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Libros

La edición, como el fútbol, es así

El Camp Nou.

EVA ORÚE

Sostiene Valdano, Jorge Valdano, que probablemente en estos últimos 13 años se han editado más libros de fútbol que en todo el siglo XX, un acelerón que "habla de su enorme relevancia."

El vislumbre, expresado con motivo de la publicación de su libro Los 11 poderes del líder. El fútbol como escuela de vida (Conecta), viene a certificar un hecho por lo demás constatado, y que Diego Barcala, uno de los responsables de la revista Líbero, sintetiza así: “Los aficionados al fútbol han salido del armario de la biblioteca”.

¿Por qué?

Hay primero un proceso de normalización. "El balompié dejó de ser el opio del pueblo cuando los intelectuales le perdieron el miedo, una idea descabellada de la izquierda que acusaba a las dictaduras de distraer al pueblo de la lucha obrera con el fútbol —dice Valdano—. Las democracias se han encargado de demostrar que ellos también saben hacerlo".

En este sentido, son ya historia del deporte, el periodismo y la literatura los textos que autores como Manuel Vázquez Montalbán y Javier Marías dedicaron en los diarios a los equipos de sus amores, desbrozando una senda por la que otros han avanzado con paso firme.

“Escritores como Ramiro Pinilla o Daniel Vázquez Sallés [hijo de Montalbán, por cierto] han incorporado el fútbol a su ficción —repasa Barcala—. Incluso Rafa Reig, que no tiene interés por el fútbol, argumenta sobre Raúl en su último libro.”

Pero es que, además, hay un enorme listado de periodistas que están haciendo libros de mucho nivel como todos los autores de la colección Hooligans Ilustrados de la editorial Libros del KO. Manuel Jabois, Enric González, Ánder Izagirre, Ramón Lobo, Sr. Chinarro, Marcos Abal, Julio Ruiz... “Están alcanzando el nivel de los Nick Hornby, Fontanarrosa, Osvaldo Soriano o el propio Eduardo Sacheri (El secreto de sus ojos o Futbolín, de Campanella).”

Y el efecto se propaga imparable. “También los músicos han encontrado inspiración en las emociones de este juego. Cada vez es más frecuente encontrar símiles futbolísticos en las canciones. El último, Miguel Ríos en su canción dedicada a sus memorias: El miedo y la euforia; a vida en la noria, la espalda de la afición, el barro en las botas, victorias, derrotas, el canto del alirón".

Pero, volvamos a los libros.

Vale, pero ¿por qué más?

Obviamente, también ha ayudado el buen momento que atraviesa el fútbol español.

“El crecimiento de este tipo de libros fue impulsado muy probablemente a raíz de los éxitos deportivos de nuestra selección en la Eurocopa 2008, Mundial de Sudáfrica 2010 y Eurocopa 2012”, aventura Adrián López Viamonte, editor de Al poste. Eso sí, él y los otros editores futboleros pretenden dirigirse “a quienes consumen deporte, pero no sólo a los lectores de Marca y As”. Así lo afirma Carlos Ramos, de editorial Córner, quizá porque cree, como su tocayo Carlos Alonso, de Pàmies, que “en general los futboleros cuesta que lean. Pero —añade— todo es ofrecerles temas y autores atractivos”.

De ahí que el reto sea doble: ofrecer a los consumidores de información obras de más largo alcance y atraer hacia estos libros a lectores que en principio no gustan de estos textos. “Creemos —dice Ramos mirando su catálogo— que quienes han leído El fútbol tiene música o Frases de fútbol El fútbol tiene música Frases de fútbol son lectores que antes o después de leer estos libros, han consumido ficción, ensayo, biografías, etc.”

Y es que sí, en este sector abundan los libros de ocasión, biografías escritas a uña de caballo tras el último fichaje o el último escándalo que en definitiva son, resume Barcala, “reportajes o perfiles ampliados sobre futbolistas o equipos”.

Al poste, por ejemplo, publicó la de Gareth Bale. No sin riesgo. “Le propusimos a Santiago Siguero escribir el libro sin saber si el jugador iba a fichar finalmente por el Real Madrid. Corríamos el riesgo de no poder publicarlo, pero Santi aceptó. Finalmente se concretó su fichaje y nos pusimos manos a la obra”, explica López Viamonte. Normalmente este tipo de libros tardan en escribirse unos tres meses: “Una vez nos llega el original tardamos un mes en que el libro esté en los puntos de venta. Contando con todo el proceso de corrección, edición, maquetación, producción, distribución...”

Más allá de la anécdota

Pero otros títulos tienen más ambición. Ambición literaria, lo hemos hablado más arriba. Y ambición, si se me permite, ética. “Algunos como Hombres que pudieron reinarHombres que pudieron reinar tienen moraleja. Trata de futbolistas que acabaron mal, juguetes rotos, además de historias curiosas.” El editor de Pàmies asegura que es su best seller, y atribuye el éxito a que “son historias cortas, atractivas, curiosas” y a que el autor tiene muchos seguidores en Twitter: “Para que el libro funcione, el autor tiene que ser alguien conocido en ese mundillo, ya sea periodista, deportista, etc. Creo que el secreto está en el autor”.

Entonces, ¿ocasión o moraleja?

Ni lo uno ni lo otro. O lo uno y lo otro. “Publicamos con mucho éxito en abril de este año una extraordinaria biografía de Guardiola, un año después de su marcha del Barça, pero la publicamos porque el libro es realmente muy bueno —dice Ramos—. Y sí, son libros con moraleja. Tal es así, que un 20% de nuestra facturación de este año son libros de fondo, lo que quiere decir que se mantienen y siguen gustando dos años después de haber sido publicados.”

Falta añadir que los editores consultados son apasionados del deporte en general (de hecho, no se ciñen al fútbol) e hinchas de determinados equipos en particular (pero no, no entraremos en eso). Y que en esa doble condición esperan pasarlo en grande en un 2014 que es año de Mundial, y para el que ya preparan novedades.

Fútbol rima con corrupción

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Córner publicará una historia de los mundiales escrita por Alfredo Relaño, director del As; Al Poste y Pamiès quieren aprovechar la oportunidad pero prefieren no desvelar su alineación.

Líbero, mientras tanto, seguirá apostando por dar testimonio de aquello político y social que rodea al fútbol, del puro juego y sus emociones, y del consumo y oferta cultural del fútbol (reseñas de literatura, cine, música, videojuegos, viajes).

“Hay mucho camino por recorrer en España por culturizar el fútbol o futbolizar la cultura”, sentencia Barcala. Y Valdano sostiene: “El fútbol no es la vida, pero es un gran simulador de lo que es la vida".

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