x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesion con Google Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Verso Libre

Sin esperanza, con convencimiento

Publicada el 22/12/2019 a las 06:00 Actualizada el 21/12/2019 a las 14:23
Facebook Whatsapp Whatsapp Telegram Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios

Veo a mi padre con su libreta abierta. Tiene ordenados por sus terminaciones todos los números de lotería que lleva este año, un año más, una vida entera. Mira el televisor, escucha el rodar de las bolas y la voz inocente de la infancia que canta. Mientras el nervio primero del desayuno y el sorteo se convierten en monotonía para los demás, él sostiene la atención y espera que salga premiado alguno de los décimos que ha ido acumulando a través de sus compras o de los intercambios que provoca casi desde el verano con sus 6 hijos, todos varones. Mi madre fue buscando a la niña de embarazo en embarazo, pero en su sorteo biológico particular tampoco salió premiada.

Uno de los recuerdos de mi infancia tiene que ver con la ilusión desencantada de las quinielas. Tuve la suerte de una infancia feliz, callejera, en la Granada de los años sesenta, junto a las alamedas del río Genil, cuando no había coches en las calles del barrio y los niños jugábamos al fútbol sin más peligro que las caídas que nos llenaban de arañazos la cara y de mercromina las manos y las rodillas. Pero hay premios extraordinarios que no llegan nunca a completar la felicidad real. Mi padre no acertó en el azar de las quinielas. Crecer y madurar significa con frecuencia asumir que ese tipo de premios no son imprescindibles.

A ver hijo, te dejo una columna, me decía la noche de los jueves, y me preguntaba sobre el Madrid, el Barcelona, el Atleti, el Bilbao, el Valencia… En años afortunados, también entraba el Granada en el 1, X, 2 de los aciertos. Pero al levantarme los lunes para ir al colegio siempre veía el cadáver de la quiniela en el cenicero. Tampoco esa semana se habían puesto de acuerdo los árbitros, las defensas, los delanteros, los puntos de penalti y los postes con los cálculos millonarios de mi padre. En el cementerio de las ilusiones los resultados de la liga de fútbol coincidían con el cupón de la ONCE y con algún otra rifa de carácter menos ambicioso.

No hace falta tener premio para repartir las ganancias. Resulta agradable entretener la llegada del futuro imaginando lo que se va a hacer con el dinero de la suerte. Pues verás, hijo, me decía, lo primero que haremos es comprar la casa y ponerle calefacción, luego os abriré una cuenta a cada uno en el banco y os meteré una parte del premio, y lo demás lo dejaremos de remanente para los gastos que vayan surgiendo, y por supuesto no voy a dejar el trabajo, no vamos a perder la cabeza, ya sabes que hay gente que empieza a hacer locuras y acaba después en la ruina. A tu madre le compraremos lo que ella quiera.

Nunca he discutido con mi padre en asuntos de tragaperras, quinielas, cupones y décimos de Navidad. Siempre he creído que ese dinero posible sería repartido entre sus hijos con mucha generosidad. También he sabido que las diferencias políticas entre un militar muy conservador y un hijo rojo no iban a poner en juego, pese a las discusiones de sobremesa y las rabietas familiares, lo que está por encima, muy por encima, de los sorteos, el azar y el dinero. Hay cosas posibles que nunca se hacen realidad y cosas que parecen imposibles y que de pronto dan una sorpresa. Pero entre lo posible y lo imposible nuestra vida depende de lo que jamás hemos pensado poner en juego.

Así han ido pasando los años, las quinielas, las copas de Europa, los sorteos de Navidad, los gobiernos, las tecnologías y los cantantes de moda. Las cosas no son como eran en el barrio, porque los coches han invadido las calles y entre los hermanos hemos comprado la casa y hemos puesto calefacción. Ahora mi padre tiene 93 años y hasta un hijo que ya ha alcanzado la edad de sentirse viejo. Tiene también una nieta joven que todos los años viaja a Granada el 21 de diciembre, duerme en casa de los abuelos y se levanta pronto para abrir su libreta con los números ordenados por terminaciones y mantener la esperanza de que este año sí, de que este año nos va a tocar esa otra parte de la lotería que en realidad no importa demasiado.
Más contenidos sobre este tema
Relacionados




Hazte socio de infolibre

31 Comentarios
  • Hammurabi Hammurabi 23/12/19 11:32

    Recuerdo las sillas vacías, pero no me olvido de las que están ocupadas. La navidad es un periodo lleno de sensaciones fantásticas, pero entre ellas se suele colar alguna nota discordante, algo de nostalgia, morriña, añoranza y sobre todo, un echar de menos por los que marcharon. Los que decidieron ir por otros caminos, los que están lejos, los que eligieron no esta, y tal vez el más doloroso, los que marcharon para no regresar. Sillas vacías que forman parte inevitable de la vida. Pero aún así, quiero dar las gracias. Gracias a los que decidieron marcharse por dejar una huella imborrable en mi historia. Gracias a los que están lejos por enseñarme a querer en la distancia. Gracias a los que eligieron no estar y dejar hueco para que entraran nuevas personas en mi vida. Gracias a los que se marcharon para no volver, porque me enseñaron a perpetuar el amor. Y sobre todo GRACIAS a la vida por las sillas que siguen ocupadas, por la gente que renunció a sus sueños por quedarse a mi lado, por los que acuden a sentarse junto a mi cuando los llamo, por los que aún están aquí quedándoles muy poco ocupando un gran espacio, por los que estrenan silla y me abrirán nuevos retos. Gracias a todas las silla que ocuparon, ocupan y ocuparán mi Navidad.
    Fundlib.

    Os deseo a tod@s una feliz Navidad y prospero año nuevo. Un deseo que procuro tenerlo no sólo en Navidad, sino todo el año.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 3 Respuestas

    1

    12

    • Hammurabi Hammurabi 23/12/19 11:37

      Perdón por haber herido la sensibilidad de alguno.

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 2 Respuestas

      1

      7

      • paco arbillaga paco arbillaga 23/12/19 22:30


        Hammurabi: Por el color de los deditos parecería que más que herir «la sensibilidad de alguno» lo que se está hiriendo es su insensibilidad. O quizás se pulsa el rojo, teniendo en cuenta las fechas en que estamos, en solidaridad con Papá Noel. Osasuna2 salu2.

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        3

      • Isa. Isa. 23/12/19 11:44

        Ay, la morriña.. me llegó. Hammurabi, feliz y próspero todos tus momentos del día y año próximo! El negativo habrá colapsado al leerte. (◠‿◕)

        Responder

        Denunciar comentario

        2

        5

  • Isa. Isa. 22/12/19 23:33

    Bello y saludable, Luis.

    Hoy he tenido la fortuna de escuchar un intenso y saludable mensaje, lo comparto. Para todas las personas.

    “Muchas veces, sentimos no tener fuerza para seguir avanzando. Cuando sea así: Para.
    Siente la fuerza qué late en tu corazón. Ésta energía es infinita. Es la misma energía de todo cuanto te rodea. Ama y se expandirá. Gracias por haberme comprendido tan positivamente.
    Con Amor, tu enfermedad.”

    ¡Salud!

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 5 Respuestas

    5

    7

    • Isa. Isa. 23/12/19 11:13

      Si, es un mensaje saludable. Por supuesto! No lo habrán comprendido positivamente Abrazos Orlinda y Damas!

      Responder

      Denunciar comentario

      2

      4

    • Orlinda Orlinda 23/12/19 01:39

      Ha aparecido algún o alguna gilipollas poniendo negativos a troche y moche, pobre!! Hay peores cosas que estar una enferma.
      Salud y mucha suerte.

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 3 Respuestas

      7

      6

      • Isa. Isa. 23/12/19 11:33

        Muchas gracias, Orlinda!

        Responder

        Denunciar comentario

        2

        3

      • Isa. Isa. 23/12/19 11:33

        A lo mejor, leer la palabra Amor o enfermedad, a alguien le chirrìa en éstas fechas. Lo dudé pero me dije...si es eso, se precisa, más! Se trata del amor a una misma. Por eso, quien lo escribe es la enfermedad. Como dice Damas, salud emocional, qué es la oportunidad que tiene el cuerpo para expresarse.

        Feliz día para la salud hasta en la pedrea..

        Responder

        Denunciar comentario

        2

        4

      • Damas Damas 23/12/19 08:58

        Supongo que el deseo de ¡salud! de Isa es en un sentido amplio, por si acaso añado: y ¡salud emocional!

        Responder

        Denunciar comentario

        3

        4

  • Damas Damas 22/12/19 21:25

    Uno de mis recuerdos infantiles entrañables es también esa mañana de cada 22 de diciembre anotando en una hoja con ilusión, primero los números que se jugaban en casa y después los de los premios mayores que a través de la radio íbamos conociendo. Por la tarde, a buscar en aquella hoja grande de periódico a ver sí había caido algo en la "pedrea". Y el soniquete de números y premios siempre me ha acompañado ese día.

    Si, "bonito" el artículo y bonitos los comentarios. A quienes se lo permitan: ¡Felices días!

    Responder

    Denunciar comentario

    5

    6

  • elpontondelaoliva elpontondelaoliva 22/12/19 20:37

    DIA DE LA SALUD
    *
    Decían los viejos del lugar
    Con su sabia tradición
    Que la mejor decisión
    Nunca, jugar ni apostar,
    Tener SALUD y el TRABAJAR;
    Haber curro en capo o ciudad
    Hoy es de vital necesidad
    Porque la mejor lotería
    Es trabajo y economía
    Encontrando felicidad.
    *

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    1

    5

    • Orlinda Orlinda 22/12/19 21:29

      La mejor lotería el trabajo y la economía, decía mi suegra también de Granada..

      Responder

      Denunciar comentario

      7

      4

  • jorgeplaza jorgeplaza 22/12/19 18:29

    ¡Qué bonito artículo! Se me ocurre que no es mal premio haber tenido un hijo capaz de escribirlo y llegar a los 93 años aunque nunca cayera ni la pedrea.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 5 Respuestas

    6

    11

    • Orlinda Orlinda 22/12/19 19:22

      Bonito también tu comentario, al padre de Luis le tocó un buen premio, sí.

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 4 Respuestas

      8

      7

      • Grobledam Grobledam 22/12/19 21:02

        Estamos de acuerdo. Es agradable. Decía nosequién que la felicidad es levantarse una mañana de domingo oliendo el café que está haciendo mamá (o papá) y si es 22D oyendo el toniquete de los niños y niñas de San Ildefonso.
        Me uno a las felicitaciones navideñas que están circulando entre los comentaristas y no, estimada Orlinda, no voy a hacer la broma de invertir el género del sustantivo. Aunque no me creas soy feminista hasta las cachas, me crió más mi padre que mi madre, me enseñó las labores de casa, a respetar a mi madre y me dejaba en la mesa puesta la cena con un plato arriba para conservar el calor, cuando volvía tarde a casa. Ya no están aquí, ni uno ni otra. Los echo de menos. Afortunadamente, mi mujer y mi hija los conocieron y creo que disfrutaron.
        ¡Felices fiestas!

        Responder

        Denunciar comentario

        Ocultar 1 Respuestas

        7

        7

        • Orlinda Orlinda 22/12/19 21:28

          Ya que estamos con recuerdos familiares, a mí era mi padre el que me levantaba para ir al colegio y me ponía el desayuno, mi madre se quedaba en la cama. Y por la noche era él quien me traía a la cama una bolsa de agua caliente aunque de feminista no tenía nada. No es que no te crea, Grobledam, es que mi listón está mucho más alto con una concienciación feminista no demasiado compartida por lo general.
          Nos ha faltado decir que también tocó el premio gordo a la madre de Luis pese a no tener ninguna niña.
          Saludos y feliz Navidad para todos y todas.

          Responder

          Denunciar comentario

          6

          6

      • jorgeplaza jorgeplaza 22/12/19 20:37

        Gracias, Orlinda. Granada le inspira hasta a un animal como yo. ¿No decía la copla "Dale limosna, mujer / que no hay en el mundo nada / como la pena de ser / ciego en Granada"?

        Responder

        Denunciar comentario

        Ocultar 1 Respuestas

        5

        7

        • Orlinda Orlinda 22/12/19 21:10

          Así dice. Y Antonio Machado: “Todas las ciudades tienen su encanto, Granada el suyo y el de todas las demás.” Una ciudad maravillosa.

          Responder

          Denunciar comentario

          6

          5

  • Cascarrabias Cascarrabias 22/12/19 09:59

    Bonito relato maestro. Hecho de menos esa rutina que comenta, mi padre pegado a una radio, que de vez en cuando se ahogaba, mientras mi madre trajinaba en los fogones de ese mismo cuarto, en el cual una estufa solo calentaba si estabas muy cerca de ella. Debe ser que me hago viejo. Felices fiestas a todos.

    Responder

    Denunciar comentario

    3

    12

  • Valldigna Valldigna 22/12/19 09:44

    Valldigna.Mientras estaba leyiendo la columna he recordado tambien mi infancia y las costumbres que tenian mis padres.En estos dias siempre hay mas que nunca un recuerdo por los que estan.La vida se traduce de estos momentos que muchas veces no las aprovechamos.Gracias maestro!

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    10

  • paco arbillaga paco arbillaga 22/12/19 08:10


    ¡Qué bella puede ser la vida si sabemos apreciar las rutinarias costumbres sencillas que nos rodean!, si sabemos recordarlas con cariño, incluso repetir esas ¿absurdas? rutinas.

    Estos días por un desagradable acontecer nos hemos reunido familiares que vivimos separados por la distancia y leyendo el artículo de LG Montero me he dado cuenta que hemos repetido entre nosotros muchas rutinas cariñosas que nos las hacemos siempre que nos vemos. Quizás esas rutinas sean algo de lo más valioso que tenemos.

    ¡Qué suerte tener un padre con 93 años! Un abrazo para él, para todas las personas nonagenarias. Mucha osasuna para ellas.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    15

  • Marian Nieto Marian Nieto 22/12/19 07:49

    Muy tierno, muchos soñamos que la lotería nos proporcione algunas cosas pero lo principal, el profundo cariño a los nuestros se enriquece día a día con pequeños gestos.

    Responder

    Denunciar comentario

    2

    7

  • joseangel joseangel 22/12/19 07:13

    El corazón siempre tiene razones más poderosas que la razón. Gracias, disfruten de la mejor compañía y sigan soñando con un mejor futuro para nuestros hijos

    Responder

    Denunciar comentario

    2

    6



 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.