Muy fan de...

Muy fan de... Antonio Miguel Carmona

¡Ay, Carmona, para un momento entre bolo y bolo y escúchame!: preocupada me tienes, te veo en medio del Pim Pam de tu partido y sufro. Eres el pavo del sándwich socialista, menos mal que no andas falto de sentido del humor, porque para aguantar tanta presión te va a hacer falta. Muy fan.

Andabas tú tan feliz por los madriles vistiéndote de bombero, montándote en silla de ruedas o conduciendo un autobús de la EMT –una ya no sabía si estabas en precampaña electoral o haciendo un homenaje a los Village People–, cuando el miércoles 11 de febrero saltó la noticia bomba: Pim Pam disolución.

Supongo que te quedaste de pasta de boniato, como decía mi tía abuela valenciana. Tan solo un día antes, durante la enésima presentación de tu candidatura en aquel desayuno Foro Nueva Economía que reunió a pesos pesados y pasados del PSOE con el actual baranda de la casa, habías dejado uno de esos titulares que tanto triunfan en la prensa y en las redes sociales: "Por supuesto, esta es la vez 123 que lo digo, pongo la mano en el fuego por Tomás Gómez. No una; las dos", quién iba a decirte Antonio Miguel, que al día siguiente tendrías que usarlas para decirle a tu compañero de viaje en ese camino a vuestra deseada reconquista de Madrid: Pim Pam adiós.

Claro, hay adioses y adioses, no habría sido lo mismo si Tomás se hubiera bajado del tranvía electoral por su propio pie, pero como le apearon sin quererlo él, con prisa y sin pausa, hay un mal rollo en el aire que ni la familia Janeiro cuando les daba por liarla en Ambiciones…

Qué rato tan chungo estarás pasando, Carmona. Tu jefe y tu amigo en guerra abierta, el uno: “Te cambio la cerradura y no abres la puerta del despacho ni con la radiografía del urólogo”. El otro: “Devuélveme las miniaturas de las vespas y quédate con todo lo demás, pero a mí nadie me manda a Parla a… a la fuerza”.

Yo que tú miraba entre tus disfraces a ver si encuentras uno de Kevin Spacey en El Negociador, porque la trifulca del PSM-PSOE no la arreglan ni Merkel y Hollande con garrafas de Mimosín.

Cuando surgen este tipo de divorcios en los partidos, siempre hay quien se posiciona claramente con una de las partes y quien está claramente con la otra, prensa incluida… Pero tú no puedes, Antonio Miguel, a ti te toca caminar entre dos tierras, como un héroe del silencio –mira, otro disfraz que podrías ponerte, el de Bunbury– porque a Tomás le han borrado del cartel electoral, cuando ya estaba impreso y todo, pero tú sigues en la carrera electoral y te toca decir todo el rato eso de “los quiero a los dos”. Y rezar para que en medio de la bronca no te caiga a ti algún bofetón. Pim Pam marronazo.

Desde fuera, te confieso, los que no tenemos arte ni parte en este embrollo familiar, seguimos con enorme interés y kilos de pipas el nuevo culebrón de la política española.

Fuera del asunto más feo de toda esta situación que ya veremos cómo se resuelve judicialmente –el sobrecoste del tranvía de Parla, más famoso a estas alturas que el de Santa Marta–, es interesante y muy entretenido coleccionar teorías y especular sobre las posibles razones que han podido llevar a los Sánchez a liquidar a los Gómez y cuál es el papel de los Díaz, si ha habido influencia de Pérez, qué pensarán Rodríguez y González… lástima que Ximo y Carme no se apelliden Martínez y López, porque nos saldría una versión curiosa de Ocho apellidos vascos.

El capítulo siguiente de la historia consistirá en comprobar si el resultado de la estrategia de Sánchez y Luena –segundo entrenador que anda estos días haciéndose un Karanka ante la prensa–, es un gran acierto como auguran unos, o un tremendo error, como predicen otros.

¿Quiénes acertarán en su pronóstico sobre las consecuencias del cambio inesperado que hizo el Míster a pocos minutos del final del encuentro, los del fondo norte que lo aplauden porque creen que traerá la remontada milagrosa, o los del fondo sur que lo abuchean porque creen que es la puntilla para que el equipo, en horas bajas, descienda a segunda en mayo? Pim Pam veremos.

Entretanto ahí estás tú, Antonio Miguel, haciendo campaña Pim Pam, Pim Pam, sin descanso, con tu pelazo ignífugo en medio del incendio de Ferraz. Con razón te vestiste de bombero, eres un visionario.

P.D. La otra noche soñé que las guerras internas en los partidos se hacen siempre pensando en el bien del ciudadano. Claro que de pequeña también soñé una vez que una amiga y yo íbamos a casarnos con Starsky y Hutch.

El socialista Antonio Miguel Carmona será vicepresidente de Iberdrola España

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