Muere Jesús Mariñas, pionero del periodismo del corazón y amo de 'Tómbola'

Jesús Mariñas  en una imagen de marzo de 2020.

El periodista Jesús Mariñas ha fallecido este martes a los 79 años de edad. En octubre de 2021 hizo público que padecía un cáncer de vejiga y el pasado 31 de marzo fue ingresado de urgencia en el hospital debido a unas severas complicaciones por la medicación. Unos días más tarde comenzó a recibir tratamiento paliativo, a la espera del desenlace.

Dedicado al periodismo del corazón desde hace 55 años, Jesús Mariñas será recordado como uno de los pioneros de la prensa rosa pero también de la denominada telebasura, sobre todo al ser la voz cantante del programa Tómbola, espacio que inauguró este género en el tramo final de los años noventa. No obstante, sería injusto concentrar en un solo programa un ejercicio profesional tan dilatado, con referencias múltiples en prensa, radio y televisión, y una personalidad llena de aristas que le ha provocado tantas críticas como enorme seguimiento popular.  

El periodista inició su carrera a mitad de los sesenta, en revistas como Semana o Pronto, donde haría gala de un estilo osado y hasta provocador, inhabitual entre los profesionales del mundo del corazón, herederos de los antiguos ecos de sociedad, complacientes, por tanto, con las casas reales, figuras de la nobleza o personajes famosos del mundo del deporte o el espectáculo. Todos ellos encontraban un acomodo amable en las principales cabeceras de la época, como Hola o Lecturas, o en la televisión donde dominaba el estilo impuesto por Cristina García Ramos con su espacio Corazón, Corazón, entre 1993 y 2008. 

Sin dejar las colaboraciones en prensa es reclamado por Luis del Olmo para su programa de radio Protagonistas, donde goza de sección propia y en el que permanece entre 1972 y 1988. Posteriormente colabora con Alejo García en Cadena Ibérica y con Antonio Herrero en Cope, Ya desde 1980 participa en la revista de información general Época con la sección La vida es rosa, en la que ocupa hasta seis y ocho páginas, hasta que en 2000 pasa a Tiempo de Hoy, semanario en el que escribe hasta su desaparición en 2018.  

Tómbola le lleva al estrellato

A pesar de su amplia carrera en prensa y radio, será la televisión quien convierta a Jesús Mariñas en un personaje enormemente popular. Primero colabora en La máquina de la verdad, que presenta en Telecinco Julián Lago, y luego se integra en los equipos de María Teresa Campos para sus programas en TVE y Telecinco, ya sea para intervenciones individuales o participación en tertulias del corazón, junto a profesionales como Rosa Villacastín o Carmen Rigalt. Pero será el programa Tómbola, primero en la valenciana Canal Nou, e inmediatamente en otras televisiones autonómicas, lo que marcará un hito en su carrera profesional. 

En ese espacio, y bajo la conducción de Ximo Rovira y la dirección de Carmen Ro, se sientan periodistas especializados en la crónica social como el propio Mariñas, Karmele Marchante, Lydia Lozano y Ángel Antonio Herrera, para someter a preguntas a personajes conocidos de la vida social o artística. Pero no se trata de entrevistas al uso, sino más bien de un intenso interrogatorio sobre la vida privada del invitado, con preguntas incisivas que a menudo buscan el escándalo.

Ya en el programa inaugural, el 13 de marzo de 1997, con Chábeli Iglesias como invitada, las preguntas fueron subiendo de tono, al punto que la hija de Julio Iglesias abandonó el plató diciendo "me voy, me da vergüenza tu programa y esta gente –por los periodistas– es gentuza". Al día siguiente el espacio fue emitido por Telemadrid, y en los primeros días de abril se suma Canal Sur.

El éxito de audiencia es inmediato en cifras, con picos de hasta el 40%, pero además el programa se convierte en tema de conversación en la calle... Y también es objeto de polémica: solo un mes después del estreno, la izquierda en el Consejo de Telemadrid critica un espacio que califica de "telebasura e inadecuado para formar parte de la parrilla de una televisión pública". 

Y siguen los escándalos. Acude como invitado Pocholo Martínez Bordiu y, en un momento de la entrevista. arroja un vaso de agua a la periodista Karmele Marchante, tras haber insinuado que era traficante de drogas. Poco después Canal Sur elimina el programa tras un especial dedicado a la muerte de Diana de Gales, ya que, para su director general, el espacio "está en las antípodas de lo que debe ser el papel de una televisión pública".

"Que te calles, Karmele"

Las críticas se acentúan al conocerse que los medios públicos en los que se emite pagan cantidades millonarias a famosos del cotilleo por prestarse a participar en el formato, pero las audiencias siguen al alza con reparto de papeles en el que Ximo Rovira además de moderador es moderado; Ángel Antonio Herrera es el serio y ecuánime; Lydia Lozano y Karmele meten baza cuando pueden; y Mariñas se confirma como 'amo' del cotarro, al punto de hacer famosa su frase "que te calles, Karmele", para demostrar quién manda. 

En 2001, Telemadrid elimina de su parrilla el programa, que queda limitado a la Comunitat Valenciana y algunas cadenas locales hasta su final en 2004. No obstante, supone el precedente de un género que sigue en vigor hasta hoy, y cuyo ejemplo paradigmático son las distintas versiones de Sálvame. 

En cuanto a Mariñas, ha seguido participando en distintos programas del género en las tres cadenas principales, muchos de ellos junto a María Teresa Campos, con la que había debutado en televisión. También continúa su colaboración semanal A todo corazón en La RazónGenio y figura, mantiene en todo momento su estilo ácido, hasta corrosivo a veces, pero capaz de plantear cuestiones que otros soslayan. Y también sigue generando controversias y respuestas desmesuradas, como cuando el premio Nobel Camilo José Cela le arroja vestido a una piscina en Marbella, en reacción a una intervención del periodista. Pero, al mismo tiempo, mantiene amistades profundas, llenas de mutua admiración, con personalidades de primera fila, como Nati Mistral, Sara Montiel, o Montserrat Caballé.  En su vida privada alcanza una feliz estabilidad desde hace más de veinte años con el fotógrafo venezolano Elio Esteban Valderrama Prescott, con el que se casa en 2016. 

El pasado año publica Jesús por Mariñas, memorias desde el corazón, un libro en el que repasa su carrera como cronista social. En octubre, pocos días después de su 79 cumpleaños, anunció que padecía cáncer de vejiga. Este 31 de marzo, su marido Elio alerta de un súbito empeoramiento, y le conduce al Hospital Ramón y Cajal, donde estaba siendo tratado de la enfermedad que finalmente ha acabado con su vida. Las últimas semanas ha estado recibiendo tratamientos paliativos, consciente, acompañado en todo momento por su pareja y sus mejores amigas y amigos, "sin perder en ningún momento esa ironía inimitable", en palabras de una de las personas más cercanas.

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