Feijóo quiere abordar “pronto” con Sánchez que gobierne la lista más votada empezando por las municipales de 2023

Juan Bravo, Elías Bendodo, Alberto Núñez Feijóo y Cuca Gamarra en la sede nacional del PP.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, planteará “pronto” al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, un acuerdo entre ambos partidos para que gobierne la lista más votada, comenzando por las próximas elecciones autonómicas y municipales. “Es un tema que hay que abordar pronto, porque no se puede tener tantas llaves en manos de tantos (grupos) minoritarios, no solo a nivel nacional, sino en comunidades autónomas y ayuntamientos”, confirmó este lunes en rueda de prensa el número tres del PP, Elías Bendodo.

El argumento del PP sigue siendo que, sobre todo en unas municipales, “tiene sentido” decirle “a un vecino” que la persona que encabeza la lista más votada debe ser el alcalde. “Yo creo que será positivo que nuestro país vaya dando pasos en calidad democrática, sin ninguna duda”, subrayó Bendodo. 

Ese modelo, que Feijóo lleva tiempo defendiendo, pero que el PP no ha aplicado en ayuntamientos y comunidades cuando ha tenido la oportunidad de gobernar mediante pactos aun no siendo la lista más votada, “se corresponderá más con lo que han votado los ciudadanos”. “En eso hay que avanzar, sin ninguna duda”, señaló.

Bendodo no brindó más detalles de la fórmula que Feijóo ofrecerá a Sánchez ni aclaró cuándo lo hará. Pero la dificultad de proceder a una reforma legislativa hace suponer que el líder del PP propondrá un pacto a dos que comprometa al PSOE y a su partido a facilitarse mutuamente la investidura del más votado de los dos.

Un acuerdo de esta naturaleza no tiene a día de hoy ninguna posibilidad de prosperar, a pesar de que tanto Sánchez como el PSOE se han mostrado en los últimos años a favor de primar a la lista más votada. Con ella Feijóo quiere garantizarse la posibilidad de formar gobierno sin tener que pactar con Vox, en el caso de que quedase primero y no sumase escaños suficientes para ser investido. Y cerrar de paso la puerta a un hipotético gobierno de izquierdas para el supuesto de que el PSOE, Unidas Podemos y sus socios siguiesen sumando en las próximas elecciones aunque el PP fuese el más votado.

Gran parte de la estrategia de Feijóo gira en torno a una agenda que busca acentuar las diferencias entre los socialistas y sus aliados, especialmente Unidas Podemos. Y el debate sobre la lista más votada —que apenas tiene recorrido en un país cuya Constitución se redactó para construir mayorías parlamentarias y no para conceder el poder al partido más votado— es una de ellas. Si el PSOE aceptase, calculan en el PP, envenenará la relación con sus socios. Si no lo hace, vincularía su futuro electoral a esos pactos, que la derecha reprocha cada día como una subordinación al independentismo y a los herederos de ETA. Y creen que además se distanciaría de una opinión pública que sigue creyendo que el ganador de las elecciones es el partido más votado, no el que es capaz de articular mayorías parlamentarias.

El PP se prepara para surfear el tsunami electoral andaluz y presentarse ya como “la alternativa” al Gobierno de Sánchez. Así que a la propuesta económica, que mantiene vigente (bajada de impuestos, supresión de ministerios y cambios en el modelo de gestión de los fondos europeos) y al pacto en materia de defensa con ocasión de la cumbre de la OTAN añadirá previsiblemente en las próximas semanas otras iniciativas. Una de ellas girará en torno a la renovación del Consejo General del Poder Judicial, que el PP trasladará al Gobierno en un plazo máximo de diez días. 

Será con esa batería “propositiva” con la que el PP quiere llegar al debate sobre el Estado de la Nación que, con toda probabilidad, se celebrará en la tercera semana de julio. Un debate en el que el gran ausente será el propio Feijóo —no puede participar porque no tiene acta de diputado— pero al que el PP concede gran importancia porque sería el primero que se celebre desde marzo de 2015. No estar en el hemiciclo, en el toma y daca, en el intercambio grueso de ataques políticos, lejos de perjudicarles creen que les puede favorecer porque sitúa a Feijóo al margen de unas prácticas que, sostienen, cada vez merecen más el reproche de la opinión pública.

“Feijóo no es la oposición, es la alternativa”, afirmó Bendodo. “Y ya es visible” en el conjunto de España, así que a partir de ahora el PP “lo que va a hacer es ser un partido propositivo y dar una imagen de España mucho más positiva que la que está dando el Gobierno”. “El PP está preparado y activado para afrontar unas elecciones generales cuando toquen, sea de forma inmediata o más a largo plazo. El PP está en esa clave ya, la de convertirse más bien pronto que tarde en esa alternativa” al Gobierno actual.

Sánchez ya está derrotado

En el PP dan por derrotado a Pedro Sánchez y se sienten a las puertas del Gobierno, tal es la relevancia que dan al resultado electoral en Andalucía. “El PP ha dado un paso decisivo, firme, para que Pedro Sánchez salga de la Moncloa cuanto antes”. Este domingo “se demostró que el PP no tiene techo porque si el PP de Andalucía es capaz de sacar mayoría absoluta, el PP en España no tiene techo”, proclamó Bendodo a modo de resumen del análisis hecho por el comité de dirección del partido, que este martes reunirá a su plana mayor, incluidos sus barones y con Juanma Moreno como protagonista absoluto. 

Que Sánchez está acabado lo van a ir viendo los ciudadanos, anticipó Bendodo. “En las próximas elecciones autonómicas y municipales”, puso como ejemplo, “Pedro Sánchez no va a ser reclamado de forma mayoritaria por los líderes territoriales para que vaya a hacer campaña con ellos”, aseguró.

“Los resultados responden a la realidad actual en Andalucía”, reconoció Bendodo, que además es el número dos del Gobierno en funciones de Juanma Moreno y ha sido el director de la campaña que le ha brindado la mayoría absoluta. “Pero no podemos olvidar que en Andalucía viven 8,5 millones de españoles, que es casi el 20% de la población de este país”, añadió. Así que dan por hecho que son un buen indicador del conjunto de España.

La estrategia del PP se va a redoblar para seguir alimentado la idea de Feijóo como la encarnación de “la seriedad, la buena gestión, la experiencia y la política del sentido común”. Unidad, centralidad y moderación son las palabras mágicas con las que Génova cree haber dado con la fórmula magistral para derrotar a la izquierda en general y al PSOE en particular. 

El PP se va a esforzar en identificar a Feijóo y al propio partido con la “buena gestión”, con “resolver problemas en vez de crear otros nuevos”, con la idea del “pacto” frente a la política “de trincheras”, con “servicios públicos que funcionen bien” y con “bajadas de impuestos”. Cinco ideas sobre las que creen que se asienta la rotunda victoria que acaban de obtener en Andalucía y que ahora quieren replicar en toda España.

El número tres de Feijóo también se acordó de Vox. Esta vez, en vez de ignorarlos, se preocupó de subrayar su fracaso electoral. “La oposición en Andalucía la va a liderar el PSOE porque es el segundo partido después del PP”, remarcó en respuesta a unas declaraciones de la líder autonómica de los ultras, Macarena Olona. “Vox hará sus propuestas, se tendrán en cuenta las que sean razonables y si no, pues no. Ha quedado en tercer lugar: insisto en la importancia de manejar las expectativas”, porque los de Santiago Abascal decían que iban a superar los 20 escaños y se han quedado en 14. “Cuando uno se equivoca tiene dos opciones: mantenerse o enmendar la situación. Parece que en este caso han optado por mantener el mensaje”, concluyó Bendodo. 

Fuentes del PP reconocen que la estrategia de los ultras ha acabado por favorecerles. Tanto su mensaje, pidiendo a diario el voto para condicionar el gobierno, como su candidata, que no ha tenido el eco que Vox esperaba conseguir entre los votantes andaluces.

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