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Plaza Pública

Más allá de Vox: serenidad activa

Eugenio del Río
Publicada el 07/12/2018 a las 06:00 Actualizada el 06/12/2018 a las 19:10
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Toda mi vida he pertenecido a la izquierda. Como tal, me siento interpelado no solo por los resultados de las elecciones andaluzas sino también por algunas reacciones que se dan en la izquierda.

La participación ha experimentado un retroceso importante: un 58,6% frente al 62,6% de 2015.

Los resultados de la izquierda son inmisericordes. El PSOE ha perdido 402.035 votos y 14 escaños. Adelante Andalucía ha obtenido 282.519 votos y 3 escaños menos que la suma de Podemos e Izquierda Unida en 2015.

La derecha, por su parte, ha sumado 369.303 votos más y 59 escaños frente a los 42 de las anteriores autonómicas, lo que le da bastantes posibilidades de gobernar Andalucía.

El abanico político de la derecha se refuerza con un partido más extremista, Vox, que aparece asociado a las peores ideas y tradiciones de una derecha, la española, con frágiles raíces democráticas. Su éxito y su acceso al Parlamento andaluz, nada menos que con casi 400.000 votos y doce escaños, le brindan una rampa de lanzamiento para aumentar su influencia sobre el PP y Ciudadanos, y le van a colocar en mejor posición para afrontar las citas electorales de 2019 y las elecciones generales.

El desembarco de Vox parece haber activado las alarmas en la izquierda, pero algunas de las reacciones que observo no me parecen muy apropiadas.

La toma de conciencia sobre la gravedad del mapa político dibujado por las recientes elecciones no debería llevar, a mi juicio, a confundir a Vox, al PP y a Ciudadanos con la masa de sus votantes. No cabe duda de que Vox es una formación de extrema derecha. Una parte de las personas que le han votado también lo son. Pero no se puede decir que todas ellas se puedan caracterizar así. Conceptuar de esa forma al conjunto de ese electorado contribuye a crear nuevos lazos internos, identitarios y solidarios, donde inicialmente no los había.

Está corriendo por las redes un texto a favor de la ilegalización de Vox. Preconizar las ilegalizaciones de los partidos políticos, por sus ideas y no por sus hechos, como ocurre en este caso, supondría restringir las libertades, estableciendo un precedente que podría perjudicar a otras fuerzas en el futuro. Además, ¿la ilegalización no serviría para otorgar a Vox el papel de víctima?

Tampoco considero atinada la emergencia de una nueva e intempestiva teatralidad antifascista poco precisa políticamente y que corre el riesgo de regalar a Vox el puesto de titular de la extrema insatisfacción.

Por no hablar de esas invitaciones a reactivar el espíritu del 15-M, que nadie sabe en qué puede consistir en el momento actual.

Pienso que necesitamos tomar distancia con los ritos autorreferenciales; dejar atrás el estéril y ruidoso verbalismo radical, a la medida de las demandas autoafirmativas de la propia parroquia, y que ignoran a las mayorías sociales; no insistir en los mensajes fundamentalmente defensivos; renunciar al melodramatismo que tan pesadamente ha gravitado sobre la historia de España, y al que las últimas generaciones, afortunadamente, han venido dando la espalda. Hace falta menos retórica vacía y más sentido autocrítico; menos gesticulación, menos juegos de rol y más propuestas políticas concretas. A la radicalización de la derecha no se le resta fuerza señalando con el dedo a su electorado sino restando razones a los manipuladores.

Es hora de ahondar en el por qué de las cosas; preguntarse honestamente por las causas del retroceso de la izquierda y del avance de la derecha.

Cuando esta progresa nos interesa saber qué hay detrás de ese crecimiento, de qué insatisfacciones es deudor, y qué cambios serían necesarios para tratar de invertir esa tendencia.

El poder político del PSOE en Andalucía está asociado a logros sociales que la derecha nunca hubiera hecho posibles, pero 36 años son muchos años: ha acabado teñido por el enchufismo, por un clientelismo extendido a todo el territorio andaluz, por una arrogancia elitista y distante.

Pero no es solo el poder político de Andalucía; es la cuestión del modo de ser y de actuar del universo político institucional en toda España. Que no se puede reducir al problema de la corrupción, sino que abarca, muy especialmente, el modo de concebir la función representativa. Es un mundo gravemente desprestigiado, cortoplacista, sectario, exageradamente burocratizado y opaco, que se mantiene alejado de la gente común, a la que debería rendir cuentas de forma continuada, nítida y veraz. Necesitamos un personal político más modesto, que hable menos y escuche más, que ponga el oído a las inquietudes populares, que se mire en el espejo de la sociedad.

La izquierda necesita reflexionar sobre su escasa capacidad para hacer frente al viraje social de la última década, con la feroz devaluación salarial como buque insignia y de la que depende hoy la economía española.

Es notable la ausencia de un proyecto operativo sobre la articulación de España, un proyecto que pueda ganar nuevos apoyos, sobre todo entre la gente joven. La dirección del PSOE insiste en que el federalismo no es suficientemente popular en España. Y seguramente tiene razón. Pero eso no justifica que no se defiendan transformaciones federales, que ni siquiera tienen por qué llevar este nombre, pero que podrían alterar el deficiente marco actual, y que brindarían nuevas posibilidades para abordar la acuciante situación de Cataluña. Rajoy instauró la política de ganar tiempo a base de perderlo. Y vaya que si lo perdió.

Son notables las carencias de una política de inmigración hoy vacilante y oscura. En este campo se echa en falta acusadamente un liderazgo audaz y resolutivo, que plantee a la sociedad la necesidad de las aportaciones demográficas que trae la inmigración, que proponga vías adecuadas para afrontar la tarea con criterios de solidaridad y con respeto a los Derechos Humanos, y que disponga de recursos proporcionales a la magnitud del empeño.

El shock andaluz es una llamada de atención, una advertencia seria, un tirón de orejas. Es también una oportunidad para plantearse los problemas que con frecuencia quedan pospuestos o silenciados en el mundo político oficial. Es una ocasión para impulsar la deliberación pública con claridad, con propuestas nuevas, mirando al futuro. Pero eso supone renunciar a echar balones fuera y no circunscribirse a las cuestiones inmediatas, por importantes que sean, como la formación del Gobierno andaluz o la aprobación de los Presupuestos Generales.

No es la hora de los simples apaños coyunturales. Hace falta amplitud de miras, visión de futuro, debate civil sobre el proyecto de país. Está por ver en qué medida los actuales responsables políticos están por la labor de levantar la vista y atreverse a cambiar de chip.
_________________

Eugenio del Río es ensayista político
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48 Comentarios
  • Juanjo Seoane Juanjo Seoane 09/12/18 14:12

    Quién vota extrema derecha carece de todo tipo de excusa. Si no sabe lo que fue y es la extrema derecha es un idiota peligroso. Dejémonos de corrección política. Este concepto lo introdujo el ultraconservacionismo político para callar a la izquierda

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  • Ataio Ataio 09/12/18 12:46

    Interesante artículo.
    Es posible que me equivoque, pero aprecio una posible contradicción. El sr Eugenio llama a " la deliberación pública, y el debate civil". Y que fue sino el 15 M , cuya invocación rechaza ??.
    Para mí, en tanto que toma de conciencia de la sociedad, debate abierto al margen de partidos e indignación y rebeldía frente al galopante neo-liberalismo; no solamente es pertinente el reclamo del espíritu del 15 M, sino que sería deseable su estado permanente. No sé que consideración "negativa", llama al autor a su descarte, no lo explica. Antes, entre otras cosas, nos aportó la aparición de Podemos; tan necesario y eficaz en la revitalización de la izquierda y el progresismo, y por ende de la democracia.
    No sé sr Eugénio a que se refiere usted con medidas federales pero "enmascaradas". Espero que no sea la rancia política de concederles privilegios económicos a vascos y catalanes para abundar en la discriminación. Yo considero que sí es momento de implantar el federalismo en la sociedad para hacerlo efectivo como forma de estado. Pero no un federalismo asimétrico en lo económico, sino igualitario; es una de las virtudes que yo le veo al federalismo, que se acaben de una vez los juegos de alcoba. Porque soy de los que piensan que las comunidades históricas, por muy loables que sean su lengua e historia, no deben tener trato diferente en lo económico sino solo en lo cultural.
    Por último, encuentro acertada la observación sobre el aporte demográfico de la inmigración, y añadiría el impositivo.
    PD: La serenidad, como la prudencia, son muy aconsejables. Quizás referida a acción corre el peligro de convertirla en laxa.

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  • Nanolibros Nanolibros 08/12/18 14:26

    Muy buen artículo!! Altamente recomendable!! Gracias por escribirlo!

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  • Damas Damas 08/12/18 00:37

    Un verdadero gusto leer este artículo y otro la vuelta o la visita ;-) de Sancho.

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    • Sancho Sancho 08/12/18 00:58

      Amiga Damas, un placer saludarte.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 07/12/18 21:47

    Muy buen articulo.

    Destaco esto: No cabe duda de que Vox es una formación de extrema derecha. Una parte de las personas que le han votado también lo son. Pero no se puede decir que todas ellas se puedan caracterizar así.

    Lo destaco porque debemos ganarnos a la mâs gente posible ente sus votantes. No insultarlos. En esos cuarenta últimos años en Francia, al insultarle se le ha regalado cierta aureola de victima al Frente Nacional.

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  • Sancho Sancho 07/12/18 21:20

    Pablo Iglesias, Echenique , Teresa Rodíguez...y la lista podría extenderse lo que se quisiera...:

    ¡ME COPIÁIS MIL VECES ESTE OPORTUNO ARTÍCULO A VER SI OS ENTRA EN LA CABEZA LO QUE DICE CON MERIDIANA CLARIDAD!

    Por cierto, ¿lo de dimitir...y eso...no va con vosotros...no?

    Un artículo estupendo. Saludos.

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    • Arkiloco Arkiloco 07/12/18 23:43

      Yo también me alegro de volver a leerte, Sancho.

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      • Sancho Sancho 08/12/18 00:57

        Una alegría (en palabras de Orlinda) leeros y pensar gracias a vuestros interesantes comentarios. Saludos, Arkiloco. Un gusto.

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    • Orlinda Orlinda 07/12/18 21:44

      Qué alegría que aparezcas, Sancho!!
      Sí, que copien mil veces, me sumo a tu petición.
      Saludos, Sancho.

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      • Sancho Sancho 07/12/18 22:04

        Un afectuoso saludo, Orlinda.

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  • Isasi Isasi 07/12/18 20:53

    Muy bueno, empatizo mucho con todo su Más allá, Salud

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  • luzin luzin 07/12/18 16:30

    y sigo ...
    Es evidente que en nuestra Constitución no existe separación de poderes y que es el Ejecutivo, el que controla el aparato del Estado, el que puede concentrar todo el poder dado que el legislativo y el judicial son sus sucursales. Ese poder en manos de la ultraderecha, al que podría acceder sin ni siquiera tener mayoría absoluta (más del 50% de los votos), pondría en riesgo todo el edificio político y a la sociedad en su conjunto. El ejemplo más conocido es el ascenso al poder de Hitler.
    La Constitución es claramente reformable si una fuerza política, o varias, tienen la decisión firme de hacerlo, más si hay un momento de crisis donde varios fenómenos se concitan para crear una situación de máxima inestabilidad, tal como ocurrió en los años 30. Incluso el ya famoso artículo 168 podría ser cambiado por una mayoría de 3/5 del Congreso y abrir a procesos muchos más sencillos las cuestiones fundamentales, incluidos los derechos ciudadanos.

    Esta es la cuestión fundamental, la ultraderecha quiere llegar al poder utilizando el actual sistema electoral, el demencial sistema proporcional, que con un apoyo minoritario le puede llevar en volandas a controlar el poder del Estado. Este debería ser el factor principal a considerar, al que deberíamos apuntar. Pero creo que todo va a quedar en la lucha electoral, y en lo fundamental no se va a pensar.

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    • Arkiloco Arkiloco 07/12/18 23:46

      Te sigo con cierta regularidad e interés y lo cierto es que no eres mi comentarista preferido para discrepar aunque discrepo mucho. Quizás porque coincidimos en temas, en algunos posicionamientos aunque desde ideas algo diferentes y porque discrepar sobre lo que ya es una letanía monocorde y muy compacta y aplicable a cualquier noticia o comentario, me produce mucha pereza. Lleva las discusiones a mucha dispersión y exigiría desarrollos bastante amplios el combatir el dogmatismo con el que te expresas, rebatir la contundencia de muchas afirmaciones y extrapolaciones que haces o señalar la endeblez de algunas propuestas y los abusos que cometes con la historia o con la historia de las ideas. A la pereza se añade que, así como por aquí suelen circular ideas que me parecen o perniciosas o sectarias pero muy frecuentes en el mundo de la izquierda, lo que tu sueles plantear y que algunos consideran lucidez (Grobledan dixit) son ideas que se sitúan en una cierta exterioridad de la izquierda o de las que se pueden manejar sin problemas sobre el papel o como teorías y propuestas que, por tan perfectas, redondas y totales, resultan casi ajenas a la realidad o tienen imposible el encaje y el enganche con realidades que se resisten a las simplificaciones y a ser atrapadas con calificaciones y descalificaciones fáciles o divisiones del mundo que no existen. O que crearlas como algún artefacto explicativo o analítico, no lleva a ninguna parte, anuncia la arbitrariedad o conduce a otro dogmatismo o esencialismo no muy diferente de los que se pretende combatir.

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      • luzin luzin 08/12/18 01:24

        Y no sé donde ves esencialismo o dogmatismo, proponer una estricta separación de poderes entre legislativo y ejecutivo, para lo que deben ser elegidos en momento distintos y por separado no creo que sea esencialista. Por mi formación matemática entiendo que el único sistema de elección democrático, es decir, método para conocer la preferencia de la mayoría, es cuando se elige entre dos opciones. Si al sistema de elección hay que unirle la representación entiendo que debe haber mandato imperativo entre electores y elegido. ¿Si esto es dogmatismo o esencialismo? Bueno, vale ... esencialismo dogmático matemático ...

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      • luzin luzin 08/12/18 00:49

        No veo la importancia del estilo literario, entiendo que somos adultos y que lo fundamental es la exposición de las ideas. Comprendo que no te guste mi prosa, tampoco me gusta a mí, pero donde no hay talento ... Ya me gustaría, es más, las ideas que expongo son de otros, escritos en otros textos, por diferentes autores, ... no tengo ni una sola idea original ... pero creo que esa ideas nos pertenecen a todos .. No soy dogmático, busco y dudo. Y mis posiciones son clásicas, ni siquiera revolucionarias, intento volver a los orígenes, donde nace la izquierda y me gusta investigar los diferentes caminos que se tomaron ...

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        • Arkiloco Arkiloco 08/12/18 01:45

          Yo tampoco me quedo a gusto la mayoría de las veces cuando observo que, aunque no lo pretendo, el otro recibe mis comentarios como ofensa o descalificación y no sé si tengo que volver a repetir que, a pesar de las discrepancias, te considero como uno de los comentaristas más notables e interesantes que escriben por aquí. Pretendía concretarlo en lo que me parece un pensamiento casi circular, de los que en el papel los soportan casi todos pero que se alejan mucho de las realidades tal como se plantean y no como nos gustaría que apareciesen. Sin volutas, sin tensiones, sin dificultades y sin las enormes dificultades de hacer de ideas y esperanzas en un mundo mejor, un movimiento o una organización que las impulse y las represente con tenacidad, transparencia y pureza. Ni tu ni yo tenemos ideas originales y no creo que sea un problema de prosa. Tendemos a explicar y "resolver" problemas con la calificación excesiva, con la clasificación abundante o con miradas a la historia que queremos que diga lo que nos viene bien y no lo que dice. Y estudiar los origenes de la izquierda es necesario y conveniente pero no creo que "sus origenes" nos resuelvan mucho en un mundo que casi nada tiene que ver con el mundo de aquellos origenes. Y en los que la izquierda ha transitado por muchos mundos, ha viajado con teorias muy diversas y enfrentadas, ha hecho revoluciones, ha sido depositaria de esperanzas milenarias, dique de resistencias y palanca de grandes mejoras y también fraguado algunas de las peores pesadillas y catastrofes que ha conocido la humanidad. Con todos los respetos, ni los ilustrados del XVIII, ni Marx ni Bakunin, ni los bolcheviques o Castro van a ser de mucha ayuda. En la mani que citaba más abajo de Madrid, un grupo de adolescentes tras una pancarta que ponia algo de "marxista-leninista", gritaban "Viva la clase obrera". Era como una parodía, carente de sentido, casi imitación de algo que pudo tener sentido en el XIX o XX y que hubieran sacado de algún museo para convertirlo en atracción para turistas de parques temáticos. ¿Qué significará eso hoy y ahora y que interpretación le darán jovenes que ni conocen la clase obrera y menos el marxismo-leninismo?

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          • luzin luzin 08/12/18 11:04

            Creo que en lo sustancial estamos de acuerdo, pero también creo, tal vez sea pura creencia educativa, que estudiar la historia es fundamental para entender el presente, o simplemente una excusa para hacer algo que me gusta. No creo que haya que despreciar a pensadores como Marx o Bakunin, o leer los interesantísimos debates de los padres fundadores de la Constitución Americana. Me gusta pensar que estamos más o menos igual, pero con mucha más tecnología. Tal vez los grandes problemas no han sido resueltos.
            No me pierdo en la forma, me es insustancial, incluso los insultos que por aquí se vierten de vez en cuando me llegan a divertir y como tú, lamento que algunas personas se sientan ofendidas, me cuesta comprender que alguien a quién no conoces ni te conoce se ofenda. Y me es casi imposible ser correcto, si lo fuera no haría el esfuerzo de escribir, me aburriría ...

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            • Arkiloco Arkiloco 08/12/18 13:09

              Ha sido un grato intercambio y comparto absolutamente el interés y la pasión por la Historia. Y creo que formamos parte del mismo club en cuanto a como percibimos lo de los insultos y demás. En cuanto a "incorreciones" creo que estoy asignado a alguna de las fracciones más extremas y me pasa lo mismo. Si no me "paso" o me contengo mucho.... me abuuuurrrro... Un saludo.

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      • Arkiloco Arkiloco 07/12/18 23:49

        Criticar lo que nos parezca de los partidos de la izquierda o de lo que se defiende como ideas de izquierda forma parte del debate y la confrontación, pero crear los “falsos rojillos” sin iluminar cuales son los “verdaderos” o que todos son falsos si no aceptan “el programa soluciona-todo” de Luzin o que es posible crearlos en algún laboratorio de ortodoxias, sin emociones, a golpe de leyes, con líneas rectas y de acero, desde alguna página en blanco que se puede iniciar o retornando a algún “punto cero” en el que el “verdadero” se enajenó, dejó de serlo o empezó a ser blandengue, pijotero, corrupto, trincador o nacionalista, pues como que solo nos lleva al Mundo de Luzin y a su Brújula que señala al norte y solo puede conducirnos al norte. La “izquierda desnortada” o cualquier metáfora cardinal, creo que conduce al mismo debate calificador improductivo o a alguna nostalgia sobre algún tiempo en que la izquierda tenía norte o creíamos conocerlo. Cómo solo tenemos izquierda “desnortada” y mientras esperamos la que vuelva a tener la brújula buena y el norte, creo que tendremos que padecer y equivocarnos mucho, orientándonos con ideas, sentimientos, emociones, renovación y contradicciones. Sin brújulas de precisión digital luziniana o sin brújulas que tampoco sirvieron mucho para llegar a algún Norte.
        La democracia tiene riesgos desde siempre, es imperfecta por definición, puede dejar de serlo o llamarse democracia a algo que cada vez sea más una cascara vacía, pero no parece que pueda ser mejorable o dotarla de nervio y sustancia despreciando a los “enajenados” que votan y aceptan algún tipo de corresponsabilidad respecto a la convivencia y apelando a fuerza tan movilizadora y aglutinante como la abstención. Y que igual que puede ser una decisión respetable y política o un estado de ánimo, acoge todo lo incognito e indescifrable y lo que, seguramente, nunca podrá ser representado o seducido para participar o puede ser seducido por cualquier idea antidemocrática, totalitaria o que anuncie el fin del Valle de Lágrimas.

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        • luzin luzin 08/12/18 01:02

          Mire, en mi pueblo nos gusta poner motes, aunque las costumbres han cambiado. Desde pequeño nunca nos dirigimos unos a otros por nuestro nombre, todos teníamos motes, y parece que se me ha quedado, de manera que cuando escribo sobre política me gusta poner motes, en este caso, dado que no conozco a nadie son motes vacios, pero que tienen un trasfondo ideológico. No puedo explicar con exactitud el mote "falso-rojillo", eviedentemente Doctor Sanchez es más sencillo, o Perrera por Ferreras también. Creo que "falso-rojillo" hace de alguna manera alusión a la derrota total de la izquierda tras la caída del muro, la caída de la URSS, la conversión al capitalismo más salvaje de China, la dictadura monárquica de los Castro, la derrota de la Socialdemocracia en Europa, el final del socialismo siglo XXI en la penosa dictadura de Maduro, ... O puede que haga referencia a mí mismo, tras tantas luchas y derrotas uno ya está cansado y bastante descreído, mi escepticismo me lleva a tener por ídolo al gran Diógenes.

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          • Arkiloco Arkiloco 08/12/18 02:04

            Ya, pero quizás el problema sea ver como derrota o fracaso lo que podríamos considerar que está bien fracasado y derrotado y la dificultad para orientarse ante la falta de una ideologia que tenia respuestas para todo y garantizaba el advenimiento de un mundo mejor, y casi el paraiso, como algo inevitable o dictado por la historia y el progreso. Uno se hace esceptico ante muchas cosas pero no me parece volverse esceptico porque ha habido fracasos que ya eran una derrota de esperanzas e ideales. O que desamparados y con brujulas nada precisas o inexistentes deseemos saber el camino y tener la seguridad de que hay camino ya hecho, que solo falta descubrirlo y puede conducir, inevitablemente, a algo mejor, sucesivamente mejor y más justo e igualitario.

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        • Arkiloco Arkiloco 07/12/18 23:57

          Con lo de “nazi-onanistas” para calificar a los secesionistas catalanes o vascos, se ejemplifica también lo que E. del Rio señala refiriéndose a los votantes de Vox sobre que, “conceptuar de esa forma al conjunto de ese electorado contribuye a crear nuevos lazos internos, identitarios y solidarios, donde inicialmente no los había.” Además del abuso sobre la historia trayendo a los nazis y queriendo ver en la historia acontecimientos que no dejarían de repetirse, me parece una respuesta emocional que ni ayuda a la crítica de los nacionalismos, sus fundamentos y retos o lleva a la extensión del calificativo de fascistas a colectivos cada vez más amplios. Aunque, claro, si lo utilizamos para la generalidad de los secesionistas catalanes para los votantes de Vox nos quedaremos cortos y solo será “ultraderecha”.
          Para acabar y porque ya me he ido más lejos de lo que pretendía, te diré Luzin que no tiene ni pies ni cabeza pensar que una Constitución es protegida porque existe una Declaración de Derechos de Ciudadanía “fuera de la Constitución” (todas las Constituciones democráticas tienen recogidos esos derechos) y no protegida o mantenida por la aceptación mayoritaria que de ella hagan sus ciudadanos como norma, derechos y libertades que creen merecen defenderse y procurarse se hagan realidad. O que un sistema mayoritario es garantía de defenderla mejor que el proporcional porque impide la representación de minorías que quieran cargársela. Aparte que eso aún no está en el horizonte (cargársela) y no es más que elevar lo que pueden ser alarmas a casi peligro de dictaduras similares a las del periodo de entreguerras, la melodía sirve, una vez más, para cargar contra falsos rojillos e izquierdas desnortadas que si piensan que tenemos una Constitución mejorable y no peor que otras y que su mejora o puesta a salvo nadie entiende que dependa de establecer un sistema mayoritario que tanto puede penalizar a la ultraderecha como a la izquierda que desea mejorar y profundizar en la democracia y en los derechos y libertades.

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          • luzin luzin 08/12/18 00:45

            Por favor, no me otorgue ningún poder, lo que diga o escriba en este pequeño foro no tiene ninguna trascendencia. Ya le explique en su momento que me tomo ciertas licencias "poéticas" y que lamento si alguien se siente aludido, algo que no tiene sentido dado que no conozco personalmente a ninguno de los que aquí escriben. Otra cosa es que el victimismo lo hayan convertido es una forma de hacer política, y entre tantos "sentimientos" ofendidos, no haya manera de mantener un debate de fondo sobre las ideas que se manejan. En este sentido mi crítica principal a la izquierda es la cesión ante el pensamiento nacionalista. He recorrido bastantes países del llamado socialismo real, y en todos ellos contemple con sorpresa el gran desarrollo del nacionalismo, mi tesis es que la propaganda nacionalista, el patriotismo de los gobernantes, tapaba la posibilidad de realizar políticas socialistas, envolverse en la bandera siempre es una buena estrategia para los poderosos. Pero el caso catalán, del que ya vengo vaticinando que ocurriría desde los años 90, porque los procesos no son instantáneos y el Estado puede ser tomado y cambiado con el tiempo, me duele especialmente por ocurrir en una tierra muy querida por mí y donde tengo numerosos amigos y familiares. En este sentido, vuelvo a la Revolución Francesa, ¿sabe que escribían en París?, en las puertas de las casas: "Unité, Indivisibilité de la République; Liberté, Egalité, Fraternité" cuando todos somos iguales ante la ley, cuando nadie es más que nadie en sus derechos y compartimos los principios de justicia no cabe que nadie se marche con lo que es de los demás. La unidad y la indivisibilidad de la República es el cimiento sobre el que se sostiene la justicia redistributiva, no se puede ser de izquierda e intentar romperlo.

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            • Arkiloco Arkiloco 08/12/18 02:41

              Creo que conocerás por mis comentarios que no soy nada condescendiente con los nacionalismos y que me he expresado siempre con claridad y contudencia tanto respecto al nacionalismo vasco que es el que mejor conozco, como al catalán y respecto a los avatares que se han dado alrededor de ese conflicto. Y al señalar también al español pues acabas siendo también algo molesto para los que dicen haber superado todos los nacionalismos. Alrededor del nacionalismo hay cuestiones muy simples o cosas que tienen escasa complejidad pero abordar nacionalismo es cualquier cosa menos simple y origina bastantes introspecciones personales. De esas cosas que recibimos nada más nacer, la religión ya no se recibe igual o no la recibe todo el mundo pero si el nacionalismo. Y de ello no te distancias de una forma casi intuitiva como de la religión y si necesita de bastante reflexión, sentido crítico y casi toda la vida. Y las ideas "clásicas" de la izquierda ni inmunizan ni dicen que por ser nacionalista ya no eres de izquierda. Pueden orientar hacia lo que podriamos llamar laicismo nacional pero pueden informar o recibirse como ser nacionalista para ser de izquierda o más izquierda que la izquierda del otro nacionalismo. El debate en el plano racional es ya muy dificultoso o de los que se llaman imposibles como para obstaculizarlo o llenarlo con descalificaciones, excesos en la generalización y plurales inversos. Por lo demás y salvo en la calificación en la critica creo que coincidimos bastante en muchas ideas y posiciones.

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          • Arkiloco Arkiloco 08/12/18 00:02

            . El colmo es que los “ilustrados” fuesen tan sabios y competentes que hasta se adelantaron a los problemas de la democracia en el siglo XXI e hicieron una Declaración al margen o fuera de las Constituciones.
            Y, bueno, los cansinos recordatorios de Hitler y que no es demostrativo de conocer mejor la historia que los jóvenes que no entienden nada “sin teléfonos móviles”. O conocerla con estereotipos similares con los que se pretende conocer a “los jóvenes”. O El Estado, como esa maquinita que, llega allí cualquiera y te la cambia o te la elimina. Y la sociedad que mansamente acepta lo que le toca y el Estado que se deja hacer lo que sea. No hay que adelantar tantos peligros, Luzin, para decir lo de siempre: que no hay Constitución, que no tenemos izquierda verdadera y que “a joderse y seguir votando”. Sobra tronco para tan poca hoja. Y así, ni sol ni sombra o que te estás haciendo “la picha un lio”.

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            • luzin luzin 08/12/18 00:30

              El periodo que se abre con la revolución francesa no ha terminado, en ello estamos. Aquí glorifican 40 años cuando norteamericanos y franceses llevan recorridos más de doscientos. Pero sin duda el sistema político democrático que triunfó y que más estabilidad demuestra es el norteamericano, gracias a su estricta separación entre legislativo y ejecutivo, la fundamental para poder desarrollar un sistema democrático. Sin embargo en España no existe separación entre legislativo y ejecutivo, tal y como ocurrió con la Revolución Francesa, donde tras el periodo de terror y la posterior concordia se estableció un sistema político que no separaba legislativo y ejecutivo concentrados en el Directorio, un periodo de tremenda corrupción que finalizaba con la dictadura de Napoleón.
              La corrupción sistémica que padecemos en España es consecuencia directa de esa falta de separación de poderes. Por cierto, otra de las brechas que ya está aprovechando la extrema derecha para su ascenso es precisamente la crítica a la corrupción generalizada, en Andalucia les ha dado buenos dividendos, de la misma forma que le dio fuerza a Podemos, pero que rápidamente ha pasado a ser visto por amplios sectores como casta, de otra manera no puede explicarse la pérdida de 700.000 votos de la izquierda.

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              • platanito platanito 08/12/18 09:14

                Chapó pareja de titanes. Junto con el articulista ya sois tres. Y una pena que no aparecieran Sádaba y Sabater para hacer un repoker de ases que en profunda controversia creadora, por el peine de los vientos, aportara alguna luz a esta izquierda que no levanta cabeza.
                El artículo de Pérez Royo citando a Otegui sería la guinda de tal tarta.
                Como electrones libres no tenéis precio.

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                • Arkiloco Arkiloco 08/12/18 13:10

                  Un saludo, Platanito.

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  • luzin luzin 07/12/18 16:21

    Serenidad, precaución, no pasarán, acción antifascistas, tomar la calle, ... la cantidad de chorradas que se escuchan, pura demagogía, opinión sin mucho fundamento. Pero parece que la inmensa mayoría de la izquierda desnortada "huele" el peligro.

    Pero si tan sólida es nuestra democracia, nuestra Constitución, si tan garantizados están los derechos ciudadanos ¿por qué temer?
    Pero resulta que no es así, mirar y estudiar la historia nos ayuda. Resulta que nuestra Constitución no es tal y que nuestros derechos ciudadanos no están garantizados, dado que es precisamente la Constitución quien los recoje y por lo tanto el cambio constitucional podría suponer la eliminación o restricción de dichos derechos.
    Los revolucionarios franceses y norteamericanos no eran tonto, algunos piensan que ya están desfasados, más que por estudiados por ser antiguos ... como nuestro jóvenes que no pueden entender una civilización sin teléfonos móviles. Pero resulta que en ambas revoluciones, que inician la liquidación del antiguo régimen, de las monarquías absolutas y del feudalismo, los revolucionarios eran personas brillantes y que habían trabajado duramente sobre el nuevo sistema político que querían construir, los hijos de la Ilustración, los que dan lugar a la corriente y al modelos que nos lleva hasta estos tiempos.
    Una precaución importante que tomaron fueron declarar los derechos ciudadanos fuera de las constituciones, tanto la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente francesa el 26 de agosto de 1789, como la Carta de Derechos de los Estados Unidos aprobadas el 15 de diciembre de 1791. Es decir, los derechos ciudadanos deben estar por encima de las constituciones, que deben respetarlos y protegerlos. Es decir, no puedo ser objeto de liquidación política desde las instancias del poder del Estado. Esto lo proclama abiertamente el artículo 16 de la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano: "Una sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada, ni la separación de poderes determinada, no tiene Constitución." y sigo

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  • bidebi bidebi 07/12/18 15:19

    Recomendaría a los interesados por el artículo y que desconocen quién es Eugenio del Río que lo buscaran por la red porque tiene una biografía política muy intensa. Junto a Patxi Iturrioz y Álvarez Dorronsoro fundaron el Movimiento Comunista que después se integró en LKI. Los “tiempos”, los medios y el dinero que se dedicó a la reforma del franquismo les hizo casi desaparecer, pero precisamente lo que se echa ahora de menos es gente de ese nivel en la política llena de mediocridad y de mediocres.
    He encontrado esta minibiografía : https://www.publico.es/politica/eugenio-del-rio-primera-disidencia.html. Su cuesta de Aldapeta, su caña de pescar y el caudillo en el Azor lo he vivido de la misma forma y con parecido despertar a la realidad.

    Por lo tanto, desde el respeto a su figura, su artículo me parece muy bien como descriptivo pero carece, como en casi todos, de un análisis de los motivos de lo que pasa y de herramientas para salir de esta podrida realidad.
    A mi entender, lo que pasa es que la izquierda española está enjaulada en sus propias contradicciones. Aceptar la transición como ideal, aceptar la monarquía y el rey como mal menor, aceptar un estado uninacional, aceptar la destrucción de la memoria histórica o aceptar la permanencia de todos los poderes reales del franquismo, hace que esa izquierda que acepta todo esté cuarenta años después enjaulada en sus propias contradicciones. En todas las aceptaciones que cito la izquierda española está inoperante, lo que en la realidad quiere decir que le deja paso libre a la extrema derecha española. En el actual conflicto catalán se ve de sobra que la izquierda española no tiene respuesta y que se encuentra amordazada por la extrema derecha española. El resultado : su pérdida constante de votos porque no tiene discurso alternativo a esa derecha española. Por lo tanto, si el único discurso es el de esa derecha, ese discurso es el que llega a la gente y se termina votando Vox.
    Copio enlace a otra opinión interesante : https://blogs.publico.es/dominiopublico/27327/vox-el-error-del-psoe-en-andalucia/

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    • Arkiloco Arkiloco 07/12/18 18:47

      Hoy tengo que aclararte algunas cosas Bide y que, sobre todo, aclararán lo que intuía. Tu impostura y que, mayormente, no sabes de lo que hablas ni se sabe desde donde hablas, como para pronunciarte con tanta arrogancia y autoridad y dando lecciones a todo quisqui cada vez que opinas. Y hasta derivar en comentarios casi estrafalarios pero que se acogen, parece, como comentarios "profundos e intelectuales". Es imposible que un donostiarrra (estudiaste en los marianistas) como tu haya tenido un "despertar a la realidad" parecido al de E. del Rio si no lo conocías, pareces ignorarlo todo sobre la izquierda de aquellos tiempos de la Transición en el País Vasco y tienes que ir al buscador o a la Wikipedia para informarte. La inmensa mayoría donostiarra tendrá la misma ignorancia, pero alguien de cierta edad, que hubiese "despertado" entonces y vivido aquello desde dentro no puede ignorar tanto. Tú estabas durmiendo o vivías en algún extrarradio politico y social que no se enteraba de nada o solo participaba con la mirada. El MC no se integró en LKI y si hubo un proceso de unidad entre MC y LCR que dió lugar a un nuevo partido con distintos nombres según los territorios y la autonomia de cada organización. En el País Vasco eran EMK y LKI y la nueva organización se llamó Zutik. Ningún militante o conocedor de aquellas afirmaría nunca que "los “tiempos”, los medios y el dinero que se dedicó a la reforma del franquismo les hizo casi desaparecer". Eso forma parte de tu cosecha "analitico-conspirativo-estrafalaria", de tu ignorancia y de tu alelamiento hasta ayer. Yo no voy a explicar lo que las hizo desaparecer pero, basicamente, las causas estaban en las mismas organizaciones y no en motivos que haya que buscar en el exterior. En lo que si aciertas es en que destacaría entre tanta mediocridad y superficialidad. Y alguien con tanta trayectoria y profundidad como humildad, puede distanciarse de la arrogancia de los mediocres que creen tener El Analisis "de lo que pasa" y poseer "las herramientas para salir de esta podrida realidad". Y pasar a explicarlo en dos parrafos quedandote tan ancho. Ay, Bidebi, el plumero ya se te veía pero aquí te has dejado todas las plumas.

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