El fondo de Pablo Casado prevé invertir mediante "sociedades holding" para "minimizar los impuestos"

Pablo Casado, junto a Alberto Núñez Feijóo, durante el congreso extraordinario en el que se produjo el relevo del primero por el segundo, en 2022.

De los dirigentes políticos de primer nivel que dejan la política, Pablo Casado es de la rara especie que de verdad ha dejado la política. Al menos hasta el día de hoy, su salida hace casi dos años ha sido sin mirar atrás. En parte, quizás, porque en puridad no dejó la política, sino que la política, concretamente su partido, el PP, lo dejó a él después de que midiera sus fuerzas con Isabel Díaz Ayuso al pedirle explicaciones por la comisión cobrada por el hermano de la presidenta gracias a un contrato de mascarillas con la Comunidad de Madrid. La derrota de Casado fue total y desde abril de 2022, cuando fue sustituido por Alberto Núñez Feijóo con el aval de todos los barones, se mantiene en silencio.

Pero en silencio no significa inmóvil.

Casado se ha movido en el terreno de los negocios. Y ahora una de sus iniciativas, para la que el expresidente del PP (2018-2022) ha trabado alianzas con nombres de la élite financiera y el negocio de la defensa, ha recibido un importante impulso con la luz verde de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). ¿De qué se trata? Casado se ha aliado en un fondo de inversión con Ricardo Gómez-Acebo Botín, pujante profesional del sector inversión y sobrino de Ana Botín; José Antonio Bartrina, ex director general del principal lobby del negocio de la defensa de España; y Joaquín Ortiz, que fue miembro del gabinete de Pedro Morenés, ministro de Defensa con Mariano Rajoy.

El objetivo de Casado y sus socios es captar 150 millones de euros e invertirlos en empresas de seguridad, inteligencia artificial y defensa, preferiblemente en España y el resto de la UE aunque sin descartar otros países de la OTAN. Con el dinero obtenido se realizarán tomas de "participaciones minoritarias temporales" en empresas, con el fin de vender luego, cosechando así un beneficio para quienes han aportado el dinero –partícipes– y una comisión para quienes lo han gestionado. Hyperion Fund FCR, así se llama el fondo, prevé la posibilidad de que las inversiones se realicen a través de fórmulas encaminadas a "minimizar los impuestos", entre ellas las "sociedades holding".

Capital riesgo

Ya inscrito en la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Hyperion es el "primer" vehículo de "capital riesgo en España "enfocado" en los ámbitos aeroespacial, de ciberseguridad, de inteligencia artificial y de defensa, "excluyendo armas y equipamiento letal", informa el propio fondo.

Hyperion analiza así sus perspectivas: "El actual escenario geoestratégico refuerza la necesidad de potenciar la soberanía tecnológica y las capacidades de seguridad en Europa, lo que ha impulsado la inversión en los sectores de aeroespacio, ciberseguridad y defensa en más del 50%".

La previsión es que el capital vaya a desarrollar drones, satélites, radares, navegadores, baterías o robots.

Los nombres propios

Los socios del equipo inversor son los ya citados Casado, en calidad de experto en "geoestrategia y relaciones internacionales", Gómez-Acebo Botín, Bartrina y Escobar. A ellos se suma Daniel Lorrain, con carrera en el mundo de la banca de inversión. En la foto de abajo aparecen los cinco.

Gómez-Acebo Botín es hijo de Paloma Botín, que es hermana de Ana Botín e hija del fallecido Emilio Botín, el gran apellido del Santander. Su padre, Ricardo Gómez-Acebo, es primo de Simoneta Gómez-Acebo, hija de la difunta infanta Pilar. En el currículo de Ricardo Gómez-Acebo Botín figura el paso como socio por los fondos de capital riesgo Longrass (2015-2018) y Curve Capital (2017-2018). Antes de todo ello, entre 2012 y 2015 trabajó en la multinacional financiera Morgan Stanley. Gómez-Acebo Botín ya ha compartido proyecto con Casado en una empresa, concretamente Archery Capital. Esta compañía inversora, Archery Capital, tiene un contrato para asesorar a Singular Asset Management, sociedad perteneciente al banco español independiente Singular Bank que tiene asignada la gestión del fondo Hyperion.

José Antonio Bartrina fue director general de la Asociación Española de empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (Tedae), confirma a infoLibre Hyperion. Este periódico intentó precisar con Tedae la fecha exacta de su salida, sin éxito. En 2016 Bartrina dio una entrevista a Infodefensa en la que declaraba: "Dejo Tedae porque quiero afrontar el reto de crear un proyecto desde sus inicios". Desde entonces su nombre ha estado vinculado a la empresa privada en el ámbito de la defensa.

Otro de los socios de Casado en Hyperion, Joaquín Ortiz, fue –como confirma Hyperion a este periódico– miembro del gabinete de Pedro Morenés, que fue ministro de Defensa de 2011 a 2016 y con posterioridad ha estado vinculado al negocio en ese mismo ámbito.

Hay más nombres propios destacados con nexos con Hyperion. En el llamado "consejo asesor internacional" están el ex secretario general de la OTAN y ex primer ministro de Dinamarca Anders Fogh Rasmussen. También colabora con el fondo el famoso inversor argentino Martin Varsavsky.

"Minimizar los impuestos"

Los impulsores del fondo se muestran, en el folleto remitido a la CNMV, interesados en transmitir una imagen de compromiso social. La "sostenibilidad" de las inversiones, tanto económica como medioambiental, aparece una y otra vez en las 86 páginas del documento. El fondo no invertirá en el "desarrollo o ejecución de proyectos cuyo resultado limite los derechos individuales o viole los derechos humanos". Tampoco en aquellos que "perjudiquen la sostenibilidad o sean socialmente restrictivos".

Al mismo tiempo, el punto 27 del Anexo I del folleto, dedicado a los "factores de riesgo" que los posibles inversores deben conocer, recoge lo siguiente: "Las inversiones realizadas por el Fondo [Hyperion] se pueden realizar a través de sociedades holding u otras entidades para minimizar los impuestos aplicables o por razones regulatorias o de valores. No se garantiza que una estructura particular sea adecuada para todos los inversores y, en ciertas circunstancias, dichas estructuras pueden generar costes adicionales u obligaciones de información para algunos o todos los inversores".

La CNMV da luz verde al fondo de Pablo Casado y el sobrino de Ana Botín para invertir en defensa e IA

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infoLibre solicitó hablar con un responsable de Hyperion para conocer con mayor detalle cuáles podían ser las estructuras para minimizar los impuestos, y concretamente si se contemplaba la opción de utilizar jurisdicciones consideradas no cooperativas –es decir, paraísos fiscalespor la UE o la Agencia Tributaria. No hubo respuesta. Este periódico tampoco recibió contestación de Pablo Casado, al que se dirigió directamente a través de correo electrónico.

Dos especialistas en fiscalidad coinciden en lo esencial: el párrafo indica que Hyperion prevé que la canalización de sus inversiones pueda hacerse –aunque no tenga por qué ser así– utilizando fórmulas societarias de minimización de la factura fiscal, lo cual –al margen de consideraciones éticas– es a priori legal y frecuente en el mundo de los fondos de inversión. "Para entender lo que dice ese párrafo hay que entender primero cómo funcionan los fondos de inversión. Por un lado está el fondo, en este caso Hyperion, que cuelga de una gestora, en este caso Singular. Pero en medio puede haber sociedades para canalizar los flujos del fondo hacia diferentes empresas. Ahí es donde pueden entrar las sociedades holding, que son empresas con participaciones en otras empresas, en estructuras que favorecen la elusión fiscal. Los dividendos acaban en la cabeza del holding, que puede estar o no en un paraíso fiscal", explica un profesional con trayectoria en el sector de los fondos de inversión, que añade que este tipo de fórmulas añaden "capas societarias que hacen más opaco el funcionamiento".

El otro especialista señala que lo recogido en el folleto de Hyperion es compatible con múltiples realidades, que no necesariamente tienen por qué terminar fuera de España, aunque sí –con toda seguridad– buscando reducir la factura abonada al fisco. La redacción, señala, responde a una "cláusula tipo" que puede encontrarse en otros fondos y la aplicación de su enunciado se corresponde con la "elusión fiscal", es decir, con un intento de "aprovechar todas las posibilidades legales para pagar menos", no con la "evasión fiscal".

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