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La nueva legislatura

PSOE, Podemos e IU ven posibles grandes acuerdos en materia económica

Veinticuatro horas después de que el rey pidiera a Pedro Sánchez que intente formar Gobierno, en una pequeña sala del centro de Madrid, Economistas Frente a la Crisis empezaba a esbozar la política económica que debería tener en mente –y en la práctica– el próximo presidente de España. Y lo hacía en presencia de los representantes de Economía de PSOE, Podemos e IU, que se miraban entre ellos a cada palabra conscientes de que ya no es hora de miradas sino de negociaciones. Los tres dijeron coincidir en algunos aspectos clave –reformas del sector energético, de las pensiones y fiscal, e inversión en bienestar– y el socialista Manuel de la Rocha tendió la mano a Ciudadanos, del que matizó que necesitaría apoyos puntuales.

A Nacho Álvarez (el economista de Podemos) no le gustó demasiado esta apostilla en boca del partido con el que tendrán que negociar. "Podemos no ve la geometría variable del PSOE al hacerlo de la mano de Ciudadanos", advirtió Álvarez, y recurrió al clásico ejemplo para ilustrar la incompatibilidad de su su partido con el de Rivera: "Es como mezclar el agua con el aceite, como un Gobierno de gran coalición en diferido". Puntada también de Eduardo Garzón (IU) a de la Rocha al recordarle que "la reforma laboral del PP ha abaratado el despido improcedente pero la del PSOE lo hizo con el despido objetivo".

Tanto Podemos como Izquierda Unida subrayaron que recurrir a Ciudadanos es recurrir al neoliberalismo, incompatible con un Gobierno de cambio, según dijeron. Y a ese Gobierno, de cambio y progresista, se refirieron desde Economistas Frente a la Crisis. Un Ejecutivo que tendría que abandonar la austeridad y ser capaz de negociar con Bruselas el aplazamiento de los objetivos de déficit. Con ello, dicen, se recuperaría un cierto nivel de igualdad, algo a lo que también contribuiría de manera decisiva una mejora del empleo: no solo en cuestión de salarios, sino también en la calidad del trabajo.

Sobre esta cuestión trataron los secretarios generales de los dos principales sindicatos. Cándido Méndez (UGT) explicó que "la política tiene límites y que no lo puede resolver todo", dijo en alusión a las decisiones que impone Bruselas. No obstante, entre las soluciones que sí podría adoptar el futuro Gobierno, comentó Méndez, están la derogación del artículo 315 del Código Penal –sobre el derecho a huelga de los trabajadores– y la recuperación de la negociación colectiva. Por su parte, Ignacio Fernández Toxo (CCOO) insistió en una propuesta que también citaron todos los presentes: la subida del Salario Mínimo Interprofesional, que él concretó en 800 euros.

Antonio González, miembro de la junta directiva de Economistas Frente a la Crisis recordó que para mejorar la productividad de las empresas es imprescindible que estas y el Estado inviertan en la formación de los trabajadores y en investigación y desarrollo. También citó la importancia de regular la industria y los mercados. Su compañera, la exministra socialista Cristina Narbona, fue la encargada de entonar el discurso ecologista: "Estamos al borde de un colapso por no haber considerado el valor de los límites ecológicos", comentó Narbona, para quien es imprescindible que se "plantee un cambio en la forma de producir y de consumir". Criticó además que el PIB no es un buen indicador para medir la riqueza de un país porque "mide cuánto crecemos pero no cómo crecemos".

"La recuperación ha venido de la mano de factores externos"

El informe que han elaborado tras meses de trabajo rechaza de pleno las políticas aplicadas en los últimos años por el Gobierno de Mariano Rajoy: por un lado los recortes y por otro la bajada salarial. Como consecuencia, "España es uno de los países de la UE en que más han crecido la desigualdad y la pobreza". El desenlace es este, dicen, y no la "estabilidad" que el país ha conseguido en los mercados de deuda, algo que atribuyen al Banco Central Europeo y a la recapitalización de la banca, el rescate que "tendremos que pagar durante varias generaciones".

"La recuperación económica del último año y medio, contrariamente a lo que señala la propaganda oficial, ha venido de la mano de varios factores externos", explica este grupo de economistas. Y con factores externos se refieren a la relajación de los objetivos de déficit –Europa dejó de apretar la tijera antes de las elecciones del 20-D, e incluso permitió que se bajaran los impuestos–, el BCE siguió imprimiendo billetes, el euro perdió valor y el precio del petróleo siguió en caída libre.

La presentación de este informe, el miércoles por la tarde, estuvo moderada por el periodista y economista Joaquín Estefanía. En conversación con infoLibre, Estefanía añade más críticas contra dos políticas "electoralistas" que el PP anunció antes de las generales: la bajada de impuestos ("que es imposible") y los Presupuestos que se aprobaron in extremis. Sobre estas cuentas para 2016 dice que Bruselas pedirá a España un recorte adicional de 9.000 o 10.000 millones de euros, "que es lo que nos gastamos en infraestructuras". Sin embargo, como recuerda Estefanía los ciudadanos no están ahora pensando en si Educación o Sanidad volverán a encontrarse con la tijera; "a la gente le interesa ahora que los partidos cumplan con sus programas". 

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