El futuro de la izquierda

Sánchez e Iglesias pactan avanzar en una agenda económica y social común contra Rajoy

Ibon Uría

PSOE y Podemos comienzan a caminar juntos en el Congreso de los Diputados o, al menos, se abren al entendimiento. Sus respectivos secretarios generales, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, acordaron este martes poner en marcha varios equipos de trabajo que explorarán una agenda programática común en materia económica y social que constituya una alternativa a la de Mariano Rajoy y el PP. Las reuniones las liderarán las portavoces de los grupos parlamentarios, Margarita Robles e Irene Montero, y se comenzarán en el mes de julio, según detalló Iglesias.

Sánchez y el líder del grupo morado se reunieron, a iniciativa del primero de ello, precisamente en el despacho de Robles y por espacio de casi hora y media. Era la primera ocasión en la que se veían las caras tras recuperar Sánchez el mando de PSOE. Su último contacto hasta la fecha fue el pasado miércoles, cuando conversaron durante media hora por teléfono. Sánchez le planteó entonces a Iglesias la idea de impulsar conjuntamente un plan "de rescate a los jóvenes", mientras éste le avanzó ya que su idea era aprovechar la reunión de este martes para explorar opciones para sacar al PP del Gobierno.

Esa diferencia persiste. Iglesias explicó en una rueda de prensa que su partido ve el diálogo que ahora se abre como un primer paso para "armar una alternativa al PP", "demostrar que hay una mayoría alternativa" y "desalojar al PP de las instituciones". "Pedro sabe que la moción forma parte de nuestros objetivos", comentó. Pero, al tiempo, admitió que el PSOE ve más "dificultosa" una hipotética nueva moción de censura y afirmó tiene el "máximo respeto hacia la posición del PSOE". "Vamos a intentar convencerles", agregó en todo caso el dirigente, quien subrayó que con Ciudadanos sólo caben "acuerdos puntuales" y pidió "buscar el acuerdo" con ERC, una fuerza "progresista" a la que no se debe "criminalizar".

El PSOE, por su parte, no contempla una moción a corto plazo, y desde luego no contaría para ella con ERC. Sánchez no compareció antes los periodistas en el Congreso y, tras acabar la cita con Iglesias, concedió una entrevista a Al Rojo Vivo. Allí afirmó que su "prioridad" es que "Rajoy no siga siendo presidente del Gobierno", pero que una "moción de censura tiene que ser trabajada, no improvisada". El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, sí respondió a los periodistas en la Cámara baja, donde excusó la ausencia del número uno del PSOE con el argumento de que dará una rueda de prensa cuando termine la ronda de contactos que tiene prevista para esta semana, en la que se reunirá también con Ciudadanos e Izquierda Unida.

El posible papel de los independentistas no es la única diferencia sobre Cataluña entre PSOE y Podemos. Iglesias insistió en que a juicio de la formación morada debe celebrarse un referéndum. El PSOE no comparte esa posición, aunque el número uno del grupo morado celebró que los socialistas "asuman que España es plurinacional". "Somos favorables a un referéndum y el PSOE no, pero camina en la buena dirección aunque sea más lento. Empezar a hablar es un buen paso (...). He transmitido a Sánchez que a veces los cambios son paulatinos", resumió.

Cinco grupos y un nuevo clima

En lo concreto, Ábalos, número tres del PSOE, detalló que habrá cinco grupos de trabajo: uno sobre el plan de rescate a los jóvenes que quieren impulsar los socialistas, medidas contra la pobreza infantil y la subida del salario mínimo; otro sobre relaciones laborales, con "especial énfasis en la recuperación de la negociación colectiva" y la derogación de la reforma laboral del PP; un tercero sobre políticas de igualdad de género; el cuarto, centrado en las pensiones y el pacto de Toledo, y un quinto que girará en torno al desbloqueo de las resoluciones del parlamento que el Gobierno veta o a las que hace caso omiso.

El número uno de Podemos, por su parte, detalló que este martes puso sobre la mesa al líder del PSOE una agenda compuesta por seis cuestiones concretas: el techo de gasto, las pensiones, prestaciones sociales para hacer frente a la pobreza infantil, la reforma laboral, el incremento del salario mínimo y el CETA. El número uno de Podemos insistió en que no pone ninguna fecha límite para culminar las conversaciones, y consideró que ve más posible el entendimiento en torno al salario mínimo y la negociación colectiva. La pretensión de Podemos es que el SMI se incremente un 7% al año y que las organizaciones sindicales recuperen capacidad negociadora.

Iglesias manifestó que la reunión fue "muy bien" y que se desarrolló con un "buen ambiente". Celebró que "los planteamientos" de los socialistas "hoy son diferentes a los planteamientos de hace un año", y calificó de "avance" que se pueda hablar de todos los temas sin exclusiones y que "los equipos de trabajo se pongan a trabajar". "El equipo que rodea a Pedro Sánchez es diferente al que le rodeaba hace un año", apuntó en ese sentido. Iglesias mostró su cara más conciliadora y no quiso responder, por ejemplo, a una pregunta directa sobre "quién es el jefe de la oposición" a su juicio: "Entrar en una cuestión como esa podría servir para que se dijera que hay una competición por nuestra parte (...). Los títulos que cada uno los atribuya como corresponda", replicó.

Ábalos también celebró el nuevo clima de entendimiento. Afirmó que el "ambiente" fue "de absoluta cordialidad" y apuntó que a partir de ahora toca "ver la posibilidad de plantear una alternativa a la derecha construida sobre cuestiones concretas" y no sobre "exclusiones o prejuicios". La "dinámica de cambio", precisó, pasa por "dos ejes": poner freno a la brecha social y la regeneración democrática. El secretario de Organización de Sánchez subrayó que "abordar contenidos" con Podemos es "una absoluta novedad", pues los contactos partieron en el pasado de una "posición excluyente" en la que se establecían "prejuicios" antes de entrar en materias concretas.

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