer es castigar a los que no cumplen las normas", insiste.

En cuanto al acoso sexual, Lóbez considera que este se debería juzgar en un tribunal civil, no en uno militar. "La justicia militar es una justicia ministerial. El acoso sexual lo debe juzar un tribunal civil para que no haya ninguna presión. Pero no un juez con unas estrellas que si te portas bien te asciende, porque si no "la justicia militar es una pantomima", afirma Lóbez, quien detalla además que uno de los jueces que llevó el caso de su mujer le reconoció que había recibido reiteradas presiones. 

Adiós al Ejército

Zaida se encuentra de baja médica desde febrero de 2014. En julio del pasado año solicitó la incoación de un expediente de insuficiencia de condiciones psicofísicas para determinar si aún posee las facultades para continuar en el Ejército. "Si el médico evalúa que puede continuar, tendrá que intentar volver a las Fuerzas Aarmadas. Pero Zaida no quiere volver, no se encuentra preparada. No sé lo que haríamos. Después de lo que ha pasado ya no confía en nada, cree que le van a hacer la vida imposible", señala su marido.

Sin embargo, Lóbez esgrime algo de positividad. "Parece que [Zaida] empieza a levantar cabeza. La gente le para en el metro para abrazarla o le para por la calle y le dice ‘estamos contigo’. Pero cada vez que recuerda el caso como el otro día en el Congreso… Pero el día a día más o menos lo lleva bien", asegura.

Este jueves, Defensa anunció que tiene previsto resolver a finales de abril la baja. Las conclusiones del tribunal médico se remitirán a la Junta Médico Pericial, que a su vez elevará al Ejército de Tierra, que lo deberá remitir posteriormente a la Dirección de Personal del Ministerio de Defensa. Morenés será quien firme la resolución final.

Lóbez, por su parte, aprovechó el pasado año la posibilidad de ocupar una vacante en la Administración Pública. "Me gustaría dejar de ser militar, no puedo volver a las Fuerzas Armadas, cómo voy a volver. Si lo hago voy a ser el blanco de todos otra vez. No puedo volver", insiste el militar. 

"Han sido seis años en los que si alguien hubiera cogido el teléfono y le hubiera dicho a Lezcano ‘oye, ya vale, dejadla en paz’, esto nunca habría llegado hasta este punto. Eso es lo triste, que se haya tenido que enterar toda España para que el Ministro diga que apoya a Zaida", lamenta Lóbez.

Al teniente coronel Lezcano-Mújica se le otorgó la libertad condicional a finales del pasado mes. Apenas ha cumplido dos tercios de la condena. Cuando esta finalice, podrá reincorporarse al Ejército

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