CARRETERAS
El negocio redondo de Audasa, la concesionaria de la AP-9 en Galicia
Nuevo año, nuevos peajes en la AP-9. Superada la pandemia de la COVID-19, la principal vía de comunicación de Galicia viene registrando aumentos anuales del tráfico del orden del 4% o el 5%. Sin embargo, el incremento anual de los beneficios de Audasa, su empresa concesionaria, viene siendo muy superior, con porcentajes de más del doble. A su vez, buena parte de los usuarios más frecuentes de la infraestructura vienen pagando cada vez menos gracias a las sucesivas bonificaciones de los peajes por parte de la Administración, lo que ofrece a la empresa un negocio redondo que aún tiene por delante otros 22 años si la UE no lo detiene antes por la prórroga ilegal que le concedió Aznar hasta 2048.
Según los últimos datos de la propia empresa, en 2024, último año completo, el tráfico aumentó en la AP-9 un 4%, pero sus beneficios lo hicieron un 9%. Y en el primer semestre de 2025 el tráfico aumentó un 5% y los beneficios un 13%. Una relación de más del doble de aumento de los beneficios respecto al tráfico que hay que contextualizar con la progresiva implantación de sucesivas bonificaciones de los peajes por parte de la Administración.
La única bonificación de los peajes implantada históricamente por la propia Audasa es el 25% de descuento en el viaje de vuelta en un mismo recorrido y en el mismo día pagando con el dispositivo de telepeaje, una medida que la empresa introdujo para hacer atractiva esa forma de pago y reducir progresivamente personal de cobro en las cabinas de peaje.
En 2006 llegó la primera bonificación de las administraciones, la gratuidad de los peajes de Rande y A Barcala, pagada entonces a medias por el Estado y la Xunta.
En 2013 el ministerio añadió una nueva bonificación, la gratuidad de los viajes de vuelta en el mismo día entre Vigo y Pontevedra.
En 2021 llegó el grueso de las bonificaciones que actualmente están vigentes. El ministerio hizo gratis todos los viajes de vuelta en el mismo día y cualquier viaje Vigo-Redondela, bonificó el 50% para las idas y vueltas entre Tui y Vigo, el 20% de todos los viajes para quien haga más de 20 viajes en un mes y el 20% de los viajes de los vehículos pesados.
En 2025 aún se mejorarían las anteriores bonificaciones, pasando del 20% al 50% la bonificación en el global de peajes pagados para quien haga más de 20 viajes al mes.
Entre tanto, el ministerio también estableció que la ampliación del puente de Rande por parte de la empresa le fuese pagada con un 1% de subida adicional de los peajes en la revisión de los mismos que se realiza cada 1 de enero.
Todas estas decisiones de la administración explican que el gráfico que registra el aumento progresivo de los ingresos de Audasa crezca de forma paralela al que refleja las subvenciones públicas destinadas a esa infraestructura. Unas subvenciones que cada vez suponen más en la cuenta de ingresos de Audasa. De los 210 millones ingresados en 2024, 62 le llegaron procedentes de la administración, no de los usuarios. En el primer semestre de 2025 fueron 111 millones los ingresados, de los que el 30% le llegaron de las administraciones, mientras que un año antes, en el primer semestre de 2024, el porcentaje era del 20%.
Con esta situación, los beneficios después de impuestos de Audasa vienen alcanzando sucesivos récords, con 90 millones de euros en 2024. Unos beneficios que apenas se vieron alterados por el fin, a mediados de 2023, de la bonificación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de la que venía disfrutando la concesionaria desde la dictadura de Franco.
La empresa pasó de pagar a los ayuntamientos por los que discurre la infraestructura unos 380.000 euros a 7,5 millones, 20 veces más. Y aun así siguió batiendo récords de beneficios.