X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Tiempos Modernos

El precio de la verdad

Publicada 02/03/2017 a las 06:00 Actualizada 02/03/2017 a las 09:55    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 17

Cuando Jesucristo dijo aquello de “la verdad os hará libres” ningún judío tenía en mente la invención de Internet. De haber sabido el galileo que su doctrina se prolongaría en el tiempo hasta hacerse coetánea de la red de redes tal vez hubiera matizado sus palabras. Encontrar la verdad hoy día exige un esfuerzo mayúsculo. Tan grande que no sabe uno si conseguir la libertad a cambio es reclamo suficiente para que merezca la pena.

Antes de que el error de los sobres convirtiera cualquier otro asunto relacionado con la gala de los Oscar en un tema menor, el premio al mejor cortometraje documental había recaído en Cascos Blancos, una producción de Netflix que narra la historia de los voluntarios que en Siria buscan supervivientes tras los bombardeos a que es sometida la población civil.

Pero, ¿quiénes son los Cascos Blancos? ¿Qué sabemos de ellos? Y de aquello que sabemos, ¿qué parte es verdad?

No son pocos los medios que han dedicado espacio a relatar con tintes heroicos la labor de esta organización creada en 2013, que ha salvado la vida a 2.900 civiles sirios y que, sólo en Alepo, ha perdido a más de 30 miembros. Pero, en un mundo en que ya nada es fiable, la sombra de la sospecha se cierne sobre ellos cuando, por ejemplo, uno ve en Youtube cómo la periodista canadiense Eva Bartlett, recién llegada de Siria, desmonta en una rueda de prensa en la ONU la imagen beatífica de estos voluntarios para descubrirnos la cruda verdad: son filoterroristas, cómplices de una guerra iniciada para servir los intereses desestabilizadores de Occidente. Unos intereses a los que subordinan la agenda informativa los medios que informan de su labor humanitaria.

La comparecencia de Bartlett en la sede de la ONU, con la visible presencia del logotipo del organismo a sus espaldas, confiere a sus declaraciones un halo de credibilidad. No se indica en el vídeo que el acto es una iniciativa de la representación del gobierno sirio en Naciones Unidas, es decir, que el acto en el que la periodista presuntamente nos cuenta la verdad sobre el conflicto está patrocinado, precisamente, por una de las partes en conflicto.

La rueda de prensa se propagó luego por la red con el concurrente titular que advertía de que una periodista descubría todas las mentiras de los medios occidentales sobre la guerra de Siria y, particularmente, las relativas a los Cascos Blancos. Incluso algún medio español se hizo eco del asunto en forma de columna de uno de sus corresponsales en la zona.

Naturalmente, a esta veloz propagación sirvió el eco obtenido por las palabras de Bartlett en medios como RT (anteriormente Russia Today), el canal televisivo internacional multilingüe de Rusia. La misma interesada acogida que tuvo en Sputnik, un servicio internacional de noticias multimedia lanzado por la agencia de noticias rusa Rossiya Segodnya, creada por Putin en diciembre de 2013. El objetivo declarado en su web es “proporcionar información sobre la política estatal de Rusia y de la vida y de la sociedad rusa para el público extranjero”. Su director es Dimitri Kiseliov, nombrado a dedo por Putin. Kiseliov es un ex presentador televisivo cuya homofobia le llevó a afirmar en directo y a reconocer posteriormente en un artículo en The Guardian que los gays deberían tener prohibido donar sangre y esperma, y que una vez muertos sus corazones deberían ser enterrados o quemados para que no puedan ser trasplantados a nadie. Dicho esto, ¿es Kiseliov un tipo de fiar? De no serlo, ¿la desconfianza que provoca contagia a la entidad que dirige? ¿No es un poco maniqueo por mi parte mencionar su homofobia para indisponer contra él al inocente lector de este texto? Puede ser, aunque basta echar un vistazo a la información generada por esos medios para darse cuenta de que la intención real de Rossiya Segodnya y cualquier noticia que emane de ella es servir de propaganda a las políticas del Kremlin.

RT no es el único medio vinculado a un Estado que contribuye a la expansión de esa información sobre los Cascos Blancos. También lo hacen los medios públicos de Venezuela, cuyo gobierno se alía claramente en este conflicto con Rusia y Siria. De ahí se nutren también diversos blogs y foros, algunos con nombres con los que, de primeras, se hace difícil no empatizar, como el Forocontralaguerra, que se define como lugar “de debate para informar sobre la realidad de los conflictos bélicos y señalar a la barbarie capitalista como responsable de ellos”.

Volvamos a Eva Bartlett. Una de las afirmaciones de la periodista que obtuvo más resonancia es la que hace referencia a una foto que muestra el trabajo de los Cascos Blancos rescatando a Aya, una niña siria de la que Bartlett insinúa es un montaje fotográfico. Para ello arguye que la imagen de la pequeña fue usada varias veces ilustrando otros supuestos rescates en diferentes zonas del país. Ni que decir tiene que la acusación produjo otra catarata de enlaces. Entre ellos el de Global Research, un portal con apariencia seria en su diseño y que se autodefine como Centro para la Investigación sobre Globalización. Aunque ni si quiera ese ostentoso nombre logra ocultar su verdadera intención cuando uno observa el indisimulado antiamericanismo de sus titulares. Global Research  vuelve al asunto de Aya cada vez que la imagen de un niño rescatado sacude al mundo, como en el caso del pequeño Omram, fotografiado en el interior de una ambulancia en Alepo. En este caso, Global Research incluye unas afirmaciones de indudable valor para corroborar su versión: las del propio Bashar Al-Assad afirmando que la foto de Omram es falsa. Respecto a las fotos de Aya, el canal británico Channel 4 realizó un fact check sobre la denuncia de Bartlett concluyendo que, al contrario de lo que decía la periodista, se trataba de diferentes víctimas. ¿Asunto zanjado? ¿Es esa le verdad? ¿Soy libre al fin? Depende.

Barltlett no es la única periodista pretendidamente independiente que insiste en sembrar dudas sobre la actividad de los Cascos Blancos. A la vuelta de un viaje a Siria, Vanessa Beeley también lo hace. Beeley, que durante años fue activista en Gaza, escribe para 21st Century Wire, un medio online norteamericano claramente pro Trump. Durante su estancia en Siria se la puede ver en una foto donando sangre junto a Bartlett. Que Vanessa sea amiga de Eva y Eva, según Channel 4, mienta, ¿convierte a Vanessa en una mentirosa? ¿Que aparezca en el programa radiofónico de Ron Paul, ideólogo del Tea Party norteamericano, para reafirmar indirectamente con su testimonio el posicionamiento de la ultraderecha estadounidense de que Obama jamás debió haber intervenido en esa guerra le resta credibilidad? O, por el contrario, esa coincidencia de representantes de posiciones tan extremamente diferentes, ¿debería hacernos pensar en la veracidad de la versión de Beeley? Aunque también es lícito imaginar que ante la conveniencia de dar por cierta una información que refuerza nuestro posicionamiento previo, al tiempo que sirve a nuestros intereses estratégicos, no hay barreras ideológicas que nos hagan rechazar un posible aliado. ¿Estoy mencionando esto para socavar la imagen de Beeley?

Para colmo de males, varios miembros de los Cascos Blancos se suman a finales del pasado año a la moda del manequin challenge, vídeos virales en los que los protagonistas permanecen inmóviles mientras una cámara les filma hasta que, en un determinado momento, comienzan a moverse. Lo hacen simulando el rescate de un joven de entre los cascotes. Pese a que los propios Cascos Blancos pidieron perdón por la frívola acción de sus compañeros, nada pudo evitar que otra riada de links inundara la red enlazando el vídeo como prueba fehaciente de la falsedad de la organización.

¿Y los grandes medios qué dicen? Las referencias a los Cascos Blancos en, por ejemplo, The New York Times, el Washington Post o The Guardian no albergan la más mínima sospecha sobre la autenticidad de la organización. CNN tampoco cuando informa sobre ellos, aunque este canal entrevistó en diciembre del año pasado a una tal Carla Ortiz, actriz boliviana, autora de un documental sobre Siria que preestrena en estos días y que siembra dudas sobre la visión “occidental” del conflicto. De la entrevista se deduce que su visita a Siria, al igual que la de Bartlett y Beeley, fue guiada por el ejército de Assad.

Indagando un poco más sobre ella puede uno acceder a una serie de fotos en pose y vestimenta sexy de Ortiz que, tal vez por una concepción excesivamente seria del periodismo, hacen flaco favor a su relato. Para desgracia del crédito de la boliviana, en una entrevista ofrecida a un programa del Canal 5 Noticias de Argentina, alguien decidió presentarla con un rótulo que la definía como “periodista y modelo”. Tienes que hacer un gran esfuerzo para que años de atávico e injusto desdén intelectual hacia las modelos no contamine tu disposición a atender a sus argumentos. Intento contrarrestar ese peligro pensando en Jesús Maraña ataviado con su ropa –vestido rojo valentino con escote palabra de honor– y me pregunto si un atuendo así restaría algo de valor a los, por lo general, acertados análisis de Maraña.

La verdad es que las declaraciones de Ortiz, por su insustancialidad y constante recurso a lugares comunes, están más cerca del modelaje que del periodismo. En esta ocasión los Cascos Blancos no salen a colación en la entrevista, pero en su página de Facebook Carla pide a quienes le preguntan, parece que frecuentemente, por ellos que por favor dejen de hacerlo e indaguen por sí mismos. Para ayudarles incluye un enlace a una entrada de un blog, Cultura y Política, en la que, sobre la foto de Omran teñido de polvo gris, se lee “Siria: desentrañar la propaganda”. Si uno investiga un poco más y despliega el menú, la entrada más reciente del blog se ocupa de la gala de Hollywood y del premio obtenido por el documental sobre los Cascos Blancos. Su título: Al-Qaeda gana el Óscar al mejor corto documental.

Descartada Carla Ortiz y sus fuentes, empeñado en la búsqueda de la verdad –o lo más parecido a ella- uno puede finalmente llegar a un artículo firmado por un profesor de Política Internacional de la Universidad de Birmingham publicado en The Conversation.  Se trata de un sitio web sin ánimo de lucro, que divulga contenidos procedentes de la comunidad académica y de investigación y cuya lectura, traducido al castellano, curiosamente por otro portal de carácter científico, les aconsejo.

Como pueden comprobar, un viaje agotador. Si este es el precio de la libertad a través de la verdad informativa, uno puede imaginarse al propio Espartaco gritando “¡vivan las caenas!”.


Hazte socio de infolibre



12 Comentarios
  • cepeda cepeda 03/03/17 16:58

    1.A estas alturas la gente medianamente informada sabe muy bien quienes son los cascos blancos, quién lo creo, quiénes lo financian y quienes están detrás empujándoles la peana.2.En vista de que no se pudo lograr el premio nobel... que menos que un oscar... Como diría Mouriño "Teatro del bueno...."3.¿Y los grandes medios que dicen?. Lo de siempre... que occidente es muy bueno, que putin es muy malo que el maidan de Kiev fue la quinta esencia de la democracia pero que el de Sebastopol fue una congregación de terroristas con mala uva... y que los del caso blanco se merecen el oscar y todo lo que les den... que se lo han ganado.4.¿El precio de la "verdad"?. El que quieran pagar Slim, Murdoch, Soros and Cía...

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Arkanoid Arkanoid 03/03/17 02:20

    En fin, siempre nos quedará la democracia saudí.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Er Pp Er Pp 02/03/17 17:01

    ahí estamos pro libertad Ánimo

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • AngelesC AngelesC 02/03/17 15:16

    Me imagino sr. Sanchez-Romero, que habra caido en la cuenta que no solo, el precio de la verdad, tambien el precio de no estar de acuerdo cuando se da una opinión inteligente como la suya, con la mayoria de los opinantes, que menos mal, que no tienen la posibilidad (de momento) de censurar a los que no son de los "de los suyos". Da igual verdad o mentira, da igual el agravio comparativo, da igual la patada a la decencia...cuando son de los que a ellos les gusta oir, como dice bien, esa televisión, nada partidista ni gubernamental...como RT.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    0

    0

    • AML AML 02/03/17 17:21

      Yo, de mayor, no querría estar siempre amargado como usted.

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      0

      0

      • AngelesC AngelesC 03/03/17 07:25

        Que tenga mucha suerte y...llegue.

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        0

  • logicayrazon logicayrazon 02/03/17 13:18

    Articulo intencionado en derrumbar la verdad del bloque Ruso-sirio-iraní y demás chiitas, pero, ya de paso, podrías haber derrumbado la verdad del bloque judeo-arabigo-turco-yanqui y demás sunitas, lo cual no veo yo que sea tan difícil.Efectivamente la verdad os hará libres, por eso el poder miente siempre, u oculta la verdad, como es bien verdad que lo que pasa en oriente medio y por ende en el mundo entero, es ni más ni menos que  el producto de la lucha entre los que están a favor de los intereses de Israel y los que están en contra.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • irreligionproletaria irreligionproletaria 02/03/17 12:48

    Hablemos de conciencia. Miguel, una vez mas, su arlo me hace trabajar. Comenzaré por el humor, por cuanto la composición de la imagen en mi imaginario, ha provocado mi sonrisa. 'Canal 5 Noticias de Argentina': 'Jesús Maraña ataviado con la ropa de la modelo Ortiz -vestido rojo valentino, con escote palabra de honor-' ¿Afectaría a sus acertados análisis, el atuendo? NO. Es más, captaría la atención de todo tipo de público; por consiguiente, Jesús, cuando participe en las tertulias con los maluendas e indas (podemos añadir a maría, por aquello de tener ambos sexos representados y del mismo palo) aparezca ataviado con los diseños de Valentino, para su promoción -previo pago de la marca- ¿Imagináis la 'respuesta' de los tres citados? No, no podemos/debemos pedir a Jesús semejante 'esfuerzo'...pero, puedo prometer y prometo, que el tenor de las conversaciones sería radicalmente... distinto. // Volviendo a la parte trabajada: '...finalmente llegar a un artículo firmado por un profesor de Política Internacional de la U. de Birmingham, publicado en The Conversation'...les aconsejo. ¿Qué nos aconseja con semejantes datos? a) he entrado en página de The Conversation...nada; b) U. de Birmingham, Prof. de política internacional s/ la verdad...nada; c) verdad...'red Voltaire' Libia y Gadafi, la verdad que se supone NO debes conocer...muy interesante y leído en su momento 2011 ¿diría que es información de parte?; d) Teoría de la Comunicación, Escuela de Birmingham (27/6/2007) The Making of the English Working Class, de E. Thompson; 'The Uses of Literacy' de Richard Hoggart; 'Codificación y decodificación' (1980) Stuart Hall; y, 'Culture and Society' Raymond Williams. e) He releído todos los arlos de The Conversation, publicados por El País desde junio 2016; no son pertinentes...o ¿son parte de la parte? y, finalmente he concluido en 'La Cofa (/) Observatorio Tecnológico, Fundación telefónica, Blog de cultura digital e innovación. 'La información y la verdad y los tiempos de internet' (21/11/2016)...'Es una de las grandes promesas que nos traía Internet. Si el conocimiento nos hace libre (Sócrates hace 2.500 años) parece que ya no hay motivo para que no lo seamos...' Gracias

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • korrosivo korrosivo 02/03/17 10:37

    Materia para el colé, en vez de muchas de algunas de las cosas prescindibles  que se enseñan: cómo obtener información veraz. Al final, se aprende. Con un mucho de educación, otro tanto de cultura, unos granos de "no conformarse con lo que te cuentan", un pellizco de "lo que sale en la tele no es LA VERDAD sino la prte de ella que interesa contar", una buena dosis de lectura, otra de conocimiento de la Historia, todo ello bien espolvoreado de capacidad de raciocinio y de sentido común , lo demás es coser y cantar. Y, lo de Internet, exclusivamente para buscar información sobre temas no fundamentales en la Wikipedia. Finalmente, cuidado con las "redes sociales": el número de gilipollas que en ellas pacen es directamente proporcional al grado de necedad de los comentarios publicados. Y no para de crecer.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Txarles Txaplyn Txarles Txaplyn 02/03/17 10:14

    Sin duda cualquier información responde a unos u otros intereses, pero es de tal calibre el sesgo y abuso manipulador ejercido hasta ahora, que ha conseguido que para muchos confiar en los canales principales y sus adláteres, no sea más que un ejercicio de Fé, de forma que hoy por hoy (admitiéndolo también como tal ya que muchos acontecimientos solo pueden ser comprobables in-situ) por defecto doy mayor credibilidad a cualquier información que no se alinea con la propaganda publicada por canales de los grandes capitales.Afortunadamente hoy en día disponemos de diversas vías de información para poder contrastar y eso dificulta la expansión propagandística hasta el punto de que aquellos que hasta ahora gozaban de “la licencia de manipulación” sin oposición alguna, han comenzado a adoptar una nueva posición: Disparar a quien se sale de la línea que defienden los grandes capitales. Y en parte este artículo podría servir como ejemplo de ello.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • jorgeplaza jorgeplaza 02/03/17 09:28

    De donde se deduce que haber arruinado los periódicos tradicionales apuntándose irresponsablemente al "todo gratis", que es lo que empezaron haciendo nuestros jóvenes y ahora ya hace todo el mundo, ha hecho un flaco favor a la causa de la verdad. Cuando uno leía la Britannica sabía que estaba leyendo información de primera calidad, eso sí, teñida del habitual liberalismo anglosajón en los artículos relacionados con la política. Cuando leemos la Wikipedia --incomparablemente más amplia y que, de todas formas, es de lo mejorcito de la red--, pues depende: hay artículos excelentes y otros que se parecen más a lo que describe el presente artículo. Lo malo es que, salvo que uno ya conozca de antemano la materia que consulta, no es fácil distinguirlos. ¡Ah, las inmensas bondades de internet!

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Txarles Txaplyn Txarles Txaplyn 02/03/17 09:22

    El articulo desemboca una y otra vez en la misma idea: “Tragarse con patatas la información de los cascos blancos”, a quienes no aplica ningún análisis sobre sus sospechosamente malolientes e interesados orígenes, y en cambio a las periodistas discrepantes les analiza hasta el atuendo. Bravo!

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0



Lo más...
 
Opinión
  • En Transición Cristina Monge Cristina Monge

    España, fin de ciclo. ¿Reiniciamos?

    Si el marco político y jurídico del que nos hemos dotado no es capaz de garantizar la convivencia, tenemos la obligación imperiosa de modificarlo por procedimientos democráticos.
  • Verso Libre Luis García Montero Luis García Montero

    Bajo los escombros de la política

    Debajo de la ingenuidad y el descrédito, de la demagogia y la verdad, acompañada sólo por un fatigado instinto de supervivencia, espera la política.
  • El vídeo de la semana Juan Ramón Lucas Juan Ramón Lucas

    De calle

    Es previsible que sigan las manifestaciones y algaradas, igual que es previsible que la justicia siga actuando, y unos y otros se alimenten en el bucle que con tanto acierto había calculado el independentismo.
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre