15 M | ELECCIONES CASTILLA Y LEÓN
El PP gana, pero queda en manos de un Vox que ve su techo mientras el PSOE rompe su mala racha
Castilla y León habló este domingo con sus papeletas. Y este 15M ha dejado una victoria del Partido Popular, sin mayoría absoluta, con un PSOE también creciendo y quedándose a tres procuradores del PP. Alfonso Fernández Mañueco vuelve a estar en manos de Vox, pero la ultraderecha pincha en su intento de superar el 20%. Todo en una noche en la que la izquierda transformadora, que se presentó dividida, se quedó fuera de las Cortes.
El próximo Parlamento de Castilla y León se configura de esta manera tras los comicios: PP (33 diputados), PSOE (30), Vox (14), UPL (3), Por Ávila (1) y Soria Ya (1). La radiografía electoral de la comunidad deja una mayoría absoluta de las derechas (incluyendo también a SALF) que supera el 55%, pero el mapa está marcado por el dominio del bipartidismo, con populares y socialistas superando el 65% en las urnas.
A pesar del fuerte desgaste por la gestión de los incendios, el Partido Popular ha mejorado sus resultados en estas elecciones, que se han celebrado tras agotarse una complicada legislatura en la que Vox se salió del Gobierno de coalición. Los populares suben más de cuatro puntos respecto a 2022, superando el 35%, e incrementan su grupo con dos escaños más.
No obstante, los populares vuelven a quedar en manos de la ultraderecha. Castilla y León se suma desde este domingo a Extremadura y Aragón, donde el PP y la formación ultra siguen empantanados en las negociaciones para materializar las investiduras de María Guardiola y de Jorge Azcón. Un campo de juego que se ha enfangado aún más durante esta campaña, donde los partidos han subido el tono contra su rival en el espectro ideológico.
Alivio entre los populares
Pero el PP duerme a partir de este momento algo aliviado por haber conseguido crecer más que la ultraderecha y parar esa progresión que parecía imparable por parte de los de Santiago Abascal. Vox no ha conseguido superar la barrera psicológica del 20% después de una campaña en la que se veía con posibilidad de pasar holgadamente esa cifra. La ultraderecha solo suma un escaño más y su crecimiento es de 1,2 puntos.
Por lo tanto, la ultraderecha no logra ese gran incremento que registró en Extremadura y Aragón, donde duplicó sus resultados. En esta ocasión, partían de un porcentaje alto conseguido en 2022 (17,63%), pero se queda corto ese 18,8% ante las grandes expectativas de un partido cuyo líder, Santiago Abascal, se ha echado a las espaldas la campaña en una comunidad que consideraba proclive a sus intereses: de carácter conservador y con un gran peso del mundo rural.
Ahora Vox se enfrentará a un gran dilema sobre qué quiere hacer con la estabilidad de esas tres comunidades y si va a mantener su estrategia de condicionar al Partido Popular desde fuera sin entrar en los gobiernos. Hasta el momento le estaba dando buen resultado en las encuestas, pero Castilla y León ha supuesto un freno en una comunidad clave también para las generales porque la ultraderecha tenía en mente romper el bipartidismo habitual en esas provincias.
El PSOE respira
Este domingo ha supuesto para el PSOE un respiro tras los duros golpes en Extremadura y Aragón. Los socialistas han crecido cerca de un punto para situarse casi en el 31% y han sumado dos nuevos parlamentarios (pasan de 28 a 30). De esta manera, se rompió la tendencia a la baja y el partido vivió un incremento, algo que no sucedía desde las elecciones en Cataluña en 2024.
Varios factores han servido al PSOE para subir en votos: desde el perfil de Carlos Martínez como candidato hasta el mensaje del “No a la guerra” que ha impregnado toda la campaña pasando por la apelación al voto útil por parte de los socialistas, que se presentaron como la única alternativa con posibilidades ante la derecha al ir la izquierda transformadora separada en dos listas (Izquierda Unida-Movimiento Sumar y Podemos).
Los socialistas han encontrado en Martínez un candidato muy sólido, que venía con el currículum de cinco victorias en las municipales de Soria (cuatro veces con mayoría absoluta). El líder de los socialistas tiene un perfil atípico, ya que nunca había apoyado a Pedro Sánchez en procesos internos pero, en cambio, llegó al liderazgo autonómico hace un año con el beneplácito de la dirección nacional en Ferraz. Una de las claves del resultado ha sido, como él ha dicho, “territorio y territorio”.
La mala noche de las izquierdas
En cambio, la noche fue terrorífica para las izquierdas transformadoras, que se quedan fuera de las Cortes. En la última legislatura tenían un procurador, Pablo Fernández (Podemos). La lista de IU-Movimiento Sumar apenas superó el 2,2%, mientras que la de Podemos se quedó en el 0,74% (por ejemplo, SALF le duplicó en porcentaje de voto).
Así ha votado cada municipio en las elecciones de Castilla y León
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Este resultado llega en un momento en el que la izquierda a nivel nacional encara el debate del proyecto para las próximas elecciones generales. El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, señaló al calor de los resultados: “0 escaños a la izquierda del PSOE. No hacer algo (o hacer lo de siempre) es pura negligencia”. Asimismo, ese espacio también está dividido de cara a las vitales elecciones de Andalucía, que se celebrarán previsiblemente a mediados del mes de junio.
La vista estaba también puesta en este 15-M en los partidos de corte regionalista y centrados en la España Vaciada. Pero no consiguieron cumplir con sus expectativas. UPL, que aspiraba a ser primera fuerza en León, se queda con los mismos tres procuradores y no pudo superar al PSOE y al Partido Popular. Por Ávila también repitió su resultado (un escaño). La peor parte se la llevó Soria Ya, que perdió dos escaños y pasó a ser la tercera fuerza en su provincia, viendo cómo el PSOE crecía por el efecto Martínez.
Castilla y León ya habló este domingo. Ahora el PP y Vox vuelven a la casilla de las negociaciones. Y las urnas ya miran su próximo horizonte: Andalucía.