La nueva legislatura

El PP entiende que el estreno de la 'nueva política' en el Congreso beneficia a sus intereses electorales

El PP interpreta a su favor el estreno de los nuevos políticos en el Congreso

"Ha sido un esperpento, un circo, espeluznante". Son las palabras de un dirigente del Partido Popular al abandonar este miércoles el hemiciclo tras la sesión de constitución del Congreso de los Diputados que culminó con la elección del socialista Patxi López como presidente de la Cámara. Con sus calificativos no se refería al hecho inédito de que sea la primera vez en la historia de España que la Presidencia del Congreso recae en un político que no pertenece a la formación más votada en unas generales. Aunque esto último también escuece al PP, se refería al "estreno de los nuevos", a los gestos y declaraciones de los parlamentarios de Podemos y sus alianzas en su primer día en la Carrera de San Jerónimo.

La esencia de estas declaraciones la iban repitiendo otros de sus compañeros al abandonar el escaño. Concretamente, había molestado mucho que la diputada de Podemos, Carolina Bescansa, ingresara en el hemiciclo con su bebé en brazos"Las demás hemos conciliado como hemos podido, pero nunca hemos traído a nuestros hijos al trabajo", se quejaba una veterana parlamentaria–. Y la fórmula "alejada de la costumbre" adoptada por Pablo Iglesias y los suyos para jurar o prometer el cargo. Pero anexo a este mensaje, los cargos del PP consultados por infoLibre, trasladaban otro: el de que sus protagonistas se habían retratado por sí solos, que no había pasado inadvertido para los españoles y que ellos, los conservadores, siguen siendo "la apuesta segura para gobernar España". En unas semanas. O ante un nuevo escenario electoral.

Pero como el verdadero rival del PP de cara a la investidura es el Partido Socialista, los conservadores derivaron directamente la polémica hacia el partido de Pedro Sánchez. Esta semana, el partido del Gobierno se ha conjurado para demandar al jefe de los socialistas que aclare "quiénes van a ser sus compañeros de viaje". Y este miércoles, tras quedar ya inaugurada la XI legislatura, los mensajes se intensificaron.

"¿Son estos diputados [en alusión a los de Podemos y alianzas] con los que quiere pactar Pedro Sánchez?Pedro Sánchez Que nos explique cómo", valoraba un miembro del Gobierno a este diario. A su lado, uno de sus compañeros de escaño añadía con ironía: "A ver ahora cómo se gobierna esto". Precisamente, los intentos para la formación de un nuevo Gobierno en los que se aplicarán en los próximos días los partidos con representación parlamentaria también acapararon las conversaciones de sus señorías fuera del hemiciclo.

Un Gobierno PP-PSOE-Ciudadanos... para cuatro años

El PP y su candidato a la presidencia del Ejecutivo, Mariano Rajoy, no se mueven de lo que dijeron pocas horas después de comprobar que los resultados del 20-D no les daban para gobernar por sí solos. A saber: que la Presidencia tiene que ser asumida por ellos, que su candidato es innegociable y que PSOE y Ciudadanos deberían unirse porque los tres partidos están de acuerdo "en lo fundamental". No obstante, cada día van aportando nuevas pinceladas a esa especie de gran coalición que defienden. Por ejemplo, este miércoles Rajoy convocó a los periodistas en la sala del escritorio de la Cámara baja a las 9.30 horas para mostrar su convencimiento de que ese acuerdo, lejos de ser provisional, podría extenderse por cuatro años. Una legislatura completa para hacer "las reformas que España necesita" y "consolidar la recuperación económica". O eso, dijo, cualquier otro escenario "nos abocaría a una legislatura de muy corta duración".

Fuentes de la dirección del PP señalan que ahora lo que toca es que se produzcan las reuniones de los diferentes líderes políticos con el rey de cara a la investidura. Y que, paralelamente, se mantengan los contactos entre partidos. Las mismas fuentes se quejan de "la dificultad" de interlocución con Pedro Sánchez, una crítica tras la que se esconde el malestar de los conservadores con un líder socialista que repite de forma insistente que los votos de sus diputados no servirán para facilitar un Gobierno del Partido Popular.

La estrategia del PP en los próximos días va a seguir siendo la de presionar a Sánchez –lo que vaya ocurriendo en Cataluña también tendrá su peso– con la oferta de un pacto con la intención de que sus líneas rojas dejen de serlo. Pero nadie se atreve a descartar que todo acabe en unas nuevas elecciones generales. Sus cálculos apuntan a que el primer debate de investidura podría celebrarse la última semana de enero. No hay un plazo legal marcado para ello, pero vendría a respetarse la costumbre de anteriores debates. 

Si el candidato propuesto inicialmente no logra mayoría absoluta, debería celebrarse una nueva votación a las 48 horas. Ahí ya sirve mayoría simple. Si no se logra, hay dos meses de plazo para seguir votando nuevas investiduras. Agotado este tiempo, se disuelven las Cortes y se convocan nuevas elecciones generales.

"El problema lo tiene Pedro Sánchez"

¿Quién saldría beneficiado con otras generales?

En el partido de Rajoy insisten en que lo mejor para España no son unos nuevos comicios, pero nadie se atreve a descartar que este vaya a ser el desenlace. En este caso, se muestran convencidos de que no serían ellos los que peor parados saliesen. "El problema lo tiene Pedro Sánchez", subrayan desde la dirección nacional del PP. ¿Por qué? A juicio del PP, los socialistas se están comportando en las negociaciones de estos días con el PP como los dirigentes de Podemos. "A la hora de elegir entre la copia o el original, la gente suele quedarse con el original", subraya un diputado.

En lo que a ellos respecta, consideran que "un porcentaje importante" del voto que fue a parar a Ciudadanos –no concretan la cifra– iría a parar a ellos porque los electores han visto el "escaso margen de actuación" de la formación de Albert Rivera. Pese a estas declaraciones, si la legislatura continúa y se acaba invistiendo a un presidente, el PP se ha garantizado que sus puestos en la mesa (tres) y los de Ciudadanos (dos) suman mayoría y que ello permitiría que se pusiesen de acuerdo en los asuntos fundamentales.

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