Derechos sociales

Pensiones, libertad de expresión y feminismo: los tres ejes de Podemos para poner en el foco su agenda social

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, interviene este lunes en un acto por la libertad de expresión.

Después de unos años de descenso de la movilización social, las concentraciones en defensa de las pensiones que se han celebrado en los últimos días han sorprendido por lo multitudinarias que han sido y han atraído la atención mediática. Por ello, hace unos días, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, llamaba abiertamente a iniciar una "primavera de movilizaciones" que el partido morado busca utilizar como plataforma para situar de nuevo el foco en los asuntos sociales, después de varios meses en los que la actualidad ha estado protagonizada por la crisis territorial en Cataluña. Son tres los ejes sobre los que pivota esta estrategia: las protestas relativas al sistema de pensiones, las últimas polémicas relativas al derecho a la libertad de expresión y la lucha feminista.

El pasado 22 de febrero, miles de personas se manifestaron en diferentes ciudades españolas para protestar contra la subida de un 0,25% acordada por el Gobierno de Mariano Rajoy para sus pensiones este año. La demostración de fuerza se repitió el pasado 1 de marzo, cuando la lluvia no impidió que los jubilados volvieran a las calles pidiendo unas pensiones "dignas", y el próximo día 17 UGT y CCOO han convocado una gran marcha en Madrid en defensa de las prestaciones públicas. Días antes, este mismo jueves 8 de marzo, está convocada una huelga general en defensa de los derechos de las mujeres, que también se verá acompañada con manifestaciones reivindicativas.

A falta de datos oficiales que lo confirmen, el repunte en la movilización sí que puede al menos palparse en la atención mediática que están suscitando estas movilizaciones después de varios años de descenso continuado del número de manifestaciones y concentraciones. Según estadísticas del Ministerio del Interior, en 2016 se comunicaron un total de 27.880 marchas en toda España, muy lejos de las 44.233 del año 2012, que junto a 2013 (con 43.170 manifestaciones comunicadas) fue el año más caliente en las calles. Y para Podemos, en palabras de Echenique, es una "excelente noticia" que la ciudadanía se dé "cuenta de cuándo les roban la cartera".

"Es fundamental que se dé la batalla en la calle. Es la única manera de evitar que nos sigan mintiendo", apuntaba hace unos días el dirigente morado, que aseguró que Podemos va "a hacer lo posible para que las movilizaciones tengan éxito". La formación entiende que un nuevo ciclo de movilización es la ocasión perfecta para poner el foco en los asuntos sociales después de varios meses en los que Cataluña ha monopolizado el debate público, algo que ha perjudicado a Podemos, que se mueve mucho más cómodamente en las coordenadas sociales que en los temas territoriales. Por ello, el partido tiene intención de "acompañar" las movilizaciones y utilizar su presencia mediática e institucional para potenciarlas, señalan fuentes de la formación, que no obstante hacen hincapié en que no pretenden apropiarse de ellas.

"Nuestra idea es acompañar las movilizaciones, pero no hacerlas nuestras ni interferir", destaca un dirigente de Podemos, que señala que la formación no tiene intención de "convocar reuniones ni acudir a las de los colectivos" organizadores de las marchas. El papel de la formación, apuntan estas fuentes, es "aprovechar la potencia mediática de Podemos para dar voz a las reivindicaciones" y "presentar iniciativas en el Congreso". Y el partido identifica tres frentes fundamentales en esta estrategia: las pensiones, la libertad de expresión y el feminismo.

Las pensiones, un "símbolo"

Para Podemos, las movilizaciones en defensa del sistema de pensiones son especialmente importantes a la hora de funcionar como punta de lanza para retomar el discurso social. "El asunto de las pensiones es muy simbólico porque busca defender el papel del Estado a la hora de hacerse cargo de la estabilidad y la seguridad", explica un dirigente del partido, que señala que, pese a que las movilizaciones están motivadas por lo escaso de la subida de la cuantía de las pensiones, en realidad "se está visibilizando la quiebra de la seguridad del Estado del bienestar".

Pero esa no es la única ventaja que Podemos ve en esta movilización. Fuentes del partido también destacan que, lejos de interpelar únicamente a la tercera edad, se trata de una reivindicación que "preocupa a varias generaciones", por lo que "tiene la capacidad de ser un aglutinante para otras reivindicaciones y puede terminar configurándose como un referente al que se sume todo el mundo". Además, "existe un sentimiento de que los pensionistas han sostenido" con sus prestaciones la progresiva caída de ingresos de sus familiares en edad de trabajar, apunta un dirigente del partido morado, y eso convierte la reivindicación –a juicio de Podemos– en "mucho más difícil de atacar por parte de PP y Ciudadanos". "Los pensionistas se han echado a las espaldas la sociedad cuando el Estado ha fallado, así que si el PP los intenta llamar privilegiados, como hizo por ejemplo con los estibadores, no le va a funcionar", argumentan estas fuentes.

Dentro de la estrategia argumental de Podemos, las movilizaciones feministas –como la de este jueves– son "la otra cara de la moneda" de las marchas por las pensiones. "Si unas representan el quiebre del Estado del bienestar, la lucha de las mujeres representa la esperanza", apunta un dirigente, que afirma que la forma de proceder de Podemos será la misma: "acompañar" las movilizaciones y promover a la vez iniciativas en el Congreso. En este sentido, hace unos días el Congreso aprobó iniciar la tramitación de una proposición de ley de igualdad retributiva presentada por Unidos Podemos que busca poner coto a la brecha salarial.

Podemos organiza una lectura de Fariña

Las últimas polémicas relativas al cuestionamiento de la libertad de expresión son la tercera pata de la estrategia de Podemos para promover la movilización y así tratar de poner el foco sobre los temas sociales. Fuentes de la formación consideran que este asunto coincide plenamente con la "agenda del 15M" y creen, además, que los recortes a la libertad de expresión preocupan a más personas que las que habitualmente votan a la izquierda. "No por tener pensamiento conservador en otros temas implica que se vaya a ser conservador en el asunto de la libertad de expresión", apunta un dirigente de Podemos.

El partido morado piensa que éste es un asunto que tiene una fuerte capacidad de movilización, si bien hasta el momento –a diferencia de lo que ocurre con las reivindicaciones feministas y por las pensiones– no se han convocado manifestaciones en defensa de la libertad de expresión. Podemos tomó este lunes la iniciativa y organizó una lectura pública de Fariña, el libro sobre el narcotráfico en Galicia que una jueza ha ordenado secuestrar. Muestra de la importancia que la cúpula morada le da a esta estrategia es que en el acto participaron buena parte de los primeros espadas de la formación, entre ellos el secretario general, Pablo Iglesias, la portavoz parlamentaria Irene Montero, el barón madrileño Ramón Espinar, la vicepresidenta cuarta del Congreso Gloria Elizo o el propio Pablo Echenique.

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