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TintaLibre tira de la nostalgia de los bolis BIC para presentar en Madrid su número de marzo

Presentación del número de marzo de TintaLibre.

En medio de la vorágine de desinformación que asola nuestro presente, los espacios para reunirse e intercambiar reflexiones y conocimiento se convierten en refugios . Por ello, infoLibre ha presentado este martes su número de marzo de TintaLibre con público en un evento en colaboración con EsPlásticos. 

En la Sala Azul del Espacio Ronda de Madrid, medio centenar de invitados se iban sumando a cuentagotas desde las siete y media de la tarde para participar en la charla. El evento, que ha tenido como protagonista el monográfico especial Memorias de la edad del plástico, incluido en la edición de este mes, se ha organizado alrededor de este material como hilo conductor de nuestra memoria colectiva reciente.

La sala, de paredes blancas ―pese a su denominación― y cargada de obras de arte, vio inaugurada la presentación unos minutos después, con la cálida bienvenida de Jesús Maraña, director editorial de infoLibre y codirector de TintaLibre: “Estamos a punto de cumplir 13 años, y eso es mucho tiempo para un proyecto que nace de unos locos”. Hablando del tema que ocupaba la tarde, apuntaba: “Hemos descubierto que hay objetos de plástico que son parte de nuestra vida y nuestra cultura”.

Como ya apuntó el lingüista y filósofo francés Roland Barthes, el plástico es la “alquimia del siglo XX”, un material que acompaña la vida contemporánea en múltiples dimensiones y etapas: en las chanclas que protagonizaban los veranos de infancia, un primer vinilo, una gafas con las que sentirse indestructible... Sobre esta realidad y la memoria alrededor de estos objetos trató la mesa redonda a la que dio paso Maraña a continuación, titulada “El plástico: materia cotidiana, innovación y expresión”.

Ramón Reboiras, jefe de redacción de TintaLibre y moderador de este debate, dio comienzo refiriéndose a las palabras de Maraña: “Agradezco a Jesús la defensa a ultranza de los medios en papel. Tienen una estructura distinta y si me lo permitís, una arquitectura también distinta“. 

Para introducir el marco de las conversaciones, Reboiras lo dejaba claro: “El punto de partida es esa memoria y ese fetichismo”. Los participantes de la mesa redonda, sentados en unas sillas azules frente al público, fueron animados por el moderador a mostrar el elemento de plástico que habían traído, ante las risas del público. De izquierda a derecha,  la directora general de infoLibre, Marta Gesto; el escritor y ensayista José Ángel Mañas; Paloma Leyra, experta en sostenibilidad y economía circular; Reboiras; la fotógrafa editorial y publicitaria Leila Méndez; y el periodista Carlos Risco

El público, distribuido en seis filas a lo largo de la sala, disfrutaba de un ambiente distendido aderezado por los recuerdos infantiles compartidos. Risco, el primero en comenzar, reflexionaba: “Los objetos son sujetos, tienen un alma y nos acompañan. Los objetos son amigos”, y añadía: “El plástico es un material popular pero hay que reivindicarlo, están aquí los dinosaurios”. Su objeto “fetiche”, el bolígrafo BIC, lo recordaba “desde para hacer chuletas hasta usarlo como cerbatana o para morderlo”. 

Méndez, por su parte, tiene como objeto elegido las cámaras desechables: “Es mi juguete petrolífero favorito“, aseguraba entre risas. “La despreocupación que conlleva llevar esta cámara es una de sus características… Esa ligereza mental que da usarla influye en el resultado”.

Reboiras dio paso después a Gesto que, confesó, le imponía estar frente a los autores: “TintaLibre es nuestra revista en la que nos hacemos mejores cada vez, en la que nos y os leemos”. “En este número fascinante invitamos a los lectores a compartir vuestros recuerdos, pero también les ponemos un espejo para que ellos piensen cuáles son sus referencias. Y creo que esta belleza de lo cotidiano, este pensar y repensar los objetos que tenemos delante es un disfrute”, reflexionaba la directora general.

Tras ella, fue Mañas, cuyo objeto son los vinilos. Habló con ilusión de su juventud y de los recuerdos asociados a este objeto, de amistades pasadas que le descubrieron a los Kiss cuando contaba con apenas 10 años: “Los buenos vinilos son un objeto artístico que te acompaña”. También contó que cuando salió Grease, alguien bajó un tocadiscos a la calle y sus amigos y él se pusieron a bailar al son de la banda sonora.

Leyra, que residía en Las Palmas, trajo una chancla, recuerdo de su infancia en la playa: “Las chanclas son la prenda de vestir más democrática, la que nos hizo niños”. “Tiene que ver también con el ritmo. Sirve para muchas cosas pero no para correr, y eso me parece muy digno porque reivindica otra forma de estar en el mundo, otra velocidad. Te acompaña a lugares que son mucho más placenteros: te permite ir a la playa, ir por el pasillo de tu casa, sacar la basura”. “Estás más cerca del suelo, del juego”, concluía.

Reboiras habló de gafas. Contó que leía la biblia con los caracteres muy pequeños para desarrollar miopía, porque tenía una “enfermedad intelectual” y quería poder llevarla para parecerse a aquellos eruditos a los que admiraba: “Puedes ir desnudo y con unas gafas y vas vestido”, aseguraba.

La mesa redonda, breve, ágil y llena de anécdotas, abrió un espacio a los ponentes para compartir recuerdos divertidos, infantiles, e incluso algo extravagantes con la complicidad de un público abierto y dispuesto a escuchar, que respondió con carcajadas desde las primeras intervenciones. El debate, de apenas una hora de duración, llegó a su fin a las nueve menos veinte de la noche, con las palabras de Reboiras: ”Me ha gustado lo que hemos hecho aquí, cada uno ha hecho una mitología de algo muy sencillo“. “Afortunadamente, publicaciones como TintaLibre siguen reivindicando el periodismo narrativo. Son textos que acompañan el alma”.

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