LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Los sindicatos escalonarán este año las subidas salariales acordadas mientras la CEOE pide descuelgues fáciles

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, con Antonio Garamendi, Gerardo Cuerva, Unai Sordo y Pepe Álvarez.

La páralisis económica forzada por el coronavirus también ha alcanzado a la negociación colectiva. En abril sólo se inscribieron 10 convenios en el registro del Ministerio de Trabajo, uno sectorial y nueve de empresa. En marzo fueron 84. El año anterior se registraron hasta 200 cada mes. La ralentización es lógica, además, si se tiene en cuenta que el daño causado por la pandemia a las empresas va a hacer poco menos que inaplicables las subidas salariales del Acuerdo de Negociación Colectiva (ANC) firmado en julio de 2018 y que se extiende hasta 2020: un alza fija del 2% y otra variable del 1% ligada a la productividad o el absentismo. Era el acuerdo que ponía fin a los recortes de sueldos de los años de la crisis, pero el covid-19 lo ha dejado ahora en el aire.

En 2019 las mejoras salariales pactadas en los convenios colectivos llegaron a superar de media el 2,3%, según la estadística del Ministerio de Trabajo. En los cuatro primeros meses de este año ya han quedado por debajo del 2%. Y, a partir de ahora, la negociación amenaza con ser problemática. “Todo ha cambiado”, reconoce el secretario de Política Sindical de UGT, Gonzalo Pino, “lo que no quita para que sigamos pensando que la recuperación dependerá de que también se recupere el consumo, y rápidamente. Olvidémonos de que vamos a poder vivir de los 84 millones de turistas extranjeros, necesitamos mover el mercado interno”. Por ese motivo, los sindicatos creen que los salarios no deben bajar. “Los trabajadores deben volver, con derechos”, resume Pino. Así que UGT no renuncia a seguir poniendo sobre la mesa de negociación ese 2% del ANC. “Pero nos adaptaremos al tiempo de recuperación y lo pediremos de forma que los salarios se suban forma escalonada”, detalla.

El pasado 16 de abril, la patronal y los sindicatos anunciaron el aplazamiento hasta 2021 de la subida salarial pactada en la hostelería, el comercio y los transportes de Baleares, que engloban a unos 200.000 trabajadores. En la hostelería, además, se trataba de una mejora histórica: un 17% en cuatro años, de la que un 3,5% correspondía a este ejercicio. En el comercio y el transporte la subida era del 3%. Los agentes sociales han presentado el aplazamiento como “un ejercicio de responsabilidad para mantener el empleo”. Los tres citados son los únicos sectores donde, de momento, se ha alcanzado un acuerdo de este tipo. También es la estrategia que defiende la secretaria de Acción Sindical de CCOO, María Cruz Vicente: “aplazar” las subidas salariales, no renunciar a ellas.

La batalla de los ERTE

“El acuerdo de 2018 ha quedado trastocado [por la pandemia], pero la crisis no tienen por qué pagarla los trabajadores y sufrir una devaluación salarial como la que siguió a 2008una devaluación salarial como la que siguió a 2008”, advierte. “El criterio será la suspensión y luego la recuperación [de las subidas salariales], negociando y llegando a acuerdos”, explica. Además, CCOO quiere hacerlo sector a sector. “No todos están igual y habrá que hacer excepciones”, asegura, con los que están resultando más perjudicados por la parálisis y las dificultades de reactivación.

Gonzalo Pino protesta por la falsa disyuntiva de subir salarios o mantener el empleo. “La mejor estrategia es acompasar los dos criterios”, apunta, “porque con la dinámica anterior, en la crisis perdimos empleos y perdimos salarios”. El sindicato se reafirma en la necesidad de alcanzar y mantener “salarios dignos”: “No podemos volver atrás, a 2008”.

El dirigente de UGT avanza que la situación a partir del 30 de junio, la fecha hasta la que se prorrogan las prestaciones y exenciones de cuotas en los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), va a ser “muy compleja”, con “miles de empresas” que van a pasar de un ERTE de fuerza mayor a otro por causas objetivas con reducción de jornada y que no van a poder incorporar a toda su plantilla. “En octubre o noviembre nos encontraremos con miles de trabajadores que para entonces estarán cobrando el 50% de la base reguladora en la prestación por desempleo [desde 2012 se redujo del 60% al 50% a partir del sexto mes de cobro] y eso puede ser un drama”, destaca. Por eso, el sindicato quiere obligar a las empresas, en la negociación de esos ERTE por causas objetivas, a completar esas cantidades, también al Gobierno. No será menos reto, concluye Pino, actuar con la suficiente rapidez para evitar que en los sectores más castigados por la pandemia, el turismo, la hostelería y el comercio, los ERTE no se conviertan en despidos colectivos.

Descuelgues salariales

Por su parte, la CEOE presentó la semana pasada su Estrategia para la Recuperación Económica de España tras la crisis del Covid-19, donde pide que “se simplifiquen los procesos” de descuelgue salarial; es decir, que se les facilite la no aplicación de las subidas pactadas en los convenios.

María Cruz Vicente es taxativa: “No puede ocurrir como después de la crisis de 2008, vamos a intentar que no se permitan [más inaplicaciones de los convenios]”. “Lo que está firmado, firmado está, y creemos que es posible mantenerlo”, subraya, en referencia, por ejemplo, al salario mínimo de convenio de 14.000 euros anuales. “Si las empresas quieren descolgarse del convenio, establezcamos negociando por cuánto tiempo, en qué cuantía y cuándo lo recuperamos”, insta por su parte Gonzalo Pino, “si es así, perfecto”. Los sindicatos no pueden obligar a las empresas a que mantengan el empleo si están en mala situación, pero el descuelgue, precisa, “siempre es una medida coyuntural”.

A preguntas de los periodistas en una reciente rueda de prensa, el vicepresidente de la CEOE, Íñigo Fernández de Mesa, eludió detallar cuál va a ser a partir de ahora su propuesta salarial en las mesas de negociación de los convenios. Sólo adelantó que los agentes sociales deben ser “muy prudentes” respecto a los salarios en la situación actual, “con una profundísima recesión y una caída de los precios en muchos sectores”. Fuentes de la patronal indicaron este viernes a infoLibre que la CEOE aún no ha tenido la “oportunidad” de plantearse su estrategia salarial. Lo hará cuando se lo permita la difícil coyuntura económica. Sí que pidió expresamente Fernández de Mesa “más flexibilidad laboral” para conseguir una desescalada “eficiente” con la que salvar la “parada a cero” del 40% del tejido productivo que han forzado “la crisis sanitaria y el imperativo legal”. CCOO y UGT rechazan, por el contrario, que la pandemia impida derogar la reforma laboral, fuente de una flexibilidad laboral que los sindicatos entienden como discrecionalidad del empresario.“No vamos a suprimir la derogación de la reforma laboral del escenario de demandas”, avisa Pino, “porque sigue haciendo daño”.

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