"También a Almudena": el poema 'El significado de la sal' de García Montero recitado en italiano

Almudena Grandes, en una imagen de archivo.

Valentina Pitton | Marisa Martínez Pérsico

La alumna de la Licenciatura en Lenguas y Literaturas Extranjeras Valentina Pitton traduce y recita la versión en italiano del poema El significado de la sal de Luis García Montero, que pertenece al libro A puerta cerrada (Madrid, Visor, 2017). Su dedicatoria reza: "También a Almudena, camino de la orilla". 

Esta traducción forma parte de un proyecto de colaboración entre la Universidad de Údine y la Fonoteca Española de Poesía para traducir al italiano una selección de textos de autores que recibieron el Premio Nacional de Poesía en España.

Il significato del sale 

Porto sempre con me

due parole di sale.

Ne ho bisogno nelle notti senza rifugio.

Dicono che ho paura della felicità.

La confusione è facile

per chi ignora il diluvio interiore

degli amici silenziosi.

L’orologio della colpa

avvelena le sue ore nelle sere di freddo.

Terreni impantanati hanno sconvolto 

la storia personale delle città.

La verità è un’altra: ho paura di restare da solo 

imprigionato in una cantina di cui non trovo la sponda. 

Mi conviene andare dai gabbiani.

Due parole di sale

sciolte in una pozza in modo tempestivo,

ti cambiano una notte.

I fari e i corpi

giocano a navigare

tra le barche che volano senza uscire dalla pagina.

E non resto da solo.

Riconosco la riva nella pelle di un abbraccio,

l’intimità del mondo in un poema.

Per questo porto sale,

perché il mare è più dolce del mio nome.

El significado de la sal

Llevo siempre conmigo

dos palabras de sal.

Me hacen falta en las noches sin refugio.

Dicen que tengo miedo de la felicidad.

La confusión es fácil

para quien desconoce el diluvio interior

de los amigos silenciosos.

El reloj de la culpa

envenena las horas en sus tardes de frío.

Suelos empantanados han vuelto del revés

la historia personal de las ciudades.

Es otra la verdad: temo quedarme solo,

encerrado en un sótano que no encuentra la orilla.

Me conviene acudir a las gaviotas.

Dos palabras de sal

disueltas en un charco de manera oportuna,

te cambian una noche.

Los faros y los cuerpos

juegan a navegar

entre barcas que vuelan sin salir de una página.

Y no me quedo solo.

Reconozco la orilla en la piel de un abrazo,

la intimidad del mundo en un poema.

Por eso llevo sal,

porque el mar es más dulce que mi nombre.

Lo que nosotras aprendimos de Almudena Grandes

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