17M / ELECCIONES EN ANDALUCÍA
Dónde se juega el 17M: la lucha por el último escaño en cada provincia tensa a los partidos
Grandes titulares, promesas en mítines, caravanas kilométricas… La campaña andaluza está en pleno frenesí. Bulle, bulle. Conforme pasan los días y se vislumbra el domingo 17, los nervios se desatan en los cuarteles generales de los partidos. Y hay un motivo principal: el último escaño en las ocho provincias. Esta es la clave para el resultado final. Pocos votos pueden cambiarlo todo.
Las diferentes encuestas dan, de manera generalizada, una horquilla al Partido Popular que va de la mayoría absoluta a quedarse por pocos escaños de esa meta fijada por Moreno. Si los populares no alcanzan los añorados 55 diputados, se verán abocados a tener que pactar con la ultraderecha para conservar el Palacio de San Telmo.
Por eso, los partidos enfocan ya sus discursos con mensajes para captar el voto útil que les lleve a arañar ese último diputado por cada provincia. En la batalla de las urnas de 2022, el PP logró arañarlo en cuatro circunscripciones (Cádiz, Córdoba, Málaga y Sevilla), el PSOE en tres (Granada, Huelva y Jaén) y Vox en una (Almería).
En cambio, se quedaron a las puertas Por Andalucía en Huelva y Almería, el PSOE en Cádiz y Sevilla, Vox en Córdoba, Málaga y Jaén, y el PP en Granada. Si el PP no se hubiera impuesto en cuatro provincias, habría visto que su resultado se rebajaba a los 55 asientos en el Hospital de las Cinco Llagas.
Los escaños que bailan
El equipo de Moreno Bonilla ha hecho sus cálculos: la mayoría absoluta ahora mismo depende de entre 15.000 y 25.000 papeletas. Esta es la diferencia que puede hacer que la balanza acabe en una victoria agridulce. Por eso, el PP está haciendo un llamamiento al voto útil para evitar el “lío” en la comunidad. La traducción es: no depender de Vox y evitar pactos como los de Extremadura y Aragón.
En el barómetro preelectoral del Centra (el CIS andaluz) publicado este lunes se detectan en estos momentos cinco grandes batallas en el aire que pueden cambiar el resultado por ese último escaño: Almería (entre PSOE y Vox), Granada (entre el PSOE y Por Andalucía), Huelva (entre el PP y Por Andalucía), Jaén (entre el PP y Por Andalucía) y Málaga (entre el PP y Vox). Esa lucha determinaría, por ejemplo, el número final de los populares, que en el estudio se mueven entre los 53 y los 56 diputados. En el sondeo realizado por el CIS, el baile del último escaño es posible en las ocho provincias.
El mayor temor que tienen los populares es que sus votantes pequen de exceso de confianza y vean ganado ya el partido, por lo que se queden en casa o se vayan a la playa ese domingo. Esta situación está siendo aireada en todo momento por Moreno. El presidente de la Junta afirmó tras el sondeo del Centra: "Yo creo que la encuesta lo que nos está diciendo es que en muy poco margen, en muy pocos votos, nos vamos a jugar la mayoría de estabilidad".
"O bien tendremos una mayoría suficiente, o bien nos quedaremos sin esa mayoría suficiente a pesar de estar muy cerca de ella", insistió el aspirante de los populares, que ahora quiere tener las manos libres respecto a Vox, aunque fue el primer dirigente popular que pactó con la ultraderecha para llegar al poder tras las elecciones autonómicas de diciembre de 2018. “No nos podemos confiar”, repiten en el círculo del líder popular.
El síntoma de desgaste de Moreno se evidencia, según las encuestas, en Málaga. Se trata de una provincia muy simbólica para él, pues es de allí y, además, ha sido el gran bastión de los populares durante décadas junto a Almería. El Centra le da ahora entre 8 y 9 escaños, mientras que hace cuatro años el PP se llevó diez asientos. Vox puede subir un escaño (de dos a tres), pero la izquierda avanza respecto a los anteriores comicios y podría entrar Adelante Andalucía (el PSOE mantendría sus cuatro diputados y Por Andalucía su asiento).
La izquierda se la juega en los restos
Entre los partidos de la izquierda, el ánimo se ha levantado especialmente después del debate del lunes en TVE. En el PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía se extiende la sensación de que se ha visto la verdadera cara de Moreno, que estuvo faltón, en su opinión, en varias de las respuestas y que no supo ni responder cuántas mujeres se han visto afectadas por la crisis de los cribados de cáncer de mama.
Fuentes socialistas señalan que a Moreno se le “está haciendo muy larga la campaña”, mientras se afanan en lograr movilizar a los 500.000 votantes que se quedan en casa en las autonómicas y luego van a votar al PSOE en las elecciones generales. Y creen que tienen margen para imponerse además en la lucha por los últimos escaños y frenar a los populares de esta manera. Por ello, están remarcando ante el electorado que la candidatura de María Jesús Montero es la única alternativa que hay. Para luchar contra la abstención también están desembarcando en el sur los grandes popes del socialismo, de Pedro Sánchez a José Luis Rodríguez Zapatero y Félix Bolaños.
Por Andalucía y Adelante Andalucía son conscientes de la importancia de ese último escaño, principalmente fuera de las provincias de Cádiz y Sevilla, donde tienen asegurada su representación. Y también saben que existe una dura competencia entre ellos para arañar esos votos suficientes que acaben en un asiento en el Parlamento andaluz.
Los de Antonio Maíllo tratan de presentarse también como el voto útil que puede rascar en los restos en las provincias. Frente al fenómeno en redes de Adelante Andalucía, en Por Andalucía analizan que el voto sénior y de interior será para ellos. Asimismo, en esta candidatura trasladan que el voto a ellos puede ser decisivo para quitarle un escaño al PP en cuatro provincias: Jaén, Granada, Sevilla y Huelva. A la vez, insisten en que son la única opción de la izquierda transformadora que puede sacar diputados en provincias medianas.
Adelante Andalucía confía en la ilusión que está generando para traspasar los límites geográficos de un partido radicado principalmente en Huelva y Sevilla. Las encuestas les dan posibilidades también en Málaga, pero los de José Ignacio García creen que pueden luchar también por el último asiento en provincias como Córdoba y Granada.