España baja del 10% de paro impulsada por los servicios, pero el primer empleo sigue resistiéndose a los jóvenes
España vuelve a tener una tasa de paro inferior al 10%. La Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre sitúa el desempleo en el 9,87%, su nivel más bajo desde 2008. Entre abril y junio se crearon 486.000 puestos de trabajo, el número de ocupados alcanzó el récord de 22,8 millones y 213.300 personas salieron del desempleo.
El balance general es positivo, aunque no todos los trabajadores se han beneficiado por igual. Buena parte del avance se debe al inicio de la campaña turística y a las contrataciones propias del verano. De hecho, los servicios generaron 394.000 de los nuevos empleos, más del 80% del total. El fuerte peso de este sector ayuda a explicar por qué algunos colectivos y comunidades mejoran con rapidez, mientras otros apenas participan del crecimiento.
La comparación con el mismo periodo del año pasado obliga también a matizar el optimismo. España cuenta con 510.200 trabajadores más que hace 12 meses, pero el paro solo ha disminuido en 57.800 personas. Es decir, el mercado laboral está creando puestos suficientes para absorber a buena parte de quienes se incorporan, aunque no tantos como para reducir el desempleo con la misma intensidad.
Las mujeres lideran la mejoría, pero soportan más paro
Las mujeres han sido uno de los grupos sociodemográficos que ha protagonizado la mayor reducción del desempleo durante el trimestre. El paro femenino disminuyó en 145.400 personas, más del doble que entre los hombres, donde bajó en 67.900. También se crearon más puestos ocupados por mujeres: 249.700, frente a los 236.300 nuevos empleos masculinos.
Como resultado, la tasa de paro femenina descendió 1,33 puntos y quedó situada en el 11,02%, mientras la masculina bajó algo menos, 63 centésimas, hasta el 8,84%. El tirón de los servicios ayuda a entender esta evolución. Buena parte de las contrataciones se concentra en el turismo, la hostelería, el comercio y las actividades de ocio, sectores con una elevada presencia femenina. La campaña estival ha permitido así recuperar parte del terreno perdido durante el primer trimestre, cuando el desempleo entre las mujeres aumentó en 137.000 personas.
Sin embargo, la mejoría no borra la desigualdad. La tasa femenina todavía supera en 2,18 puntos a la masculina. Las mujeres también continúan teniendo una mayor presencia en el empleo a tiempo parcial y enfrentan más obstáculos para acceder a un puesto de trabajo y conservarlo. La temporada turística acorta temporalmente la distancia, pero no resuelve las causas estructurales que la mantienen año tras año.
El crecimiento también ha beneficiado especialmente a los trabajadores extranjeros. De los 486.000 empleos creados, 240.000 fueron ocupados por personas extranjeras y 246.000 por españoles, incluyendo en este último grupo a quienes tienen doble nacionalidad.
La aportación de ambos colectivos es prácticamente idéntica en cifras absolutas, pese a que los trabajadores extranjeros representan una parte mucho menor del mercado laboral. La elevada presencia de trabajadores extranjeros en actividades vinculadas al turismo y los servicios ayuda a explicar este comportamiento.
Los jóvenes y la dificultad del primer empleo
La situación de los jóvenes, pese a seguir siendo una de las más complicadas, ofrece dos realidades muy diferentes. Quienes ya han tenido algún contacto con el mercado laboral se encuentran entre los grupos que más mejoran. La tasa de paro bajó 1,89 puntos entre las personas de 20 a 24 años, hasta el 19,88%, y descendió en la misma proporción entre quienes tienen de 25 a 29 años, hasta el 11,95%.
El panorama cambia entre los menores de 20 años. En el grupo de 16 a 19 años, la tasa de desempleo aumentó casi dos puntos, desde el 39,13% hasta el 41,12%. Es el único gran tramo de edad que empeora en un trimestre marcado por la bajada general del paro. El número de personas desempleadas que nunca han trabajado aumentó en 53.400 y alcanzó los 309.000.
El final del curso académico explica una parte de esta subida. Miles de estudiantes comienzan a buscar un empleo durante el verano y pasan a contabilizarse como población activa. Pero las cifras también reflejan una dificultad más profunda. Incluso en una campaña con una elevada demanda de trabajadores, la falta de experiencia continúa cerrando muchas puertas.
Una posible explicación es que las empresas prioricen perfiles con alguna experiencia previa frente a quienes buscan su primer empleo. Por eso, la temporada estival beneficia especialmente a quienes tienen entre 20 y 29 años y cuentan con alguna experiencia, pero no ofrece las mismas oportunidades a quienes intentan incorporarse por primera vez al mercado laboral.
Baleares y Cataluña concentran el avance
Las diferencias entre comunidades también dibujan un mapa muy ligado al turismo. Baleares encabeza con claridad la mejoría relativa, ya que en apenas tres meses, el número de parados cayó un 51,6% y la ocupación aumentó un 18,8%. La comunidad sumó 108.000 trabajadores coincidiendo con la preparación y el inicio de la temporada alta. Su tasa de paro se sitúa ahora en el 6,11%, la más baja de España.
Cataluña registra, por su parte, el mayor avance en cifras absolutas. Incorporó 130.800 ocupados y redujo el desempleo en 92.600 personas. Solo esta comunidad concentró más del 40% de toda la bajada del paro registrada en España durante el trimestre. Su tamaño económico y el peso del turismo y los servicios explican buena parte del resultado.
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Más allá de los cambios del trimestre, las diferencias territoriales siguen siendo profundas. Andalucía concentra 627.100 parados, aproximadamente una cuarta parte de todo el desempleo de España, y mantiene la tasa más elevada entre las comunidades autónomas, con un 14,56%. Le sigue Extremadura, con un 13,22%.
En el extremo opuesto se encuentran Baleares, País Vasco, Cantabria, Madrid, Cataluña y Galicia, todas con tasas inferiores al 8%. La distancia entre unas comunidades y otras se mantiene pese al récord de ocupación y confirma que las posibilidades de encontrar trabajo todavía dependen, en gran medida, del lugar de residencia.
La EPA muestra, en definitiva, un mercado laboral capaz de seguir creando empleo y de incorporar a hombres y mujeres, españoles y extranjeros. Pero situar la tasa de paro por debajo del 10% no significa que el desempleo haya dejado de ser un problema estructural.