10N | Elecciones Generales

La ultraderecha aumenta su fuerza en todas las circunscripciones y en las grandes ciudades

El líder del partido de extrema derecha Vox, Santiago Abascal.

Vox fue uno de los claros vencedores de la repetición electoral. Esta vez las encuestas no fallaron y el partido de extrema derecha logró imponerse como tercera fuerza política con casi un millón de votos más. La formación liderada por Santiago Abascal salió de la batalla con el 15,1% de las papeletas y 52 escaños en el hemiciclo. Un incremento de casi cinco puntos porcentuales respecto a los comicios de hace seis meses –10,26%– que permite a Vox sumar más del doble de diputados de los que tenía en la Cámara Baja –24 parlamentarios–. Con este aumento, la derecha antidemocrática se garantiza al menos un asiento en la Mesa, el órgano de gobierno del Congreso. Pero también la posibilidad de interponer en solitario recursos de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional. Una prerrogativa que está en manos del presidente del Gobierno, el Defensor del Pueblo o medio centenar de diputados y que el partido de extrema derecha utilizará para no dejar pasar ni una sola de “todas las leyes liberticidas y anticonstitucionales” que se planteen.

El salto de Vox respecto al 28A ha sido importante. La formación ultra, a la que tanto el PP como Ciudadanos convirtieron en un interlocutor válido tras las autonómicas y municipales de mayo, ha experimentado un importante crecimiento en todas las circunscripciones y en casi todas las ciudades de más de 250.000 habitantes –sólo retrocede mínimamente en Bilbao–. Esto le ha permitido superar a los naranjas y convertirse en la segunda formación dentro del bloque de derechas. El partido liderado por Santiago Abascal se ha quedado, además, a poco más de una treintena de escaños del PP. Los conservadores intentaron hasta el último día convencer al electorado de que el único voto útil era el que llevaba las siglas conservadoras. Sin embargo, no pudieron resistir el envite de Vox en 9 de las 52 circunscripciones, donde la extrema derecha consiguió arañar más apoyos en las urnas que la formación presidida por Pablo Casado: Almería, Cádiz, Girona, Guadalajara, Huelva, Murcia, Sevilla y Tarragona.

  Crecimiento en todas las provincias y grandes ciudades

Los ultras han aumentado su fuerza por toda la geografía española. En 18 circunscripciones, el incremento experimentado ha estado por encima de los seis puntos porcentuales. Destaca el repunte en Ceuta, enclave de Vox en su discurso antiinmigración –llegaron a plantear la construcción de un muro– y donde han conseguido arrebatar el único escaño en liza al PSOE al pasar del 23,93% de las papeletas en abril al 35,29%, una subida que supera los once puntos. Los de Abascal también se han convertido en primera fuerza política en Murcia, uno de los feudos históricos del PP. En esta circunscripción, se han hecho con el 27,99% de los votos y 3 de los 10 escaños a repartir, frente al 26,51% de los conservadores. Hace seis meses, se conformó en suelo murciano con la tercera posición y el 18,62% de los sufragios, por lo que el crecimiento es de más de nueve puntos.

Vox también ha experimentado un avance llamativo en Cádiz y Huelva, dos circunscripciones en las que también se ha impuesto al PP con una subida de los apoyos que ronda los ocho puntos respecto a las anteriores generales. De un crecimiento por encima de los seis puntos porcentuales han disfrutado también en Almería, Jaén, Guadalajara, Málaga, Ciudad Real, Alicante, Toledo, Castellón, Granada, Córdoba, Badajoz, Las Palmas, Albacete y Valencia. En suelo almeriense, donde se encuentran algunos de los principales bastiones de la formación ultraderechista, los de Santiago Abascal pasan del 19,09% conseguido hace solo seis meses al 26,75% logrado en las urnas este domingo, un aumento de 7,66 puntos. 

En otras 19 circunscripciones, la extrema derecha ha cosechado un crecimiento de entre tres y seis puntos porcentuales. En la parte superior de este grupo se encuentra Illes Baleares, donde han pasado del 11,3% y 1 escaño al 17,08% y 2 diputados. En Tarragona no consigue representación a pesar de haber pasado de un 4,81% a un 8,09%. Sevilla, Cáceres, Zamora, Santa Cruz de Tenerife, Salamanca, Zaragoza, Segovia, Huesca, Madrid, Valladolid, Cuenca, Asturias, Ávila, Soria, León, Burgos y Cantabria completan la relación de circunscripciones donde los ultras han subido entre tres y seis puntos porcentuales. Incrementos que, como en el caso de Tarragona, no siempre se han traducido en representación parlamentaria. La extrema derecha no sentará en la próxima legislatura ningún diputado por las pequeñas provincias de Huesca, Cuenca, Soria y Burgos, donde PSOE y PP se han hecho con los asientos en liza.

Subidas por debajo de tres puntos porcentuales ha registrado el partido liderado por Santiago Abascal en otra quincena de circunscripciones, entre las que se encuentran las tres vascas, las cuatro gallegas y tres de las cuatro catalanas. Así, los aumentos más suaves de Vox en estos comicios se han producido en Palencia, Barcelona, A Coruña, Pontevedra, Ourense, La Rioja, Girona, Lugo, Teruel, Lleida, Melilla, Navarra, Araba, Gipuzkoa y Bizkaia. De todas ellas, la única en la que ha logrado representación ha sido en la capital catalana, donde el crecimiento del 3,59% al 6,33% le ha permitido pasar de 1 a 2 escaños en la Cámara Baja. Ahora, Ignacio Garriga estará acompañado en el hemiciclo por Juan José Aizcorbe, el abogado de la familia Franco cuyos primeros pinitos en política se remontan a Fuerza Nueva. En las tres circunscripciones vascas y en Navarra, la extrema derecha no llega a mejorar sus apoyos en más de un punto porcentual.

Vox también se ha mantenido fuerte en las grandes ciudades, es decir, en aquellos municipios con una población por encima de los 250.000 habitantes, aunque en ninguna de ellas ha logrado hacerse con el primer puesto. El mayor aumento lo ha experimentado en Murcia, donde ha crecido 8,6 puntos porcentuales en comparación con abril. Más de cinco puntos ha ganado también en Málaga, Palma, Alicante y Córdoba, donde ha sido el tercer partido más respaldado por los votantes. Un incremento de más de cuatro puntos es el que se ha experimentado en Las Palmas de Gran Canaria, Zaragoza, Valencia, Sevilla y Gijón, mientras que creció más de tres puntos en Madrid, L'Hospitalet y Valladolid. En Barcelona y Vigo, la subida ha sido inferior a dos puntos. Y sólo en Bilbao han retrocedido mínimamente, pasando del 3,07% del voto el 28A al 3,04% –612 papeletas menos– este domingo y quedándose como sexta fuerza. 

  mÁS DE UNO DE CADA CUATRO NUEVOS VOTOS VIENEN DE MADRID, VALENCIA Y BARCELONA

El aumento del músculo parlamentario de Vox es fruto del respaldo de 3,64 millones de votantes, frente a los 2,68 millones que consiguió en la jornada electoral de hace seis meses. Pero, ¿de dónde han salido esas nuevas 951.971 papeletas de la formación ultraderechista? Algo más de una de cada cuatro de las urnas madrileñas, valencianas y barcelonesas. Un 13% de los nuevos sufragios logrados proceden de la primera circunscripción, donde el partido de Abascal ha conseguido 123.748 apoyos más que el pasado 28A, lo que le ha permitido aumentar su representación de 5 a 7 diputados por esta provincia. En Valencia, la extrema derecha ha pasado de 170.070 a 245.108 votos, un aumento de 75.038 que equivalen al 7,88% del nuevo voto rascado. Y en la capital catalana, donde la subida de la temperatura tras la sentencia del procés ha articulado buena parte del discurso de Vox durante la campaña, ha arañado el 7,59% de los nuevos respaldos, aumentando sus papeletas en solo seis meses de 112.019 a 184.313.

A estas tres circunscripciones les siguen Murcia (5,9%), Alicante (5,46%), Sevilla (5,42%), Málaga (5%) y Cádiz (4,57%). De todas las circunscripciones restantes, ninguna otra aporta más del 3% del nuevo voto cosechado por el partido ultraderechista en las urnas.

De Las Palmas, Granada, Córdoba, Jaén, Santa Cruz de Tenerife, Zaragoza y Badajoz proceden entre el 2,73% y el 2% de las nuevas papeletas logradas en esta cita con las urnas.

Toledo, Illes Baleares, Huelva, Almería, Castellón, Asturias, Ciudad Real, A Coruña, Tarragona, Albacete, Pontevedra, Valladolid y Cáceres aportan, por orden, algo más del 1%. Y Cantabria, Salamanca, Guadalajara, Girona, León, Burgos, Zamora, Huesca, Cuenca, Lleida, Segovia, Lugo, Ourense, Ceuta, Ávila, La Rioja, Palencia, Soria, Teruel, Navarra, Araba, Gipuzkoa, Melilla y Bizkaia menos del 1%. En las dos últimas circunscripciones, además, han incrementado su porcentaje de apoyos a pesar de haber obtenido 138 y 745 sufragios menos que el 28A, respectivamente.

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