Las cuatro grandes gasistas ganan 240.000 clientes por la tarifa regulada en plena crisis y afianzan su poder

Fachada de la sede de Naturgy, la mayor comercializadora de gas de España, este viernes en Madrid.

Los atractivos precios del gas natural en el mercado regulado han impulsado este año la concentración de consumidores en las grandes empresas energéticas, las únicas que pueden comercializar estas tarifas. En lo que va de año, al menos 240.000 clientes han contratado la tarifa regulada del gas (TUR) con Naturgy, Endesa, Iberdrola o Total Energies, las cuatro empresas que abarcan más del 90% del mercado del gas en España.

El precio del gas natural se ha situado en cotas récord en 2022 y miles de clientes han tratado de protegerse de las subidas de la factura a través de las tarifas de último recurso, conocidas como TUR, que en los últimos meses han demostrado ser hasta un 50% más baratas que las ofertas del mercado libre.

También ha ayudado que el Gobierno promocionó su contratación hace un mes al permitir a las calderas vecinales suscribir la tarifa regulada, que hasta ahora solo estaba disponible para el pequeño consumo de una casa. El objetivo de esta medida es que todas familias tengan acceso a energía asequible, aunque costará al Estado 3.000 millones que se destinarán a compensar las pérdidas que la tarifa regulada supone para las compañías. 

La TUR de gas solo puede ser suministrada por las cuatro comercializadoras de referencia, que son a su vez las líderes del mercado en España, y son estas las que han absorbido a los miles de clientes que han contratado en masa una tarifa regulada a las puertas del invierno. Otros ya estaban suscritos a estas compañías en el mercado libre y solo han movido su contrato a la tarifa de último recurso.

Naturgy mantiene su poder indiscutible en el mercado regulado del gas tras anunciar el pasado viernes que en los últimos meses ha ganado 63.000 clientes TUR y alcanza ya los 1,2 millones de este tipo, con una cuota de mercado del 77%. 

Por tamaño, el segundo puesto lo ocupa Endesa, que entre enero y septiembre sumó 5.000 hogares en la tarifa regulada del gas, hasta los 237.000, aunque no ha actualizado sus cifras desde entonces, que es cuando este sector se ha agitado. 

Iberdrola ha dado un fuerte empujón a su negocio de la TUR. Según afirman desde la compañía, solo en el mes de octubre han pasado de los 111.000 clientes a los 190.000, casi 80.000 en solo un mes. Si se amplía la horquilla, este año ha sumado 132.000 hogares desde los 58.000 que tenía al cierre de 2021, según cifras de la CNMC. 

La última empresa por cuota de mercado de las cuatro grandes es Total Energies, que ha aumentado su clientela TUR en España de 60.000 usuarios en diciembre del año pasado a rozar los 100.000 a principios de noviembre. En el último mes, la comercializadora francesa ha captado 20.000 contratos regulados y cerca de un centenar de calderas de comunidades de vecinos, según confirman. 

La ministra Teresa Ribera reconoció este viernes que las muchas familias españolas han cambiado en las últimas semanas al mercado regulado del gas porque es entre 48% y un 53% más barato que el libre, según cifras del Ministerio de Transición Ecológica. "Nos consta que hay un movimiento muy importante para acogerse a estas tarifas", dijo en rueda de prensa 

Desde el sector gasista también comparten esta sensación de que “hay un importante trasvase del mercado libre al regulado”, dicen en Sedigas, la patronal gasista española, donde también entienden que este movimiento podría castigar a las pequeñas empresas del sector porque no pueden ofrecer tarifas reguladas ni pueden competir con ellas en precio. 

Como su propio nombre indica, el mercado regulado del gas natural está controlado por la Administración y el precio del kilovatio hora consumido se establece por una fórmula fija y pública, por lo que las compañías no establecen su precio y sus márgenes de beneficio son muy limitados. Además, la subida de la tarifa TUR está limitada hasta 2024 a un 15% trimestral y por mucho que se dispare el gas natural en el mercado internacional ese encarecimiento no se puede trasladar directamente a la factura de los hogares.  

Otra particularidad del mercado regulado es que solo pueden vender gas en él las cuatro comercializadoras de referencia: Baser (Total Energies), Gas & Power (Naturgy), Curenergía (Iberdrola) y Energía XXI (Endesa). De esta manera, aunque no pueden ganar mucho dinero con cada cliente, ninguna otra compañía puede entrar a competir y entre ellas se reparten un millón y medio de hogares. 

Años atrás este mercado no generaba conflicto porque los precios del libre eran igual de atractivos para los consumidores, pero en este momento la diferencia es abismal y las pequeñas compañías no pueden soportar los nuevos precios. Un ejemplo es Holaluz, la energética catalana que en octubre cerró su negocio de venta de gas natural y envió a sus 70.000 hogares a la tarifa regulada TUR porque era mucho más barata que la que ellos podían ofrecer, pese a que eso supuso enviar a sus clientes a la competencia. 

Este ha sido el caso más sonado de los últimos meses, pero los expertos coinciden en que no será la única. "Es probable que este año aumente la base de clientes de las grandes compañías en detrimento de las comercializadoras independientes", opina Natalia Collado, especialista en Mercados Regulados de Esade. "A esto se suma que las grandes empresas generan la energía que venden y esto les da ventaja frente a las pequeñas porque tienen menores costes". 

"Desde luego es un tema preocupante porque los últimos años había crecido progresivamente la competencia en el mercado de gas español, pero ahora vemos un retroceso", añade Diego Rodríguez, investigador de Fedea, un centro de estudios económicos. "Como ocurre siempre, en situaciones de crisis las empresas pequeñas son las más vulnerables y alguna probablemente tendrá que salir del mercado". 

Este trasvase de clientes al mercado regulado también ha sido polémico por las dificultades que han tenido las familias para contratar estas tarifas en las últimas semanas debido a la avalancha de llamadas y peticiones web que han recibido las comercializadoras, según la versión de las compañías. 

Este motivo llevó a la CNMC el mes pasado a investigar si estas trabas eran intencionadas, aunque todavía no han publicado sus conclusiones. La ministra Ribera alimentó las sospechas y pidió a las empresas que aumentasen su plantilla de comerciales, y este viernes Naturgy, el líder del mercado, ha declarado que sus operadores se han multiplicado por doce. 

Sin embargo, no es un secreto que las grandes energéticas prefieren vender sus propios productos a las tarifas reguladas, ya que estas tienen una rentabilidad muy inferior, como asegura Diego Rodríguez. El experto destaca que el gas en la TUR se ha vendido este año a pérdidas porque las compañías no han podido trasladar el precio de mercado a los usuarios, aunque en el futuro el Gobierno les devolverá la diferencia.

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