REFORMA LABORAL

Báñez reducirá a cinco los 41 formularios para hacer contratos de trabajo

Báñez reducirá a cinco los 41 formularios para hacer contratos de trabajo

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, fue este jueves al Congreso a explicar los resultados del primer año de aplicación de la reforma laboral y aprovechó para anunciar que su departamento va a reducir los 41 modelos de contratos de trabajo actuales a sólo cinco. Una medida que ya había anticipado en numerosas ocasiones anteriores y que, entonces y también ayer, Empleo rebaja a la categoría de mera “simplificación administrativa”.

Báñez concretó finalmente que sólo habrá cinco “formularios”: para el contrato indefinido, el temporal, el de relevo, el de prácticas y el de formación y aprendizaje. En realidad, éstos son ya los tipos de contrato básicos que, combinados con los distintos esquemas de bonificaciones e incentivos, se convierten en 41. Las hay para contratar a jóvenes, discapacitados, mujeres, víctimas de violencia doméstica y de terrorismo, trabajadores en situación de exclusión social…

Así que la ministra va a “refundir” en la Ley de Empleo los diferentes incentivos a la contratación existentes para “evitar la dispersión normativa” actual. Según dijo, el objetivo es “incentivar la contratación estable”, porque la complejidad del sistema en vigor es “una barrera para las pymes”. Lo que no parece que se vaya a producir, pues, es una redefinición de los tipos de contrato, un cambio de sus características actuales; tampoco una reducción de las bonificaciones, pese a las dudas sobre su eficacia.

La patronal, entusiasmada

Fátima Báñez no precisó cuándo se tomará la medida, sólo que los “trabajos técnicos están muy avanzados” y que se negociará con la patronal y los sindicatos. La CEOE ya ha acogido con “entusiasmo” el anuncio de la ministra. No podía ser de otra forma cuando hace sólo un par de semanas su presidente, Juan Rosell, pedía de nuevo en una entrevista radiofónica una reducción del número de contratos. La patronal reconoce que de las 41 modalidades actuales, los empresarios sólo utilizan cinco o seis.

Lo mismo ha dicho el presidente de la asociación de autónomos ATA, Lorenzo Amor. “Tener 41 modelos de contrato”, explicó, “resulta irreconocible para cualquier autónomo. Prácticamente ninguno los conoce en su totalidad, lo que genera en muchos casos dificultades a la hora de contratar”. De acuerdo con las cifras de ATA, 410.518 autónomos tienen asalariados a su cargo.

Abusos y fraude

“Un cambio administrativo no genera empleo”, replica por su parte el secretario de Acción Sindical de CCOO, Ramón Górriz. Al igual que su homólogo en UGT, Toni Ferrer, cree que lo importante en materia de contratación es combatir el fraude, el uso indebido y los abusos. Como cuando se ofrecen contratos temporales para empleos que no lo son. “¿Qué va a pasar con los contratos fijos discontinuos?”, se pregunta Górriz, una modalidad necesaria para la industria agroalimentaria y la agricultura.

“Lo que inhibe la contratación es la falta de crédito y de inversión, no los tipos de contrato”

, destaca. “Comparecer para explicar el impacto de la reforma laboral y dejar como titular un mero proceso administrativo me parece penoso”, critica el dirigente de CCOO. Para el número dos de UGT, la contratación en España ya está “correctamente regulada”. Para Górriz, además, el cambio de formularios responde únicamente al “seguidismo” de la CEOE que practica el Gobierno. “Es un regalo a los empresarios”, resume Ferrer.

Contrato único, pero menos

Precisamente de la simplificación de contratos han hecho los economistas de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) –cuyos patronos son algunas de las mayores empresas españolas– su bandera desde que irrumpieron en mayo de 2009 en el debate sobre el mercado laboral español. A su juicio, reducir a uno los contratos sería la manera de acabar con la dualidad entre temporales –precarios– e indefinidos –muy protegidos–.

No obstante, ante las numerosas críticas recibidas a su propuesta, Fedea ha terminado aumentando a tres el número de contratos necesarios: un contrato de formación para introducir en el mercado laboral a los jóvenes sin experiencia, uno de interinidad para “cubrir las necesidades esporádicas de sustitución de trabajadores en las empresas”, y uno indefinido, el contrato único del que vienen hablando y que, a su vez, puede ser a tiempo completo o a tiempo parcial. Éste tendría una indemnización que crecería con la antigüedad del trabajador, así como dos escalas de compensación según el despido sea procedente –entre 10 y 20 días por año trabajado– o improcedente –cuatro o cinco días más por año–. Es decir, de nuevo unos cinco tipos distintos de contrato.

“El empresario español es reacio al contrato indefinido”

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