Las energéticas y la banca disparan sus beneficios en medio de la mayor crisis inflacionista en décadas

Vista de una pantalla con el Ibex 35, el principal indicador del parqué madrileño de la Bolsa.

Las empresas energéticas españolas han cerrado el primer semestre del año con amplios beneficios en un contexto de escasez de gas que ha colocado los precios de los carburantes y de la luz por las nubes. Los beneficios han aumentado hasta un 155% frente al mismo período año pasado. 

La presentación de estas cuentas ha coincidido este jueves con el registro en el Congreso por parte de los socios de Gobierno de una proposición de ley para gravar a las empresas energéticas con un impuesto del 1,2% sobre sus ingresos durante los dos próximos años. También afectará a la banca –que igualmente ha inflado sus beneficios este semestre– con un gravamen del 4,8% sobre las comisiones que cobran a los clientes. De esta manera, el Ejecutivo pretende ingresar 7.000 millones para sufragar el golpe económico de la guerra en Ucrania, procedentes de "sectores cuyos márgenes de beneficios se pueden ver más favorecidos por la escalada de precios". 

Y así se recoge en las cuentas de resultados que han ido conociendo en los últimos días. Repsol ha cosechado unas ganancias de 2.539 millones de euros en el primer semestre, un 105% más que el año pasado. Le siguen Iberdrola (2.075 millones; +35%), Endesa (916 millones; +10%) y Acciona (390 millones; +155%). Solo falta Naturgy, que presentará sus cuentas la semana próxima. 

Tanto el precio de la luz como la gasolina y el gasoil ya daban signos en enero de que este año serían más caros que en 2021, pero la guerra en Ucrania impulsó aún más los precios hasta marcar cifras récord en décadas. El coste de la electricidad rozó los 550 euros por megavatio hora en marzo y los carburantes llegaron a superar los dos euros por litro en muchas gasolineras. 

Carlos Gutiérrez, secretario de Estudios de CCOO, explica que estos precios han castigado el bolsillo de los consumidores, y que parte de la culpa la tienen los mercados extranjeros de materias primas. Pero apunta a que las multinacionales españolas también están "aprovechando la situación para inflar los precios y lograr beneficios extraordinarios". 

La venta a clientes es la línea de negocio que más ganancias han reportado a las energéticas españolas este año, ya que en general han podido trasladar el encarecimiento del petróleo y el gas a los consumidores. El caso más destacado es Acciona, que ha incrementado sus ingresos por venta de energía a los españoles en un 170% "como consecuencia de la subida de los precios de generación y comercialización", según explica en sus cuentas. 

Las energéticas también han defendido en sus cuentas de resultados que sus negocios han sufrido el encarecimiento de la materias primas con las que generan electricidad, especialmente del gas natural, necesario para mover las centrales de ciclo combinado. El gas TTF, de referencia en Europa, ha casi duplicado su precio este semestre, lo que explica parte de la subida del precio de la luz. 

Es el caso de Endesa, que parte de la energía que comercializa no es de producción propia, sino que la compra a la competencia para revenderla a sus clientes, por lo que también ha sufrido la subida del mercado. La compañía se ha apoyado en la venta de su negocio de movilidad eléctrica a Enel para aumentar sus ingresos. Excluyendo esa venta, su beneficio habría caído un 12%. 

Iberdrola, por su parte, se ha hecho eco del impacto de las materias primas en sus cuentas. La empresa destaca una rebaja de sus beneficios en España del 26% que atribuye a "a los altos precios de la energía que no se han traspasado a los clientes", debido a que una parte de estos tienen firmados contratos fijos. El gigante eléctrico ha compensado esta caída con su buen resultado en Estados Unidos, Brasil y Reino Unido. 

Pese a que Iberdrola mantiene que España ha sido un mercado malo este año, en comparación con el resto, el margen bruto de la compañía ha mejorado en este país un 9% y sus ventas a clientes en este país han subido un 50% entre enero y junio, hasta los 9.000 millones. 

Repsol, por el lado de los carburantes, ha sido otra de las grandes ganadoras del panorama energético actual, ya que ha duplicado su ingreso por ventas y el valor de sus reservas de crudo se han triplicado después de que el precio del barril de petróleo brent –la referencia en el mercado europeo- se haya encarecido un 66% este año hasta alcanzar de media los 107 dólares. 

Por último, Red Eléctrica y Enagás, que se encargan de asegurar el suministro energético y no venden a los consumidores, apenas incrementaron su beneficio un 1,4% y un 1,1%, frente al primer semestre de 2021. 

La banca también gana  

El otro sector que asumirá el nuevo impuesto aprobado en el Consejo de Ministros, la banca, también ha apuntado alto el primer semestre marcado por una inflación que ha incrementado los tipos de interés. Las tres entidades que han publicado sus cuentas –faltan BBVA y CaixaBank− han reportado grandes beneficios fruto de las comisiones bancarias y los márgenes que obtienen con los intereses de los préstamos. 

El más grande, Santander, ha ganado entre enero y junio 4.894 millones de euros, un 33% más que el año pasado. Mientras que Sabadell ha cerrado un beneficio de 393 millones (un 78% más) y Bankinter de 276 millones (un 11% más si no se tiene en cuenta la plusvalía que se anotó el año pasado con la salida a bolsa de Línea Directa). 

El Gobierno gravará un 1,2% los ingresos de las energéticas y un 4,2% las comisiones e intereses de la banca

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