El pasado domingo fue un día muy duro para la izquierda transformadora. IU-Sumar se situó en poco más del 2,7% de apoyos, Podemos, en el 0,7%. El espacio queda de esta manera fuera de las Cortes de Castilla y León en la naciente legislatura. Y el resultado supone una muestra del mal momento que viven esos partidos, con un horizonte muy complicado para las próximas elecciones generales.
Pero, ¿Castilla y León es el espejo de ese espacio? ¿En qué situación están en el resto de las comunidades autónomas las izquierdas transformadoras? ¿El patrón de voto es igual en unos comicios generales? ¿Pisan moqueta en algún gobierno regional?
Tras las elecciones del 15 de marzo, Castilla y León se convierte en la sexta autonomía en la que la izquierda transformadora con carácter estatal no tienen ningún diputado, uniéndose a Castilla-La Mancha, Galicia, Comunitat Valenciana, Cantabria y Canarias (en el último caso, Podemos pasó de estar en el propio Gobierno junto al PSOE, bajo el denominado pacto de las flores, a desaparecer del Parlamento en las elecciones del 28 de mayo de 2023).
Las izquierdas que están funcionando
Además, hay un patrón que se ha asentado en las comunidades autónomas: las izquierdas transformadoras con carácter soberanista o regionalista están superando de largo a IU, Movimiento Sumar y Podemos. Estos casos se evidencian, por ejemplo, en la Comunitat Valenciana con Compromís, en Aragón con Chunta Aragonesista, en Euskadi con EH Bildu, en Cataluña con Esquerra Republicana, en Balears con Més y en Galicia con el BNG.
Un caso particular es el de Más Madrid, una fuerza regionalista pero con un alto componente nacional y que es uno de los cuatro actores implicados directamente en el relanzamiento del espacio de Sumar para las elecciones generales junto a Izquierda Unida, los comunes y Movimiento Sumar. El partido de Mónica García, en términos autonómicos, es uno de los más competitivos porque ejerce el liderazgo de la oposición frente al Partido Popular al haber quedado por delante del PSOE.
Además de Más Madrid, la izquierda transformadora está instalada en dos autonomías como la referencia principal frente al Gobierno existente. La primera es Galicia, donde el BNG superó de lejos al PSOE. Ana Pontón, liderando un grupo parlamentario con 25 escaños, es la oposición a Alfonso Rueda (Partido Popular). El otro caso es el País Vasco, ya que EH Bildu se presenta como la principal fuerza en número de diputados, con 27 asientos en Vitoria, para ser la alternativa al Ejecutivo encabezado por Imanol Pradales (PNV) en coalición con el PSE-EE.
Otro ejemplo particular es la izquierda en Cataluña. Los comunes lograron seis escaños en las pasadas elecciones catalanas, pero son imprescindibles para que Salvador Illa pueda sacar sus propuestas. Por eso el president pactó primero con ellos el proyecto de presupuestos que ahora está negociando con ERC. El partido de Ada Colau tiene un punto fuerte: fue el motor principal de Sumar en esa comunidad y quedaron en segunda posición el 23J (fueron superados por el PSOE, pero se situaron por encima de los republicanos).
Extremadura, espejismo del ciclo
En este inicio de ciclo electoral, las izquierdas han pasado de la felicidad al desánimo. La primera parada fue en Extremadura el pasado 21 de diciembre, donde la lista de Unidas por Extremadura (formada por IU y Podemos, con apoyo externo de Sumar) logró su mejor resultado histórico, superando el 10% de apoyo y obteniendo siete diputados en el Parlamento. En Aragón, la división provocó este resultado: Chunta (6 diputados), IU-Sumar (1 diputado) y Podemos (ninguno). En la cita de Castilla y León, se han quedado fuera tanto IU-Sumar como Podemos.
Las miradas están puestas ahora en Andalucía, donde el presidente, Juanma Moreno, anunciará en breve la fecha de las elecciones (con toda probabilidad a finales de mayo o mediados de junio). Actualmente, en el Hospital de las Cinco Llagas se sientan cinco diputados de Por Andalucía (la lista que firmaron en el último minuto IU, Podemos y Más País) y dos de Adelante Andalucía (el partido de Teresa Rodríguez).
En estos momentos, IU, Iniciativa del Pueblo Andaluz y Sumar han consolidado ya una candidatura bajo el liderazgo de Antonio Maíllo. Podemos, que ha elegido como número uno a Juan Antonio Delgado, todavía sopesa si presentarse en solitario o unirse a las otras formaciones. Adelante Andalucía irá con una papeleta propia, que tendrá como cabeza de cartel a José Ignacio García, que se ha convertido en referente dentro de la oposición a Moreno y que aspira a duplicar los resultados de su formación.
Solo tocan poder en Asturias y Navarra
En los gobiernos autonómicos, la izquierda transformadora sólo tiene presencia en dos comunidades. En Asturias, el PSOE firmó un acuerdo con Convocatoria por Asturies, una coalición formada por IU, Más País e Izquierda Asturiana. Por ello, entró en el Gobierno por parte de Izquierda Unida (fuerza hegemónica) Ovidio Zapico como consejero de Organización Territorial. La única diputada de Podemos tras las elecciones, Covadonga Tomé, apoyó externamente la investidura de Adrián Barbón. Hoy ya no está en el partido y ha lanzado la formación Somos Asturias.
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En Navarra, la presidenta socialista, María Chivite, tiene como vicepresidenta tercera y consejera de Juventud, Vivienda y Políticas Migratorias a Begoña Alfaro, que formó parte de la lista de Contigo Zurekin (integrada por Podemos, Izquierda Unida y Batzarre). Es la única consejera autonómica procedente de Podemos, aunque ha roto con la dirección nacional y no repitió en su puesto como coordinadora en esa autonomía.
¿Y esta situación autonómica se extrapola al contexto general? En las encuestas en estos momentos se detecta un bajón considerable del espacio, potenciado por la fragmentación en las candidaturas. Según el barómetro publicado este miércoles por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Sumar tendría ahora un 7,1% de apoyos y Podemos estaría en el 2,9%. En el último sondeo de 40dB. para El País y la Cadena Ser se recoge una estimación de voto para Sumar del 5,9% y para Podemos del 3,3%,
Estos porcentajes están lejos de lo que consiguió Sumar con su 12,3% en las pasadas elecciones generales, lo que se materializó en 31 escaños (solo dos por debajo de Vox). La coalición tuvo especialmente fuerza en Balears (16,5%), Madrid (15,4%), Comunitat Valenciana (15,2%) y Asturias (14,85%). También tuvo tirón en Cataluña (14%), Navarra (12,8%) y Aragón (12,2%). En cambio, sus peores resultados se registraron en La Rioja (6,5%), Castilla y León (7%) y Castilla-La Mancha (7,3%).
El pasado domingo fue un día muy duro para la izquierda transformadora. IU-Sumar se situó en poco más del 2,7% de apoyos, Podemos, en el 0,7%. El espacio queda de esta manera fuera de las Cortes de Castilla y León en la naciente legislatura. Y el resultado supone una muestra del mal momento que viven esos partidos, con un horizonte muy complicado para las próximas elecciones generales.