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El reto de los Presupuestos

Del boicot al Estado al respaldo de los Presupuestos: EH Bildu, o cómo la izquierda abertzale busca ser un PNV de izquierdas sin mirar atrás

  • EH Bildu rechaza la violencia pero se resiste a condenar a ETA, algo que sí han hecho tres de las organizaciones que la fundaron
  • La formación abertzale explora las ventajas de disputar al PNV la influencia del País Vasco en la política española

Fernando Varela
Publicada el 15/11/2020 a las 06:00 Actualizada el 17/11/2020 a las 10:08
La portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, conversa con el vicepresidente segundo y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias.

La portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, conversa con el vicepresidente segundo y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias.

EFE

O bombas o votos”. La frase la pronunció el desaparecido dirigente socialista Alfredo Pérez Rubalcaba a comienzos de 2010 cuando pilotaba, desde el Ministerio del Interior, la batalla política y policial para acabar con ETA que el Estado acabó ganando menos de dos años después. Son cuatro palabras que resumen la apelación con la que la democracia española intentó, durante casi 40 años, convencer a la izquierda abertzale de que defendiera sus ideas de forma pacífica y empujase definitivamente a los partidarios de la violencia, en aquel momento cada vez más aislados, a enterrar las armas.

ETA dejó de matar hace nueve años (en octubre de 2011) y se disolvió hace dos y medio (en mayo de 2018). Y aquel debate —“O bombas o votos”— se ha transformado en una discusión sobre el derecho de la izquierda abertzale a actuar como un actor político legítimo. Son un partido legal —el Tribunal Constitucional así lo estableció en 2012—, rechazan el uso de la violencia y sus escaños son tan representativos como los de cualquier otra formación política. Pero aún así los partidos de la derecha —PP, Vox y Ciudadanos— e incluso destacados dirigentes del PSOE les niegan la condición de interlocutores válidos. Si antes el razonamiento era que apoyaban a ETA cuando la organización terrorista existía, ahora —una vez que ha desaparecido— el argumento es que no condenan lo crímenes que cometió.

EH Bildu, la formación que desde hace casi una década representa a la izquierda abertzale en las instituciones, se resiste a condenar expresamente y sin paliativos los asesinatos cometidos por ETA, aunque sí rechaza clara y enfáticamente toda forma de violencia, en un intento permanente de recordar que una parte de ella tuvo su origen en el aparato del Estado.

Es verdad que ha habido excepciones: en 2015 Bildu defendió en Navarra “el empleo exclusivo de las vías políticas, pacíficas y democráticas como medio de consecución de objetivos políticos y, por tanto, el rechazo y condena de cualquier tipo de expresión de violencia que se produzca, incluida la de ETA”. Pero fue una rareza. Lo normal es que los dirigentes de EH Bildu se resistan a condenar explícitamente a ETA.

Lo hizo su diputado Jon Iñarritu cuando en 2019 acudió en representación de su partido al homenaje anual del Día de las Víctimas del Terrorismo en el Congreso de los Diputados. Y volvió hacerlo su portavoz en la Cámara baja, Mertxe Aizpurua, cuando la vivienda de la líder vasca del PSOE, Idoia Mendia, sufrió en mayo una agresión que las fuerzas de seguridad relacionaron con el Movimiento Proamnistía y Contra la Represión, un grupo escindido de la izquierda abertzale que ha hecho bandera de Patxi Ruiz, uno de los presos de ETA que siguen siendo contrarios al fin de la violencia y a la disolución de la banda terrorista ETA.

“Rechazamos toda expresión de violencia”, dijo Aizpurua a laSexta criticando el ataque pero evitando usar la palabra “condena”. ”No puede ser que hagamos de las palabras un arma para utilizar y no poder mover posiciones", agregó mientras apelaba a la necesidad de "abrir caminos para la convivencia”.

Esta dificultad para verbalizar una distancia nítida con los crímenes de ETA se hizo visible también hace unos días cuando el negocio en Amurrio de la madre del líder de Vox, Santiago Abascal, fue vandalizado con una pintada. EH Bildu expresó nítidamente que consideraba “inaceptable el ataque” pero, una vez más, evitó conjugar el verbo condenar.

¿Por qué le cuesta tanto? “Nunca hemos utilizado el término condena por sus connotaciones religiosas. Pero está claro que rechazamos los ataques”, señalaron fuentes de Bildu a El País el pasado verano a modo de explicación.

Sea cual fuere el motivo por el que EH Bildu se resiste marcar esa distancia con el pasado, lo cierto es que la formación es en sí misma una expresión de la distancia que la izquierda abertzale ha tomado con la extinta organización terrorista. Por estrategia, hasta el punto de haber dado prioridad a su homologación como un actor político más en el teatro político español —están negociando los Presupuestos Generales del Estado con más flexibilidad que otras fuerzas políticas mucho menos sospechosas de haber tenido vínculos con el terrorismo— y por su propia naturaleza: tres de las cuatro patas que dieron lugar al nacimiento de EH Bildu son partidos que siempre condenaron la violencia de ETA cuando la organización terrorista aún existía.

Detrás de Euskal Herria Bildu (EH Bildu, que en español significa “Reunir al Pueblo Vasco”) hubo, en las últimas elecciones vascas del pasado mes de julio, 249.580 electores. Son casi 25.000 más que en 2016. Fue la segunda fuerza más votada en Euskadi: casi uno de cada tres vascos dio su confianza a las candidaturas de la izquierda abertzale. Eso sin contar su resultado en Navarra en 2019: 49.744 votos (el 14,6% del total).

Quienes desde el PP, Vox y Ciudadanos, desde la derecha mediática y desde algunas baronías socialistas quieren silenciar a EH Bildu pretenden que la voluntad de casi 300.000 electores españoles no sea tenida en cuenta en el Congreso.

EH Bildu nació legalmente en 2012, cuando ETA, forzada por un aislamiento social cada vez mayor y por una presión policial muy efectiva, ya había anunciado el abandono definitivo de la violencia. Nació como una coalición de cuatro partidos a los que —siguiendo un modelo muy habitual en la izquierda— se sumaron candidatos independientes. Esos partidos eran Sortu, Eusko Alkartasuna, Alternatiba, y Aralar y de ellos sólo el primero representa una línea de continuidad con la antigua Batasuna.

Es Sortu la referencia directa de la tradición política afín a ETA. Nació en febrero de 2011 pero no de la defensa de la violencia sino precisamente del debate desarrollado en la izquierda abertzale entre 2009 y febrero de 2010 sobre ETA. Una discusión que concluyó con la aprobación de un documento que por primera vez en el universo social cercano a ETA descartaba el uso de la violencia como forma de hacer política y apelaba a la "lucha de masas, la lucha institucional y la lucha ideológica" como únicas vías válidas.

Ese Sortu, que nació rechazando el uso de la violencia, lo que en aquel momento marcaba una distancia inédita con las formaciones precedentes de la izquierda abertzale, es el partido de Arnaldo Otegi, el actual coordinador general de EH Bildu.

Los otros tres partidos que dieron pie a la creación de EH Bildu tienen una trayectoria nítidamente abertzale así como un historial incontestable de rechazo a la organización terrorista ETA.

El primero y más antiguo es Eusko Alkartasuna, una escisión socialdemócrata del PNV que en 1986 lideró el exlehendakari Carlos Garaikoetxea y que desde hace varios años vive una grave crisis interna.

El segundo es Aralar (2001), la primera expresión política de la izquierda independentista vasca en desmarcarse expresamente de ETA. Después de contribuir al nacimiento de EH Bildu, Aralar tomó la decisión, hace apenas tres años, de disolverse en las nuevas siglas de la izquierda abertzale una vez que la coalición consolidó su propia estructura al margen de los partidos que la fundaron.

El tercero es Alternatiba, una escisión de Ezker Batua-Berdeak (la marca vasca de Izquierda Unida) encabezada en 2009 por Oskar Matute, uno de los cinco diputados que EH Bildu tiene en la actualidad en el Congreso.

El precio de los presupuestos

Pero más allá de su origen diverso, lo que ha sorprendido de EH Bildu en lo que va de legislatura —por insólita e inesperada— ha sido su disposición a contribuir a la gobernabilidad de España. Ese es el precio que la izquierda abertzale está dispuesta a pagar a cambio de su homologación como una fuerza política más en el escenario político del Congreso. Un estatus con el que, además, persigue disputar al PNV su tradicional hegemonía en la política vasca, como partido más votado pero también como interlocutor privilegiado con el Gobierno de España.

“Desde que ETA no está las cosas han cambiado en EH Bildu”, explica el periodista y víctima del terrorismo Gorka Landaburu. “Otegi fue un factor esencial para que ETA dejara las armas”, recuerda. Y “aunque a ETA la derrotamos, lo político también permitió ganar a lo militar”. Ahora “apuestan por la política. Y yo prefiero tener a esta gente en el Parlamento haciendo política que con las pistolas y las bombas que tanto criticábamos antes”.

De lo que hay constancia efectiva es de que EH Bildu está dispuesta a apoyar los Presupuestos de 2021 si se convierten en el punto de partida de la derogación de la reforma laboral (algo que ya está en el programa de Gobierno PSOE-Unidas Podemos) e incluyen avances y compromisos en derechos sociales, laborales y económicos que no han precisado.

En cambio, de lo que no hay prueba alguna, pese a la acusación que constantemente repiten PP, Vox y Ciudadanos, es de que el Gobierno vaya a entregar a EH Bildu, a cambio de sus votos en el Congreso, el traslado de los presos de ETA a cárceles próximas al País Vasco o incluso pretenda romper de la unidad de España.

Lo único cierto es que el Gobierno que más presos de ETA acercó al País Vasco sigue siendo el de José María Aznar, y eso que ETA todavía ponía bombas y cometía asesinatos: 426 traslados entre los años 1996 y 2004. Una cifra que se redujo a 237 durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero.

Paradójicamente, las cifras cayeron sensiblemente desde que ETA dejó de matar. Con Mariano Rajoy (2011-2018) los acercamientos se redujeron a 40, pero siguieron produciéndose. Igual que con Pedro Sánchez: desde la moción de censura ha habido 72 traslados.

Se trata, en todo caso, de traslados que, como recuerda Landaburu, benefician a las familias, no a los presos. Porque las cárceles “tienen los mismos barrotes”, da igual dónde estén.

Landaburu es de los que piensan que “la izquierda abertzale en su conjunto”, no EH Bildu, donde conviven distintas sensibilidades, “tendría que hacer una condena mucho más explícita, rotunda y clara no sólo de la violencia terrorista sino de la historia de ETA”. A veces lo han hecho “con la boca pequeña y sí, tendrían que hacerlo de forma más explícita, pero es muy dificultoso renunciar a 40 años”.

A pesar de ello, a él no le cabe ninguna duda de que EH Bildu “es un partido tan democrático como cualquiera”. “Nos gusten o no está ahí y tiene la representación de la gente que les ha dado”.

¿No se debe pactar con ellos a menos que condenen a ETA? Él está convencido de que sí se puede. El PP, recuerda, llegó a acuerdos con la izquierda abertzale en los ayuntamientos y hasta Aznar pactó con Herri Batasuna para negociar con ETA en su momento.

En conversación con infoLibre, Landaburu se remontó a los años más duros de la violencia de ETA. “Todo el mundo decía que dejaran las pistolas e hicieran política, hasta la derecha lo decía. Y ahora que hacen política y ETA no existe, ¿qué hacemos? ¿Qué les exigimos?”, se pregunta. Es “una gran cotradicción. Moralmente podrás decir que no compartes sus ideales, pero ante la ley son tal legales como el señor Casado o el señor Sánchez”.

“Da la impresión”, remarca, “de que algunos, sobre todo del bando conservador, echan de menos la violencia y el terrorismo. Todo es ETA. Parece que no haya desparecido hace diez años”.

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45 Comentarios
  • senenoa senenoa 16/11/20 11:58

    Bildu viene de donde viene y, ahora, hace lo que hace. Lo que le fastidia a muchos políticos (y comentaristas y periodistas y tertulianos) es que sea un partido de izquierdas, independentista, pero de izquierdas. Lo de no condenar abiertamente a ETA y su historia... Que se lo pregunten a destacados altos cargos del PP (Jaime Mayor Oreja, Wert, y tsntos otros) que defienden públicamente el franquismo y su herencia.

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  • Mila Bodas Mila Bodas 16/11/20 09:15

    El artículo, desde mi punto de vista, debería haber cargado más las tintas sobre el amplio arco democrático que ampara a Bildu como partido democrático legalmente constituido y reconocido. Porque navegar por esa suerte de calificativos ante la violencia (rechazar o condenar) no lo entienden ni ellos, "condena" ahora tiene connotaciones religiosas para sus miembros. ¡Brase visto!, que diría un buen amigo de apellido Forges, ¿pero de dónde sale ETA? Bueno, lo importante es considerar que el patriotismo conlleva avanzar para que los PGE ofrezcan oportunidades sociales claramente diseñadas para alejarse del modelo Montoro. Patriotismo es no interferir en el bienestar social de la ciudadanía, a ver si ahora resulta que las banderas nos dan de comer o nos ofrecen ayudas para la dependencia, entre otras obligaciones estatales. A ver si ahora va a resultar que son más patriotas "los de Bildu" que "los del PP" o "los de Vox".  Piruetas de la Vida.

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  • paco arbillaga paco arbillaga 16/11/20 07:53


    «¡No sufráis por mí! ¡No lloréis por mí! ¡NO PENSÉIS POR MÍ!», ¡no me salvéis!, quizá fue el gran error de ETA que no supo retirarse cuando llegó la democracia (o el inicio de ella) a España, donde cada ciudadano podía elegir por sí mismo, sin tutelas de NADIE, su preferencia de sociedad (o eso es lo que nos dicen las democracias burguesas), tras las décadas de dictadura del tirano que aún sigue inspirando la ideología de muchos españoles y parte del pensamiento de algún partido político.

    El final de la actividad terrorista de ETA matando trabajadores: empleado autopista, cocinero, concejales de pueblo, vendedor de golosinas, demuestra a qué estado de degradación había llegado esa organización.

    Parece que haya personas entre los políticos de derechas que echen en falta la actividad etarra y muchas de esas mismas personas no admiten que los familiares de los asesinados en la guerra incivil quieran buscar los cadáveres de sus familiares, e incluso, como Rafael Hernando, o Rajoy (presumiendo que había presupuestado cero para la Memoria Histórica), hacen ostentación de su desprecio hacia ellas. Las dos, ¡por lo menos!, Españas, parece que siguen en vigor.

    Me parece muy bien que Bildu, como partido de izquierda que es, apoye los presupuestos (también los de Navarra) que en algo mejoran la vida de millones de trabajadores. Habría que recordar que los anteriores presupuestos no se aprobaron porque Bildu y ERC no los apoyaron, y en aquella ocasión coincidieron con la extremosa derecha que padecemos:

    https://www.eldiario.es/politica/congreso-tumba-presupuestos-pedro-sanchez_1_1704281.html

    Por no aprobarse aquellos presupuestos hubo que convocar elecciones. ¿Rechazó la derecha política, y su prensa, aquella actuación de los hoy temibles separatistas? Si les apoyan a ellos, son buenos; si no lo hacen, quieren destruir España. Osasuna.

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    • jagoba jagoba 16/11/20 08:55

      Egunon Paco.
      El tema de Bildu es siempre complejo.
      Y ponernos a hablar de ETA, en lugar de Bildu no ayuda.
      Mas Bildu y menos ETA. Estuvieron décadas intentando convencerlos que se hicieran un partido político, para que ahora sean objeto de escarnio permanente, por las derecha y algunos"socialistas", y se les ningunee en todas los temas que intervienen.
      Si votan en contra de los presupuestos, comentan que ni los amigos bilduetarras les apoyan la mierda de PGE. Si votan a favor, que los asesinos son los que mantienen la mierda de PGE.
      Perros de hortelano.
      Que se vayan al carajo!!
      Hagamos política, hablemos de los presupuestos y decidamos cada uno lo que creamos conveniente. ¿Enmiendas a la totalidad, donde se apoya fuerte a los mas necesitados en esta Pandemia?
      Les importan un carajo los trabajadores, y van a utilizar todas las mentiras que hagan falta para recuperar su gobierno legitimo heredado de su espagggññña franquista.
      Buena semana amigo buenas caminatas.

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      • paco arbillaga paco arbillaga 16/11/20 09:12


        jagoba: Egun on! «¡Que se vayan al carajo!», o a una Labordeta, o a una F-F Gómez.

        Aquí en Navarra la derecha que padecemos de toda la vida son pesados, repetitivos y pro-etarras en el sentido que están todos los días con ella en la boca. ¡Se nota que la echan en falta para su medrar político!

        En esta tierra esa derecha, y su prensa, son las herederas de quienes apoyaron a Mola en 1936. Por lo visto solo ellos tienen la patente para destruir España.

        Que tengamos una osasunada semana. Salu2.

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  • pepelu. pepelu. 16/11/20 07:32

    A las pruebas me remito.
    Hoy en día, para Vox, la actividad frenética de su partido es desprestigiar al gobierno, enfervorecer a los descerebrados macarras para hacer caceroladas discriminatorias y contrarias a la constitución, en divulgar calumnias y patrañas para equivocar a los ciudadanos, en hundir España al igual que pretende el pp.etc. etc.

    Al contrario de HB Bildu que en los municipios en los que gobierna está promoviendo unificar criterios e ilusionar a los vecinos para colaborar con entusiasmo a mejorar todos los aspectos de confraternización y apoyo, ganando cada día más adeptos convencidos, por su coherencia política.

    Yo no sé si en los próximos comicios no votaré a este partido y considero que por lo menos cumple sus promesas de su declaración programática.

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  • Petín 1 Petín 1 15/11/20 20:53

    ¡No sufráis por mí! ¡No lloréis por mí! ¡No penséis por mí!

    Hay miles de familias que estarían encantadas por saber que los asesinos de sus familiares están en la cárcel después de haber sido juzgados y condenados.

    Magníficas palabras de Consuelo Ordoñez, hermana de Gregorio Ordóñez.

    ¿VOX ha condenado los crímenes del franquismo?

    Gorka Landaburu víctima del terrorismo de ETA “Otegi fue un factor esencial para que ETA dejara las armas”

    Consuelo y Gorka, magníficas personas.

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  • Arkiloco Arkiloco 15/11/20 20:00

    Venía a comentar algo sobre el artículo pero me he topado con el 3.3 de Bidebi. No he seguido tras leer que el "declive de ETA y otras organizaciones armadas en el mundo empieza en 2001". Bidebi entiende el mundo como el mundo occidental y democrático y ni se entera que para 2001, ETA y el IRA eran anacronismos de organizaciones cuyo declive y canto del cisne se remonta a decadas más lejanas. Luego insiste en la curiosa idea de que la disolucion de ETA y los acuerdos con el IRA han sido cosas de la presion de la IA y los que han convencido desde las sombras. Aunque Bidebi no sabe nada de las grandes diferencias entre ETA y la organización irlandesa y sus procesos entiende que ha sido igual o parecido y rechaza la idea de hablar de "derrota". Ni se le ocurre pensar que la "presion" y el convencimiento llega facilmente cuando en lo político y lo ético has sido derrotado hace tiempo y se abre la consciencia de que no hay futuro ni nada que rascar con esos medios salvo empeorar. Y en el caso de ETA cuando la derrota llega también a afectar a lo militar y a su debilidad y dificultades para actuar con cada vez menos miembros y más cercados. Así llega fácil el convencimiento y es fácil convencerse de que continuar no tiene ningún sentido o es agrandar el desastre para ellos mismos y sus aliados políticos. Del IRA se hace muy evidente que Bidebi sabe poco y que debería leer más. Tras estas notas a unos desatinos que imagino continuarán en las sucesivos 2.2 y 1.1 quería comentar algunas cosas sobre la falta de avances de Bildu en la crítica de su pasado, algunas exigencias que se le hacen y benevolencias algo confusas. Sobre esto último algunos se refieren y parece tener sentido a que se le exigen a Bidu condenas cuando otros no han condenado el franquismo o son sospechosos de justificarlo. La equiparacion da más para la explicación de como se puede justificar algo que está mal con otra cosa del mismo pelaje. Y que los que ahora le exigen a Bildu condenas hacen lo mismo que en tiempos hicimos otros al criticar a los que pactaban con franquistas. No hay mucha diferencia y los olvidos, aceptaciones del otro y las autocríticas han llegado con el tiempo y los cambios.

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    • Arkiloco Arkiloco 15/11/20 21:23

      La crítica casi siempre está filtrada por nuestras preferencias y de ahí que incidamos más en unos aspectos que en otros o que sea muy frecuente aprobar y justificar algunos comportamientos que tienen muchos agujeros y contradicciones con otros que también los tienen y por lo que recriminamos al adversario en el pasado. A que Bildu se comprometa con cuestiones de Estado y en el mantenimiento de este gobierno lo podemos valorar de forma positiva y encontrarle argumentos muy razonables para defenderlo pero no conviene olvidar las sombras ni desetimar de cualquier manera los argumentos del oponente que, aunque motivados por intereses partidistas o de disputa del poder, hurgan en lo problemático. Y así se critica ferozmente a quienes cargan contra el gobierno y nos olvidamos de Bildu y lo confortable que les resulta este olvido, que no se les exija nada ni se les critique y hasta se les defienda, para escaquearse de la crítica a su pasado y seguir con el blanqueo en esta situación tan complicada y donde su apoyo se hace necesario. Sea o no premeditado como objetivo, el apoyo de Bildu al gobierno si les ofrece esto como resultado. Menos o ninguna exigencia crítica respecto a su pasado, mejora de su imagen entre algunos sectores y, como se dice en el artículo, mayor capacidad para competir con el PNV con un pragmatismo y relación con el gobierno español que le era desconocido. Los costes para el gobierno es dificil evaluarlos pero es cierto que alrededor de esto hay bastante incomprensión, que es molesto y que no es tan fácil como parece explicarlo. Las heridas son recientes y no hay muchos Landaburus tan comprensivos y razonables. Que Bildu no vaya más allá en la crítica parece motivado por muchas razones y aunque cualquiera podría pensar que la autocrítica sería beneficiosa por si misma para la organización y su proyección hacia el futuro. Es decir, un bien y ejercicio positivo en si mismo y que no debería depender de exisgencias y presiones externas. Las dificultades y límites son evidentes.

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      • Arkiloco Arkiloco 15/11/20 22:16

        En primer lugar porque la visión crítica sobre ese pasado es superficial y el consenso asumible parece situarse en el "cuando" debió dejar de existir. Una reflexión meramente instrumental y sobre lo temporal, de escaso calado y que tan apenas roza los aspectos más de fondo y problemáticos en lo ético y lo político que acompaña a cualquier organización que decide utilizar medios violentos y el asesinato como vias para alcanzar objetivos políticos. Y las innumerables ficciones y teorias delirantes que se tienen que construir para justificar su existencia, sus atentados y asesinatos. Son excepcionales reflexiones y decisiones como las que tomó la organización a la que perteneció Pepe Mujica, los Tupamaros, sobre su disolución y la consciencia sobre peajes y costes perversos de actuar con esos medios, la inevitable autonomización de lo militar sobre lo político y la rebaja constante cuando no desprecio de cualquier consideración ética y la su relación con medios y fines. Esas reflexiones no han llegado a la Izquierda Abertzale. Por otro lado y sin reivindicar casi con orgullo casi todo su pasado sería díficil explicar, no tanto el sufrimiento causado, como el autoinfligido y que decenas de muertes, de sus militantes y familiares, sufrimientos y miles de presos y años de cárcel, han sido lo que han sido, estériles, y sin resultados a la altura de esa violencia y consecuencias. Pasar del Gora ETA a ETA ha sido una gran cagada no es fácil y menos con unos cientos de presos en la cárcel y muchos años por cumplir. Y por eso, el discurso por el dolor causado aparece como forzado, formal o poco convincente. Que sea así es porque el discurso principal y el relato que se construye es, fundamentalmente, hacia dentro. Y para aglutinar a sus tradicionales seguidores la autocrítica solo puede ser leve, formal o la mínima necesaria para ser aceptado como interlocutor y partido asumible dentro de un marco democrático. Que no critiquen o promocionen de forma discreta homenajes a los que salen de la cárcel y otras iniciativas que celebran el pasado y las muertes causadas forma parte de la representación.

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        • Arkiloco Arkiloco 15/11/20 22:45

          Por todo esto, es dificil que Bildu vaya más allá en la crítica. Las críticas y presiones externas tan apenas les afectan o las tienen poco en cuenta y de alguna manera sirven para aglutinar y reforzar a su electorado y seguidores. A ellos se dirigen y han comprobado que la falta de autocritica no les impide mantenerse e incluso crecer y acceder a nuevos sectores y, sobre todo, jovenes. El electorado de Bildu es un electorado forjado en sangres, responsabilidades y consecuencias que no se dejan de compartir y que se han socializado. El proceso ha permitido controlar bastante bien las críticas y las disidencias pero no ha impedido que haya surgido un movimiento, todavia pequeño pero bastante activo, que se siente traicionado por los dirigentes de Bildu y que es el responsable de atentados que han venido produciéndose contra sedes de partidos y de los que no se ha salvado Sortu, el principal partido de lo que se llama coalición y que en realidad es uno solo y ese partido. A pesar de ser atacados como PSOE o PNV y Otegi ser calificado como traidor, mentiroso e indecente, la crítica a ese movimiento está siendo moderada. No parece de momento una contestación a Bildu con mucho futuro pero, por si acaso, pensarán, mejor no alimentarlo llevando la crítica a ETA y su pasado más lejos de lo poco que hasta ahora han avanzado. La situación actual, las necesidades del Gobierno de coalición o en el caso de Navarra, del gobierno foral, les ha venido de perlas. Y así, ni quieren ni necesitan moverse. Derrotada ETA la paradoja de lo que algunos llaman "la derrota del vencedor" tiene su sentido. El coste electoral de sus posiciones está siendo escaso o nulo. Para otras consideraciones, la baja valoración que como organización merece quien justifica o se complace con semejante pasado y su incapacidad para la autocrítica. Que la ayuda venga de justificarlos con los que no condenaban el franquismo tambien dice algo sobre esto.

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  • bidebi bidebi 15/11/20 18:50

    3.3 Lo que está pasando ahora mismo es que ese odio no existe en fuerzas nuevas de la izquierda como Podemos, o no existe en las nuevas generaciones del llamado PSOE.

    El declive de ETA, y de muchas organizaciones armadas en el mundo, empieza con los atentados del 2001 en NY que tanto impactaron en todo el mundo, sigue con el cese pactado del IRA y termina con la presión y hacer constante de la izquierda abertzale para terminar con la violencia armada. Hay que tener en cuenta que para ETA el IRA era como el hermano mayor por su antigüedad, y hasta el último momento copió casi literalmente su cese y desarme. La diferencia es que en el caso del IRA fue un cese pactado y ordenado, pero en el caso de España fue un cese exclusivamente unilateral, cosa que siguen sin comprender los personajes internacionales que se involucraron en el mismo.
    ETA tenía que haber cesado mucho antes desde cualquier inteligencia política. Se sobrevaloró a si misma e infravaloró al estado español ayudado por la CIA. La ayuda de los USA fue fundamental, junto a la menor francesa, en cuanto aportó al estado la última tecnología militar en localización, seguimientos e identificaciones. De poner balizas en los coches se pasó entonces a utilizar los satélites.
    Además entró en juego la razón de los hechos, la contabilidad. No era soportable por más tiempo el sufrimiento propio y ajeno sin ningún resultado durante años que lo haría mínimamente “justificable”. En el DEBE de ETA había mucho en el HABER había poco. Si a todo ello sumamos las razones éticas de rechazo a tanta violencia, la izquierda abertzale pudo convencer de la necesidad del cese definitivo. Es de justicia también nombrar a una persona que contribuyó mucho a lograr ese cese como fue Jesús Egiguren de los socialistas vascos, o Josu Urrutikoetxea por parte de ETA o Arnaldo Otegi por parte de la IA.
    La propaganda oficial, después de tanta humillación, prefiere hablar de vencidos, pero la realidad es que más que todo fueron convencidos por muchos desde las sombras.
    Sin aquél convencimiento hoy seguiríamos con una ETA disminuida pero activa.
    La inteligencia política se impuso por una vez.

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  • bidebi bidebi 15/11/20 18:49

    2.3 ¿El maquis español, principalmente comunista, era también una organización terrorista?. Era esencialmente una guerrilla antifranquista, eso es cierto. Pero es que ETA nació a finales de los cincuenta en parecido escenario y en plena efervescencia de los movimientos armados en el mundo. Y era admirada por buena parte de la izquierda española. Llega el 75 y la reforma del franquismo alcanza su cumbre con la constitución del 78. Tanto ETA como la izquierda aberzale reniegan de la reforma y exigen una rotura con cuarenta años de fascismo en España. Evidentemente, los que apuestan por la reforma empiezan a tener a ETA como el enemigo principal. Parece que los que apostaban por la rotura y denunciaban la reforma alguna razón tenían ante la actual democracia devaluada y corrupta. Todo lo anterior no quiere decir por mi parte que seguía estando justificada la lucha armada, pero el problema para España es que cientos y cientos de vascos en varias generaciones sí lo creían.
    ¿Cómo es posible que una organización armada en plena actividad durara más de cincuenta años en un país de Europa?. Pues por parecidos motivos de que el IRA irlandés durara aún mucho más en uno de los imperios del mundo : Por respaldo popular. Y en el caso vasco porque mucha ciudadanía vasca veía que si ETA era muy violenta el estado español era igual o más. De ahí muchas veces el silencio que se acusa a esa ciudadanía. Si tú combates a una organización armada con otra organización armada ilegal desde un estado supuestamente democrático, practicas la tortura de forma habitual, juzgas sin pruebas y reprimes de forma brutal, no esperes amor hacia ti.
    Si la izquierda aberzale es ETA, como dice el nacionalismo español, y resulta que consigue miles de votos en las urnas, ello en si mismo supone un rotundo fracaso de tu estrategia política. Si durante cuarenta años ETA condicionó casi totalmente la política española, con lo que supone de humillación, y si encima eres consciente de tu fracaso político al recibir tantos miles de votos, los dos ingredientes unidos explican el odio que sigue vigente en el neofranquismo español y en el “socialismo” de la vieja guardia del 78.

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  • bidebi bidebi 15/11/20 18:47

    Es curioso-gracioso lo que dice el titular : “SIN MIRAR ATRÁS”.
    Y digo que es gracioso porque, precisamente, el actual régimen español se basa, como elemento fundamental de su existencia, en NO MIRAR ATRÁS. Sin esa premisa no hubiera sido posible la reforma del franquismo. Todo el mundo lo sabe, pero el cinismo reinante llega al extremo de ver pajas en los otros y no ver vigas en los propios ojos.
    Partiendo de esas grandes vigas que se quieren imponer en cualquier diálogo sobre el tema es muy difícil llegar a acuerdos sobre el pasado. Además, aún hoy en día, es muy difícil hablar con libertad sobre todo lo que significó el movimiento ETA, porque una mínima objetividad te puede hacer sospechoso de “terrorista”. A lo que habría que añadir el desconocimiento casi absoluto de la mayoría de españoles sobre el tema ya que lo que se les transmitía como “información” eran en realidad partes de guerra. La partidista novela Patria, que con tanto empeño y dinero se ha difundido, constituye el relato más extenso que los españoles han recibido. Evidentemente relato de parte, de la parte del nacionalismo español.
    Todo ello hasta cierto punto tiene su lógica porque todavía siguen abiertas muchas heridas y siguen vivas víctimas de una u otra trinchera de un conflicto tan sangriento.
    Después está el supuesto pacifismo de muchos que rechazan la violencia, pero que en realidad la rechazan cuando el que la practica no es uno de los suyos. Es muy posible que hasta el señor X, el Felipe de la Cal, se declarar profundamente pacifista ante un micrófono. De tal manera que, a mi entender, el principal rechazo a ETA no provenga de su actividad armada y sus centenares de víctimas, si no de su ideología independentista que podía poner en peligro la sacrosanta unidad de la patria. Unidas la ideología y las armas, no es fácil dilucidar que odia más lo establecido español.
    Y esto se ha visto muy bien con ocasión del conflicto con Catalunya, que desde un pacifismo total en su soberanismo se les odia tanto, o más, que a ETA.

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  • JIRS JIRS 15/11/20 17:11

    TRACA, TRACA, TRACA....
    C´s, PP, Vox y los "tres tenores -barones - del PSOE" (por aquello de que siempre andan dando el cante), están, escandalizados porque un partido del arco parlamentario, en este caso EH Bildu, apoye o se abstenga en los presupuestos.
    Pero no hay que equivocarse, el objetivo del escándalo continúa siendo intentar evitar que el Gobierno de coalición del país siga gobernando (lo que no entiendo es por qué los "tres tenores" parecen coincidir en el ese objetivo con la derecha, la derechona y la ultraderecha.
    Nos guste o no, tanto EH Bildu, como VOX, son partidos legales que representan a una parte del electorado, en los extremos del arco parlamentario.
    Intento comprender el argumento que se maneja: EH Bildu, es heredero de HB y por lo tanto de ETA, que asesinó a casi 900 personas; si es así podemos colegir que el PP es heredero de AP y por tanto del franquismo - eso si, arropado por la Iglesia Católica - que asesinó (una vez terminada la guerra civil) a miles de ciudadanos, que depuró a miles de maestros, que sembró las cunetas de cadáveres, hasta convertir a España en el segundo país del mundo en desaparecidos, tras Camboya, etc, etc.
    Se dice que el Gobierno ha cedido en el traslado de presos vascos a zonas más cercanas a sus familias - cuando es lo que la ley ordena - para que EH Bildu apoye los presupuestos.
    No se si muchas o pocas personas y organizaciones se escandalizan con esto, pero ETA, afortunadamente dejó de existir hace algunos años.
    Lo que me sorprende es que esas mismas personas y organizaciones escandalizadas, no lo hicieran cuando entre los años 1996-1999 (mientras ETA asesinaba), el Sr. Aznar trasladó a 190 presos de ETA cerca de sus familiares, y mientras en el año 1998 negociaba con ETA (eso si, utilizando para más sarcasmo el eufemismo de Movimiento de Liberación Nacional Vasco).
    Da la impresión de que una de las peores cosas que le pudo pasar al PP (y actuales nuevos acompañantes), políticamente hablando, fue la desaparición de ETA. Parece que esa desaparición, fue una alegría para la ciudadanía en general y una desgracia para el PP (hoy desmembrados en C´s + PP + Vox).
    TRACA, TRACA, TRACA..... y lo que les queda.........

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