El futuro de Cataluña

Casado y Arrimadas apoyan otra foto de Colón por Cataluña pero barajan ceder todo el protagonismo a Abascal

Santiago Abascal (de espaldas) saluda a Pablo Casado y a Isabel Díaz Ayuso en la manifestación de la Plaza de Colón de Madrid de febrero de 2019.

Fernando Varela

PP y Ciudadanos no querían movilizaciones en la calle. Preferían una ofensiva combinada en las instituciones —presentando mociones y propuestas contra los indultos en ayuntamientos, diputaciones, asambleas autonómicas y en el Congreso y el Senado— y en los tribunales de justicia. Pero Vox no les ha dejado otra opción.

El guion se parece mucho al de febrero de 2019. febreroPrimero una plataforma, Unión 78, integrada por voces tan representativas del antinacionalismo como Rosa Díez, María San Gil o Fernando Savater, llama a la movilización de los ciudadanos el próximo 13 de junio en nombre de la sociedad civil. Como entonces, el escenario vuelve a ser la Plaza la de Colón de Madrid, convertida por la derecha en símbolo de sus movilizaciones más multitudinarias.

Inmediatamente se sumó Vox, que ya lleva días anunciando su intención de trasladar a la calle su oposición a la concesión de indultos a los dirigentes políticos y sociales a los que el Supremo condenó por su participación en el fallido intento de declarar la independencia de Cataluña. Y después, al rebufo, lo hicieron también PP y Ciudadanos. Aunque esta vez, a diferencia de lo que ocurrió hace algo más de dos años, se resisten a confirmar la asistencia de sus líderes, Pablo Casado e Inés Arrimadas.

La convocatoria de Unión 78 denuncia “muy graves ataques del Gobierno y de los partidos que le apoyan a la división de poderes y a la igualdad ante la ley”, afirma el “progresivo desmantelamiento del Estado” y acusa al presidente Pedro Sánchez de querer “suspender” la “Constitución por la vía de los hechos consumados”.

No son argumentos muy diferentes de los que motivaron la celebración de la multitudinaria manifestación de Colón de febrero de 2019, la primera que unió en un mismo escenario a los líderes de las tres derechas, Pablo Casado (PP), Santiago Abascal (Vox) y Ciudadanos (entonces Albert Rivera).

Concentración en la plaza de Colón de Madrid en febrero de 2019.

Por aquellas fechas, como ahora, Casado ya daba por finiquitado al presidente: "El tiempo de gobierno de Sánchez ya ha acabado", decía el líder del PP a los periodistas en la plaza de Colón.

En aquella ocasión PP, Vox y Cs pactaron la lectura de una manifesto plagado de falsedades. Algunas muy parecidas a las que ahora alimentan el argumentario de los tres partidos y de la derecha mediática en contra de los indultos. Entre ellas la de que Sánchez había entregado la soberanía nacional a cambio de los presupuestos —ERC y Junts votaron en contra de ellos junto al PP y Cs apenas unos días después, provocando la convocatoria de elecciones anticipadas— o que había aceptado la figura de un mediador internacional para negociar la independencia de Cataluña.

El primero en confirmar su participación en la manifestación fue el propio Santiago Abascal. “Apoyamos sin matices esta convocatoria”, escribió en Twitter. “Es importante que los españoles, más allá de las siglas de los partidos, nos unamos contra este atropello a la legalidad, a la justicia, a la democracia y a la unidad de España. Nos vemos en Colón”, remarcó dejando claro, desde el primer momento, que él sí estará allí en persona.

Fuentes del PP confirmaron poco después su respaldo a la segunda protesta de Colón. “El Partido Popular estará presente en la protesta que se acaba de convocar contra los indultos”, en referencia al anuncio de Unión 78. Pero sin confirmar, ni desmentir, que el propio Casado vaya a estar presente, como ocurrió en 2019. Habrá representación de “la dirección nacional”, precisaron en el PP sin aclarar que entre ellos vaya a estar el líder del partido.

Parte de las dudas de PP y Cs tienen que ver con la experiencia de la protesta de hace dos años porque la mayoría de analistas creen que aquello impulsó definitivamente el crecimiento de Vox. Los de Abascal venían de entrar en el Parlamento de Andalucía, donde se convirtieron en la fuerza decisiva para acabar con décadas de gobierno socialista, pero aún no habían dado el salto político que vino después.

Para el PP se trata de un dilema mayor. El pasado octubre, Casado marcó distancias con Abascal en el debate de la moción de censura en la que el presidente de Vox trató de disputarle el liderazgo de la oposición. Desde entonces ha intentado mantener cierta distancia con los ultras, a pesar de que gobierna gracias a ellos en varias comunidades autónomas, evitando las críticas directas. Compartir foto en Colón puede arruinar aquel intento de construir un discurso más centrado.

Temor al impulso de Vox

En la dirección de Génova se saben fuertes después de las elecciones madrileñas y no quieren perder el impulso que reflejan las encuestas, en gran parte gracias al hundimiento de Ciudadanos. Pero la crisis de Ceuta ha vuelto a empujar a Vox, que se mueve como pez en el agua en el debate migratorio. De ahí la preocupación por que los de Abascal capitalicen también la movilización contra los indultos.

De momento, Casado se mantendrá en segundo plano. En busca de un perfil propio, este viernes anunció una recogida de firmas contra los indultos que recuerda a aquella que encabezó Mariano Rajoy contra la reforma del Estatuto de Cataluña cuya anulación parcial por parte del Tribunal Constitucional está precisamente en el origen de la eclosión independentista de la última década.

Tampoco es la primera vez que Casado ordena recoger firmas como estrategia para hacer oposición. Ya lo hizo contra la reforma educativa, conocida como Ley Celáa, y en octubre del año pasado también en una campaña contra la okupación de viviendas.

Inés Arrimadas, la presidenta de Cs, tampoco ha aclarado si estará en Colón el próximo 13 de junio. Hace dos años no acompañó a su líder, Albert Rivera. No obstante, la formación naranja sí ha confirmado que apoya la manifestación. “Ciudadanos va a dar la batalla contra los indultos y en defensa de la justicia en todos los frentes y anima a toda la sociedad a que lo haga también”, señalaron fuentes de Cs.

Los de Arrimadas han optado por decir que “la movilización del día 13 es de la sociedad civil, de referentes intelectuales que tienen nuestro respeto y apoyo”, de manera que “el protagonismo ahí debe ser para ellos y no para partidos”.

Poco después, lo confirmaron a través de Twitter:

 

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