XIX Congreso Nacional del PP

Cospedal se queda sola al reclamar una candidatura única tras el 5 de julio

María Dolores de Cospedal en un acto con afiliados en Murcia.

La demanda de una candidatura única para el XIX Congreso Extraordinario del PPPP, el de la sucesión de Mariano Rajoy, ha sido una de las notas dominantes en los días posteriores a la convocatoria del cónclave, que se celebrará los días 20 y 21 de julio en Madrid. Esta opción, no obstante, se evaporó el lunes pasado cuando Pablo Casado dio un paso al frente y Alberto Núñez Feijóo una espantada. A estos movimientos les siguieron los anuncios de María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría.

Ahora, cerrado el plazo para que los afiliados se inscriban para votar, las miradas están puestas en el 5 de julio, fecha en la que, como máximo, sólo pueden quedar dos precandidatos de cara al congreso. Y, pensando en ese día, ya se han producido algunos movimientos para tantear el terreno. 

Ha sido Cospedal, secretaria general del PP en los años de Mariano Rajoy como presidente, quien este lunes apostó por una lista de integración entre los dos candidatos más votados el 5 de julio.

En declaraciones a Onda Cero, la líder de los conservadores de Castilla-La Mancha se mostró "absolutamente" partidaria de este escenario, incluso en el caso de que ella quedase en segundo lugar.

"Sería partidaria", dijo al tiempo que consideró que eso "sería bueno para el partido". "¿Que no es posible? Bueno, veremos. Pero yo soy partidaria y si es mi caso, lo voy a intentar", dijo. Cree Cospedal que entre el momento de la votación del 5 de julio y la fecha del congreso hay mucho tiempo "para hablar".

Santamaría: ganar a Pedro Sánchez

Ni Santamaría ni Pablo Casado recogieron el guante. En Melilla, la exvicepresidenta del Gobierno dijo abogar por la "generosidad" entre compañeros de partido "ahora, durante y después" y subrayó que sus adversarios son "socialistas, los populistas y los independentistas". Y su objetivo, ganar a Pedro Sánchez. De ahí no quiso moverseganar a Pedro Sánchez..

Más claro fue Casado, que dio muestras de que si está en este proceso lo está para ganar. Desde Véjer de la Frontera (Cádiz), el exresponsable de Comunicación de PP señaló que desde el primer minuto dijo que su candidatura estaba abierta a "todas las opciones que quisieran integrarse" y queiba "a ir hasta el final". "No porque sea mejor que el resto", explicó, sino porque cree que es aquella en la que "se puede integrar todo el mundo".

La semana pasada, el martes, horas después de anunciar su precandidatura, desde el equipo de Cospedal se trasladaba que habían intentado que Casado se integrara en su proyecto y que este lo había rechazado. 

¿Corregir a los militantes?

En los últimos días, en sectores del PP se ha instalado la preocupación de que los resultados de la primera votación "sean corregidos" por los compromisarios en el congreso y que el candidato más votado en primera fase no lo sea en la segunda. "El más cercano al aparato puede acabar imponiéndose y esto rompería el partido", valora un líder regional. Antecedentes existen. Así ocurrió, por ejemplo, en el congreso regional celebrado en Cantabria, en el que María José Sáenz de Buruaga venció a Ignacio Diego, que, a su vez, había sido el más apoyado por los afiliados.

Algunas de las fuentes consultadas interpretan el ofrecimiento de Cospedal en clave de debilidad, como si viese que, de momento, no está bien ubicada en la carrera por la sucesión de Mariano Rajoy. 

En este sentido, hay quienes consideran que "la fuerza exhibida por Casado" en los últimos días ha logrado el "milagro" de que Cospedal, enemiga interna de Santamaría desde hace diez años, estaría ahora dispuesta a integrarse en una lista con ella.

Casado pide "neutralidad"

Mientras, Casado pidió a las direcciones provinciales del partido que garanticen "la neutralidad y la libertad de voto". Lo dijo en Córdoba, donde la presidencia del partido anunció neutralidad en el proceso.

El diputado por Ávila demandó "juego limpio y que no se obligue a nadie a hacer uso de su voto en una dirección o en otra". También pidió "unidad". Y en este punto no ocultó que está habiendo presiones. "Si ya en la fase de votos está habiendo presiones, imagínese lo que será cuando pueda salir una candidatura que a otros no guste", reflexionó.

Casado tiene gran parte de sus apoyos en Madrid. Fue diputado en la Asamblea y presidente de las Nuevas Generaciones en la etapa de Esperanza Aguirre al frente del partido. Cuenta con una buena base de apoyos, aseguran en su equipo. Pero el presidente de la Comunidad, Ángel Garrido, ya se ha decantado a favor de Cospedal.

El censo, en evidencia

Este lunes a las 14.00 horas se cerró el plazo para que aquellos afiliados que quieren participar en la primera fase de votación del futuro líder del partido lo hagan.

La distribución de inscritos al completo no será facilitada por Génova hasta este martes. A última hora del lunes no se habían recibido datos definitivos de las direcciones regionales y provinciales.

Con este paso, el PP pone a prueba la veracidad de su censo y la capacidad de movilización interna. A día de hoy, el censo oficial de afiliados del PP es de 869.535 personas. Una cantidad que las fuentes consultadas ven "bastante hinchada". "Está sin depurar y sin actualizar", señala un líder regional.

El precedente de los congresos regionales celebrados a lo largo de 2017 dejó muy bajo el listón de la participación en proporción con el censo. No llegó al 9% . Concretamente fue del 8,6%, según datos publicados por este diario a partir de las cifras facilitadas por la dirección del PP.

Los estatutos del PP fueron modificados en el apartado que tiene que ver con el sistema de elección de líderes en el XVIII Congreso Nacional, celebrado en Madrid en febrero de 2017. Se trata de un sistema de doble vuelta asimétrico si se tiene en cuenta que en la primera de las fases votan los militantes. En la segunda, ya en el congreso, votan los compromisarios.

Excluyendo a Galicia, donde el congreso fue celebrado en mayo de 2016 con los estatutos antiguos como base, fueron 64.289 los afiliados que votaron en los congresos regionales (en las 16 autonomías restantes, Ceuta y Melilla). En esos territorios, el PP aseguraba contar en aquellas fechas con 747.518 militantes. Una cifra que aumentaba hasta 848.542 si se incluían los datos de Galicia.

Una participación idéntica a la media de los congresos regionales –el 9%– supondría que en esta fase votarían 78.258 militantes.

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