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Mujeres

La elección de un cargo de IU reabre la guerra en Madrid y salpica a la dirección federal

A veces una pequeña chispa desencadena un gran incendio. Y eso es lo que ha pasado en Izquierda Unida-Comunidad de Madrid (IU-CM). Que una elección de un cargo intermedio y poco visible ha generado un episodio (otro más) de guerra interna, y a la vista de todos –véase Twitter–, y con visos de convertirse en un conflicto con la dirección federal de Cayo Lara

El resultado ha sido este: este sábado se celebraba la II Conferencia de Mujeres de IU-CM. Misión: elegir a la nueva coordinadora regional de Mujeres, a la sustituta de Laura Carenas. Al final, en medio de una enorme tensión y con cruces de acusaciones de "manipulación" de censo y de normas, resultaron nombradas dos coordinadoras: Marta López, respaldada por la cúpula de IU-CM; y Sara Porras, apoyada por los críticos con la ejecutiva regional y, sobre todo, avalada por el equipo de Lara. De telón de fondo, todos admiten cuál es el problema: la cruenta batalla interna en Madrid que viene de largo y que en diciembre se resolvió por la mínima: el líder, Eddy Sánchez, fue nombrado por un 51% de los votos gracias a una alianza de varias minorías. El 49% restante, nucleado en torno a dos listas, no entró a formar parte de la dirección. 

Siempre se ha dicho que entender el funcionamiento de IU-CM es muy complejo. Básicamente porque es una federación con gran poder en militancia –y con bastante tirón electoral– y, a la vez, muy fragmentada. Y ahora, dividida casi en dos mitades perfectas. Así que las tiranteces estallan con poco. Como por la elección de la coordinadora de Mujeres, un cargo con poco peso real orgánico.

¿Por qué el lío? Un mes antes de la II Conferencia, programada para el 18 de mayo, se consensúan las normas para nombrar delegadas por asambleas, delegadas que luego son las encargadas de elegir a su coordinadora. En esas normas se consensúa que toda la documentación relativa a "actas, delegadas, enmiendas y resoluciones" se remita a la Comisión Permanente de Mujeres de IU-CM "al menos cinco días antes" de la II Conferencia. O sea, antes del 13 de mayo. Cumplido el plazo, según los números de Porras, hay "67 asambleas" que cumplen los requisitos y otras 11 de las que tienen "conocimiento", pero que presentan diversas "incidencias" que son subsanables. Pero la dirección de Sánchez presenta otra quincena más de asambleas, de las que la Permanente de Mujeres "no tiene ningún tipo de conocimiento ni ninguna documentación". 

Hasta con notario

El jueves 16, se produce una reunión entre Mujeres de IU-CM y la cúpula regional, capitaneada por su secretario de Organización y la responsable de Áreas Transversales, Carlos Paíno y Laura Nuño. La cita acaba sin acuerdo. Los de Porras piden documentación y conocer el nombre de las delegadas. La ejecutiva autonómica dice que Mujeres de IU-CM pretende "negar el derecho de participación de más de 15 asambleas" y alega que "quien custodia y acredita los censos" es la Secretaría de Organización de IU-CM, "como ocurrió en la I Conferencia", en octubre de 2009. Mujeres de IU-CM denuncia que lo que pretende la cúpula es "manipular" los números y "componer un nuevo censo" sin contrastar y sin dar información. Y habla de "injerencia".

Anteayer, sábado, se constituyeron dos mesas: una, la oficial, en las que se incluía la polémica quincena de asambleas. En la otra, la apoyada por la Permanente de Mujeres. Estas no aceptaron la mesa oficial y reconocieron sólo las acreditaciones que constaban a 13 de mayo. Según López y sostuvo IU-CM en una nota divulgada este domingo, se intentó llegar a un acuerdo. No se pudo y, "ante la imposibilidad de debatir los documentos y celebrar la II Conferencia", las alineadas con la cúpula votaron un cambio de horario y eligieron a Marta López como nueva coordinadora. De hecho, IU-CM publicó en su página el nombramiento. Mientras, el otro sector debatió el documento político y eligió a Sara Porras como jefa de Mujeres a la hora prevista, a las 19 horas, por 45 votos a favor, ninguno en contra y ninguna abstención. Además, contrató a un notario para certificar "todos y cada uno de los pasos". La II Conferencia, por cierto, tuvo lugar en la sede federal, en la madrileña calle de Olimpo.

Clima "tremendamente violento"

Todo ello en medio de un clima de enorme tensión. Basta mirar el acta de la reunión: se habla de "gritos, zarandeos, intentos de quitar la palabra", de "actitudes violentas" entre unas mujeres y otras, de desenchufe de los micrófonos, de "ocupación" de la tarima... De un ambiente, en fin, tan "tremendamente violento" que "en algunas ocasiones los miembros de la mesa han temido por su integridad física". 

Hay, por tanto, teóricamente dos mujeres elegidas para el mismo cargo, aunque será el Consejo Político Regional, el máximo órgano de IU-CM, para cuya próxima reunión no hay fecha, quien tendrá que ratificar el nombre de la coordinadora. Sánchez tiene en principio mayoría, pero por la mínima. Su liderazgo se basa en el apoyo del sector de Ángel Pérez –portavoz en el Ayuntamiento de Madrid–, parte del Partido Comunista de Madrid (PCM), el grueso del grupo de Julián Sánchez Vizcaíno (de ahí el nombre de la familia, los vizcaínos), la corriente trotskista Redes e Izquierda Abierta, el partido de Gaspar Llamazares y Montse Muñoz. Twitter evidenciaba en las últimas horas la absoluta división (y hasta el desconcierto): 

IU-CM apoya a López. Pero IU federal respalda a Porras. En la reunión de este sábado estaba presente como delegada Marga Ferré, responsable Federal de Elaboración Política, Programática y Áreas. Ferré, en conversación con infoLibre, dejaba ayer domingo clarísimo que la dirección federal refrenda únicamente a Porras y que la interferencia es de la cúpula de IU-CM. Ella es la máxima responsable de Áreas de toda IU, la jefa de todos los grupos de trabajo que se encargan de hacer propuestas políticas a los órganos de dirección: "Avalo la elección de Sara. Ha sido un proceso limpio, y muy garantista. Quienes no estén de acuerdo pueden impugnar, pero lo que no pueden hacer es elegir a otra coordinadora a su conveniencia. El dedo no funciona en IU. Las Áreas tienen un funcionamiento autónomo dentro de IU, y no las elige la dirección. No se puede actuar con injerencia". 

"Han intentado torpedear el proceso"

López se defendió de las acusaciones: "Aquí ha habido una parte de la organización que ha querido torpedear el proceso imponiendo sus normas, cuando aquí hay unos estatutos y unas reglas del juego que han sido vulneradas. No sé cuánta gente está de acuerdo con que unas compañeras se salten a la torera las reglas". Porras, mientras, habla de un "proceso sucio" impulsado desde la dirección, que quiso, sostuvo, inflar los números para intentar ganar la elección. Fuentes del sector crítico –del llamado 49% que perdió la asamblea regional– apuntaron que el ardid tenía un objetivo: dado que los jefes de las Áreas tienen voz y voto en la Presidencia y en el Consejo Político Regional, la ejecutiva de Sánchez necesitaba ganar el proceso para asegurarse un voto más en los órganos de dirección, dada su ajustada mayoría. El 49% lo integran, en esencia, el resto del PCM, En Construcción –un grupo cercano al dirigente federal Enrique Santiago–, los desgajados de Izquierda Abierta (con la diputada autonómica Tania Sánchez en cabeza) y los seguidores de Miguel Reneses –secretario de Organización de Lara–. 

Una parte de esos críticos, agrupados en la corriente de opinión Frente Amplio –que aglutina básicamente al grupo de Tania Sánchez y a otros dirigentes procedentes de otros espacios, como la vizcaína Pepa Merín–, emitieron anoche un durísimo comunicado de reprobación a la dirección, donde denunciaron el aval a una "actitud violenta" y el "intento de boicot" de la cúpula y exigieron al coordinador general una "condena" explícita de lo sucedido, además del reconocimiento de la victoria de Porras. 

Unos y otros sí convergieron en señalar que hasta ahora el área de Mujeres de IU-CM había trabajado "bien" estos últimos años, con bastante cohesión interna pese a la fragmentación de la federación. Todos los dirigentes consultados coincidieron igualmente en que lo que subyace es la guerra del 51% contra el 49%. "No se puede negar que este asunto esté debajo de esto", reconocía López. Porras: "Esto es una dirección de parte y muy debilitada, y todas sus decisiones las sitúa bajo ese conflicto. Pero no se puede repetir el 51-49% en todos los espacios". Fuentes del equipo de Lara también lo enmarcaron bajo la batalla de Madrid, y añadieron que a la dirección regional la pelea "se le está yendo de las manos". "Están agresivos, están nerviosos. El sábado se equivocaron muchísimo". 

Ahora, la guerra se trasladará al Consejo Regional y, con probabilidad, a la Comisión Federal de Garantías. Pero por parte de la dirección de Lara no caben dudas. "No vamos a aceptar que la dirección diga quién tiene que ser el coordinador de cada área", señaló Ferré. Madrid se aferra a que se cumplen las normas, mientras que Mujeres las "vulneró". 

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